martes, 27 de enero de 2009

Mitin






Ramón Williams

Nilo regresa de la escuela y el almuerzo está listo: arroz con chícharos y carne rusa de lata, la de la vaquita. El puede imaginar cómo Regina ha dividido la mañana en rebanadas. Acabó de coser el vestido que empezó anoche, hizo la cola de la bodega y acabó hundiéndose en el mundo de los sazones. Papá parece andar de vacaciones; hace tres días que no va a la empresa. Con todo ese tiempo libre es rarísimo no verlo entrar al cuartico rojo donde se pasa la vida entre lentes, lámparas y nitratos. No habla. Ayer habló en voz alta, para que Nilo escuchara acerca de un viaje a Baracoa por razones de trabajo. Vacaciones, viaje, razones de trabajo. Esas cosas no ligan, hay algo que Nilo debe saber. “Que no falte a la escuela, Regina”, le escuchó decir por la mañana durante el desayuno, y las palabras sonaron como a encargo demasiado largo. Parece que el domingo no habrá Parque Lenin que valga. Últimamente es más divertido ir a la escuela. Nilo merodea un rato antes de volver a casa. Esta tarde, por ejemplo, hay agitación en el local de los pioneros. El local radica en una casita vecina de la escuela, abandonada por unos apátridas en el mismo año que nació Nilo. Un cartel nuevo casi no deja espacio a la entrada, dice: “Un pueblo como este merece un lugar en la historia, un lugar en la Gloria. ¡Que un pueblo como este merece la Victoria!” Gloria se llama la abuela materna de Nilo. ¿Quién le explica ahora por qué un pueblo como este tiene un lugar en su abuela? Maestros y niños están muy atareados. Van de un lado al otro, como en los días en que La dirección espera alguna visita sorpresiva de Inspección Ministerial. Todos se mueven muy rápido, nadie parece dispuesto a explicar qué pasa. Todos menos Gumersindo, el guía-base de los pioneros y maestro de matemáticas. Gumersindo es ecuánime, gordo, lento; gordo lento. Gordosindo va todavía más despacio por el peso de las cajas y a Nilo le resulta fácil preguntar qué pasa. Un mitin de repudio, explica Gordolindo. “Hay que mostrarle a la basura cómo los pioneros se portan con los que traicionan. Agarra y ve con los del destacamento de sexto. ¿Mitin? Esa viene de una palabra yanqui para decir reunión. ¡Aprende, que los guías no somos eternos!” Y aprende Nilo: “Mitin de repudio”, sí, pero por qué usar el idioma del enemigo si teníamos palabras propias. Esto sólo podía explicarse si el enemigo ya venía en las palabras con que llegábamos al mundo; todavía anterior a la revolución, a los yanquis y a las palabras: En la lengua, el cuerpo, la mente propia enemiga de la mente. Reunión, no era tan fácil palabra.

20 comentarios:

Raysa dijo...

Sere yo la unica despistada pero nunca se me habia ocurrido que mitin venia de meeting.

Anónimo dijo...

Yo quiero responder al post despues del siguente llamado: "60 Minutes: La triste y oculta realidad de Palestina"


Si yo fuera palestino, celebraria el llamado Holocausto judio. Es mas, el 20 de Abril me comeria un nuevo cordero pascual.

Jorge

Anónimo dijo...

Para todos los sados del mundo tengo yo un proverbio antique: "Recordar es volver a vivir".

A.T. dijo...

Jorge: Espero que hables metafóricamente. Pero ni siquiera. Pese al abuso indiscriminado de poder del gobierno castrista sionista de Israel contra la población civil en Gaza y el West Bank, nada justifica el Holocausto. El asunto está en que nos han metido por los ojos que Israel es una masa compacta sionista castrista, pero no es cierto. Las voces disidentes de decenas de miles de judíos NO-SIONISTAS se está comenzando a escuchar: Hijaeputá no se paga con hijaeputá.

Anónimo dijo...

Que es carne rusa de lata? Algo asi como Spam?

Anónimo dijo...

Era veneno en lata.

P.L. dijo...

pues a mí me gustaba mucho esa carne de lata rusa ruda

Unaba Nero dijo...

AT, acaba de morir John Updike, sería bueno recordar al autor de Rabitt, yo al menos lo recuerdo de netre mis lecturas en Cuba,junto a John Dos Passos.

A.T. dijo...

ESM.

Ojo Mágico dijo...

Por algún instante el escritor del post de hoy parece haber confundido a Updike con la literatura y casi lo copia minuciosamente como diría el ciego. Por suerte no le salió bien y aquí leemos otra cosa. Claro que si pudiera ahora mismo asistiría al funeral de un monstruo de monstruos en lugar de leer a Ramón Williams.

Anónimo dijo...

No metan a Mongo en este asunto que no tiene nada que ver con el conejo.

Conejo Memorioso dijo...

"Todo tiene que ver" me dijo Mongo en la primera contralección. "El jinete detrás de nosotros en esta imagen tiene tu rostro aunque no te deje verlo el borde y la distancia"

Unaba Nero dijo...

Gracias AT. Lo que más voy a extrañar son las tremendas críticas de arte que escribía para The New York and NYRB. A pesar del resentimiento que pudo haber creado en la generación siguiente de escritores norteamericanos, muchos tienen que reconocer su estatura literaria.

Anónimo dijo...

El conejo corrió detrás de la tesis y la antítesis que parecen merodeando alrededor de una ausencia, más bien un regalo inesperado, una sorpresa providencial para Gordolindo.

A.T. dijo...

Te copio Unaba. Para mí es un escritor puente, marcado por su existencialismo y por la guerra fría. Hay mucho en el conejo (metafóricamente ahora mismo se escurre por las hendijas de tumiami) y sus clones updikeanos. Subí un mejor párrafo de Wallace que expresa el asunto muy bien.

R.W dijo...

Gracias y lindos sueños de un tiempo mejor a todos.
Jueguen muerto-grande, mujer bella y conejo mañana.

enemigorumor dijo...

Pero suelta los numeros que solo me acuerdo del 8

Anónimo dijo...

Oye Ramon: Las fotos en lugar de repudio parecen una comparsa.

R.W dijo...

No escojo las imágenes que van con los posts. ¿No llegaste a ver nunca una comparsa de repudio?

Anónimo dijo...

Si yo si la vivi Ramon. En mi edificio nos hacian actos de repudio en el lobby, y yo volviendo de la Oficina de Intereses comiendome un Choco Nestle super rico y esperando el elevador y mirando a los gordos del comite que parecian cantar mas alto cuando no estabamos presentes que cuando estabamos alli. La verdad que me divertian mucho y baile mucho, lo que te digo que me daba mucha pena que cuando llegaramos al acto en funcion nuestra se bajaran los animos del coro de nuestro vecinos. Y estaban como asustados los pobrezuelos. Te digo que se desaparecian, como si se los tragara la tierra. Mira muchacho. Y en cuanto cerraba la puerta del ascensor subian el tono de la cancion, y la pachanga por los cielos. Y yo pensando, que fula que no canten asi cuando estomos de frente para que bailemos todos juntos. Como debe ser, pero esa gente nos tenian terror panico. Todavia no se porque? :+)