domingo, 24 de julio de 2011

Amy Winehouse, cantar para morir


El NYTimes señala la muerte prematura de Amy Winehouse, una buena cantante que no llegó nunca a diva. Es triste ver esos videos de una joven tambaleándose, sin voz, sin poder recordar las letras de las canciones. Aún, la Winehouse tenía talento. Pero las comparaciones entre Winehouse y Hendrix o Joplin son inexactas y desafortunadas.

Es cierto que murieron jóvenes como resultado de la adicción. Pero ahí terminan las coincidencias. La adicción de los avatares sesentosos era parte de una búsqueda que corresponde a los ideales de una época (si esos ideales estaban equivocados o no, es otra conversación). La adicción de Winehouse refleja el escape desesperado de una realidad exprimida y desquiciada.*

Por comparar, los 60 fueron la época del grito. Los 2000 son la época de la gritería.

Y la música lo prueba. La dirección del llamado pop no puede ser más dislocada, a juzgar por lo que premian los Grammys, da pena. El afán de la industria -lo que queda de ella o su próxima encarnación- es matar y salar.

El rock de mediado a fines de los años 60 responde a dos presiones: un movimiento que eclipsa y una industria poderosa que lucra. Woodstock 69 fue su tumba. Lo que sigue son fantasmas: el Heavy Metal que termina en circo y el pop blando de las estaciones de radio. Mientras, las rica vertiente del funk fue secuestrada por el disco con sabor a Studio 54 de fines de los 70. ¿La verdad? La industria siempre le huyó a lo crudo. Por supuesto que hay excepciones en todo esto que ya conocemos. Hablo de la norma. Los grupos mediocres llueven a chorros.

En retrospectiva está claro que lo más importante de los 80 fue el punk y el Hip-Hop (aunque nos guste alguna que otra nostalgia ochentosa bien producida). ¿Y qué le queda a los 2000? La resaca de lo mejor de los 90 que se fue a la deriva. Por poner un ejemplo: el rap, que prometía mucho, se ha agotado con muy mala letra, ideales fracasados y sampling refritos. Dicho en plata: los poetas se la dejaron en la mano al rap. Y esos que han tratado de renovar el cadáver del Soul y R&B o meten esos hits sobreproducidos tipo Beyoncé o sencillamente se mueren antes de lograrlo. Ahí está el talento malogrado de la Winehouse. ¿Qué pasó?

Lo que cuenta es el CA$H. No hay más que oir los hits de las divas del momento, apuntaladas con millones, o lo nuevo que sale en My Space, que es más de lo mismo: mala lírica con refritos sobreproducidos y sin dirección. Y sí, no habrá industria del disco per se, pero eso no quiere decir que no haya incentivo para hacerse ricos con la música. Y no le quito a los sesentosos el mismo deseo de triunfar. Pero esa música tenía otra reserva.

Amy Winehouse, descansa en paz.
______________
*La prueba es que ver a Hendrix o Morrison o Joplin cantar es ver a un adicto cantando. La droga en el caso de los 60 era un vehículo expresivo en aras de la música.

19 comentarios:

Heriberto Hernández Medina: dijo...

I agree...

Anónimo dijo...

Por favor, qué clase de viejancia este post. ¿La época de la gritería?? Rufus Wainwright, Kurt Cobain, Bjork, Eminem, Gwen Stefani, Big Daddy Kane y Lady Gaga... Esta época ha producido tanto genio como cualquier otra, grandes cantantes y grandes artistas... Sencillamente, Amy fue un momento, tuvo un instante en el spotlight, más bien como performera, como Jewish Princess y Barbara Streisand en crack. No era lo más grande del mundo, pero fue el símbolo de una época.

A.T. dijo...

Ano, perdóname. Hablo a grosso modo. De tu lista de "A" automáticamente elimino a Eminem, el Rufus, y la Gaga. Afila más la puntería.
Y te agradezco mucho lo de viejancia.

Anónimo dijo...

"El rock de fines de mediados a fines de los 60..." ¿Puedes traducirme esto, querido Triff?

Anónimo dijo...

Me haces reír, Truff. "Elimino a Eminem, a Rufus y a la Gaga", es decir a los tres grandes poetas urbanos de las últimas décadas. Después te leo, y considero tus tiradas sobre modernidad, y a la luz de este esteimen la viejancia se revela como un estado de gusto. Eliminar a Rufus, jajaja...

A.T. dijo...

Ano, ¿qué fumaste? (espero no seas poeta).

Aunque estás en tu derecho de oir tus ídolos. Y agradezco tu calificativo (la edad -y el gusto- nos separa). :)

JR dijo...

Eminem, Rufus y la Lady Caca, "los tres grandes poetas de la época". Oh my god! pobres Lennon, Morrison, Cale, Elliot, Joplin... Anónimo, adivino que eres tremendo jodedor

JR dijo...

Excelente panorámica la de este post.

Néstor Díaz de Villegas dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=69R_Uf57R0U

Anónimo dijo...

Lennon?? Oh, boy!! "Now the workers struck for fame/'cause Lennon's on Sale again...", lo dijo Bowie, en 1973!!!!! Mira esto:

http://www.youtube.com/watch?v=69R_Uf57R0U

Anónimo dijo...

¿Tremenda panorámica? tremenda Pinarómica querrás decir, JR... ¿y a ti no te habían matado en Dallas?

Anónimo dijo...

De acuerdo aunque no exactamente. AT tiene razon. Es una cuestion de gustos. Los 80 tiene a Prince. Michael Jackson y Thriller es cuestion de gusto.

Miguel Iturralde dijo...

Muy bueno este post. También a través de los años evolucionó la relación del artista con su público, me refiero a los tours y las presentaciones en vivo en clubes nada grandiosos, como fue en los 60's. Según rezaba una canción, video killed the radio star, y hoy se manufacturan muchos artistas basándose primordialmente en un visual appeal, reforzado con la tecnología disponible para aupar la capacidad artística. Descansa en paz Amy W., es una pena morir tan joven y con tanto talento. Saludos.

MI

La tribu dijo...

Saludos desde el otro lado del atlántico. Siempre los leemos.

A.B dijo...

La reflexión es buena pero no la comparto. Me imagino a un cantante melódico o de rock clásico de los 60 opinar sobre Joplin. Cada generación vive su historiografía que conlleva a sus propios mitos. Y cada generación tiene su propio relato que lleva de, mejor o pero manera, su expresión: fácil según la generación anterior y coétanea según la que representa.

Amílcar Barca

A.T. dijo...

Y cada generación tiene su propio relato que lleva de, mejor o pero manera, su expresión: fácil según la generación anterior y coétanea según la que representa.

A.B. estás en tu derecho, pero me sorprende la razón que ofreces.
Primero, ¿por qué no puedo juzgar a una cantante de los 90 con el mismo criterio que juzgo a una de los 70?

El hecho si es o no de mi generación es inconsecuente. Si fuese como dices, que cada evaluación es "generacional", entonces no puedes tú tampoco juzgar ninguna generación que no sea la tuya- Peor aún, no podrías ni juzgar la tuya propia.

Me explico: Juzgar presupone comparar. De acuerdo a tu argumento, para decir "fulana de tal (en los 60) es una buena cantante" no puedes apelar a nada fuera de los 60. Pero si no puedes hacerlo, no veo cómo puedes sostener tu posición generacional.

Y disculpa que me haya extendido.

Anónimo dijo...

hay artistas que soportantan la fama, esa despersonalizacion profunda y ruidosa, otros por el contrario se diluyen en el otro-publico , en una neurosis autodestructiva,es como encerrar un camaleon en una caja multicolor, este quedaria estinguido por agotamiento.

Garrincha dijo...

droga es droga.
en los 60 y en el 2011.
a hendrix ( y a la joplin) se le perdonan y se olvidan actuaciones desastrosas.
jimi catatónico en un vestidor y el público piqueteando, o la joplin afónica insultando al respetable.
no una ni dos veces.
o un morrison desafinando y mandando a parar las canciones para leer "un verso".
varias veces también.
lo que pasa es que el mundo es más mediático, y tan ríspido, que los excesos de los 60 son nostalgia.

sonora y matancera dijo...

bah, he llegado tarde a este suculento debate... en los 80, recuerdo haber trabajado un verano en una imprenta donde se preparaban papeluchos para las grandes empresas... guidelines, seguros y mierdas de ésas... yo era universitaria, pero conmigo trabajaban unas roqueras americanas que eran high-school-dropouts y no se perdían ni un heavy metal concert de la época, de esos espectaculares de juegos de luces y humo, a los que yo nunca fui, btw.

yo andaba siempre con mi walkman enchufado y mientras preparábamos los papeluchos, yo gesticulaba con la música que escuchaba (janis, jimmi, el beny, doors, stones, tlkgheads, la aragón, jazz, blues , etc) y a veces me detenía y dramáticamente hacía un gesto a lo "grito de Munch"... y luego seguía con la monotonía de armar aquellos cuadernillos... un día una de las roqueras me preguntó por qué hacía eso al escuchar MI música y sin embargo no me gustaba el heavy metal, o sea, que no producía en mí ningún gesto, sólo muecas.. y le dije algo como lo que se discute aquí... que eso era gritería y lo mío era "el grito"... se me quedó mirando con sus ojitos cargados aún del porro que se fumaba en los coffee breaks y me dijo... ya, y a mí me gusta perderme en la gritería para no escuchar bien "el grito" ese que tú dices...

yeap, i get it, le dije... o sea, que algunos reconocemos y escuchamos "el grito", y otros, simplemente preferimos la gritería.... y tanto janis como amy fueron el grito, y qué grito...