lunes, 21 de septiembre de 2009

Después de los Juanes



Jesús Rosado

Pasado el concierto y el minuto de gloria caribeña de Juanes, cabe preguntarse ¿en cuántas onzas de “jama” se habrá beneficiado el cubano sencillo cuando acuda a su bodega del barrio mañana? ¿Se observará alguna reducción en la ración de hierro fundido asignado a las mantraps de la prisión política? ¿Sentiremos los más de once millones de nacidos en la funesta isla que el “milagro musical” nos ha inoculado contra el sentimiento de tragedia? La verdad es que este evento no ostenta novedad alguna. Le preceden festivales de Varadero, un Oscar de León desafiando a los testaferros cuando rompió el protocolo castrista de los espectáculos mientras se lanzaba a compartir libremente con el público, los conciertos de Serrat y de Alberto Cortés pasando mensajitos subliminales contra el totalitarismo, los recitales de estrellas del rock anglo en el Carlos Marx haciendo patalear sobre las butacas a la desviada bitonguería descendiente de los pinchos, las descargas –y voy calentando la pista- del gordo Pedro Luis en el patio de Bellas Artes y todos los performances underground de la música contracultura, que despegarían con los topos de la novísima trova hasta arribar a la acritud de Gorki y Porno Para Ricardo. Sin embargo, hay algo que le veo de positivo a este denominado concierto por la “paz” promovido por el colombiano, y es que el debate que desencadenó ha sido en torno a un acontecimiento que afortunadamente no tiene que ver con peticiones de paredón, mercenarios “internacionalistas”, naufragios de balseros, atentados terroristas contra hoteles y aviones civiles, ejercicios de embargos o narcopolíticas para burlar el embargo, ni hecho alguno que entrañe pérdida de plasma por hambre, efectos de armas de fuego o insolaciones de la navegación improvisada. Es cierto que fueron elementos que estuvieron presente en el sustrato de las pasiones que animó la polémica a lo largo de un mes, pero sabemos que el evento, si bien pecó de omisiones y ocultas manipulaciones, nunca se mostró a plenitud como un gesto de ferocidad partidista. De ahí que del choque ideológico alrededor del pretendido megaconcierto se caracterizara por ambigüedades, movimientos pendulares, silencios indecisos, extrañas coincidencias de criterios y hasta ciertas tendencias hacia una confusa convergencia. Ni violencia revolucionaria, ni contrarrevolucionaria. Ha sido una tormenta envolviendo un acto sensible, cultural, que ha servido de agenda a todas las tendencias políticas para manifestarse, discrepar, coincidir, aproximarse, distanciarse y, finalmente, cruzar todos por el mismo punto sin que nadie se dañe con una esquirla. Para al final de la jornada, y gracias a la disposición de los medios de difusión de un lado y del otro, asumir las dos orillas la atenta condición de espectadores. Sólo nos faltaba retirar la pared. ¿No se presume una inadvertida franja común en todo eso? Quizá por la naturaleza antibélica del acto nos hemos visto obligados a comportarnos más civilizados, más expectantes y más convecinos. Creo que fue un flujo imperceptible, casi metafísico, que nos resbaló por debajo de la conciencia y que en esta ocasión varió el clima de confrontación. Bueno, con la consabida excepción de las vergonzosas escenitas de escupidas, coñosdetumadre, aplanadoras de discos y papelazos de la calle 8. Eso es para meditar. Y no creo que tenga que ver con dejación de principios, no. Si se apela a la memoria, puede asociarse con esa siembra de certezas que inició otro Juan el día que en esa misma Plaza Cívica, donde se celebró ahora el concierto, le arrancó a una multitud el clamor de libertad más de treinta veces ante la faz iracunda del tirano. Tal vez haga falta un tercer Juan que convoque los dos conceptos -libertad y paz- al unísono. O puede que ese tercer Juan sea la responsabilidad que a cada cubano nos toca.

Foto abajo: Pedro Portal (tomado de El Nuevo Herald)



33 comentarios:

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo, ahi no paso nada. El concierto me puso triste, no oi musica alegre cubana buena de verdad, la gente estaba mecanica como sin comer. HLM

Anónimo dijo...

Debieron decir "zoeces" en lugar de impromptu. No?

cortazariana dijo...

Sí, es su estilo. Qué viva el chanchullo, la envidia y la chancleta. Sólo nos hacemos los finos con Salkozy, no vaya a ser que me meta en sobre y pa Alcatraz por DHL, jjeje.

...Y aunque te inviten a su mesa
No estaran de tu lado
Gente sin swing
Prometedores
Gente sin swing
Son como halcones
Pueden fingir
Hasta que llores
Pero mi amor
Son impostores

Qué grande Fito ;)

Anónimo dijo...

que asquerosa esa mujer...

Anónimo dijo...

Que culpa tengo yo de haber nacido en Cuba...

A.T. dijo...

Comparto esa opinión JR. Aunque el concierto me pareció como falto de energía. Simbólico, puede que sí, pero soso. Las actuaciones disparejas, incluso nerviosas.

A.T. dijo...

Aunque vale decir que no es lo mismo verlo por una pantallita de yahoo que estar ahí.

Anónimo dijo...

"las vergonzosas escenitas de escupidas, coñosdetumadre, aplanadoras de discos y papelazos de la calle 8". Eso sí que cabe en una pantallita de yahoo :-) Muy bueno Jesus. LaChchi

elbomberodecalle8 dijo...

tremendo lunes en tumiami, esto esta que arde de arriba a abajo!!!

Anónimo dijo...

Una cosa es con guitarra y otra con violin.

JR dijo...

AT, en lenguaje bien criollo: el concierto fue tremenda mierda. Además, repitiendo esquemas de espectáculos ya trillados. Atención, es una opinión muy personal, yo no soy un experto en música.

JR dijo...

HLM, dicen que el público estaba muy dirigido (miembros de organizaciones políticas y cuerpos armados del gobierno). Al menos, el que estaba más pegado a la tarima. Y los artistas se veían tensos, sin el dominio de la audiencia que ellos esperaban.

Anónimo dijo...

Punto 1. No soy estúpido como para creer que el concierto por la Paz va a traer la libertad pero sí pienso que va a ayudar.

Punto 2. Lo del Versalles y lo de la Zoé, o el anónimo que dijo ayer que con Franco llegó la democracia a España...hablan por sí mismos
( doy por sentado que lo de Zoé no està manipulado o lo ha hecho algún sustituto)

Punto 3.Intersante y a reflexionar el punto de Jesús que dice "cada cubano tendría que verse más asímismo"

Punto 4. No es una provocación pero tengo que decirlo como "outsider"...no se malinterprete
...Si se esperaban medio millón y apareció un millón ciento cincuenta mil de blanco y descartamos a los "militantes y agentes secretos" de al lado de la tarima y nadie gritó del público "Viva Cuba libre" ni tampoco salieron pancartas diciendo "Viva Fidel o Viva la Revolución" tan sólo una X y un fondo blanco...me quieren decir Ustedes los cubanos ¿qué quiere decir todo esto?. ¿Representa un cambio o no?. O tendrán que aceptar que pese a quien le pese hay gente que quiere seguir estando como está?.
No lo afirmo pero me gustaría saber qué piensan de estos datos que expongo en la mesa.

Amílcar

Ingeborg Portales dijo...

Jesus, no se si estuviste.

recuerdo el ultimo concierto al q fui en Cuba.

Serrat, teatro Carlos Marx, fines del 96.

al final del concierto vinieron a condecorarlo con no se q medalla y un ramo de flores. tan elegante como tajante, que todavia me erizo, agarro el microfono, se viro para la mujer y le solto, "gracias pero yo vine a cantarle al pueblo cubano, no a recibir ninguna medalla del gobierno" y con las mismas le devolvio la medalla y el ramo de flores.

la tipa se quedo en una pieza sin saber q hacer. y por supuesto el Carlos Marx se vino abajo en griteria y aplausos.

ese si fue tremendo conciertazo, y de un solo tipo.

Anónimo dijo...

Amílcar,

Respondiendo al punto #4 de tu comentario 4:02 PM, y soy cubano que me fui hace 42 años, opino que sí, que todavía queda gente creyente de que aquéllo es un proyecto viable. Antes de que me tiren hasta con el perro de la casa, aclaro que NO estoy de acuerdo con el sistema político cubano, por algo votamos con los pies hace mucho tiempo.

Me parece que existe el pensamiento en un sector muy amplio del exilio de que una vez desaparezcan los vejetes al mando, al día siguiente las masas se desbordarán exigiendo organizarse políticamente y celebrar elecciones multi-partidistas. El adoctrinamiento caló de verdad en mucha gente. También hay otros que trabajaron a conciencia por la promesa de una sociedad justa, y hoy están desvastados porque se sienten timados. Pero a estas alturas, me atrevo a decir que las nuevas generaciones ya no creen ni en la luz eléctrica, aún cuando no hay apagones.

Saludos,

MI

Anónimo dijo...

Oye pero eso es una aplanadorcita de jardín.

Anónimo dijo...

El que quiera ver a Kcho (con pullover negro) bailando con Van Van backstage detras del italiano Giovaneti vaya a la parte 6 del concierto en Youtube.

R.L.R. dijo...

Por los fragmentos que vi, mientras compartía en casa de unos amigos, parece que ciertamente no fue un gran espectáculo musical, pero sí fue una buena actividad "político-cultural", en cuyo exíto colaboraron todos los que hablaron bien o mal de Juanes o su concierto, desde Hillary hasta los mongofieras aplastadiscos de Vigilia Dormida, que una vez más triunfaron en su labor de denigrar la imagen de nuestra comunidad.
Cuándo aprenderán algo del entorno democrático en que han escogido vivir? Llegan a la democracia pero la tolerancia que define a aquella no llega a sus mentes.

Anónimo dijo...

que ridicula la aplanadora de juguete del comemierda de Saavedra.

Anónimo dijo...

Bien dicho Jesús. Los positivo es que en un lugar militarizado y supervigilado se habló de otra cosa, el color blanco ondeaba, las palabras libertad, paz, exilio. Musicalmente no me dijo nada y dejó mucho que desear. Mis alumnos hoy ni conocían a la mayoría de los artistas “mayores”.

Bien dicho: Necesita Cuba un 3er Juan.

Inge, muy bien, no conocía la anécdota de Serrat.

RI

JR dijo...

O una Juana, Rosie, una Juana.

JR dijo...

Inge, no, no estuve porque ya yo estaba en esa fecha cruzando la frontera por Nogales. Pero sí conozco esa postura digna. Viví la de Cortéz cuando dedicó una canción a las víctimas de Chernobil en su último concierto. El resto de la historia se conoce. En ambos casos pusieron distancia con el régimen.

Anónimo dijo...

Una versión equilibrada de los hechos. Miami no es Vigilia Mambisa... ha cambiado mucho. Que siempre nos quieren vender gato por liebre. Hacernos ver como trogloditas, pero son tres gatos.

Anónimo dijo...

Juana mejor Jesu, por Dios, que sea Juana. RI

Anónimo dijo...

JR, yo tampoco soy una experta musical pero coincido en que el concierto fue una mierda, no hay otra palabra. to'el mundo desentonao hasta la pared del frente. hasta van van parecia q estaba fuera de revoluciones. y tuve la misma impresion de que el tipo estaba muy pero muy nervioso. aquello era una derramadera de almibar por todos lados y el llanten de la tañon ya le puso la tapa al pomo.

inge

A.T. dijo...

Conversaba hoy con un amigo crítico de música que respeto sobre el concierto. Coincidió conmigo que fue tibio musicalmente. Pero me dijo: "llenar esa plaza con otro discurso que no sea el del barbudo es ya un logro".

D'accord.

Anónimo dijo...

flaco, si partes del hecho de que estas llenando la raspadura, ya es totalmente manipulable. por que el papa, y ahora estos no han llenado estadios? ese dia estare mas optimista ;)

inge

mantilla dijo...

Por algo habra sucedido lo del concierto.Algun papel cumplirá,pero musicalmente fue un fracaso.A mi me aburrió.

Anónimo dijo...

Es facil llenar un corral con vacas.

MIDIALA ROSALES dijo...

Lo que Juanes debería contar, con la misma HONESTIDAD Y FERVOR con que defendió el concierto APOLITICO, es cuáles fueron esas concesiones que pactaron con el gobierno cubano para poder hacer este concierto por la paz en Cuba.
Esta es la transcripción de lo que dijo Bosé en la discusión con las autoridades cubanas, en el lobby del Hotel Nacional:
“Aquí lo digo, no se hace el concierto, que no se hace el concierto, porque no podemos más, ya cumplimos con todas las buenas voluntades y con todo lo que se nos pidió, todo, todo, todo lo hemos pactado, todo, hemos hecho todo, hemos cumplido con todo, venimos con buena voluntad y lo digo aquí… a quien pueda que lo haga ya, si nos prohíben, no va el concierto”.
¡Oh, sorpresa! ¡Resulta a ser que ellos mismos se descubren, y a pesar de que siempre dijeron que no habían hecho concesiones al gobierno, sí las hicieron! Y muchas, al parecer .

Y queda claro que esas concesiones fueron: permitir que el gobierno cubano no dejara cantar ni a Los aldeanos, ni a Silvito el Libre, ni a Gorki, entre otros.
Y en el video Bosé parece un lunático, repitiendo como cinco veces la palabra TODO. Eso nos da la medida de que pactaron muchísimas cosas, muchas más de lo que esperaban o imaginaban que iban a pactar, muchas más de las que cuentan o dicen, muchas más de las que quisieran admitir ante ellos mismos, quizás, ante sus conciencias.
Juanes debería, con la misma honestidad con que defendió el concierto, denunciar ahora todas las presiones a las que lo sometió el gobierno cubano.
Cuento que nos debe.
Testimonio que lo haría, ante mis ojos, un hombre verdaderamente consecuente. Denunciar una dictadura y sus metodos de represión es también un gran favor que se le hace a la paz.


Debería salir a reconocer, con honestidad y públicamente, que el exilio no estaba equivocado, que no somos los trogloditas paranoicos que siempre ven al Diablo detrás de todo.


Debería reconocer que él pecó de ingenuidad -y no hay ningún pecado en tener buenas intenciones; a estas alturas, sí creo que sus intenciones eran buenas-, pero debería también reconocerle al César, lo que es del César.
Y no evitar a la prensa.
Y no quedarse callado.
Porque entonces, vuelvo a tener la desconfianza del principio.
¿Por qué Juanes no cuenta y reconoce ante el mundo y ante el exilio, una verdad que él ya no puede seguir negando, porque la acaba de vivir en carne propia: que los manipularon en Cuba, que tuvieron que hacer muchísimas concesiones para ir a cantarle al pueblo, que el gobierno puso una valla para separarlos del público, que pusieron a las personas adeptas al régimen delante, tal y como se lo advirtió el "exilio intolerante e intransigente". Y que el gobierno detuvo y amenazó a todo aquel que era considerado un peligro para la “paz” del concierto y les advirtió que no se aparecieran, ni por asomo, en la pacífica Plaza.
Cuando Juanes comenzó a ser criticado por el exilio –y advertido de todo lo que le esperaba en la Habana-, Juanes dio entrevistas a medio mundo, pero ahora, Juanes se calla, Juanes se esconde, Juanes evita la prensa y ahora no tiene nada que decir, se quedó mudo.
Ahora que él sabe, que ya conoce, que ya vivió la revolución en carne propia.
Ahora que pudo constatar que a pesar de toda la impunidad que le daba su fama, el ser un extranjero, y a pesar incluso de toda su buena voluntad, a pesar de que estaba arriesgando su carrera, su prestigio, a pesar de su pasaporte de hombre libre y de todas las cámaras del mundo respaldándolo, a pesar de todo, el régimen se encargó de darle una probadita de lo que los cubanos tenemos hace cincuenta años.

MIDIALA ROSALES dijo...

Y Juanes ya puede reflexionar, con calma, en la tranquilidad de su casa de Key Biscayne, que el Diablo pacta, pero casi nunca cumple, que el Diablo se ensaña, que no le importan acuerdos ni la paz, ni los concierticos, ni los artistas extranjeros y sus buenas intenciones.
Ya experimentó en carne propia que el Diablo sí controla, sí manipula, sí reprime, aún cuando te prometa no hacerlo.
Porque los ingenuos que viven en sociedades demócratas no acaban de entender que las dictaduras tienen compulsiones, como los asesinos en serie. Los gobierno totalitarios y represivos no pueden dejar de hacer lo que mejor saben hacer: vigilar, controlar, reprimir.
Y las frases de “Una sola familia”, “Cuba libre”, ¿que significaron en realidad? ¿No se paso casi dos meses defendiendo la idea de que este no era un concierto político?
¿No nos acusó Juanes al exilio de querer politizarlo todo? ¿Por qué Juanes traiciona en el último momento todo lo que él mismo defendió? ¿Por qué Juanes que hablaba de paz, terminó cogiendo por el cuello a un agente de la seguridad cubana, en el Hotel Nacional? ¿Por qué el mismo Juanes, quien hizo tanta campaña explicando que él y el gobierno cubano habían acordado que no se gritarían consignas y que ni siquiera habría un presentador para evitar que se politizara el evento, terminó gritando Cuba Libre, Cuba Libre? ¿O sería que el colombiano tendría sed y lo que estaba pidiendo era el famoso trago, hecho de ron y coca cola?
Y perdónenme si les aguo la fiesta a aquellos que dicen que nadie ha gritado antes LIBERTAD en la Plaza de la Revolución, porque no es cierto. Las Damas de Blanco lo hicieron y todos los días lo hacen, piden Libertad para Cuba y para sus esposos presos, todos los periodistas disidentes presos y condenados por el gobierno castrista a decenas de años por hacer lo que Juanes hizo en la Plaza: pedir Libertad.
Por decir lo que dijo Olga Tañón, tan rencorosa con el exilio y con la prensa charlatana del mundo libre: "que es tiempo de cambiar". En Cuba han habido miles de personas presas por decir esa frase que ella dijo con tanta naturalidad y sin ningún costo, en el concierto del domingo.
Pero ahora a Juanes parece que no le conviene hablar con la prensa.
Ahora la publicidad ya le da igual.
La propaganda está hecha.
El concierto terminado.

MIDIALA ROSALES dijo...

Y el pueblo cubano es hermoso, sí. Y da lástima. Y yo me imagino que por eso las lágrimas y la emoción de Olguita y de Bosé y del propio Juanes. Debieron estar tan emocionados, tan rebasados por todo lo vivido, por las concesiones, por el pacto, por lav vigilancia a que fueron sometidos, por la presión, por el miedo, por los reclamos y las exigencias del exilio, por las amenazas de Saavedra y la represión de Castro de la cual fueron testigos en primera fila.

Abel dijo...

Midiala donde te metes?me gustabas en el anterior formato de Paparazzi TV, con Cairo hacian un mejor equipo, donde se metio Cairo?
espero que te vaya bien! eres muy refrescante!
saludos y suerte!