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viernes, 21 de abril de 2023

La guerra y la paz


alFredoTriFf

Estamos en guerra. Oh, la guerra, ¡qué horror! 

Primero, está el odio en la guerra. Sin odio le hubiera sido difícil a Hitler invadir la Europa no aria del este, o a Japón, masacrar la población china. No digo ya odio, sino simplemente indiferencia. Sin ella hubiera sido más difícil a los franceses invadir España en el siglo XIX, pese a que ambos países eran aliados compartían una alianza religiosa (sin mencionar la sobrada hispanofilia del francés). 

Está también la apatía. Sin ella los bombardeos americanos en Vietnam no hubieran ocurrido. También está la certeza que nuestra causa es justa. No hay dudas que hay causas justas, pero lo justo siempre se hace más difícil cuando se analiza fríamente.

La guerra siempre ha existido. Es hecho constante; el sudor de la humanidad. La historia como secuencia interminable de guerras, grandes, medianas y pequeñas. 

Cada especialista la justifica. Está la perenne circunstancia política, si hacemos caso a von Clausewitz; o la violencia inherente al humano, si seguimos la tesis de Durkheim. Desmond Morris lo lleva al plano evolutivo, cuán cerca estamos de ese sentimiento atávico de territorialidad. En algo nos parecemos al resto de animalia. Compartimos su celo por la hembra (que por Helena los espartanos y troyanos pelearon a morir). 

Hay teóricos que sostienen que la guerra en su forma moderna fue concebida como un instrumento táctico a ser usado cuando los intereses vitales del estado estuvieran en peligro. De acuerdo a este criterio, la guerra lejos de servir el ideal de soberanía, le apuesta a las ideologías más diversas. Las guerras religiosas del siglo XVII asemejan grandes proyectos, de la misma manera que lo fueron la escatología nazi o comunista. 

¿No indica esto que deben haber guerras sin razón aparente? 

Para muchos en el siglo XIX, las guerras napoleónicas tenían ese viso absurdo y fueron consideradas por un tiempo las mayores guerras de la humanidad (de ahí esa larga explicación contra la guerra, escrita por Tolstoi, en en último capítulo de La guerra y la paz).

¿Por qué no aceptar la guerra como un hecho necesario? La mejor explicación a esa tenue coexistencia entre lo animal y lo humano.

¿Y la cultura? Sí ¡qué linda la cultura!

¿Puede concebirse un estado perenne de paz? ¿No contradice la inducción convincente de millones de años de lo mismo? 

Propongo algo difícil. La paz no es un estado como tal, sino un vacío de lo otro. 

Paz es ese espacio entre dos guerras, la que pasó y la que acecha y nos toma por sorpresa.

¿Demasiada paz? Sin contradicciones, se hace anómica, la gente se acomoda, incluso se corrompe. 

La paz se conoce a través de su falta. Y aunque la paz es siempre preferible, sería peligroso adoptar la paz a todo costo (en particular si el precio de esa paz lleva el oprobio de la cobardía por debajo de la mesa).

lunes, 14 de marzo de 2022

lo trans y lo sustantivo del SER


alFredoTriFf

Es un asunto que viene sonando hace un tiempo. El lío trans

¿Lo trans? Un hombre o una mujer nace en un cuerpo equivocado. El cuerpo no se equivoca, es la mente que lo dirige que lo discurre así. Se le llama disforia (dis: con dificultad, mal). La insatisfacción con el cuerpo (cuerpo es DNA, ente físico incontrovertible). 

Pelearse uno mismo con su cuerpo es un problema de identidad. Tal parece que lo trans es como un ir "desde" y "hacia".

El trans va de viaje buscando ... un otro. 

Tener el cuerpo de hombre y anhelar ser mujer manifiesta la "falta", que apunta "desde" el cuerpo masculino "hacia" el femenino. La sorpresa es que el cuerpo no será el asunto. El viaje "hacia" no terminará necesariamente en el cuerpo femenino (que no se obtendrá jamás). 

El error es asumir que "hacia" implica destino corporal fijo.

Lo trans no tiene destino fijo, no puede tenerlo. 

Una vez en el "hacia" el trans realiza que su insatisfacción pervive. No desaparece porque la causa de la disforia no está en el cuerpo. Más bien la disforia se manifiesta en un cuerpo pero viene "desde" otra parte.

El asunto trans tiene raíz en lo sustantivo del ser.

Ningún cuerpo puede satisfacer la necesidad del SER ya que el cuerpo no es aunque parezca lo contrario– lo definitorio en este caso. Todo ser transciende al cuerpo (su fisicalidad, por entendido). 

En todo caso el ser corresponde no a un cuerpo sino a un "más allá en pos" del cuerpo.

Claro está, "más allá en pos" no puede encontrarse corporalmente– en el futuro ... de otro cuerpo.

El trans cree que desea otro cuerpo. Lo que desea es el SER de otro cuerpo. 

Pero NO HAY SER EN EL CUERPO NI CUERPO EN EL SER.

Cuerpo y ser están siempre desfasados incluso el SER está desfasado CONSIGO mismo.

Jean Paul Sartre lo anuncia de modo enrevesadamente poético en El ser y la nada

El ser no es lo que es y es lo que no es.

La llamada "disforia" ¿algo corporal? Equivocado. 

Llegamos entonces a otro asunto. El asunto SER es una condición TRANS, estructuralmente hablando. No porque se rechace cuerpo alguno (se comprende que muchos trans hagan el viaje y se arrepientan).  

Aquí la sorpresa inesperada:  

SER es, sustancialmente, rechazar el SER. 

viernes, 3 de septiembre de 2021

por qué la modernidad no es moderna (telenovela matutina)


alFredoTriFf

Abro con una (aparente) incongruencia: la modernidad NO ES moderna.*  

La modernidad (M de ahora en adelante) es una época que "arriva". Y para hacerlo debe ser anunciada como se anuncian las épocas; por una generación preclara (las tres figuras que siguen así lo demuestran). 

Entra F. W. J. Schelling (circunspecto e impertérrito) en Las edades del mundo. Encontramos este raro augurio:

... el futuro ya ha comenzado

Le sigue un bautismo temporal de G. F. Hegel en su Filosofía del espíritu

... nuestra época marca el nacimiento de un nuevo período. 

(lo da la confianza romántica de sentirse nuevo; ser moderno es exactamente eso). 

Una nueva forma temporal se presenta; el futuro-en-ciernes, que casi se vislumbra detrás de la neblina del más allá. Esta seguridad de M es su reserva inaudita. 

Empero el futuro de M no sería posible si esta no fuera capaz de agenciarse a sí misma su derecho a ser y estar (se llama autonormatividad).

M básicamente se declara ella LA ORIGINAL, apropiación de tutti a pulso. Y lo anuncia por boca de Novalis (alma desolada aprés del futurismo; de los tres iniciados, el más voluble y mineral): 

Todo futuro siempre ha de quedar detrás de sí. 

El imperativo histórico de M es mantener el reclamo viable que justifique la incongruencia entre dos polos en pugna: la expectativa futura y la realización tácita del presente 

(Suena la "ansiedad de tenerte en tus brazos" de los modernos). 

Dicho impasse es, además, talón de Aquiles de toda utopía.

A este punto de M nace la crítica (y ese otro discurso llamado estética). 

¿Qué es crítica? M, narcisista ella, llamando la atención de todos los presentes. 

¿Cuál es la función de la estética? Ayudar con la construcción del pegajoso e inmanente devenir de M (por arte de magia aparecen la belleza y lo sublime, mellizos consentidos).

Interludio: Una vez oteado el futuro no queda más remedio que mirar atrás, comparar y deprimirse.

Para esta vuelta a-lo-que-fue llega Walter Benjamin y su Tesis de la filosofía de la historia. Su estrategia es dislocar el continuum de M, explorando "el más allá" de su pasado, que es como una pre-historia (nada se sabrá de esa época interminable). 

Desde el momento que M se normativiza, se separa de lo anterior... del pasado (el escurridizo FUE). 

¡Pero M no tiene pasado! Ciertamente. Solo podemos declarar axiomáticamente un antes de M (llamémosle AM). 



Con Benjamin sacamos una segunda conclusión:

¿M es solo AM?

Y con permiso de Jiménez Leal (¿existirá PM?

Benjamin propone una confrontación anamnéstica. Pero primero debemos reconocer la injusticia irreversible de AM (los sufrimientos de todas las víctimas anónimas de la prehistoria, dígase es un sufrimiento que no puede sufrirse, porque ya NO ES). 

El fragmento de Benjamin merece citarse en su totalidad:
Hay un cuadro de Paul Klee que lleva por título Angelus Novus. En él se representa a un ángel que parece como si estuviese a punto de marcharse, sus ojos desmesuradamente abiertos, la boca abierta y sus alas extendidas. Es el ángel de la historia que mira hacia el pasado. Lo que contemplamos como una larga serie de hechos históricos, es para él la catástrofe de ruinas amontonadas a sus pies. Quisiera el ángel despertar a los muertos y reparar la destrucción, pero desde el paraíso sopla un fuerte viento que enreda sus alas. Es el huracán que lo empuja irrefrenablemente hacia ese futuro que llamamos progreso.
Para el nostálgico crítico no queda otra alternativa que reconciliar esa prehistoria brutal con la memoria. Creo que existe otra solución (pero esa exploración la dejo para otro momento).

Volvamos a la paradoja: ¿Existe PM?  No, no puede ser...  

PM no es un aprés; es ¡la decadencia de M!

Algo pendiente, ¿hay época sin algo que la preceda?
___________

* Lo anterior se inspira y a la vez contradice la tesis de Jurgen Habermas en su Discurso filosófico de la modernidad (1985).

domingo, 25 de octubre de 2020

El callejón sin salida de la ontología matemática de Badiou

dibujo de Badiou aclarando aspectos de su ontología, 2006 (me lo hace llegar una badiouana)

alFredoTriFf


Alain Badiou nació en 1937 y es en la actualidad el filósofo francés más importante, el más viejo, el más comunista, el más maoista y el más matemático.

Badiou le apuesta siempre a la ontología. Y decir ontología para Badiou (B. de ahora en adelante) es decir matemática. La ontología es una rama de la filosofía que investiga el SER. ¿Qué es el ser? ¿Cómo se manifiesta? ¿Dónde lo encontramos? No es tan fácil dar con el ser por una razón: ES UBICUO. 

Una manera de comenzar el asunto es preguntándose: ¿Cuántos hay? Esa es la pregunta de los presocráticos: el arché. Lo que constituye la cosa. ¿Uno, dos, tres, muchos? Depende de cómo se enfoque el análisis y aparecerán tesis distintas: el monismo de un Parménides, el dualismo cartesiano o el pluralismo de un Nelson Goodman.

B. es pluralista y multiplista:  

Nos encontramos al borde de una decisión, la decisión de romper con la arcana del uno y el múltiple en que la filosofía ha nacido y muerto, ave fénix de su propio consumismo sofístico. La decisión no puede ser otra que esta. El uno no es (SA, p. 23).

Disfruto la propensión dramática de B. (es además dramaturgo). Sin embargo, no estamos en la Grecia antigua. Romper con el uno no es solo asunto de declaración. Hay que probarlo, o al menos demostrar que llegamos a él. Estamos por lo tanto en presencia de un lema, no una prueba; un axioma, no una deducción Pienso en la lógica hegeliana: declarar del uno "que no es" equivale a... afirmarlo. Pero prosigamos.

Próxima parada: La verdad

Georg Cantor, matemático alemán (1845-1918)  

La verdad de acuerdo a B. no involucra al objeto (lo cual no quiere decir que la verdad no es real, aunque "real" y "objetivo" pueden no ser lo mismo). Ahora sin objeto la verdad no tiene correspondencia. No es que no pueda haber verdad sin objeto (Platón le apuesta a tal cosa cuando define el eidos). El asunto es que Badiou es materialista y su platonismo lo mete, bueno, en aguas rancias. 

Un materialista platonista es lo más parecido a un carnívoro vegano.

Observen la movida platónica. La verdad no es del objeto, sino "en sí misma". Existe de suyo. B. añade, En El ser y el evento que la verdad es múltiplo genérico … resultado de un procedimiento infinito que se resta de toda designación exacta, así como de su correspondiente múltiplo (ahora sale a relucir la teoría de conjuntos infinitos de Cantor). 

La resta de que se habla es un procedimiento justificativo. Equivale a cortar. Toda resta es corte, por ejemplo... un trozo del olimpo como prueba de y traerlo al mundo de los sentidos. La movida no es nueva; pero su solución aún nos elude. Es como preguntar: ¿qué hace que la verdad sea cierta?

No sé si B. percibe que "restar de toda designación exacta" equivale, como procedimiento justificativo, a una definición tan exacta como esta:

(...) no importa cuán extraordinariamente diversos sean tanto "objetos" matemáticos y/o "estructuras". Todos pueden ser designados como multiplicidades puras, construidos de una manera regulada del conjunto nulo. La cuestión de la naturaleza exacta de la relación entre las matemáticas y el ser es lo que se centra exclusivamente -para esta era en que estamos- en la decisión axiomática autorizada por la teoría de conjuntos. (mi itálica, SA, 26)
El tono del fragmento es raro, viniendo de un platonista. ¿Qué tiene que ver la era en que estamos con la conexión entre matemática y ser? Ah, es lo que B. llama DECISIÓN, que se define como "el principio del exceso de partes sobre los elementos" (¿y qué exceso puede haber en el universo mismo de un  materialista?). 

B. respondería que mi riposta me hace suponer el UNO, que no es.  ¡En filosofía se discute señores!

Dice B. que los procedimientos de verdad de hechos "indecibles" completan una situación que él llama EVENTO. Nunca se explica por qué es "indecible", ni qué significa tal cosa. Pero sigamos. La verdad le pertenece al evento. Hay verdades "eventales". 

¿Dónde se da todo esto esto? De los mundos. Como todo en B. MUNDO es una construcción lógica, es un modo de apariencia, abstracta o concreta (la tesis está influenciada por Nelson Goodman en este librito maravilloso). 

Lugar evental

La paradoja entre la externalidad de la verdad y la internalidad del evento es resuelta por B. con el llamado "lugar evental". Los eventos se manifiestan en mundos que dependen del evento mismo (hay aquí un grado de circularidad que me molesta). Parece que la verdad no tiene relación necesaria con un objeto dado. B. aclara que es inseparable del sujeto. Pero es el sujeto el que comprueba la conexión entre la infinidad de múltiples de una situación. 

El platonista vuelve a la tierra, quizá demasiado pronto. Si Ud. no entiende el asunto, muy bien, no lo culpo. No es fácil seguir a B. Ah, pero en la filosofía uno no se detiene, uno sigue caminando a ver a dónde llega (si se tropezara con un callejón sin salida, entonces se vuelve atrás). 
 
B. concibe la composibilidad de ciertos procedimientos de verdad que ocurren en cuatro esferas: 1. la ciencia, 2. la política, 3. el arte y el 4. amor. Que sean estos cuatro no indica que no hayan otros. ¿Ejemplos de eventos? En el siglo XX: El dodecafonismo, la revolución bolchevique, el cubismo (eventos importantes para Badiou, y pueden haber otros).  

No todo acontecimiento del mundo es un evento, sin embargo. Por ejemplo, el nazismo no puede ser un evento. ¿Por qué? Dde acuerdo a B. le falta verdad. ¿No detectan algo de romántico en el evento?

Aquí hay un problema. B. niega el principio de razón suficiente de Leibniz. SI ALGO ES TIENE QUE SER. Algo indiscutible. ¿Qué más verdad que esa? A no ser que verdad tenga un tinte normativo, es decir,  LO QUE DEBE SER. 

DEBER SER funciona mejor como procedimiento "de decisión". Somos nosotros los que imponemos ese límite a la realidad, pero la realidad no se inmuta. ¿Cuándo la realidad nos ha hecho caso? A la realidad hay que acatarla tal cual.

¿Qué significa que a un acontecimiento le falte verdad?  

Ernest Zermelo, lógico y matemático alemán (1871-1953)

La matemática es una ontología

La ontología continental en su legado más reciente es el existencialismo de Heidegger, que explora el ser qua ser. B. matematiza la ontología, apoyándola en una doble función: por un lado la matemática desempeña un papel central estructural (el "en tanto que") y a la vez conserva un status privilegiado como "paradigma de la ciencia y de la investigación científica" en general. De ahí salen los "procedimientos de verdad" (Meditacion 31 de El ser y el evento).

La matemática no se parece a ninguna otra ciencia en que resuelve problemas de manera inequívoca. ¿Y qué hay de la física? La física es falibilista. Para B. no es suficientemente fiable. El eslabón necesario es la exactitud (así como la axiomatización) de la matemática. 

De ahí el lema badiouiano "la matemática es una ontología". No lo creo del todo. La matemática no se pregunta de sí misma nada. Para hacerlo necesitamos una metamatemática fuera de ella que la inquiera;  por ejemplo el proyecto filosófico emprendido por Bertrand Russell y Whitehead en Principia Mathematica) ejercicio muy original que aparece por primera vez con Gödel y su famoso Teorema de la incompletitud, (pero ese no es el propósito ahora). 

Sigamos con B. y su ontología. El montaje de B. es un saco lleno de teorías matemáticas. B. salió de compras una tarde y se hizo de un grupo de teorías: 

1. La axiomatización de Zermelo/Fraenkel, 
2. la Toría de conjuntos de Cantor; 
3. la noción de conjuntos construíbles de Gödel, y 
4. el método de "forcing" a conjuntos genéricos de Paul Cohen. 

Aclarárese, lo que hace Badiou no es un estudio matemático, sino una interpretación de conclusiones de  teorías ya existentes. Surge entonces el hilo de la desconfianza con la física. 

Problemas con la física

La física es la investigación de la materia. Y B. es de la opinión que mientras más se descompone el concepto de materia, más se mueve en un campo de la realidad que sólo puede ser identificado con operaciones matemáticas cada vez más complejas (bien, de ser así, la matemática debiera agradecer a la física). 

Ojo cuidado: no se trata de que exista una relación de analogía entre la estructura del mundo físico y de la matemática, sino que esta última articula el ser en sí. B. ha dicho que la matemática es lo que el ser puede pensar (o articular numéricamente) del ser. Es una manera interesante de volver a Pitágoras, el arché del universo es el número, o a Spinoza y el UNO.  

Pregunto: ¿cómo puede un multiplista del ser decir algo tan monista como eso? 

Pero volvamos a la separación de B. entre matemática y física. La naturaleza de la física es hacer uso de la matemática para presentar un lenguaje tan preciso como sea posible. Es lo que llamamos fórmula. El propósito de la fórmula es estimar soluciones, resultados cuantitativos y hacer predicciones.

Toda fórmula tiene una virtud explanatoria. El método general de la física es científico/inductivo, es decir, en general provee hipótesis cual acercamientos a la realidad. Cierto que hay una importante rama de la física que es teórica, pero sería erróneo suponer que la teoría es productiva sin el aval experimental. La física está llamada a teorizar pero también a resolver problemas.

B. no es ajeno a dicho procedimiento. En Théorie du sujet bajo el sujeto "Torsion" (p. 148) B. imita procedimientos extraídos de la topología para sugerir ideas francamente muy ajenas a la topología. 
"Torsion", si bien es cierto que la palabra no pertenece al vocabulario del Marxismo puede inferirse cuando combinamos la noción de círculo y el salto. Vea a Mao: hay un círculo y el punto de partida de la verdad es la práctica el cual es también el punto de llegada... 
Incongruencias 

Digo yo que si la torsión puede aplicar a Mao, pudiera aplicar también a Genghis Khan. ¿No?

Muchos modelos teóricos en la matemática son sugeridos o desarrollados por físicos. Por ejemplo, Newton desarrolló métodos matemáticos para resolver problemas concretos en la física (e.g., la ley de gravitación). Hay desarrollos en la estadística que se deben a la mecánica cuántica. No hay duda que la ciencia informa o enriquece la investigación matemática (la teoría de la complejidad computacional, o la llamada teoría de la demostración en lógica).

Para B. no existe otra manera de abordar la materia. ¿Por qué no podría la materia ser la verdadera exploración del ser en tanto que ser? Este es el camino del filósofo francés François Laruelle en Non-philosophy project. No estoy ni con uno ni con otro. Solo observo problemas.

Buscar una posición axiomática exacta para la explicación del ser me parece un error. La ontología badiouana se aparta del probabilismo y el caos. Lo que el pragmatista Pierce (otro matemático) llamó abducción (o inferencia a la mejor explicación). 

¿Qué sentido tiene hipotetizar "todos los cisnes son blancos" si basta que alguien encuentre uno que sea negro para derrumbar la hipótesis? LA REALIDAD DICTA.

Ya esto se extiende demasiado... lo siento. 

Lanzo algunas preguntas à la dérive 
 
1. ¿Por qué B. declara la ontología como matemática axiomática sin discusión posible?

2. ¿Por qué solo cuatro esferas del evento? (su propia multiplicidad puede parir más)

3. ¿Por qué la preponderancia del comunismo desde la ontología? ¿Autocensura del ser?

4. ¿Por qué el evento tiene que ser partidista y heroico? (The ideology stupid?)

5. ¿Por qué no podemos hablar de un "evento" nazista en 1933? ¿Existe un Politburó de eventos "eventales"?

lunes, 31 de agosto de 2020

la falacia "sistémica" que nos ahoga


el monstruo sistémico que acecha desde la oscuridad conceptual

alFredoTriFf

Rompen tiempos de falacias "estructurales/sistémicas", de palabras grandiosas que aplastan el espacio de la duda. ¡Ah la duda, enemiga de absolutos! Lo "sistémico" es tajante, terminante. De ahí que se repita jaculatoriamente en boca de muchedumbres 

¿No se ha dicho que en la repetición está la verdad? 

El paragón de todas es la violencia estructural, que incluye otras, como la masculinidad tóxica, el racismo sistémico, el privilegio Blanco, y otras. Se dice que en cada una de estas mora la violencia.  

¿De dónde sale la parte "sistémica" de estas enfermedades? 

Vayamos a ese ilustre movimiento de mitad del siglo XX llamado estructuralismo, con figuras como Claude Lévi-Strauss en la antropología, Louis Althusser en el marxismo y Michel Foucault en la historia. 

Lévi-Strauss le abre la tapa al pomo de la estructura:

... los fenómenos de la vida humana no son inteligibles excepto a través de sus interrelaciones. Estas relaciones constituyen una estructura. Detrás de las variaciones locales de los fenómenos superficiales hay leyes constantes de estructura abstracta.  
Es patente que las leyes de la naturaleza exhiben estructura en lo respectivo a su causalidad. Invariablemente, la manzana del árbol que cae al suelo sigue una ley llamada "gravitación". Solo que nosotros los seres humanos no somos manzanas

Quién diría que el libre albedrío echaría a perder los pronósticos sistémicos. Sin embargo, hay otras aristas. El peor enemigo del estructuralismo, Jacques Derrida, aparece con su espada deconstrutora llamada differánce. Todo significado y la idea "sistémico" es un significado está llamado a llevarnos a otros significados, y así sucesivamente, dependiendo de nuevos contextos a que este significado aplique. Sucede que el proceso mismo de significación sigue posponiéndose en un tejido de diferencias sin fin a la vista. 

Reducir la complejísima naturaleza de las interacciones humanas a la idea de algo "sistémico" siempre estará llamado al fracaso. De ahí que las ciencias sociales sean consideradas CIENCIAS BLANDAS (lo apunto sin ánimo de ofender las Humanidades). 

Por ejemplo, tomemos "violencia estructural", concepto lanzado por el sociólogo noruego Johan Galtung en 1969, cuyas ideas preceden la llamada correción política de hoy en día. 

De acuerdo al artículo de Wikipedia (que traduzco del inglés), aquí un extracto de Galtung :
Se refiere a una forma de violencia en la que alguna estructura social o institución social puede dañar a las personas ... la discriminación por edad, el clasismo, el elitismo, el etnocentrismo, el nacionalismo, el especismo, el racismo y el sexismo, son algunos ejemplos de violencia estructural propuesta por Galtung.  Más que transmitir una imagen física, la violencia estructural es un "impedimento evitable de las necesidades humanas fundamentales". Se dice que la violencia estructural y la violencia directa son altamente interdependientes, incluida la violencia familiar, la violencia de género, los crímenes de odio, la violencia racial, la violencia policial, la violencia estatal, el terrorismo y la guerra. Aunque se dice que la violencia estructural es invisible, tiene una serie de influencias que la configuran. 

Obsérvese que en lo sistémico hay siempre una oscuridad hiperbólica imperante. No solo la violencia "sistémica" no transmite una "imagen física", sino que es además, "invisible". Pero no hay nada más visible que la violencia, que se conoce como la "acción física que se realiza con fuerza excesiva con la finalidad de causar daño". 

¿Para qué, entonces, hacerla "invisible"? Para manipular su significado.

Veamos cómo se aplica lo "sistémico" en el caso de una teoría muy de moda: la masculinidad tóxica

Hablando sistémicamente ya no se hace necesario que hablemos de casos específicos de hombres violentos. No, lo que se busca es la estructura que una irremediable e indisolublemente estos dos términos: VIOLENCIA y EL HOMBRE.  

Deseo ejemplificar el asunto con este artículo de Mark Manson, titulado Cuál es el problema con la masculinidad tóxica. Aquí el mensaje:

LOS HOMBRES COMETEN EL 76% DE LOS DELITOS VIOLENTOS EN EE.UU. LO SUFICIENTE PARA CONCLUIR QUE EXISTE LA MASCULINIDAD TÓXICA Y QUE ESTA ES SISTÉMICA.
Manson cita una estadística muy citada: En 2016, se cometieron 1, 200, 000 delitos violentos en Estados Unidos. El 76% de ellos fueron cometidos por hombres. El censo más reciente de 2010 indica que hay 151, 000, 000 de hombres en EE. UU, lo que indica que 912, 000 de hombres cometieron delitos violentos en 2016. 

912, 000 equivale al 6% de la población masculina del país. 

Bien, si Ud. asume que los números le dan la razón a Manson, Ud. está cometiendo la falacia de composición, que toma la parte por el todoQue el 24% de los hombres en Estados Unidos mueran de enfermedades cardíacas cada año (y que estas muertes representen cerca del 80% de las muertes de hombres ese año), no significa en lo absoluto que los hombres en EE. UU. tengan el corazón débil.

Propongo un sencillo ejercicio lógico. La clase de HOMBRES tiene una subclase de HOMBRES VIOLENTOS, y esa a su vez contiene otra subclase de HOMBRES CRIMINALES VIOLENTOS. ¿Pueden visualizarlo? 

De ahí se desprende que hay hombres violentos que no son, ni serán jamás, criminales. Y hombres que no son, ni serán jamás, violentos. Hacer la clase de HOMBRES CRIMINALES VIOLENTOS representativa de la clase de HOMBRES es una conclusión de tarados. 

Lo mismo pueden hacer con cada una de las nociones sistémicas que expongo arriba. Siempre se derrumban. 

martes, 25 de agosto de 2020

la libertad de expresión como fundamento de la diversidad liberal

Atentado de bombas en una iglesia cristiana en SriLanka, abril 2019


alFredoTriFf


Vivimos días aciagos para la libertad de expresión. Y esto amenaza el proyecto americano de diversidad liberal. ¡Hasta la ACLU se ha retraído de su posición clásica en defensa de la libertad de expresión!  

¿Qué es diversidad? Diversidad se define como “circunstancia en que concurren varias cosas distintas”. 

Está claro que en esa diversidad deban existir necesariamente puntos de vista opuestos. Claramente, el sine qua non de esa diversidad exige el respeto al punto de vista del vecino. 

Hay un creciente llamado a censurar la diversidad para acomodarla al groupthink, que es la identidad de lo mismo, de la uniformidad de la homogeneidad. Un producto de esta tendencia es el cancel culture.

¿Cuál es la principal objeción? LO OFENSIVO QUE PRESUPONE LA LIBERTAD.

¿Qué es lo ofensivo? Aquí la definición: acción o palabra con que se ofende a una persona. 

¿Qué palabra? Realmente, ¡cualquiera! La definición está en dependencia de la persona ofendida, depende de un sesgo subjetivo. Y es precisamente por ello que LO OFENSIVO es un problema insoluble. 

Una persona puede ofenderse literalmente por cualquier cosa (sea esta ofensiva o no). 

Imaginen un mundo así en medio de la diversidad.  Ahí están los Artículos #10 y #50 de James Madison:

Las libertades de la Primera Enmienda nos dan el derecho a pensar y decir lo que queramos. Si nosotros (el pueblo) vamos a gobernarnos a nosotros mismos, debemos disfrutar estos derechos, incluso si estos fueran abusados por una minoría.

Más claro ni el agua: La libertad es preferible al abuso de ella misma. 

Imaginemos un mundo en que la lista siguiente NO EXISTE (dependiendo el grupo que haya sido ofendido):  

Mi lucha, de Hitler (ofensivo para los judíos) 
Los versos satánicos, de Salman Rushdie (ofensivos para los musulmanes, Jomeiní puso precio a la cabeza de Rushdie por más de una década) 
El Aullido, de Ginsberg (ofensivo para las costumbres sexuales de la década de 1960) 
Lolita de Nabokov (de contenido pedofílico) 
Naked Lunch de William Burroughs (censurado, de acuerdo a las costumbres sexuales de la década de 1960) 
Piss Christde Serrano (ofensivo para los cristianos de finales de los 1980) 
Las caricaturas de Hebdo, sobre Mohamed (ofensivas para los musulmanes) 
El arte degenerado, de los años 1920 en la Alemania nazi (ofensivo para los nazis y sus aliados)
El libro negrode Mapplethorpe (todavía considerado ofensivo por sus imágenes sadomaso) 
Smack My Bi *** Up, del grupo Prodigy (ofensivo para las feministas, años 1990) 
SALÒ, de Pasolini (censurado por su contenido decadente y pornográfico, años 1970) 

¿No sería ese mundo MUCHO MENOS DIVERSO?

Necesitamos negociar un equilibrio entre las diferentes facciones que reclaman protagonismo dentro de la diversidad. 

 Ese equilibrio se llama TOLERANCIA. 

La tolerancia no requiere que se acepte o se rechace. Solo que se permita que exista. 

Les presento dos pensadores pioneros del discurso de la tolerancia. John Locke y Voltaire vivieron en su carne el horror de la persecución religiosa (Locke tuvo que salir huyendo de Inglaterra, después de la publicación de su tratado). Ambos despuntan con el argumento de la libertad de expresión moderna. 

Locke escribe Carta sobre la tolerancia  en medio de las guerras religiosas en la Europa del siglo XVII: 

Ninguna persona tiene, en ningún caso, derecho alguno a perjudicar a otra persona en sus bienes civiles sólo porque esa persona profese otra religión o forma de culto. Todos los derechos que le pertenecen como hombre o como ciudadano deben serle preservados inviolablemente

Le sigue Voltaire, en Tratado sobre la tolerancia (aquí un raro párrafo donde el autor le suplica a Dios): 

Tú no nos has dado un corazón para que nos odiemos y manos para que nos degollemos; haz que nos ayudemos mutuamente a soportar las pequeñas diferencias entre los vestidos que cubren nuestros débiles cuerpos, entre todos nuestros idiomas insuficientes, entre todas nuestras costumbres ridículas, entre todas nuestras leyes imperfectas, entre todas nuestras opiniones insensatas, entre todas nuestras condiciones tan desproporcionadas a nuestros ojos y tan semejantes ante ti; que todos esos pequeños matices que distinguen a los átomos llamados hombres no sean señales de odio y persecución. ¡Concédenos que podamos ayudarnos mutuamente a soportar el peso de esta vida dolorosa y transitoria! 

La libertad de expresión exige tolerancia. Sin tolerancia la libertad de expresión se empobrece. 

Si no soy capaz de defender el derecho de otro a expresarse libremente aunque me moleste, no merezco vivir en una sociedad diversa. 

miércoles, 19 de agosto de 2020

el huevo del cuco marxista en el nido ideológico del cubano liberal progre

 

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El cuco es un pájaro parasitario que coloca su huevo subrepticiamente en el nido de un ave de otra especie. La "madre postiza" no se percata y encuba el huevo creyendo que es de ella hasta que el pollo bastardo sale del cascarón y procede a eliminar metódicamente a todos sus "hermanastros" lanzándolos del nido. La madre postiza, ahora sola con el cuco (más grande que ella) adopta su nuevo rol de zombie y lo alimenta como si fuera propio.  

Ese resultado bizarro común en la naturaleza es exactamente lo que hace el marxismo en el nido ideológico del cubano liberal progre. 

¿Cómo puede llegar a ser "progre" un cubano liberal? 

Ese cubano liberal común, no marxista, brincó el charco hacia EE. UU. no por razones económicas, sino por razones políticas. Experimentó en carne propia los cantos de sirena castrista por la igualdad. Sufrió el abuso y la corrupción del socialismo castrista. ¿Nos repetimos acaso? Es un hecho diáfano que el castrismo es venerado por los progres del mundo. 

Paradójicamente en 2020, ese mismo cubano está listo a aceptar el marxismo, pero no en tanto que marxismo, claro que no (el cubano liberal progre sospecharía mi uso de esa palabra viciada por teorías conspirativas de derecha).  

Sucede que el marxismo llega agazapado con una nueva personalidad, via identatarianismo (no la ve venir).

¿Habrá que comprender que el cubano liberal progre, por razones de solidaridad (por raza, género, preferencia sexual, o simplemente lo que en inglés llamamos "peer pressure"), deje penetrar su sistema liberal hasta que este queda carcomido y sin saberlo, termine traicionando los principios que lo trajeron a este país? Como la madre postiza del cuco, no se percata que se ha traicionado a sí mismo.    

¿Qué hay en el nido antes que aparezca el huevo falso del cuco? Lo que el cubano trajo con él/ella hasta aquí: los principios americanos expresados en Teoría de la justicia, de un liberal de pura cepa como John Rawls. 

El liberalismo defiende dos principios. Primer principio: Los derechos naturales del ser humano, observados en la Constitución americana: Libertad política, de expresión, de asociación, de conciencia, de pensamiento y libertad de propiedad privada. 

Se respeta y promueve el capitalismo liberal. Solo que ese capitalismo debe estar chequeado por el Segundo principio de la Economía política liberal. Trata de cómo resolver el asunto de la desigualdad social: 

Buscando el mayor beneficio de los menos aventajados a partir de un estado de derecho donde cada individuo tenga la misma igualdad de oportunidades. 

Menciono tres ejemplos destacados de ese principio en nuestro país: El New Deal (1933), de F. D. Roosevelt, La ley de los Derechos civiles (1964) y La gran sociedad (1964), bajo L. B. Johnson.  

En la economía política liberal queda prohibido "diseñar" la sociedad, desde arriba, a partir de igualdades "alocativas". No funciona. ¡Los 60 años de desastre socialista castrista lo avalan! El desarrollo de un país radica en la riqueza. En el liberalismo está fuera de lugar crear un sistema de impuestos tan oneroso que destruya la libertad individual capaz de producir esa riqueza. Ese sistema de impuestos oneroso se llama socialismo.

¿Igualdad "alocativa"? Es el principio central de la política social progre: la igualdad de resultados.  

Las igualdades de resultado no funcionan jamás. Y no funcionan porque tiran por tierra al Primer principio. A más interferencia del gobierno más injusta y desigual se hace la sociedad (algo que no tendría discusión alguna para un liberal del corte de Bill Clinton). 

Una cosa es gozar de igualdad de oportunidades y otra es imponer igualdades arbitrarias. Sencillamente el ingenio, la capacidad y la libertad humana se interponen. Pongo un ejemplo: Si Juana y Pedro aplican para un empleo, Juana (sea negra, latina, lesbiana, minusválida, o transgénero) debe ganar solo si es más calificada que Pedro para desempeñar ese trabajo. Sin discusión.  

Ahora cuco sale del cascarón. El marxismo vestido de identatarianismo, penetra el cerebro del cubano liberal via la matriz de dominación y es aceptado ciegamente. Da un salto de fe rechazando su propia experiencia bajo el pretexto de la nueva circunstancia social de justicia (el conocido ad novitatem). "Hay que ser justo", se dice. "Debemos luchar por una sociedad con más igualdad", declara. "Este es un país de leyes", alega. 

De nada vale. Se ha producido una transformación natural en la que el cubano comienza a traicionar sus ideas liberales haciendo caso omiso a cada llamado de la razón. Resulta que ha perdido la fe en el liberalismo americano. Donde antes veía progreso y esperanza ahora ve maligna injusticia. Es YA un progre 100% avergonzado de los valores que inicialmente lo trajeron a este país. 

Comprendo que el cubano progre esté en completo desacuerdo conmigo. Y es que no espero que lo esté. Sencillamente no podría estarlo. 

jueves, 30 de julio de 2020

el "maldito" privilegio blanco

Blanco en blanco de Kazimir Malevich, 1918


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La idea espuria de hoy tiene que ver con el privilegio. 

Privilegio es, de acuerdo al diccionario, una "ventaja especial exclusiva que se disfruta", no por derecho propio, sino "por concesión", o prebenda, generalmente inmerecida. A propósito, la palabra es usada tan temprano como 1961, por Fidel Castro, contra la burguesía criolla cubana: 
Se sabe que las revoluciones entrañan destrucción de privilegios y de intereses de minorías explotadoras, para servir los intereses, y los derechos, y las aspiraciones de las grandes mayorías oprimidas o explotadas (APLAUSOS). Vamos a apartarnos de esas enumeraciones, y vamos a afirmar y a analizar que era inevitable un choque de intereses, que era inevitable el choque entre los intereses de la mayoría y los intereses de la minoría privilegiada.
Desde la Revolución Francesa, el "privilegio" (el tan condenado privilège pregonado por los líderes jacobinos) se arrima al siglo XX con la famosa consigna: "la explotación del hombre por el hombre". ¿La recuerdan? 

El asunto vuelve con nueva fuerza en 2020 con el llamado privilegio blanco

Según Peggy McIntosh, los blancos en sociedades occidentales disfrutan de ventajas que los no-blancos no experimentan, como "un paquete invisible de activos inmerecido ". El privilegio blanco denota ventajas pasivas tanto obvias como menos obvias que los blancos pueden no reconocer que tienen, lo que lo distingue de los prejuicios o prejuicios manifiestos. 
McIntosh, connotada y reconocida feminista, bautizó el término (específicamente contra el hombre blanco) en su artículo "Privilegio blanco, desempacando de la mochila invisible" (1989), donde enumera 26 artículos "invisibles" dentro de la mochila. 

¿Qué paquete invisible es este? Lo invisible no puede verse, luego no puede adjudicarse (no sé por qué presiento un enredo de oblicuas metáforas). 

McIntosh afirma: "el privilegio blanco denota ventajas pasivas", es decir, prebendas que los demás no pueden disfrutar. Sigue la pregunta: ¿Cuáles son? 
... incluyen afirmaciones culturales de valor propio; la presunción de un estatus social mayor y la libertad de circulación, compra, trabajo, juego, y hablar libremente. El concepto de privilegio blanco también implica el derecho a asumir la universalidad de las propias experiencias, marcando a los demás como diferentes o excepcionales, percibiéndose a uno mismo como normal.
Veamos estas ventajas pasivas una por una: 

1. La feminista describe lo que ella llama "afirmaciones de valor propio", es decir, lo que llamamos VALÍA de alguien (en inglés, self-worth) que se traduce al español como auto-estima. Es como decirse uno para sus adentros: "yo valgo" o "merezco respeto", o expresar públicamente el desacuerdo ante un insulto proferido.  

¿No es la auto-estima un referente objetivo y universal? Que se sepa, ninguna experiencia asociada con la auto-estima depende de la raza de la persona, sino de su HUMANIDAD. 

¿No se da cuenta McIntosh que tratándose de la auto-estima no hay diferencia entre un blanco y un no blanco? Claramente no tengo más ni menos auto-estima porque sea rico o pobre, alto o bajito, viejo o joven, enfermo o sano. ¡Qué locura!  

2. Lo mismo con el siguiente punto. ¿Desde cuándo acá es la "libertad de movimiento" o el "comprar" algo, o el "hablar libremente", una prebenda inmerecida de los blancos? 

"Hablar libremente", o tener "libertad de movimiento" es algo que cualquier desea, que debe tenerse. Me pregunto, ¿no estará Peggy McIntosh confundiendo privilegios con derechos? 

Facultades y obligaciones que derivan del estado de una persona, o de sus relaciones con respecto a otras. Por ejemplo, los derechos humanos.  
Lo que McIntosh entiende como prebendas del blanco son simples DERECHOS UNIVERSALES –definidos, qué ironía, por un blanco de la élite inglesa, llamado John Locke, en su Segundo Tratado sobre el Gobierno Civil, 1649. Para Locke, la libertad, la autonomía, la propiedad y la búsqueda de la felicidad no son dádivas. Él los llama "derechos naturales", porque vienen con uno de nacimiento. Sin esos derechos CARECEMOS DE HUMANIDAD.  

Hasta 1649 no se había dicho algo así. El ideal abolicionista en Europa y la América del siglo XIX parte de ese argumento. Hoy nos parece diáfano (no así para la conocida feminista).

3. Otro punto interesante discutido por McIntosh es la "universalidad de las propias experiencias".  

Es obvio que las experiencias del ser humano van de lo individual a lo universal. Se debe a que vivimos en sociedad. Cuando uno dice: "Hace mucho calor aquí", espera que los demás asientan. Cuando se afirma: "La novena sinfonía de Beethoven es la mejor sinfonía jamás escrita" o "Julia Childs es la mejor cocinera de la televisión de EE. UU", uno da por sentado que dicha evaluación es no solo de uno sino además– de cualquiera.  

Fue Immanuel Kant quien dejó claro en Crítica del juicio (1790), que cada vez que apreciamos algo apelamos implícitamente al sensus communis (o sentido común). Vivimos siempre en una comunidad de SERES HUMANOS, lo de todos, lo UNIVERSAL.

4. Entre tanto, el "paquete invisible" en la mochila de McIntosh permanece intocable. Ha condenado al blanco, homo ignoramus, a no darse cuenta jamás de los privilegios que disfruta. 

Volvemos de nuevo al entramado del unconscious bias.  

El blanco no puede ver su privilegio porque es invisible, y es invisible porque no puede verlo. ¿Me explico? 

Invisible para el blanco, no para McIntosh, otra blanca por cierto. ¿Blanco en blanco?

¿Y cómo puede la blanca McIntosh percatarse de su privilegio? 

Ah, ¡porque ella es una iluminada! Su discernimiento la hace pervertir sus derechos humanos y convertirlos en privilegios raciales.  

¡Y lo peor de todo es que esa señora sea capaz de convencer a tanta gente de su desatino!

viernes, 17 de julio de 2020

Schelling, fantasma en la periferia del tiempo



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Lo sobrenatural es lo oculto que sin embargo sale a la luz.— F. von Schelling

¿Qué propicia el germen y la desaparición de las ideas de una época? Como si en su ir-y-venir las ideas crearan acumulaciones, retrocesos, vacíos. Se explicaría entonces el auge en el siglo XIX del Hegel de la izquierda marxista contra el Hegel de derecha del jurista judío-alemán Eduard Gans, ambos distintos al Hegel de mitad del siglo XX defendido por Kojève. 

Como si las ideas nacieran y pasaran de moda, para volver luego como necesarias revisiones. El Marx ortodoxo bolchevique es distinto al Marx estructuralista de Althusser. Lo mismo con el primer Freud de Melanie Klein, el segundo de los neo-freudianos, como Adler o Erich Fromm, el tercer Freud rizomático de Deleuze/Guatari y finalmente el Sigmund estructuralista de Lacan. 

¡Ahora tenemos un anti-Freud!). ¡Allá los hermenéuticos, felices con tantas interpretaciones de una misma fuente!

Friedrich Wilhelm Joseph von Schelling fue dínamo del Idealismo alemán, crítico de la filosofía yoísta de su mentor Fichte, enemigo acérrimo de Hegel y chispa de la crítica contra este último en las figuras de Marx, Feuerbach y Kierkegaard. Profesor de las universidad de Jena (a la edad de 23 años) y más tarde de la universidad de Berlín (acaso demasiado tarde), catalizador de la corriente conocida como Naturephilosophie de los románticos, pionero de la tradición estética, escritor de prosa estridente, mitólogo y teólogo de la revelación.

De acuerdo a Schelling cada época está determinada por una “crisis”. En efecto, estudiar una época equivale a discernir “un estado físico de la naturaleza en crisis”, idea audaz apareciendo en la alborada del siglo XIX. ¿Quién la piensa? Un filósofo eclipsado que ahora regresa para sorprendernos.

Principios

Schelling surge en una Europa recién salida del escolasticismo, el absolutismo y la metafísica. Por una parte tenemos la revolución de la ciencia física newtoniana, por otro la filosofía política de Rousseau y la división de poderes de los fundadores de la revolución norteamericana. Ahora la teología reexamina el papel de la fe y la revelación.

En la filosofía reina la revolución copernicana de Kant: Primero, el descubrimiento de las categorías del ser, la fundamentación del conocimiento con síntesis entre razón pura y experiencia. Segundo, el imperativo categórico y el novísimo concepto del deber por el deber. Tercero, la idea del progreso humano del Kant tardío en ¿Qué es la ilustración?, texto fuerte que introduce una nueva época, el Aufklärung), “un despertar del género humano” en 2020 ese despertar ha caído en la desgracia.

Volviendo a Schelling, todo comienza con un oscuro giro conceptual del proyecto filosófico de Kant. El balance entre el sujeto (que conoce) y el objeto (lo que es conocido). Kant avanza la tesis de que el conocimiento es una combinación de categorías mentales y aspectos fenoménicos del mundo físico. Dicha tesis se aparta del anterior racionalismo continental. Ya la Razón de por sí sola no explica el auge por de las ciencias empíricas como la física y la química, a la vez que mantiene a raya aspectos más radicales de la revolución empirista inglesa (como el solipsismo de Berkeley o el escepticismo de Hume). En el sistema kantiano queda un residuo prometedor: la cosa-en-sí (ding-an-sich) el fenómeno existente independientemente del sujeto que conoce, entidad fría abstracta y misteriosa que Kant bautiza: noúmeno

Por esa rendija se cuela Schelling.

¿Por qué la cosa-en-sí? Es el motor del conocimiento: significa descubrir lo más recóndito. ¿Qué es? Lo ignoto. Aquí podemos ir en dos direcciones. Una científica que dice: “si no se conoce es porque no ha sido descubierta”. Otra, especulativa y teológica dice: “Descubrir no, revelar lo inefable”. Schelling se mueve entre las dos.

Vayamos un poco antes, a J. G. Fichte, predecesor y mentor de Schelling. Fichte comienza por rechazar la cosa-en-sí kantiana. Para él la conciencia del sujeto no puede especular algo que esté fuera de sí misma. El mundo fenoménico surge de la conciencia de sí: “el yo” (das Ich). La célebre fórmula de Fichte reza como tautología yoísta: YO SOY YO. Sujeto y objeto bautizados ahora como “el yo” y el “no-yo”. Para ideas nuevas, nombres nuevos.

¿Cómo puede esta idea brotar en medio de la revolución copernicana de Kant? Fichte quiere llegar a las esquinas olvidadas del yo. Un yo aplastado por siglos de escolasticismo. Sin embargo, sería un error pensar que la conciencia-de-sí fichteana es solipsista. Por el contrario, se trata de un fenómeno social. Para “el yo” ser plenamente, debe forcejear con otra fuerza limitante: el “no-yo”. A ese forcejeo lo llamamos libertad. El “no-yo” no es fuerza síquica. “No-yo” es igual a EL OTRO: la sociedad (aquí la semilla dialéctica hegeliana, pero no aún).

Schelling hereda de Fichte la idea de libertad (y por libertad entiéndase eso que escapa toda restricción. Recuérdese: la cosa-en-sí es una forma de restricción). Vuelve la pregunta: ¿Cómo puede conocerse algo más allá del conocimiento? Schelling responde: Deja que reine la intuición. Libertad e intuición. ¿La libertad? Es la fuerza volcánica, que Schelling llamará ABSOLUTO (con mayúscula). Se dibujan claramente las bases del Idealismo alemán.

ABSOLUTO (Unbedingte, lo incondicionado) es una palabra muy dura que apunta a un signo especulativo, no una teoría política. Eso vendrá después, no con Schelling, sino con Hegel. ¿Cómo puede lo ABSOLUTO ser asimilado por la conciencia, si la conciencia es finita? Tan temprano como 1795 el joven Schelling declara la existencia como problema fundamental de la filosofía. Comienza con una pregunta que se ha hecho famosa: 

¿Por qué existe algo en lugar de la nada?

La investigación del ABSOLUTO vuelca a Schelling hacia afuera, a la Naturaleza. Un principio productivo que los escolásticos llamaban Natura naturata la manifestación divina ya creada, léase el sabio Spinoza. Dice Schelling con en lenguaje metafórico que le caracteriza: “Naturaleza es la mente visible. La mente es la Naturaleza invisible”. Ahí tenemos otra radiografía de la búsqueda Idealista.

Repasemos las características de la Naturaleza schellingiana: 

1. Es apriorística, 
2. No es creación de la conciencia humana, es decir, no es subjetiva. 
3. Es “ideal” pues expresa una Idea eterna (imaginemos el eidos de Platón), 
4. Se produce como un acto constructivo de la auto-conciencia del ABSOLUTO.

De Naturaleza al inconsciente

Tan temprano como en 1800 Schelling usa el término “inconsciente” (Unbewussten) como substantivo, anticipándose a Freud por casi 100 años. ¿Cómo es posible? Esta idea proto-romántica no se fundamenta en la psiquis humana, sino en un proceso volcánico: el inconsciente es el lado oscuro de la Naturaleza. Pero las ideas paren ideas: El Unbewussten de Schelling parte de una influencia teosófica en voga en la primera mitad del siglo XIX, en particular el místico luterano alemán Jacob Böhme. Schelling se detiene justo en el entronque entre Idealismo y post-idealismo. Un siglo después esa oscura pulsación de la Naturaleza será afín a la filosofía existencialista de Paul Tillich.

El Schelling tardío

El Weltanschauung idealista tiene un DNA teológico mesiánico que le llega a Schelling por su padre y su abuelo, ambos pastores entrenados en la tradición pietista alemana. De ahí que Schelling consideraba la filosofía muy próxima a ser completada. 

¿Cómo puede el pensamiento detenerse con una época?

Luego está la influencia del filósofo católico Franz von Baader para el Schelling maduro, influencia negativa. Baader en parte descarrila una dirección prometedora para la filosofía de Schelling (no tenemos tiempo aquí para explorar esta pista). Para Baader, Bacon y Descartes habían divorciado la filosofía de la teología y su fundamento que es la fe. Demasiada fe en la ciencia. ¿No se daba cuenta Schelling de la trampa de traer la fe nuevamente al dominio de la razón? ¿No le bastaba el consejo de Pascal: “la fe y la razón no pueden caminar por el mismo camino”?

El asunto no es que Schelling renuncie a la fe por la razón. Lo que sucede es que la razón está en jaque constante por otra fuerza: la sin-razón.  

Lo que llamamos realidad es tan accidental en su todo que no podemos resumirla como una necesidad de la razón (…) la realidad contiene una masa preponderante de sin-razón. 

Entiéndase: la fe y la revelación suplen un balance a la dicotomía razón/sin-razón. Y el Schelling maduro y tardío vive en esa paradoja.

La razón filosófica suspendida entre la bruma de la existencia... y Dios. Y Schelling decide explorar la existencia del Absoluto en lugar de la del ser humano. Ya para la década de 1820 Schelling realiza que el Idealismo ha desembocado en un callejón sin salida. Nacen otras ideas: la importante tesis de “la caída” (Abbrechen), la tesis del mal, la contraposición entre Filosofía negativa y Filosofía positiva. 

Nada de eso parecía ser aceptado por la generación más joven de los seminarios del huraño ex-idealista. En medio de una época de sistemas y construcciones ordenadas y portentosas, Schelling se inspira en el olfato del extático. En su genio hay una mezcla de curiosidad inundada y euforia atormentada. La Naturaleza sin represas que habla por cada uno.

Para 1830 era claro que Schelling había roto con el Idealismo que él mismo ayudó a fundar.
¿Qué causa esa ruptura? La primera decepción viene con la recepción del Naturephilosophie de Schelling. Las acusaciones de que era un panteísta por parte del filósofo y polemista alemán Friedrich H. Jacobi y otros. La frase excomunicada era: “Dios es naturaleza”. 

Le sigue el rompimiento con Hegel después de la publicación del último de La filosofía del espíritu (1806) donde este último se mofa de Schelling. Escribía Hegel que el ABSOLUTO es como la “noche donde todas las vacas son negras”. El éxito enorme de Hegel, quien ahora funge como profesor de la universidad de Berlín, fue un golpe muy duro para Schelling, quien dejó de publicar por una década. ¿Fue el encumbramiento de Hegel lo que lo hizo abandonar su propia filosofía?

Imaginen esa aula de la Universidad Humboldt en Berlín, 1840. En la audiencia están Feuerbach, Engels, Bakunin, Kierkegaard y Burckhardt, debatiendo con Schelling ideas de una época futura. La mayoría de esa generación más joven quisiera escuchar el filósofo que asesta el golpe final a la religión. Es lo contrario. Kierkegaard escribe: “ya no tengo esperanzas con Schelling” ¿Y qué rechaza? Comprenderá el erudito danés años más tarde que todo rechazo del presente es meramente un volver a lo mismo: la “repetición” (lo que se relaciona con esa condición que llamará “angustia” en su libro La enfermedad mortal).

La “repetición” kierkergaardiana emerge como reflejo de la idea trágica de libertad dibujada por Schelling. “Repetición” es la naturaleza misma traicionándose una y otra vez. Por eso el danés escribe en su diario en 1841: “Estoy ya viejo para asistir a las conferencias de Schelling, y él más viejo aún para darlas. Pero a no ser por él, nunca hubiera viajado a Berlín”.

Hay figuras que son a la vez fuentes buscadas y rechazadas. Schelling prefigura la insaciable curiosidad de entre tiempos. Sus ideas desfasadas le quedaban cortas a su presente. Ya parece que no así a su futuro. Hay fantasmas condenados a la periferia del tiempo. Eso que Schelling tuvo el coraje de llamar TIEMPO INTEMPORAL.

sábado, 4 de julio de 2020

lo execrable de la historia tuvo que serlo

Trajano, aceptando la rendición de los dacios para ser hecho esclavos (relieve en columna de Trajano, 113 dEC)

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Quisiera volver a un tema execrable de la historia: la esclavitud.
H: Sin embargo sin esclavitud no podría existir el abolicionismo que la destruye.
Explíquese,
H: ¿No es el abolicionismo una reacción contra la institución esclavista?
Así parece.
H: Anote lo anterior como una dinámica fundamental de la historia: no hay abolicionismo sin esclavitud. 
Tal parece una dinámica al revés.
H: Abolicionismo es reacción contra. Pero antes de serlo debe pasar por un lento proceso de siglos. 
¿Por qué tan lento?
H: Para nosotros, no así para la historia. Vayamos al siglo XVI. Un actor muy importante al comienzo de ese proceso es Bartolomé de las Casas. 
Se dice de él que fue gran defensor de los indios.
H: Lo fue. Pero de las Casas es a la vez el gran responsable de la esclavitud negra en las Américas. ¿No le parece una contradicción? 
¿Desvestir un santo para vestir otro?
H: Para el estándar "progre" de hoy Bartolomé de las Casas es un racista imperdonable.
¿No lo es acaso?
H: A no ser que pretenda Ud. usar "racismo" con De las Casas en su acepción moderna, doscientos años después en pleno Iluminismo, siglo XVIII.  El fraile vivía en el siglo XVI. 
¿De las Casas no podía comprender lo que hacía?
H: Cada cual comprende desde su época. La época es algo así como una morada temporal. Uno vive y respira dentro de ella. 
Es interesante eso, prosiga.
H: El argumento que de las Casas discute en 1531 ante el rey Carlos V es si el negro es tan "humano" como el indio. 
¡Por Dios, qué barbaridad!
H: El fraile interpreta a Aristóteles (brújula del Humanismo del siglo XVI). Para el filósofo griego la esclavitud es una condición de alma. Se produce un pequeño cambio, ahora se considera injusto esclavizar a un cristiano. El indio que defiende De las Casas ya ha sido convertido. ¿Ve? 
Me cuesta mucho trabajo aceptar todo eso. Sigue siendo injusto. ¿Cómo no lo ve Ud.?
H: Cálmese. Ud. se escandaliza desde el siglo XXI. Por favor, aprenda a viajar en el tiempo.
¿Qué es eso?
H: Viajar en el tiempo requiere mirar las cosas con espejuelo de la época. Hay que tratar de pensar desde allí, en pleno siglo XVII, sin las ideas de acá. ¿Cómo se piensa el problema de la esclavitud desde el siglo XVII?
No sé. ¿Cómo?
H: Siendo Ud. español de alcurnia, dueño de esclavos, de una hacienda en la Cuba del siglo XVII. Véase como hacendado. Asuma el papel.
¿A dónde quiere ir con todo esto?
H: Pondere mi ejemplo por favor.  
¿Y si decido dejar mis esclavos en libertad?
H: ¡No le pasaría siquiera por la mente! LA REALIDAD DICTA EL VIVIR Y EL PENSAR. De las Casas no anticipó las consecuencias funestas de su propuesta de traer negros de África sino hasta treinta años después. 
Explíquese.
H: Antes de morir en 1566 lo dejó claro: "... porque la misma razón es suya (la de los negros) que la de los indios". 
¿Y lo execrable de la esclavitud dónde queda?
H: ¡Sí, INDISCUTIBLE para el siglo XXI! Mencione una cultura antigua de la historia que no tenga esclavitud en sus venas. Ahora quisiera traer a un filósofo de la historia. ¿Recuerda el materialismo histórico de Carlos Marx?
La historia es una marcha dialéctica en la que cada paso supera al previo y así sucesivamente hasta que llegamos al fin de la historia.
H: ¿Cuál es el modo de producción de la Antigüedad de acuerdo a Marx?
El esclavismo.
H: ¿Y después?
El feudalismo...
H: Cada cambio encarna y supera el anterior. No puede ser de otra manera.  La juventud pro-marxista presentista de hoy parece olvidarlo. 
Me resulta muy difícil aceptar que ese proceso TENÍA QUE SER. ¿Y lo que DEBE SER dónde queda?
H: DEBER SER y SER no son lo mismo. DEBER SER es un departamento hipotético de la intelección humana. 
Deme un ejemplo.
H: "La infelicidad debiera desaparecer".
¿Y no lo cree?
H: Lo que yo crea no cambia el asunto. Hay felicidad e infelicidad desde los albores de la humanidad. Repito: LA REALIDAD DICTA.