domingo, 25 de octubre de 2020

El callejón sin salida de la ontología matemática de Badiou

dibujo de Badiou aclarando aspectos de su ontología, 2006

alFredoTriFf

Alain Badiou nació en 1937 y es en la actualidad el filósofo francés más importante, el más viejo, el más comunista, el más Maoista y el más matemático.

Badiou le apuesta siempre a la ontología, y decir ontología para Badiou (B. de ahora en adelante) es decir matemática. La ontología es una rama de la filosofía que investiga el SER. ¿Qué es? ¿Cómo se manifiesta? ¿Dónde lo encontramos? No es tan fácil dar con el ser por una razón: ES UBICUO. ¿No? Aquí sugiero que el ser de B. se muerde la cola.

Una manera de comenzar el asunto es preguntándose: ¿Cuántos hay? Esa es la pregunta de los presocráticos: el arché. Lo que constituye la cosa. ¿Uno, dos, tres, muchas? Depende de cómo se enfoque el análisis y aparecen tesis distintas: Está el monismo de un Parménides, el dualismo cartesiano o el pluralismo de mi filósofo estadounidense preferido, Nelson Goodman.

B. es pluralista y multiplista. Dice:  

Nos encontramos al borde de una decisión, la decisión de romper con la arcana del uno y el múltiple en que la filosofía ha nacido y muerto, ave fénix de su propio consumismo sofístico. La decisión no puede ser otra que esta. El uno no es (SA, p. 23).

Disfruto la propensión dramática de B. (es dramaturgo). No estamos en la Grecia antigua. Romper con el uno no es solo un asunto de declaración. Hay que probarlo, o al menos demostrar que llegamos a él. Estamos en presencia de un lema, no una prueba; un axioma, no una deducción (tercia entonces Hegel por joder: declarar del uno que "no es" equivale a afirmarlo. 

Próxima parada: La verdad. 

Georg Cantor, matemático alemán (1845-1918)  

La verdad de acuerdo a B. no involucra al objeto (lo cual no quiere decir que la verdad no es real, aunque "real" y "objetivo" pueden no ser lo mismo). Ahora sin objeto la verdad no tiene correspondencia. No es que no pueda haber verdad sin objeto, Platón le apuesta a tal cosa. El asunto es que Badiou es materialista y su platonismo lo mete en aguas rancias. Un materialista platonista es algo así como un carnívoro vegano.

Observen la movida platónica. La verdad no es "del" objeto, sino en sí misma. Existe de suyo. B. añade que la verdad es "múltiplo genérico … resultado de un procedimiento infinito" que "se resta de toda designación exacta, así como de su correspondiente múltiplo" (ahora sale a relucir la teoría de conjuntos infinitos de Cantor). La resta de que se habla es un procedimiento justificativo. Equivale a cortar. Toda resta es corte, un trozo del olimpo como prueba de y traerlo al mundo de los sentidos. La movida no es nueva; su solución aún nos elude. Es como preguntar: ¿qué hace que la verdad sea cierta?

No sé si B. percibe que "restar de toda designación exacta" equivale, como procedimiento justificativo, a una definición tan exacta como esa que él avanza:

(...) no importa cuán extraordinariamente diversos sean tanto "objetos" matemáticos y/o "estructuras". Todos pueden ser designados como multiplicidades puras, construidos de una manera regulada del conjunto nulo. La cuestión de la naturaleza exacta de la relación entre las matemáticas y el ser es lo que se centra exclusivamente -para esta era en que estamos- en la decisión axiomática autorizada por la teoría de conjuntos. (mi itálica, SA, 26)
El tono del fragmento es raro, viniendo de un platonista. ¿Qué tiene que ver la "era en que estamos" con la conexión entre matemática y ser? Tiene que ver con lo que el filósofo llama DECISIÓN, que se define como "el principio del exceso de partes sobre los elementos" (¿qué exceso puede haber en el universo mismo?). Acaso B. respondería que mi riposta me hace suponer el UNO, que no es.  

Dice B. que los procedimientos de verdad de hechos "indecibles" completan una situación que él llama EVENTO. Nunca se explica por qué es indecible ni qué significa tal cosa. Imagino que se disculpa cuando un filósofo llega a ese encumbramiento). Sigamos, la verdad le pertenece al evento. Hay verdades "eventales". ¿Dónde se da todo esto esto? En los mundos. MUNDO es una construcción lógica, es un modo de apariencia, abstracta o concreta (la tesis se acerca un poco a Nelson Goodman en este librito maravilloso). 

La paradoja entre la externalidad de la verdad y la internalidad del evento es resuelta por B. con el llamado "lugar evental". Los eventos se manifiestan en mundos que dependen del evento mismo (hay aquí un grado de circularidad que molesta un poco). Parece que la verdad no tiene relación necesaria con un objeto dado. B. aclara que es inseparable del sujeto. Pero es el sujeto el que comprueba la conexión entre la infinidad de múltiples de una situación. El platonista vuelve a la tierra, quizá demasiado pronto. Si Ud. no entiende el asunto muy bien no lo culpo. No es fácil seguir al viejo. Pero en la filosofía uno no se detiene; se sigue caminando a ver a dónde llegamos (si tropezamos con un callejón sin salida, entonces volveremos atrás). 
 
B. concibe la composibilidad de ciertos procedimientos de verdad que ocurren en cuatro esferas: la ciencia, la política, el arte y el amor. Que sean estos cuatro no indica que no hayan otros. ¿Ejemplos de eventos? En el siglo XX: El dodecafonismo, la revolución bolchevique, el cubismo (eventos importantes para Badiou, pero pueden otros).  

No todo acontecimiento del mundo es un evento sin embargo. Por ejemplo, el nazismo no puede ser un evento. ¿Por qué? Le falta verdad. 

Aquí hay un problema. B. niega el principio de razón suficiente de Leibniz. SI ALGO ES TIENE QUE SER. Algo indiscutible. ¿Qué más verdad que esa? A no ser que verdad tenga un tinte normativo (LO QUE DEBE SER). Aplicando a B. yo diría que DEBER SER funciona mejor como procedimiento "de decisión". Somos nosotros los que imponemos ese límite a la realidad, pero la realidad no se inmuta. La realidad nunca nos hace caso. A la realidad hay que acatarla tal cual.

¿Qué significa que a un acontecimiento le falte verdad?  

Ernest Zermelo, lógico y matemático alemán (1871-1953)

La ontología continental en su legado más reciente es el existencialismo de Heidegger, que explora el ser qua ser. B. matematiza la ontología, apoyándola en una doble función: por un lado la matemática desempeña un papel central estructural (el "en tanto que") y a la vez conserva un status privilegiado como "paradigma de la ciencia y de la investigación científica" en general. De ahí es que salen los "procedimientos de verdad". 

La matemática no se parece a ninguna otra ciencia en que resuelve problemas de manera inequívoca. ¿Y qué hay de la física? La física es falibilista. Para B. no es suficientemente fiable. El eslabón necesario es la exactitud (así como la axiomatización) de la matemática. 

De ahí el lema badiouiano "la matemática es una ontología". No lo creo del todo. La matemática no se pregunta de sí misma nada. Para hacerlo necesitamos algo fuera de ella que la inquiera; una filosofía de la matemática por ejemplo (lo que hizo Bertrand Russell con Whitehead en Principia Mathematica), o la meta-matemática, ejercicio muy original que aparece por primera vez con Gödel y su famoso Teorema de la incompletitud, pero ese no es el propósito ahora. Sigamos con B. y su ontología.

El montaje de B. es una jaba llena de teorías matemáticas. B. salió una tarde y se hizo de un grupo de   teorías: La axiomatización de Zermelo/Fraenkel, la Toría de conjuntos de Cantor; la noción de conjuntos construíbles de Gödel, y el método de "forcing" a conjuntos genéricos de Paul Cohen. Aclaro que lo que hace Badiou no es un estudio matemático, sino una interpretación de conclusiones de estas teorías. Sigamos el hilo de la desconfianza de B. con la física. 

La física es la investigación de la materia, y B. es de la opinión que "mientras más se descompone el concepto de materia, más se mueve en un campo de la realidad que sólo puede ser identificado con operaciones matemáticas cada vez más complejas". Bien, de ser así, la matemática debiera agradecer a la física. 

No se trata de que exista una relación de analogía entre la estructura del mundo físico y de la matemática, sino que esta última articula el ser en sí. B. ha dicho que la matemática es lo que el ser puede pensar (o articular numéricamente) del ser. Es una manera interesante de volver a Pitágoras, el arché del universo es el número, o a Spinoza y el UNO.  Pregunto: ¿cómo puede un multiplista del ser decir algo tan monista como eso? 

Pero volvamos a la separación de B. entre matemática y física. La naturaleza de la física es hacer uso de la matemática para presentar un lenguaje tan preciso como sea posible. Es lo que llamamos fórmula. El propósito de la fórmula es estimar soluciones, resultados cuantitativos y hacer predicciones.

Toda fórmula tiene una virtud explanatoria. El método general de la física es científico/inductivo, es decir, en general provee hipótesis cual acercamientos a la realidad. Cierto que hay una importante rama de la física que es teórica, pero sería erróneo suponer que la teoría es productiva sin el aval experimental. La física está llamada a teorizar pero también a resolver problemas.

B. no es ajeno a dicho procedimiento. En Théorie du sujet bajo el sujeto "Torsion" (p. 148) B. imita procedimientos extraídos de la topología para sugerir ideas francamente muy ajenas a la topología. 
"Torsion", si bien es cierto que la palabra no pertenece al vocabulario del Marxismo puede inferirse cuando combinamos la noción de círculo y el salto. Vea a Mao: hay un círculo y el punto de partida de la verdad es la práctica el cual es también el punto de llegada... 
(Digo yo que si la torsión puede aplicar a Mao, pudiera aplicar también a Genghis Khan).

Muchos modelos teóricos en la matemática son sugeridos o desarrollados por físicos. Por ejemplo, Newton desarrolló métodos matemáticos para resolver problemas concretos en la física (e.g., la ley de gravitación). Hay desarrollos en la estadística que se deben a la mecánica cuántica. No hay duda que la ciencia informa o enriquece la investigación matemática (la teoría de la complejidad computacional, o la llamada teoría de la demostración en lógica).

Para B. no existe otra manera de abordar la materia. ¿Por qué no podría la materia ser la verdadera exploración del ser en tanto que ser? Este es el camino del filósofo francés François Laruelle en Non-philosophy project. No estoy ni con uno ni con otro. Solo observo problemas.

Buscar una posición axiomática exacta para la explicación del ser me parece un error. La ontología badiouana se aparta del probabilismo y el caos. Lo que el pragmatista Pierce (otro matemático) llamó abducción (o inferencia a la mejor explicación). 

¿Qué sentido tiene hipotetizar "todos los cisnes son blancos" si basta que alguien encuentre uno que sea negro para derrumbar la hipótesis? LA REALIDAD DICTA.

Lanzo algunas preguntas à la dérive
 
1. ¿Por qué B. declara la ontología como matemática axiomática sin discusión posible?
2. ¿Por qué solo cuatro esferas del evento? (su propia multiplicidad puede parir más)
3. ¿Por qué la preponderancia del comunismo desde la ontología? (¿autocensura del ser?)
4. ¿Por qué el evento tiene que ser partidista y heroico? (the ideology stupid)
5. ¿Por qué no podemos hablar de un "evento" nazista en 1933? (¿existe un Politburó de eventos "eventales"?)

(continuará)

miércoles, 7 de octubre de 2020

en política, nadie convence a nadie de nada

                                                       embajada de Perú, La Habana, 1980.

 alFredoTriFf

Lo he conversado con alumnos y amigos. Lo he meditado en el auto cuando la música cesa y da paso a las cavilaciones: en política nadie convence a nadie de nada.

El fenómeno se acrecienta durante estos días de elecciones presidenciales. En las redes sociales la gente apela, recurre, demanda. Se mandan mensajes privados, o sale una circular en un muro, con fotos y frases hechas en apoyo a fulano o mengano. 

Nosotros debiéramos estar curados de ese mal llamado PROSELITISMO. 

El proselitismo político siempre nos fue repulsivo a los que vivimos el comunismo castrista. ¿Olvidaron los círculos de estudio, las reuniones para hablar mierda, las directivas, los programas de televisión, las entrevistas y paneles? Un menú politiquero que nos hacían más gusanos todavía (y mira que el Fifo tenía labia y un aparato publicitario muy superior al del New York Times). 

NO SE CONVENCE A NADIE. 

¿Quién es capaz de convencer a un hijo de algo? El muchacho o la muchacha miente cuando te dice: "Papi tienes razón" acto hablado en automático que se traduce así: Papi go fuck yourself.  

Alguien dirá: "Yo no lo hago para convencer a nadie. Solo para expresar mi punto de vista... mantener mi tropa en guardia". De ser así, lo dicho aquí no le aplica a Ud.  

La gente del bando de B permanecerán FIRMES en su bando. Lo mismo con la gente del bando de T. Así ha sido siempre. Cuántos se quejan de perder amigos: "No puedo creerlo, a fulanito, que conocía hace más de 20 años, me retiró su amistad". Los de T pierden amigos pro-B; los de B pierden amigos pro-T

NADIE SE CAMBIA DE BANDO motu propio. ¡Ah! Pero si sucediera, estamos en presencia de algo inusitado (entra en el juego el llavín de las nuevas convicciones). 

¿Cómo? 

El llavín de creer en X. SE ABRE y se dejan entrar ideas no-X. A partir de ese momento ya no se cree más en X. Lo que los castristas llamaban correctamente– PENETRACIÓN IDEOLÓGICA. 

El asunto se estudiaba en serio. La KGB le llamaba epistemología social (todo comenzó con una bronca entre racionalistas y emotivistas en el siglo XVIII). 

Los emotivistas explicaban que el "cambio de bando" llegaba desde la frontera emocional. Se le llamó "sentir nuevo" (vea a Emilio o De la educación sentimental). ¿Qué causa ese sentir? Una emoción cediendo ante otra. ¿Y qué la hace ceder? Tiene que ver con la crianza y la naturaleza de la persona. 

Los racionalistas se fueron por las ideas. "T es mejor candidato que B" (o visceversa) no es un asunto objetivo ni subjetivo, sino un término medio llamado intersubjetividad. Las ideas tienen su propio cambalache en cuartos privados VIP de la mente. Ahí tienen lugar orgías impúdicas con baile de perchero y todo. 

Ahí T y B se dan la lengua (hablo a nivel de ideas, ¡que no se diga!).

Como con las emociones, hay una casa ancha de ideas, con cámaras que se suceden en orden de importancia. Las ideas de la cámara principal son más fuertes, compactas e inamovibles. Hay otras aledañas y más apartadas; otras estancas, claustrofóbicas, con ideas que pululan lujuriosas y peligrosas. Las ideas que se rechazan o se aceptan, tienen que ver con una dinámica afín a la casa, lo que llamamos AUTONOMÍA. 

El dueño de la casa: TÚ, YO, no sabemos nada. Aceptar, rechazar no es asunto de UNO. Más bien LE PASA A UNO en automático. Nos sorprende sorprendernos: ya no pensamos como hace una semana. ¡Qué pavor!

Si quieren la prueba de este misterium, vengan conmigo a La Habana, circa abril, 1980. Se sabe que la Embajada del Perú se llenó de ex policías y ex segurosos. ¿Qué hizo cambiar a esa gente de la noche a la mañana y arriesgar la vida en el empeño? 

Nadie tiene la respuesta.

Entonces ¿por qué seguimos dándole a la manigueta? 

Porque es de humano errar una y mil veces.

sábado, 3 de octubre de 2020

El desatino histórico del presentismo (en Hypermedia magazine)


alFredoTriFf

Vivimos tiempos de ideas desatinadas, de rectificaciones de “errores” derrotistas. Manan malevolencias desde el pasado y nada ni nadie se salva: la matemática es racista, la física es racista y sexista, la filosofía es xenofóbica, la arquitectura es masculina y tóxica, Shakespeare es racista, Beethoven es elitista. Como es de esperar, la historia del negro en EE. UU. termina emasculada en el victimismo. ¿Desde cuándo la maldad es más fuerte que los logros de la historia?

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