miércoles, 1 de julio de 2020

suerte perversa


alFredoTriFf

Yuesneivi y Yanke caminan hacia el carro por el estacionamiento del condo de Yasmani en North Miami. No hay ni un alma alrededor.
Tremendo pari de veddá, ¿eh mami? Y buen reguetón que metió Yasmani. Cosita bien rica... cosita bien hecha... hey. La veddá quel Fredyclan está en ággo. Yanke ¿estás bien mi vida? Claro beibi, entero. Ve con cuidado que mañana tengo esa entrevijta ¿oká? ¿Cuál entrevijta? La entrevijta del trabajo en la agencia Yanke. Ah... sí. ¿Cómo ah sí, Yanke? Cuánta vece hemo dijcutío eso. No podemo seguín así sin dinero. ¡Ay Yujneivi deja el teque de la fula pa luego!
¡BANG!
Yanke ¿qué fuéso? Le dijte al carro ese. Ñó qué miedda. Tomaste demasiado. Te lo dije. Oye, tate tranquila que no es ná. No a pasao ná. Mira el Toyota ese, le apachurrajte el costao. Al carro de nojotro no le pasó ná. No te baje. Acabajte con ese, mira, tiene un asiento de niño atrá. Ay Yanke. Dale, móntate ya mujen, móntateeeee. Sal dejpacio plis. Ese es el carro de una mujen. ¿Y qué? Ya, seguro que la tipa tiene seguro. ¿Seguro? ¿No viste el asientico de niño escachao? Oye, no joda máj Yuneivi. ¿Qué tú quiere? ¿Que llame a la dueña a ven si baja y que me arrodille a pedíle peddón? ¡Pa’qué bebijte tanto! Yanke, contigo siempre ej lo mijmo.
Siguen gritando. Al rato cunde el silencio. Yuesneivi piensa en esa madre que no podrá llevar a su hijo a la escuela al día siguiente, no se imagina que las dos mujeres están llamadas a la misma entrevista en la agencia y que solo una obtendrá el trabajo.

sábado, 27 de junio de 2020

la larga duración del castrismo en 7 hipótesis


alFredoTriFf

1- El castrismo se mantiene 61 años en el poder por la fuerza. El pueblo cubano es básicamente anticastrista, pero no puede expresarlo. El castrismo es una fuerza maléfica que ataca el comportamiento, no así la conciencia. Visto así, el castrismo es una maldición necesaria para la autonomía futura del pueblo cubano.


2- El castrismo se mantiene 61 años en el poder por un designio ignoto de la Caridad del Cobre. El auguro debe ser estudiado por una comisión de teólogos y babalaos organizada por la Santa Sede. El castrismo es por tanto un fenómeno infausto de alcance imprevisible.


3- El castrismo se mantiene 61 años en el poder gracias al gobierno de los Estados Unidos. El castrismo lejos de ser un caso autóctono, es un arma de penetración de la CIA, cabeza de playa que busca instaurar la burocracia globalista por venir en América.


4- El castrismo se mantiene 61 años en el poder cumpliendo la profecía origenista contenida en una frase clave, perdida, atribuída a Lezama, que reza:

El neuma se manifiesta con barba, 
humo de tabaco, olor a pólvora. 
El neuma tiene dos cabezas,
una maldice a la otra
(...) Su portento durará casi un siglo.


5- El castrismo se mantiene 61 años en el poder gracias a su supremacía racial. Conocida como "vaticinio Estenoz" en círculos herméticos negros, la tesis no ha recibido suficiente divulgación entre las masas negras cubanas. De acuerdo a la tesis, Martí era un racista convencido, pero supo ocultarlo por objetivos estratégicos. El castrismo es una forma de racismo de estado. La revolución negra estenozista está por venir.


6- El castrismo se mantiene 61 años en el poder gracias al bloqueo declarado del gobierno norteamericano. Inducir y declarar son dos caras de la misma moneda. El imperialismo busca la riqueza incautada; el castrismo busca la miseria permanente.


7- El castrismo no se ha mantenido 61, sino 118 años en el poder. Desde 1902, cada gobierno republicano y el actual gobierno castrista no son más que derivaciones contextuales de un mismo fenómeno. El castrismo fue aceptado automáticamente en 1959 porque ya existía; subsistía como ADN del pensamiento y la acción política nacional mucho antes del individuo que lleva ese nombre. Tanto Mella como Villena y Guiteras eran castristas.



Hipótesis 7 ampliada: El castrismo se ha mantenido 61 años por una acomodación castrista del pueblo cubano. La mayoría del pueblo lo apoya. Visto de esa manera, el castrismo no es una maldición generacional ni profética, sino una elección popular que responde a nuestra idiosincracia infantil.

jueves, 25 de junio de 2020

Irse o venirse

alFredoTriFf

Mi generación fue una generación inmoral. La promiscuidad barata y la hipocresía reinaban en la Cuba de los 70. El tiempo transcurría pegajoso entre nimias necesidades, transgresiones nocturnas y sueños de libertad.

Se cultivaba la escolástica de la mentira. La Habana estaba azotada por una escoliosis moral: en la cuadra, en la escuela, en el trabajo, en la Plaza, todo el mundo mentía. ¿Qué quedaba? Recurrir al sexo.

Íbamos al sexo como ganado. La promiscuidad era una manera de escapar. El sexo era una forma de hedonismo liberador. Era la moda y nosotros, burgueses al fin, adoptamos el lema: Sin patria pero singamos.

No digo esto con ánimo de moralizar. Por el contrario. Disfrutamos nuestras orgías (no había que ser pincho para eso), sexo playero (la Playita de 16, preferida por los músicos), sexo pluralista en la Escuela al campo, sexo de posada centrohabanera, sexo telefónico. Sobre todo mucho sánuich de jamón y queso con la carne fémina en las guaguas atestadas y mejor razón para montarlas.

Una hazaña sociológica era acostarte con la mujer de tus amigos (la amistad se hacía más íntima). Los varones desarrollamos la técnica antropológica de caerle atrás a una mujer desconocida (en mi caso, Galiano abajo), darle muela hasta convencerla y llevarla a la cama esa misma tarde.

En aquella Habana apuntalada de concentraciones multitudinarias no había mucho que hacer. La VOZ tronaba, el calor rajaba las piedras y la lluvia tumbaba las paredes de los solares. Chivateo y singueta a la orden del día. Queríamos irnos y aprendimos a venirnos.

Me pregunto si Cuba es una isla proterva, si somos recónditamente sexuales, si nuestra sangre se aviene mejor a la cochambre que al respeto ajeno. No quiero decir NISININO (campeón del juego de damas de la época, con el que siempre perdí).

domingo, 21 de junio de 2020

Soy el espíritu de una época


alFredoTriFf

ASCENSO

Me llaman Incorruptible. Nací en Arras. ¿Será importante? Era disciplinado y brillante. Me gustaban los caramelos. Fui aceptado en el Colegio Luis-le-Grand, de París. Allí aprendí a amar a Rousseau.

Fui elegido a la Asamblea de Los Estados Generales convocada por el Rey por la ciudad de Artois. París prepárate, vengo para ti.

La toma de la Bastilla cambió mi vida. Decidí usar una peluca blanca. Me creen reservado. En realidad soy tímido.

Fui miembro fundador del club jacobino. Después de las reuniones disfrutaba unas cervezas en compañía de Saint-Just. Recibía muchas cartas de mujeres que me admiraban. Veían en mí no un hombre, sino un símbolo. Me halagaba y ya.

Un día soleado mandé a matar al Rey. Declaré: Louis debe morir para que el país pueda vivir. Después caminé por los Jardines de las Tullerías. Imaginé a Louis en tiempos mejores, paseando con la comitiva real, la Perra austríaca y su Barbet.

Impulsé la Ley de Sospechosos para aniquilar a la contrarrevolución. Le di facultad al pueblo. Son honestos e infantiles y disfrutan mucho vigilarse entre ellos. Una tal Louise Jaquin me propone matrimonio en una carta elocuente. Le respondí que no puedo, que tengo otro amor que se llama Asamblea. ¿Cuándo fue la última vez que me masturbé? No sé.

Creé el Ejército Revolucionario, milicia de cuadra cederista a la que confié la vigilancia y el castigo de la gusanera. ¡Que se vaya la escoria! Por cierto, Couthon me ha presentado la bebida llamada té. He creado un hábito de tomarme una taza en el club todas las tardes mientras leo el diario.

Instauré el Comité de Salvación Pública. Me gusta mucho esa palabra, comité.

¿Me habré excedido con mi Ley de Peligrosidad? Se me imputan casi 2,000 guillotinados. ¡Traidores! He perdido el apetito.

Con la muerte de Dantón y Hébert impuse mi autoridad total. Ni la izquierda ni la derecha puede con el TERROR. Hébert, un salaud. Dantón murió con honor.

CAÍDA EN TERMIDOR

(26 de julio, 1794) Apenas en un año y todo ha cambiado. El destino me coge por el cuello. Hace dos semanas que no voy a la Asamblea. Sé que conspiran contra mí. ¡Me siento tan solo! Conmigo traigo una lista negra. Son tres mis acusados: Cambon, Mallarmé, Ramel-Nogaret. Entonces declaro que hay otros traidores sin nombrarlos (he firmado mi sentencia de muerte). Qué raro, en medio de una revolución he perdido la noción del tiempo.

(27 de julio) Llego a la Asamblea y casi me impiden tomar la palabra. Cuando hablo la gente tiembla. Me sacaron del podio. Los parlamentarios se atreven a recriminarme de atrocidades. Ya no me temen, ¡me odian! Antoine Garnier invoca la maldición: Robespierre, titubeas porque la sangre de Dantón te ahoga. 

(6pm) Ahora demandan mi arresto. ¿De qué se me acusa? Traición a la Convención. YO, LA CONVENCIÓN. Hoy por primera vez odio la palabra traición. A media noche llegamos al Hôtel-de-Ville.

(28 de julio, 2am) Malas nuevas. Vienen por mí. He decidido matarme (¿quién decide en medio de la caída?) Mi mano temblaba. No apunté bien, o me arrepentí trop tard. Se disparó la pistola a boca de jarro en mi cara. La bala me destrozó la mandíbula y los dientes. Sangro por la boca, la nariz y los oídos. Estoy ciego del ojo derecho. Deseo morir.

Me llegan noticias. Todos los míos han caído. La Bas se pegó un tiro en el cuello. Mi hermano Augustin se lanzó por la ventana. ¡Oh, Agustin, hermano amado. casi te crié! Saint-Just detenido. Couthon fue empujado de su silla de ruedas escaleras abajo. Ni piedad con un lisiado.

(3pm) Me llevan a la plaza de la Concordia. Sé lo que me espera. En lugar de mi peluca llevo un trapo sucio y sanguinolento en la cabeza. Grito de dolor, tiemblo.

Llegamos al patíbulo. La plebe se burla, me llaman por mi nombre, me lanzan insultos. Tropiezo frente a las escaleras. No me resisto. ¿Para qué?

El verdugo me arranca la venda de la cara. Mi mandíbula se desprende. Lanzo un aullido de dolor. ¡Honor ven por mí! Me obligan a arrodillarme con un empujón y emplazan mi cuello en el rústico borde. Escucho ¡ABAJO EL TIRANO!

Siento un silbido espeluznante que lo sacude todo.

jueves, 18 de junio de 2020

Tal vez se necesita un absurdo para entender otro


Ramón Williams

Si eternamente votáramos con piedras negras y blancas, como los bien intencionados e ingenuos primeros demócratas de aquella Grecia, eternamente encontraríamos menos piedras grises y esclavos con grandes abanicos ventilando el proceso electoral, que verdades instrumentales negras y mentiras piadosas (también conocidas como "mentiras blancas"). Claro que para ello habría que tener en cuenta el Todo (¿mágicamente?) en cada recuento, desde las secretas decisiones personales hasta los evidentes intereses públicos. Lo que puede ser grandemente ilegítimo en un sistema, puede ser a la vez el depredador a hurtadillas de las leyes que crea ese sistema para sostenerse sobre la unidad controlada de sus partes. La ley crea su trampa que persigue su ley que persigue su trampa…desde que hay ley. Seguimos con la lógica poética, ya que la otra no acaba de encontrar una salida auténtica en el absurdo que acuerdan llamar “Realidad". Tal vez se necesita un absurdo para entender otro.

De acuerdo, sin casa no hay puerta y sin puerta no hay cerrojo ni llave de casa. Pero sin llave algo ha de romperse para entrar a la casa y eso hace a la llave parte de un sistema impensable sin ella, pues nadie quiere romper puerta ni cerrojo (tampoco entrar por la ventana) de su propia casa; le pueden llamar a la policía además y, en esa malentendido de la imagen, en esa de aparente violencia social, se pueden complicar las cosas. Lo anterior nos lleva a una verdad abierta que se manifiesta cuando le dan al individuo la llave de su casa… o casa del banco: Sin llave no hay casa pensable ni sistema que la construya, eso la hace inevitablemente clave en todo el sistema (Sistema-Casa). La llave define la propiedad, el límite entre el Sistema-Casa y lo externo a ese sistema. Sin llave no existe diferencia entre una casa con techo y la casa de todos que es la Naturaleza, incluyendo la intemperie urbana con su cielo raso ahumado. Mientras algunos escogen quemar sus llaves sin pensarlo mucho (¿mentes vagas, de naturaleza homeless?), otros largan las suyas en la centrífuga propia del Sistema-Casa, en plena apuesta al tener cosas, sobre el ser de lo vivo (¿mentes nítidas y efímeras como burbujas?).

Y así, entre portazos y escaleras de Penrose, unos creen en (tratan de imaginar) la posibilidad de un sistema Casa-Naturaleza donde las llaves que hoy abren casas, cárceles, manicomios y otra propiedades ya no cuentan, porque lo que es adentro es afuera y ya nada media. Mientras este Sistema-Casa-Llave no emule la metafísica de "lo que es arriba es abajo”, lo que viene va...a ser lo mismo. Lo mismo con variadas respuestas autoinmunes, radicales libres, clusters de desobediencia y otras excepciones de sistema encargadas de enfrentar el Sistema a sí mismo, partes contra partes, en su búsqueda de autoperpetuación. Puesta a un lado la mulata utopía de alcanzar una tecnología tal que sustente la infinita pereza colectiva, aparece otra muerte posible de la llave, como propiedad fundamental del Sistema-Casa: El triunfo de la vigilancia absoluta de todas sus partes en cada momento. La penetración intravenosa del ojo del Sistema-Casa en el individuo tomaría por casa, primero su mente y luego el resto de su naturaleza humana, mientras así pueda llamársele.

Borrada de esa condición, fundidos Sistema-Casa e individuo en una pieza única, también se haría obsoleta la vigilancia. Ni siquiera el Panóptico sobreviviría, pues las máquinas no desean, no se equivocan, no temen, no mienten y menos mentirían entre ellas si ya no quedara mano humana (izquierda ni derecha) involucrada: Máquina no vigila y castiga máquina cuando todo es máquina. Me pregunto cómo luciría esa mañana futura, cuando el último hombre ingenuo de cualquier color (Don Nadie de la Nada) sentimental como una zebra, salude a eso: el primer policía sin sentimientos de La Tierra.

martes, 16 de junio de 2020

No hay presente posible sin el carácter y la estatura del pasado


alFredoTriFf

El tiempo no admite en su dimensión más que su movimiento, que es siempre el mismo. El tiempo nunca se apura. Aquiles solo corre más velozmente que la tortuga EN EL ESPACIO. La deja atrás, sí, pero no en el tiempo. Es su deseo de llegar lo que va más aprisa que la tortuga. Cada acontecimiento se está quieto en su tiempo. Es día en una cara de la tierra, es noche en la otra. El tiempo ni se adelanta ni se retarda por la prisa o la lentitud del deseo humano. Nadie puede retrotraer lo que quedó atrás ni traer al presente lo que NO ES AÚN.

En ese flujo del tiempo está el presente. Por un lado está su pasado anterior, al otro, el porvenir. Las cosas pasan y se adentran en el umbral del pasado. Allí se acumulan. Allí se hacen HISTORIA que es lo que somos.

Hay lagunas insondables. Hay mucho más en la prehistoria que en la historia. Prehistoria es antes de, que es historia-en-olvido. 4 millones de años de la historia del Homo erectus y 125, 000 años de nuestra especie Sapiens perdidos en la nada. ¿Qué vivieron mis descendientes homínidos en ese árido e interminable olvido? Solo quedan retazos inacabados de lo que somos.

Desde el atomista Leucipo se conoce que hay que caminar muy lentamente por el largo camino del tiempo. Se llama DURACIÓN, ese encadenamiento de un episodio con otro, de una época con otra. Ningún instante aparece ex nihilo. Siempre se necesita una causa suficiente que lo engendre. Lo que somos hoy está encadenado con lo que fuimos ayer. Llamamos IRREVOCABILIDAD a ese encadenamiento del pasado con el presente. El pasado tiene que haber sido solo uno: lo que FUE.

Es una consecuencia natural de la vida que no se experimente ni el pasado ni el futuro. El presente se impone con fuerza lúdica. Está ahí fijo e inamovible. TODO ES UN AHORA. Aunque fui niño, el peso de la vida me hace olvidarlo. Pocas son las veces que me veo en el regazo de mi madre llorando de miedo en la oscuridad de la noche. Solo se cuestiona el presente cuando resbala uno en sí mismo. Entonces realizo que mi presente responde a un reto desde la distancia. ¡Ay del padre que no recuerde que fue hijo una vez!

Algunos se emborrachan del dulce elixir del presente. Se sienten PUROS y ETERNOS. Declaran: SOY INMACULADO, SOY IMPERECEDERO.

Se equivocan.

El presentismo busca emanciparse de la MALDAD INSUFRIBLE que mora en el pasado (en efecto hubo muchísima maldad; también la habrá en el futuro). No basta con decir que cada tiempo trae su propia tribulación, que cada cual carga con la culpa de su tiempo (sutilezas como esa no caben en el evangelio presentista). La solución es borrar a toda costa la cadena causal que conecte las dos épocas.

Esa nacionalización forzosa no hace más que ECHAR AL PRESENTE EN UN SACO ROTO. ¿Por qué? El DEVENIR de Heráclito. Apenas el instante pasa y se desvanece en el próximo. Hay una imprecación que la pureza presentista parece olvidar: Todo disfrute de pureza deberá caer en la trampa de su propio privilegio.

¿Cómo no ver que mi rechazo a la esclavitud en el pasado tiene un reverso oculto? En ese mismo pasado que rechazo, de haber nacido en otra circunstancia ¿no pude haber tenido YO esclavos? Comprendo a Séneca, quien criticando a sus amigos patricios esclavistas, ignoraba que él mismo lo era. ¿Y qué patricio romano no fue esclavista? Sin embargo, necesitamos Las epístolas morales para comprender el largo y sufrido camino de la historia.

El presentista vive a sus anchas en su estasis temporal. Confunde óptica con norma. Se dice a sí mismo: Helos ahí, defectos el pasado. Por tanto: ¡Abajo con el pasado! Cabe entonces el lema atribuido a Baltasar Gracián que anuncia desde el otrora: La virtud de hoy es el vicio del mañana.

Presentista que me lees. No hay presente posible sin el carácter y la estatura del PASADO.

sábado, 13 de junio de 2020

AMERICANA 4


andrés reynaldo

yo vine a ver la intachable pradera
que reúne al hombre con los cielos

en un viejo cadillac
que arroja en las curvas la sombra de una barca
he atravesado los estados del este y los estados del centro
mi cuerpo y la máquina una sola bestia
hambrienta de horizonte

muy lejos de los míos primero de los míos
en devorar la carne arrojada a la brasa del vaquero
descender a los afilados cañones donde fue mar la tierra
y capear la tormenta de granizo en los moteles que huelen a gasolina
[ y semen
doblado y desdoblado el mapa hasta mutar en la mestiza piel del camino
tatuada con los nombres de las sagradas regiones del bisonte y el águila
nebraska idaho colorado las noruegas dakotas Wyoming

hermoso país
a la medida de gigantes

están los ríos de tres noches de ancho
con las bueyes barcazas que llevan a la ciudad los cereales todavía pesados
[ contra el oro
y regresan cargadas de artrópodos ingenios que el granjero engrasa en
[ la madrugada
con aceites de exquisitos índices de viscosidad

cuando cierro los párpados
vencido por un sueño que es vigilia
he de tomar los vertiginosos pasos de carretera
que me descubren el miedo de haber perdido las alas
dueño de todas mis edades
reencuentro a mi padre al pie de la nevada sierra
y bailamos la danza de emplumados chamanes
y bebemos el néctar del hongo que te raja la lengua
dos viejos descalzos en el claro de luna
dos rostros el mismo en el circular espejo
y despierto en posesión de nunca visitados territorios
yo por mí soñado
yo también paisaje

de nacer aquí tuviera manos para escuchar la veta del agua tras la roca
y el conocimiento de los suelos por la obediente coloratura del maíz
la pierna corva y la cadera alta de los hombres de a caballo
una escopeta con la culata marcada por las rayas de cada oso cada ciervo
[ cada lobo
una cabaña con una mesa recién sacada del roble para amasar la masa madre
[ del incorruptible pan negro
y un recodo en el cóncavo valle para hablar a solas con mi hoguera

cantando quiero ir
por mis piernas de entonces
con la fiebre que conquistó el oeste
apartar la semilla de kentucky
en california lascar la plata
enfermo de no saber
y no querer saber
si por haber matado perdí a dios
si esta mujer será un hogar

américa
yo pido un lugar en la cosecha
la campana del alba la puerta de la bodega el hacha que corta por el grano
y acarrear las lajas de la cantera púrpura para el seto que será límite y arte
yo pido la maña del lazo para tumbar al potro que debe ser aherrojado
con el hierro de los ranchos que precedieron a la nación
yo pido la potestad de beber de la quebrada
y cargar en mi hombro el féretro del patriarca
y llevar en la mochila una biblia con los salmos embarrados de sangre y manteca
y en la mejilla la cicatriz de la guerra contra el talibán
y contar y recontar un par de historias en las cafeterías amodorradas
[ bajo el sucio neón
yo pido el trato con las confundidas ánimas de las tribus que no supieron codificar
[ el paraíso
yo pido para mí y mis hijos y los hijos de mis hijos
el trecho amplio por la cordillera de los apalaches desde alabama a terranova
y el comercio de pieles carbón zinc laurel bauxita cedro y el duro whiskie
[ de la clandestina cañada
yo pido una vela en la profunda caverna
donde el adelantado pánfilo de nárvaez
algún día a fines de junio de 1528
entre la actual tallahassee y el cuarcita monte cheaha
pudo haber descansado por unas horas
de la voraz gloria de ser españa donde no hubo roma
y pido
humildemente
cabal con mi parte del contrato
la desmesurada gracia de entender y destruir y equilibrar

está mi café bajo el almendro
donde el pájaro carpintero
picotea veinte veces por segundo
doce mil veces por jornada

mírame américa cuando entono tu himno
el puño apretado contra el pecho
y al otro lado de la gravedad
el astronauta deambula entre los astros
con un pasaporte idéntico al mío
cénsame américa pódame
cóbrame tu razonable impuesto
mi crédito en orden
mis vacunas en orden
la marca que quiero
a la hora que quiero
en mi dinero mi ocio
en mi ocio mi libertad
en mi libertad mi patria

cómo te odian américa
cómo conspiran contra ti en las catacumbas en los bazares en las universidades
con qué gozo exhiben en el noticiero de la tarde la escupida cabeza de tus soldados
quien por lo mejor que das
quien por lo peor que quitas
atentos a celebrar si baja el dólar si pierdes el puesto en la carrera si caen
[ tus portentosas torres
todos contra tus bancos tus megatiendas tus espías
todos contra tus jamones contra tus satélites de infalible órbita
contra la palabra despojada de los tráficos de la identidad
palabra que sigue diciendo ladrón al ladrón puta a la puta genio al genio
contra el mecánico que se arrodilla el domingo ante un cristo ahíto de salchicha
[ y cerveza
todos contra el policía que patrulla la ciudadela envilecida por la limosna
odio al tornillo que encaja en la tuerca
y al letrero que prohíbe el paso en propiedad privada
odio del que pide techo sin sudor compasión sin compromiso
odio a la arrogante holgura de lo bien ganado y lo bien sabido
odio al fuerte al hermoso al egoísta
odio al derecho a la patente y a la ilusión fundacional y a las trágicas consecuencias
[ de la honra
quien por lo que eres
quien por lo que serás

están los rascacielos de cien mil ventanas
como cien mil pantallas de plasma
con nosotros sentados frente a cien mil ventanas

están los concursos de baile los desfiles de veteranos los consejos de cocina
las comedias de medianoche que ponen de rodillas a los presidentes
los anuncios publicitarios con la cotidiana épica de la utilidad
el reportaje de las cincuenta y una millas subterráneas del sistema dos
[ ojos en yucatán
la entrevista al tullido cosmólogo que le da cuerda a un reloj sin tiempo
la teologal visión de la cigarra que aguarda diecisiete años para vivir
[ cuatro semanas
y las violentas series con sus contradictorios héroes en sus wagnerianas muertes
cien mil ventanas abiertas a las elementales nociones
de que la naturaleza resuelve sus conflictos en la claridad y la esfera
que ser pobre puede ser una bendición pero nunca un mérito
que los buenos a la larga se cargarán a los malos
que los buenos tienen el derecho de ser malos para proteger a los buenos
y que el día que los ángeles vuelvan a ser hombres
cabalgarán la harley-davidson 750

de todo esto
ya soy memoria

mías son las estaciones de trenes que anudan los cuatro puntos cardinales
el trigo natural y el trigo genéticamente modificado que desmenuzo en
[ mis dedos con anacrónica codicia
la bahía de hielo en nantucket con sus casitas de estrictas ventanas
y los pelícanos y alcatraces atrapados en las redes puestas a escurrir en los puentes
mía la tarde en que la sombra de leviatán atravesó el desierto de nuevo méxico
mías estética y visceralmente mías las sendas sesiones del 2 de marzo y el 22
[ de abril de 1959
en los estudios de columbia de la calle 30 de nueva york
cuando el sexteto de miles davis agregó a los evangelios los cinco temas
[de kind of blue
mías la travesía en el metro hasta el estadio de los yankees
y la bola que se eleva hacia los reflectores del estadio de los yankees
[ como una estrella de vuelta a su constelación
mío el crepúsculo en cayo hueso
mis llaves en mi llavero
mis botas limpias
el redoble del tamboril
en la roja cumbre

jueves, 11 de junio de 2020

El presentismo como miopía de la conciencia histórica

Esqueleto del altar de Zeus (circa 1,100 a.EC.)

alFredoTriFf

El presentismo es una miopía de la conciencia histórica. Lo explico.

Vivimos el presente, el AHORA. Vivirse algo, sólo se puede en cada presente, imaginarse puede el pasado y también lo venidero. Vivimos AL PASO de los acontecimientos. El tiempo PASA, aunque también, (anote esto) DURA. Sí, la conciencia dura ¡es dura!, y pica y se extiende.

Muy distinto es ese otro tiempo de la empatía. No se viaja en el tiempo al pasado como quien viaja en el espacio. Hablo de otro tiempo, de la intuición, de la EMPATÍA. Comprensión íntima, vital e intelectual. Empatéa requiere casi sufrirla como una enfermedad. No solo imaginar lo que fue pasado, sino andar su tiempo, oler su realidad, vestirse de aquel AHORA. 

La bautizo con este nombre: EMPATÍA EPOCAL. 

¿Salirse del AHORA? ¿Cómo?

Basta que la conciencia se emplace en un punto del espacio intuicional. Desde ese punto se perciben otros puntos allá y acullá. Por ejemplo, cuando se era más joven, o más atrás en el tiempo, cuando se imagina uno la vida de sus padres antes de uno nacer. Imaginamos así mismo épocas lejanas, casi ancestrales hasta llegar al fétido cámbrico que hiere los ojos. 

No se engañen, no puede haber historia en el AHORA instantáneo. Hacer historia es penetrar la conciencia del pasado. Parece trivial: lo que FUE ya fue. El presentista nunca alcanzará a ver que cada instante del FUE tiene su razón suficiente. El FUE jamás podrá ser de otro modo.

Enjuiciar al FUE sin enfermarnos con él es craso auto-engaño. ¿No somos acaso causa y efecto exacto de ese FUE? ¿No es todo AHORA que vivimos un camino desandado desde aquel punto?

En mi viaje al FUE mi AHORA se torna futuro en mi conciencia. Voy a un AHORA ignoto. Un AHORA que nadie nunca ha visto. La conciencia del tiempo tiene ventajas y desventajas. La ventaja es sentirse simultánea con el FUE; la desventaja es que el FUE ya NO ES. 

Queda algo en el FUE que le da vida. Ese algo es LA HUELLA. En ella mora la verdad. De ahí el oráculo del anciano Anaximander. La verdad siempre fue traza, hueso en el fango, viso en la roca, hedor.

EMPATÍA EPOCAL, ¡ayúdanos!

Sentir, primero, la extrañeza de arribar. No estamos en el AHORA del FUE. Noooo, nunca llegaremos a ese nudo gordiano. Estamos en nuestro AHORA imaginando otro AHORA desde la intuición de la conciencia.

Veo a mi madre de joven, en Alto Cedro, antes de llegar a La Habana y conocer a mi padre; acabo de llegar a las trincheras de Verdún donde perderé mis piernas; soy un rico patricio esclavista en la Roma antigua; acompaño a mi maestro Sócrates en su lecho de muerte; soy un Sapiens herido de muerte, contemplando el fuego lejano de la hoguera.

No hay tiempo en el mundo para vivir cada episodio del FUE. Es, en el mejor de los casos, un útil ejercicio vicario. Sacudo mi ensimismamiento y vuelvo a mi AHORA (mi hija me llama por teléfono).

Todo esto le es ajeno a la miopía presentista. No querer ver más allá de la punta de sus narices. Su blanduzco dios de barro, su estático y sordo AHORA. 

(... mientras la HUELLA, en su lánguida espera, continua dando de sí).     

martes, 9 de junio de 2020

Cubanito “progre”, ¡despierta!


alFredoTriFf

Hoy hablamos de una especie en contradicción, vapuleada por dos realidades en pugna. Me refiero a los cubanitos “progres” del exilio.

La carte blanche de los “progres” es tirarle al castrismo allá y aliarse a la ola “progre” aquí. Muchos son pro-Bernie Sanders (socialista y filo comunista profeso), catastrofistas climáticos (movimiento globalista socialista muy amigo de la censura) e ideólogos de género (¡hasta Slavoj Zizek, comunista declarado repudia el movimiento identatario!).

Después de los acontecimientos del triste asesinato de George Floyd, se abanderan en el programa de Black Lives Matter (BLM) y critican a cualquier exiliado que sospeche las intenciones del movimiento. El cubanito “progre”, preso de infantilismo ideológico, no ha sabido reinventarse ante la difícil exigencia sociopolítica de la platea norteamericana actual. Ven en blanco o negro.

Que quede muy claro, RESPETO SU DERECHO DE APOYAR A QUIEN DESEEN. Pero la plataforma de BLM es diáfana. Helo aquí:

1. acabar con la policía y sustituirla con milicias de barrio (¿cubanito “progre”, te olvidaste de los CDR?),
2. redistribución de la riqueza (¿cubanito “progre”, te olvidaste de la ofensiva revolucionaria de 1968?)
3. denfensa pro-castrista en la plataforma (¿cubanito “progre”, te olvidaste la batalla de ideas castrista?).

Si un exiliado osara decir que no está de acuerdo con estos puntos, el cubanito “progre” gets triggered y lo llama racista (la palabra más blanda del arsenal “progre”). Nada mejor que un cubano exiliado intransigente para olfatear el tufo hoz-y-martillo socialista/comunista/castrista y distanciarse enseguida (sería estúpido caer en la misma trampa dos veces).

¿Desde cuándo hay que apoyar un movimiento porque sea negro, latino, amarillo o extraterrestre?

¿Cubanito “progre” te has olvidado del proceso de adoctrinamiento paulatino?

¡Despierta!

domingo, 7 de junio de 2020

interviú al sistema para entender el racismo


SISTEMA es corpulento, omnímodo y ducho en un sinnúmero de materias. viste traje gris y corbata roja. porta gafas gruesas y redondas. el pelo canoso peinado hacia atrás. la mirada al futuro.
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TM: se ha mencionado mucho la palabra "sistémico". ¿qué significa esa palabra?
S: sistémico expresa lo que es referente al sistema. ¿de qué sistema habla? hay muchos tipos.
TM: el sistema social
S: bien. comencemos con las propiedades del sistema.
TM: ¿cuáles?
S:  dos importantes: intrínseca y extrínseca.
TM: aclare,
S: propiedad intrínseca es esa sin la cual el sistema no podría funcionar. por ejemplo, la "razón" es una propiedad intrínseca del homo sapiens; "sociabilidad" sería intrínseco al sistema sociedad,
TM: y "extrínseca"...
S: se dice de la propiedad que depende de otras. "libre albedrío" depende de la razón; el "peso" de un objeto físico es depende del campo gravitatorio en que se encuentre. mi propiedad de "entrevistado" depende de la suya de "entrevistador".
TM: vayamos al campo social...
S: lo que llamamos SOCIAL es una función entre los individuos y el sistema al que pertenecen. la SUMA TOTAL DE INDIVIDUOS DA LUGAR AL SISTEMA. nos falta otro ingrediente o nexo entre ambos, lo llamamos COMPORTAMIENTO SOCIAL.
TM: ¿puede existir un control absoluto del sistema?
S: ¡jamás!
TM: cómo,
S: de existir tal control no sería posible hablar de CAMBIOS DEL SISTEMA.
TM: ¿y el totalitarismo?
S: hay ejemplos suficientes en la historia que demuestran que el totalitarismo NO es estático (baste mencionar la Alemania nazi, la URSS, los regímenes totalitarios del este de Europa).
TM: Ud. propone que hablar de sistema es hablar de individuos.
S: en efecto. no olvide LO IMPREVISIBLE del comportamiento del individuo (algo que los politólogos olvidan). en toda sociedad EL COMPORTAMIENTO DE CADA INDIVIDUO NO ESTÁ DETERMINADO POR LA REGLA QUE SIGUE.
TM: explique,
S: nadie sabe de modo definitivo qué respuesta está dada a partir de un estímulo específico. ese fue el error del conductivismo en sicología y sociología. no hay fórmulas exactas.
TM: y la gente busca respuestas inmediatas,
S: la impaciencia es una epidemia. no hay manera de determinar con seguridad el estado de un sistema (desde la totalidad de sus individuos), ni de cada individuo (dada la totalidad de sus neuronas). CADA INDIVIDUO ES UN SISTEMA EN SÍ MISMO. a esa unidad se le llama LIBRE ALBEDRÍO.
TM: interesante...
S: piense en cualquier sociedad. ¿hay algo fijo en ella? si no vemos cambios ignoramos un hecho meridiano.
TM: ahora el asunto del racismo: ¿acabará el racismo?
S: ¿no ha habido racismo desde los albores de la humanidad? la evolución del ser humano es una de lucha constante por la supervivencia. la prehistoria no es políticamente correcta.
TM: ¿qué sentido tiene decir que el racismo es sistémico?
S: si el racismo fuese sistémico nada podría cambiarlo. UD. CONFUNDE SISTEMA CON LOS INDIVIDUOS DEL SISTEMA.
TM: ¿ni siquiera con los comportamientos de todos los individuos en su conjunto?
S: ¡por supuesto! NI EL SISTEMA ES REDUCIBLE A SUS INDIVIDUOS NI LOS INDIVIDUOS SON REDUCIBLES AL SISTEMA. eso es COMPLEJIDAD. 
TM: ¡deprimente!
S: para nada... ES IMPOSIBLE QUE EL RACISMO SEA SISTÉMICO, PUESTO QUE LA ÚNICA PROPIEDAD INTRÍNSECA A TODO SISTEMA ES EL CAMBIO.
TM: ponga un ejemplo por favor,
S: tomemos la alemania nazi como ejemplo. un sistema racista desde su comienzo; observe su desarrollo entre 1933-1945. el sistema alcanza un auge anterior a la guerra y comienza un declive a partir de la guerra. ¿se hicieron encuestas de la aceptación del nazismo durante el nazismo?
TM: no,
S: las generalizaciones abundan, la verdad queda oculta.
TM: ¿y el racismo entonces?
Sel racismo es una propiedad de algunos agentes del sistema. SISTEMA NO ES ANTROPOFORMA. por favor, le pido que NO CONFUNDA LA PARTE CON EL TODO.
TM: ¿es posible eliminar el racismo?
S: jamás.
TM: ¿por qué no?
S: CADA INDIVIDUO ES UN SISTEMA (DE NEURONAS): ES LIBRE.
TM: interesante,
S: volvemos al perenne problema del bien y el mal. hay comportamientos malos y buenos. las elecciones de los individuos tienen muy poco que ver con el resultado del sistema. EL SISTEMA EMERGE COMO RESULTADO DE LAS RESPUESTAS DE TODOS SUS AGENTES.
TM: difícil el tema, gracias.
S: a Ud.

jueves, 28 de mayo de 2020

Las 9 definiciones indefinidas de Byung-Chul Han sobre el covid19

alfredotriff

Eslinda Cifuentes me envía un artículo por email. Un artículo sobre Byung-Chul Han. Lo leo y no puedo creerlo. Siento un calor en la nuca que me dice: es hora de luchar una lucha muy desigual. Sé que perderé, no por no tener mejores argumentos. No, perderé porque Byung-Chul es profesor de la Universität der Künste, Berlin, perderé porque es un dios mediático, dios fofo, pero dios al fin.

El editor del artículo blande un título portentoso: Un filósofo surcoreano es tendencia por sus 9 definiciones sobre el Covid-19. 

¿Definiciones? Es una palabra muy dura. No puede haber definición de algo que no sea sinonímico. Dados Y y X, decimos que uno define al otro cuando podemos intercambiarlos sin contradicción alguna (lo que jamás será el caso en lo que sigue).

Vayamos por parte:

1. La pandemia, en particular, pone de relieve los problemas sociales, los fallos y las diferencias de cada sociedad. Con la Covid-19 enferman y mueren los trabajadores pobres de origen inmigrante en las zonas periféricas de las grandes ciudades.

Falso. Aquí la gráfica, vaya a la curva de "high income", tienen la mayor cantidad de muertos.

2. La pandemia no es solo un problema médico, sino social. Una razón por la que no han muerto tantas personas en Alemania es porque no hay problemas sociales tan graves como en otros países europeos y Estados Unidos.

Falsch! Alemania, aunque tiene menos índice de mortalidad, dista de los mejores países de Europa en salud publica, con el número 17 de acuerdo a esta fuente. Se le adelantan España, Francia, Austria y Dinamarca (comprendo a Byung-Chul, vive en el país que defiende).

Después de leer a Byung-Chul, me atrevo a escribir algo tan profundo como esto: "La adicción a las drogas no solo es un problema médico, sino sicológico".

3. El segundo problema es que la Covid-19 no sustenta a la democracia. Como es bien sabido, del miedo se alimentan los autócratas. En la crisis, las personas vuelven a buscar líderes. 

Definición 3. es el caso típico de non sequitur. La primera, la segunda y la tercera oración no tienen nada que ver una con la otra. ¿Será posible que Byung-Chul no coordine lógicamente un simple silogismo?

4. Con la pandemia nos dirigimos hacia un régimen de vigilancia biopolítica.

Puede ser. Pero la posibilidad nunca podrá ser nada segura.

5. El virus es un espejo, muestra en qué sociedad vivimos. Y vivimos en una sociedad de supervivencia que se basa en última instancia en el miedo a la muerte. Ahora sobrevivir se convertirá en algo absoluto, como si estuviéramos en un estado de guerra permanente.

La primera y la segunda oración de 5. expresan nimiedades. ¿Otra metáfora blasé frente al espejo? Para comprobarlo, sustitúyase "virus" por otras harto conocidas:

La pobreza es un espejo, muestra en qué sociedad vivimos.
El cambio climático es un espejo, muestra en qué sociedad vivimos.
La explotación del hombre por el hombre es un espejo, muestra en qué sociedad vivimos.
El pecado del mundo es un espejo, muestra en qué sociedad vivimos.

¿Desde cuándo sobrevivir deviene valor absoluto? Ahí están los kamikazes nipones, los portabombas de ISIS, o los jóvenes en los clubes y las playas de Europa y EE.UU. durante esta semana (en Berlín los clubes son lo máximo de promiscuidad, Byung-Chul debe saberlo).

6. La pandemia vuelve a hacer visible la muerte, que habíamos suprimido cuidadosamente. En nuestra histeria por la supervivencia olvidamos por completo lo que es la buena vida.

La muerte jamás podrá suprimirse, ni siquiera como artilugio, pues la fragilidad del cuerpo humano siempre se impondrá. Todo virus es ADN ancestral: "polvo eres y al polvo volverás". La segunda declaración me parece correcta, pero vale un detalle: la buena vida nada tiene que ver con un virus y  olvidarla es solo producto de nuestra ignorancia.

7. Por sobrevivir, sacrificamos voluntariamente todo lo que hace que valga la pena vivir, la sociabilidad, el sentimiento de comunidad y la cercanía. Con la pandemia además se acepta sin cuestionamiento la limitación de los derechos fundamentales, incluso se prohíben los servicios religiosos. 

De acuerdo, lo estamos viviendo. ¿La religión? Es lo ancestral, precede al homínido; esencial, nos abre a lo espiritual. Primero caerán los políticos antes que la religión.

8. El pánico ante el virus es exagerado. La edad promedio de quienes mueren en Alemania por Covid-19 es 80 u 81 años y la esperanza media de vida es de 80,5 años. Lo que muestra nuestra reacción de pánico ante el virus es que algo anda mal en nuestra sociedad. 

Muy cierto, pero no hay nada de iluminado en realizar ese punto. Mejor haría en apuntar de dónde viene el pánico. Decirlo claro: los medios de comunicación son los responsables del pánico y la desinformación. Byung-Chul se abstiene en lo más importante: por qué nos bombardean comprendo por qué calla (shhh, Politische Korrektheit?)

9. China venderá su estado de vigilancia autocrática como modelo de éxito contra la epidemia. Exhibirá por todo el mundo aún con más orgullo la superioridad de su sistema.

De nuevo, es posible. O todo lo contrario. China saldrá bien jodida por la mierda que ha hecho. Está por verse.

Nota bene: Está claro que el asunto no consiste en mi estar o no de acuerdo con Byung-Chul. La verdad es independiente de cualquier punto de vista.

domingo, 17 de mayo de 2020

Diez días de actos de repudio en la Cuba castrista


Carlos Molina

Lo que describo a continuación es un hecho ignominioso. El gobierno castrista, valiéndose del Departamento de Seguridad del Estado y el CDR instigó y dirigió una serie de actos de repudio en contra mía y de mi familia. El móvil del crimen fue presentar legalmente la salida de Cuba. Los hechos narrados son ciertos, vividos y experimentados en carne propia.

El sábado 3 de mayo de 1980 salí a la terraza de la casa y advertí que Abelardo Domingo, vecino de enfrente en la calle Goss me hacía señas para que cruzara la calle y hablara con él. Así lo hice y en voz baja me dijo que nos iban a hacer un acto de repudio en mi casa. Yo le rebatí el asunto. Le expliqué nos íbamos legalmente por avión y que habíamos hecho los trámites requeridos. No nos íbamos por el Mariel, el cual había comenzado hacía unos días, luego de la avalancha de cubanos que se metieran en la Embajada del Perú. Me confesó que le habían mandado una orientación escrita del Comité de Defensa para que así se hiciera. Retorné a mi casa extrañado de lo que me había dicho y con preocupación.

Hacía pocos días me habían expulsado de mi posición de profesor del Instituto Superior de Arte (ISA) con un acto de repudio organizado por el Decano Carlos Fariñas y ordenado por la Seguridad del Estado. Me puse en alerta y comencé a notar las caras extrañas con que nos miraban los que pasaban frente a la casa. Esperábamos con paciencia la fecha de salida organizado por la Sección de Intereses para principios del mes de septiembre. El Cónsul Edwin Beffel nos había asegurado que no habría ningún problema para ese primer vuelo de repatriación como norteamericanos.

Aunque no tenía trabajo, me quedaba algo de dinero con lo que iba sobreviviendo. En el ínterin estuvimos llevando a mis hijas a recibir clases de inglés privadas todos los sábados con una americana de Pittsburg llamada Katherine, viuda residente en Cuba desde hacía años. Ese fin de semana les tocaba clases y estuve esperando a que Marisa preparara la salida con las tres niñas. Sentado en el portal de la casa me di cuenta que algo pasaría pronto por el pasa-pasa y las miradas de miembros del CDR y vecinos que pertenecían al mismo. Recuerdo apurar a Marisa para partir rápido. Entonces sucedió lo que temía.

De buenas a primeras aparece una turba de decenas de personas presidida por Gladys Sanchez, la presidenta del CDR y su marido Fernando Peón, quienes se lanzaron sobre la terraza de la casa donde me encontraba sentado meciendo a mi hija Roxana. A la vez que gritaban y vociferaban consignas, insultos e improperios, comenzaron a lanzar objetos de todo tipo contra los cristales de la terraza, rompiendo algunos de ellos. Mi suegra, quien era la dueña de la casa, salió a enfrentarse a la turba con mucho valor, diciéndoles su posición diametral contra el gobierno. La violencia e impunidad de la chusma era tal que nos vimos obligados a entrar a la casa. Inmediatamente nos rodearon por todas partes; por suerte las ventanas estaban cubiertas por barrotes que impedían la entrada. Por entre los barrotes comenzaron a golpear las ventanas de madera, tratando de romperlas. Mientras lanzaban huevos, piedras y todo tipo de basura no paraban de gritar improperios acompañados del consabido coro de las concentraciones: “Fidel, Fidel, Fidel, Fidel”. Basilio Rodríguez, quien vivía con su familia en el apartamento de los bajos del edificio, se atrevió a romper los cristales de las ventanas entre los barrotes que daban al comedor. Nunca habíamos visto algo así.

Fueron momentos de terror, en especial para mis hijas: Roxana de 3 años, Martizita de 7 y Lizzie de 9. Roxana solo atinaba a taparse los oídos con las manos para no oír los gritos. Maritzita entraba y salía del inodoro y Lizzie la mayor, estupefacta. Los gritos continuaron por horas, acompañados de golpes contra la puerta y ventanas y arrojos de basura. Desesperado, llamé por teléfono a mis padres para decirles que vinieran y luego a Pedro Cañas, mi alumno y amigo, a ver si podía rescatarnos de alguna forma. Pedro se arriesgó a buscarnos en el momento más álgido de ese repudio. Llamamos también a Robert Hagen, vice-cónsul de la Sección de Intereses y le dijimos lo que estaba pasando. Nos dijo que iría enseguida a buscarnos con un carro oficial. Hablando con Pedro me cortaron la comunicación telefónica. A esto le sucedió el corte de la electricidad y posteriormente el agua de la casa.

Al tiempo Hagen se apareció en una camioneta con chapa diplomática. Se bajó del vehículo y la turba lo cercó, gritándole “Fidel, Fidel” en la cara. Un hombre solo rodeado por miembros del CDR que aumentaban el nivel de sus amenazas, Hagen no tuvo otra opción que montarse en la camioneta y abandonar el cerco.

Caía la tarde y nosotros sin agua ni electricidad. En la noche llegaron mis padres. Escuchamos como se dirigían a Gladys y Peón, suplicándoles que les dejara sacar a las niñas de ese infierno. Luego de un tiempo lograron convencerlos. A oscuras, mis padres pudieron sacar a mis hijas por el pasillo que salía de la cocina. Lloraban y pensaban que no nos verían más. No tuvimos contacto hasta muchos días después.

Al cabo comenzaron de nuevo los gritos de la turba. Ahora procedieron a pintar letreros obscenos en la fachada de la casa. A mi auto le poncharon las gomas y pintorretearon el techo. En letra roja se leía: MARICÓN. El asedio continuó hasta altas horas de la noche. No podíamos comer, menos dormir, pero lo por era el desasosiego de no saber cuándo ni cómo terminaría el asedio. Marisa cubrió las ventanas de nuestro cuarto con sábanas para que no pudieran ver qué hacíamos. Muy entrada la madrugada los gritos fueron cesando. Así esperamos toda la madrugada hasta el otro día.

Qué inocentes, pensamos que con la luz de la mañana todo se acabaría. La turba regresó y se repitió la misma situación del día anterior. Eran como olas: cada cierto tiempo los gritos, insultos y amenazas se sucedían y arreciaban. Nunca esperábamos un estado de sitio, las pocas cosas que teníamos para comer las consumimos con el inconveniente de no tener electricidad. Nos gritaban todo tipo de improperios: “Marisa, lechuza, te vendiste por pitusa”. A mí increpándome QUE SALIERA SI ERA HOMBRE (lo cual estuve tentado a hacer varias veces, a no ser por mi esposa que me atajaba). Llegada la noche, los dos urdimos vestirnos de negro e intentar salir por el fondo de la casa brincando un muro. No podíamos. Nos dimos cuenta que Aurora, quien no había aplicado para irse, se quedaría sola a merced de la chusma.

Al pasar los días utilizaron nuevas estrategias. Construyeron una tarima con altavoces en frente a la casa. Ahora el repudio iba acompañado con himnos revolucionarios. Improvisaban discursos inflamatorios, trajeron pioneros a recitar poemas. La idea era quebrantar nuestra voluntad, hacernos sufrir al máximo.

Con el silencio de la noche y desde el cuarto de mi suegra en el segundo piso de la casa escuchábamos los planes de Gladys y Peón. Tramaban simular que estaban entretenidos esa noche para que tratáramos de salir y de pronto caernos arriba armados de machetes. Por mucho tiempo tuve en mente acusar a Peón de intento de asesinato ante un tribunal de justicia cuando el castrismo hubiera desaparecido.

Así pasamos diez días en las mismas condiciones. A escondidas salíamos a recoger agua de la cisterna del fondo de la casa para podernos bañar con una palangana y una latica. Ahorramos los pocos víveres que nos quedaban en la casa, dividiéndolos entre los tres. Por suerte, no habían cortado el gas de balón y cocinábamos algo. Una noche, durmiendo a retazos entre el agobiante calor y los pocos ratos de calma en la madrugada, nos dimos cuenta que podíamos encender el aire acondicionado tarde en la madrugada (el aire funcionaba con 220 voltios y no con 110, como el resto de la casa). Fue una suerte poder dormir por unas horas evadiendo el cerco de la horda repudiadora.

En los pocos momentos de calma me sentaba con mi guitarra. Fue entonces que comencé a estudiar Una Limosna por el Amor de Dios, de Agustín Barrios. Pocas sesiones breves bastaron para aprenderme la pieza, la cual toqué en muchos conciertos por el mundo.

Un buen día tocaron a la puerta unos funcionarios del Ministerio de Cultura. Venían con la encomienda de “decomisar“ la guitarra Kohno que Cultura me había otorgado hacía años para usarla en mis conciertos. Se la entregué y pude seguir estudiando con otra guitarra que tenía.

Teniamos un radiecito de pilas y oyéndolo nos enteramos de las noticias. Se comentaba lo del éxodo del Mariel, después de la avalancha de casi 11,000 que entraron en la Embajada del Perú. Arturo Fuerte, guitarrista y alumno del Amadeo Roldán, vivía a unas cuadras de distancia de nuestra casa y nos había venido a buscar pocos días antes de nuestro repudio para que nos metiéramos junto con su esposa Magdalena Lauret y su niñita. Allí pasaron 21 días en dicha Embajada y según sus relatos, tenían que dormir parados con Magdalena apoyada en él, ya que eran demasiado las personas en un patio de una casona. Patricia, la niña de meses de la pareja, se enfermó y al fin le dieron un salvoconducto para que la llevaran a un hospital. Arturo se extrañó mucho cuando la niña daba gritos al inyectarla. Fue entonces que la enfermera le confesó con lágrimas en los ojos que la habían mandado a inyectarla con una aguja sin punta. Todo eso está en el libro que Magdalena escribió sobre los sucesos del Mariel.

Nuestra odisea parecía no tener fin. Pasaban los días con las mismas condiciones: mítines con actos amplificados, los gritos e insultos, la tiradera de huevos y basura, los golpes en las puertas y en las ventanas. Así transcurrieron diez jornadas de horror. Un día advertimos silencio y calma y nos asomamos. No había ni un alma. Salimos afuera de la casa a ver los daños que habían ocasionado. Muchos de los vidrios de la terraza estaban rotos, la fachada de la casa llena de basura, de huevos rotos y piedras arrojados por las turbas, persianas rotas por las patadas entre los barrotes, etc. Mi automóvil ponchado y pintado de rojo.

Nuestro amigo Jorge Carlos Ruiz Cerdá pasó por la casa. Sabía que el gobierno había ordenado el cese de los repudios. Esto se debió a que hubo enfrentamientos, incluso muertos de miembros del gobierno que intentaron sacar a sus parientes de esta situación. Lo cierto fue que Jorge llegó a la casa, se llevó las gomas ponchadas y regresó con ellas listas para que pudiéramos salir de allí. Limpiamos el carro como pudimos y salimos de la casa no sin los gritos e insultos a que ya estábamos acostumbrados.

Aquí termina la primera parte de nuestro castigo, el 13 de mayo de 1980. Es la primera etapa de un suplicio que duró hasta el 17 de diciembre de 1982. Treinta y un meses de hostigamiento fue el precio que pagamos por lograr la libertad.

(Continuará)

martes, 12 de mayo de 2020

La obra maestra desconocida


alfRedO tRifF

Le Chef-d'Oeuvre Inconnu de Balzac (c. 1837) se desarrolla en el Paris del siglo XVII, alrededor de la figura de un viejo pintor de nombre Frenhofer (quien fuera uno de los más notables de la época). Frenhofer tiene dos fervientes admiradores en el maestro flamenco Pourbus y el joven y aún desconocido Poussin. Ambos conocen que Frenhofer lleva años trabajado diligentemente en el cuadro de una mujer que mantiene en absoluto secreto. Es tanta la curiosidad de Pourbus y Poussin que éste ultimo le propone a Frenhofer un excéntrico canje: cederle a su amante Gilette para que le sirva como modelo a condición que Frenhofer los dejara ver su obra maestra. Para sorpresa de ambos, la misteriosa pintura no era más que “un caos de colores y sombras difusas en medio una neblina luminosa e incoherente”, algo que Pourbus y Poussin interpretaron como el trabajo de un loco delirante.

De los tres artistas, dos eran parias; el otro, potencialmente marginado. Porbus, había sido relegado a favor de Rubens por Marie de Médicis después del asesinato de Enrique IV, en 1610. Frenhofer era demasiado autárquico, su genio se salía del molde del artista en busca de fama. El joven Poussin estaba destinado, por su hipersensibilidad, a un papel similar.

Balzac escribió el relato en medio de un período de cambio entre el post-romanticismo francés y el realismo de Coubert, una generación anterior al arribo del impresionismo. ¿Pudo Balzac intuir la revolución que se avecinaba con Impression, soleil levant (c. 1872) de Monet?

Sabemos que el librito hechizó a Picasso, quien en 1937 alquiló la casa en la calle Grandes Augustin No. 7, donde supuestamente Frenhofer ejecutó su obra, para pintar Guernica. Más tarde, el relato de Balzac fue leído y atesorado por artistas del Nueva York de los años 40 y 50.

John Graham lo menciona en su Sistema dialéctico del arte como “ejemplo de la más perfecta ilustración”. Gracias al crítico Harold Rosenberg me enteré que las célebres mujeres de de Kooning fueron influenciadas por la obrita de Balzac. El historiador Meyer Shapiro provee otro ángulo: “La meta de Frenhofer fue descubrir la síntesis entre color puro y el dibujo.” En The Invisible Masterpiece, el crítico alemán Hans Belting comenta sagazmente la tragedia de Frenhofer: “El arte perfecto es una sombra, mero fantasma de los tiempos clásicos. Si alguien podía traerlo de vuelta era Orfeo, pero lo perdió cuando intentó mirarlo”.

En 1991 el realizador Jacques Rivette lanzó el largometraje La Belle Noiseuse, con Michel Piccoli, Jane Birkin y Emmanuelle Béart. Para agrado de Rivette y los admiradores de Frenhofer, el film se llevó el Gran Prix del Festival de Cannes.

viernes, 8 de mayo de 2020

No es fácil querer


Por el fantasma de Bas Jan Ader

No es que acepte una excusa cualquiera, ni para mí ni para nadie. Niego la buena intención, el error plausible, el paso equivocado, la circunstancia atenuante. No perdono, no hay porqué. Nací en 1942 en el pueblo de Winschoten, Holanda, y me esfumé 33 años después.

Soy el mismo Bas Jan, un fotógrafo colgado de la imagen, aventado en mi bicicleta, al borde de un canal y cayendo en el canal, colgado de un árbol buscando el equilibrio, a punto de caerme sin caerme aún, encaramado en la azotea de mi casa, caminando despacio por el arcén de la carretera 101 en Los Ángeles, llorando o riendo tristemente. Mi profesión es ser payaso y correr riesgos, o al revés, y, sí, a menudo tropiezo y me caigo. Así de sencillo. Acaso no sé lo que hago (un deseo no se celebra siempre con champán). No tengo tiempo para decidir si soy o no culpable. Con mi arrebato no es fácil querer.


¿Sabes qué soñé?

Con un amor de todo corazón, de día y de noche en un abrazo eterno. Después vendrá el silencio. Soy Bas Jan y mi héroe preferido es Buster Keaton. Buscaré una hazaña vacía e inusitada en la tierra plana e infinita.


Un día de verano de calma chicha de 1975 me embarcaré desde Massachussets en mi bote pequeño, navegando hacia el este con trayecto a Falmouth, Inglaterra. Son casi tres mil millas de travesía. Nunca llegaré. Mi botecito será encontrado a la deriva cerca de las costas de Irlanda. Después, mis amigos dirán que no, que no he muerto, que aún vivo, caminando por la fina y tibia arena de mi querida Venice Beach.

No dudes. Soy el mismo Bas Jan, artista, y ahora un personaje en las monografías del arte moderno occidental.

lunes, 27 de abril de 2020

la hawaiinización de la vida

curandera, ale de la torre, 2020

alFrEDo tRriFf

vivimos tiempos pesimistas. tres generaciones futuras, la milenaria, la Z, y hasta la ALFA se la pasan de llanto en queja. gritan en coro: ¡al mundo le quedan doce años! el escritor andy martin alimenta el fuego: es menester crear una filosofía contra la felicidad.

en completo desacuerdo. la filosofía por la felicidad siempre superará el contra, aunque la victoria sea insólita. vayamos por parte.

felicidad lost in translation,

la felicidad se le escapó a occidente en algún pasillo oscuro donde un escriba borracho trastocó una traducción de aristóteles de avicena por un tratado de plotinus. la felicidad neoplatónica es una forma contemplativa; la aristotélica es una aburrida fábrica de hábitos. la felicidad debió pasar por las tribulaciones de la gran plaga del siglo XIV.

¿lo que quedó? una idea maltrecha, desprovista de teleología.

con la expansión naval europea hacia el nuevo mundo, a partir del siglo XVII, la felicidad vuelve al tapete. lo demuestra el nuevo mundo descubierto por cristobal colón, de lope de vega. la obra provocó discusiones apasionadas en los círculos cultos de la época. el catolicismo español, austeramente resbaloso, presentaba la felicidad disfrazada con un manto surrealista. ¿es el "sueño" de lope la anticipación del goce, no así la ingeniosa respuesta de calderón en opuesta regresión escolástica?

"¿que es la vida? un frenesí/¿qué es la vida? una ilusión/ una sombra, una ficción/ y el mayor bien es pequeño/ que toda la vida es sueño/y los sueños sueños son".

durante el siglo XVIII, en medio del apogeo naval inglés, vuelve la felicidad convoyada con la aventura, del latin ad-venturus (lo que viene), del francés aventure (chance, o mejor, accidente). robinson crusoe de daniel defoe es un buen ejemplo. al final de la novela, robinson pasa revista a 20 años de su vida perdida en una isla desierta. ¿el saldo? positivo. la aventura valió la pena.

es la misma aventura que navegantes como james cook, y su homólogo francés, louis-antoine de bougainville, buscan. en voyage autour du monde (1771), de bouganville confiesa, con visos de escepticismo, que la razón de sus viajes "no es descubrir... sino alcanzar la felicidad". coincide con defoe: "no es harto difícil ser feliz, ni es feliz todo aquel que se lo cree".

felicidad decimonónica 

¿emoción? ¿inclinación biológica?

la felicidad del novecento se debate entre el positivismo y la naciente sicología. si fuese física la felicidad, se haría redundante definirla, la alegría permanente es imposible. de prolongar tal estímulo, paradójicamente, no habría felicidad. en el volumen II de su filosofía positiva, augusto comte dedica a la felicidad siete menciones. una deellas: "la felicidad del hombre depende de la armonía entre el desarrollo de sus facultades y el sistema de circunstancias que gobierna su vida".

volvamos a martin. no hay duda que un "exotismo" satura la conciencia europea desde finales del siglo XVIII. síntoma que alcanza plenitud en pleno siglo XIX, cuando se da por sentado que viajar a tierras lejanas (tahití por ejemplo) es trasladarse al paraíso en la tierra. les presento a paul gauguin, un gran pintor que terminó sus días en el paraíso.

la hawaiinización de la felicidad

¿fueron adán y eva felices en el paraíso? en el siglo IV dC encontramos la idea en la apócrifa carta de bernabé. jesús presenta el paraíso como una segunda creación: "he aquí que hago las últimas cosas como las primeras" (la salvación está en regresar al paraíso). hay dos hipótesis sobre el asunto: 1. la apriorística: si la felicidad existiera fuera de la experiencia, no hay contradicción alguna en imaginarla sin sufrimiento. sería la felicidad una categoría comteana y positiva. 2. la aposteriorística, donde la felicidad coexiste con el sufrimiento. pero las teodiceas de agustín de hipona  e ireneo de lyon la prohíben.

creer que a gauguin le funcionó el paraíso equivale a creerse el cuento de gauguin.

hay algo genuino y falso a la vez en el exilio voluntario de gauguin. la vida es accidente. gauguin se monta en el barco anti-moderno en pos del bon sauvage de que hablara rousseau y descubre que es imposible escapar el presente (aunque fuera posible pintar el futuro). no gauguin fue miserable en tahití.

en civilización y sus descontentos, sigmund freud detalla tres razones para nuestra miseria. cada una tiene que ver con expectaciones truncadas: 1ro, la religión, por defender la idea de una vida en el más allá; 2do, los viajes del siglo XVIII que he referido arriba; 3ro, ¡el propio sicoanálisis! esta confusión de síntoma por la enfermedad es suficiente para increpar la tácita hawaiianización de la felicidad.  

¿dónde está tu hawaii?

lo insólito de la felicidad

¿por qué todo uso termina en abuso? la historia ha distorsionado el sentido original de eudaimonia.

primero, con tenerla es suficiente; segundo, representa la actividad más propia del ser humano (areté); tercero, es propia de un comportamiento ininterrumpido que llamamos carácter (éthikés).
qué comteano después de todo. ser feliz equivale a una función estímulo/respuesta.

¿soy feliz? se pregunta me pregunto. pregunta vacua, ¡distorsión imperdonable! protesta aristóteles, desde una nube eudaimoníaca.

el tanthrōpinon agathon es un ideal político. en filosofía anglosajona se conoce como "the good life", acta de declaración de la independencia de ee.uu. imaginemos a ese poseedor privilegiado de la felicidad. ¿qué siente? nada en especial.

si soy feliz no tendré manera de saberlo. someter eudaimonia a un intercambio de valores no parece ser el camino. ¿y si soy feliz desde ayer? éthikés no lo permitiría. nadie puede ser bueno instantáneamente.

(de acuerdo al consenso griego) hacer el bien = ser bueno = ser feliz. ¿así de simple?

ahora eudaimonia y el zen se dan la mano. el maestro dogen kigen cavila imperturbable desde su insilio, en el recóndito monasterio eihei-ji. tratando de averiguar la verdad un discípulo le pregunta: "¿maestro, qué es el zen?" dogen responde: "nada en particular".

extraordinariamente ordinario tú, paraíso. 

viernes, 24 de abril de 2020

Daniel Ponce recuerda a Orlando "Puntilla" Ríos (1947-2008)





TMB: Daniel, ¿cuándo conociste a Puntilla? 
DP: Nos conocimos de muchachos en Los Sitios
TMB: La cuna.
DP: (Risas) Sí, la cuna de los líos. 
TMB: He oído que Puntilla era guapo. 
DP: (Risas) Éramos. Puntilla era buena gente pero tenía tremendo genio si lo buscabas. Desde joven se dedicó a tocar en fiestas de santo y en las comparsas. La primera vez que compartimos fue en un ensayo de comparsa. Puedes creer que nos llevamos bien. Después tocamos en rumbas y mil cosas. A veces en situaciones difíciles. 
TMB: Después vino el exilio…
DP: Sí, fue una casualidad. Una mañana estoy paseando por un parque en Dyckman Street, en Uptown Manhattan, y ¿a quién crees que me encuentro sentado en un banco? Puntilla. Enseguida intercambiamos teléfonos. Eso fue a principio del año 81. Yo tocaba en Soundscape, el espacio de Verna Gillis. En unos meses ya teníamos nuestro grupo folklórico.
TMB: ¿Quiénes eran los integrantes?
DP: Puntilla, Carlos Sánchez, Steve Berrios, Carlos Córdoba y Xiomara la bailarina. Primero descargábamos los martes para matar el tiempo, pero la cosa se fue poniendo seria e hicimos varias actividades con Marta Vega, la directora del Caribbean Cultural Center.
TMB: ¿Cuál era el fuerte de Puntilla?
DP: El fuerte de Puntilla era el tambor batá y “el quinto” de la rumba. Además, un cantante muy especial. Tenía su ángel.
TMB: ¿Tienes alguna anécdota del Puntilla de esa época ochentosa en Nueva York?
DP: Tengo muchas (risas). Te voy a hacer una simpática. Una vez se nos presenta un viaje a París en el club La Chapelle des Lombards. El primer día que llegamos le dije “Puntilla, mañana voy a la torre Eiffel, por si quieres venir conmigo”. A la mañana siguiente cogimos un taxi y fuimos a la torre. Puntilla nunca se había encaramado en algo tan alto. Cuando el negro vio aquel elevador que subía y subía y la gente se iba quedando chiquitita se frikeó. Decía, temblando: “Ay, Changó, acompáñame, yo no puedo venir a Paris a morir de esta manera”. Y yo muerto de la risa. Cuando llegamos arriba me dijo: “Y ahora ¿cómo bajamos?”. Le respondí: “pues conforme subimos”. Él me susurró como para que no lo oyeran: “Si me salvo de esta le doy un carnero a Changó”. Ver a Puntilla, que presumía de guapo, tan achicopalado, fue muy simpático.
TMB: ¿Qué hizo Puntilla en New York?
DP: El LP titulado De La Habana a Nueva York, a principio de los años 80. Incluso grabé en ese álbum. Puntilla brilla en ese disco.
TMB: ¿Quién lo produjo?
DP: Un amigo de él, Carlos Méndez. Puntilla tuvo su propio grupo. Tocó en varios discos con Kip Hanrahan, también en un homenaje a Cachao... y más recientemente en Calle 54 de Fernando Trueba.
TMB: ¿Cuál es el aporte de Puntilla a la música cubana?
DP: Llevar el batá a New York y darlo a conocer. Antes que él estaba Julito Collazo, pero Collazo mantenía el batá para lo religioso. Puntilla popularizó el tambor, lo llevó a la orquesta. Le dio clases a muchachos puertorriqueños que hoy en día están tocando. Vaya, como se dice, repartió y cooperó con las nuevas generaciones.
TMB: ¿En lo personal?
DP: Puntilla era un tipo muy ocurrente. Siempre haciendo cuentos y chistes. Se distinguía por su tamaño, su risa, y esos espejuelotes de fondo de botella que llevaba. Una lástima que haya muerto. Lo extraño.
TMB: Gracias, Daniel.
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En el video clip Orlando "Puntilla" Ríos es el primero a la derecha, con espejuelos,
bufanda roja y boina negra. Puntilla (congas, cajón, voz), Pedro Martinez (congas, cajón, voz), Román Díaz (congas, cajón, voz, batás), Pedro Valdés (chéquere), Félix Sanabria (claves), Carlos "Patato" Valdés (congas), Andy González (bajo), Rosalía Gamboa, Felix Insúa (danza).