Víctima de un estado depresivo profundo Fidel Angel Díaz Balart decidió quitarse la vida. El suicidio es un acto provocado por la desesperación. Fragilidad psíquica, disfuncionalidad ante el entorno familiar o social o una situación personal extrema son los factores de riesgo más comunes que desembocan en este tipo de autoagresión irreversible. El suicidio de una personalidad como Fidelito, perteneciente a la aristocracia castrista, que disfrutaba de envidiables ventajas materiales y prerrogativas políticas, no puede asumirse simplemente como una eventualidad restringida al acontecer individual. ¿Desolada sensación de orfandad? ¿Sentimientos de marginación y desamparo? ¿Decepción del proyecto político? ¿Incapacidad de afrontar a las facciones emergentes? ¿Hecho aislado o signo crítico? Serán muchas las interrogantes y muy escasas la respuestas al respecto. Pero el dramatismo de la acción, sin dudas, abre espacio a múltiples conjeturas y presentimientos con relación a la coexistencia en el seno de la cúpula del régimen y al clima de tensiones y rivalidades que puede provocar un poder en franco declive. (JR)
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jueves, 1 de febrero de 2018
domingo, 24 de septiembre de 2017
Cuba y conga bajo el diluvio apoyando al castrismo
¿Qué importa que un cuarto de los aquí presentes se está cagando -para sus adentros- en la madre de Raúl Castro?
aLfreDo tRifF
Acuso recibo del último artículo de Andrés Reynaldo, Cuba y conga bajo el diluvio, publicado en El Nuevo Herald.
Aquí Reynaldo se mueve, como en la función asintótica de una curva, de manera diferencial, pequeña pero notable, a esa posición que hemos estado defendiendo en tumiamiblog, y lo decimos sin ambages: el pueblo cubano apoya el castrismo.
Cuando decimos "apoyo" no nos referimos a un estado sicológico, privativo del individuo, como por ejemplo, decirse a uno mismo "me cago en la madre de Raúl Castro." No. El apoyo al castrismo es un estado social, condición de comportamiento, exterioridad, en otras palabras: un hábito. Apoyar va desde pertenecer al aparato represivo: el partido, la juventud comunista, hacer guardia, ir a los círculos de estudio, o congregarse mansamente en la plaza cada vez que el sistema lo requiere. Y este apoyo es la gasolina que mantiene el régimen.
Apunta Reynaldo:
A diferencia de antaño, el millón y medio que hoy desfila en la Plaza de la Revolución ni engaña a la dictadura ni es engañado por la dictadura. Se trata de un contrato social establecido para hacerle creer al mundo que ni el opresor es tan canalla ni el oprimido es tan borrego.Sabemos que el contrato social es una forma de balance entre gobierno y gobernado. Y ciertamente, la seudo-constitución castrista de 1976, si se compara con la de 1940 palidece, en término de libertades individuales. Dicha comparación termina siendo parte del error. Expertos bien intencionados del exilio caen en la falacia que podíamos llamar "sicologismo de masas."*Consiste en pretender que el comportamiento social tiene una raíz misteriosamente sicológica.
Que por ejemplo nuestro consabido Juan en la "Plaza de la revolución", un 1º de mayo, de pie, sudando bajo el sol habanero, rodeado de miles y miles de juanes, gritando consignas y aplaudiendo las necedades de Raúl Castro, no está apoyando al castrismo. La razón sería que pudiéramos escuchar lo siguiente dentro de la mente de Juan: "Me cago en la madre de Raúl Castro." Nadie quita que Juan lo piense. Es más, cualquier ser racional debiera pensarlo. Diría yo, tiene el sagrado deber de hacerlo. Pero aunque Juan piense tal cosa, mientras esté parado ahí, con su banderita cubana en la mano, aplaudiendo como un zombi, Juan exhibe un comportamiento incontrovertible: está apoyando al sistema.
Reynaldo parece atisbarlo.
Todos interesados en recuperar el perverso equilibrio entre un Estado que se niega a servir y un ciudadano que no cesa de robar. Es lógico, pues, que ambas partes coincidan en su rechazo a la oposición. Lo menos que necesitan opresor y oprimido es que alguien les pida responsabilidad.Admite ese perverso equilibrio del "contrato" socialista/castrista. Tome y daca social donde cientos de miles de juanes coinciden en el mismo punto. En efecto, es posible que una cuarta parte de ellos, casi en la periferia de la concentración, maldiga la humillacion existencial de tener que estar en un lugar que detesta, y espere el momento prudente y a hurtadillas, comienze a dispersarse, poco antes que la interminable perorata concluya.
Nada de lo anterior toca nuestro argumento. Incluso la conga bajo el diluvio post-Irma apoya al castrismo de una manera irreflexiva e inocua. Irreflexiva en su ociosa impulsividad, inocua, en su triste frivolidad. Coincidiendo con Reynaldo: lo menos que necesitan esos miles de juanes, en la Cuba post-Irma, es que alguien les pida responsabilidad.
______________________________
* Ni sentirse libre es serlo, ni sentirse coaccionado no estarlo. Me puedo sentir libre y actuar como un autómata (el alcohólico es un ejemplo). Por otra parte imaginemos un preso de conciencia en la ergástula castrista: No tiene libertad de acción, pero se siente libre.
viernes, 21 de julio de 2017
El libre albedrío de Juan un 1º de mayo en la Plaza con Raúl
decenas de miles de juanes bajo el sol, un 1º de mayo en La Habana
alFredOtRifF
Ayer sostuve una conversación con mi amigo A. ¿El tópico? La Política. ¿Cómo es posible que un estado totalitario como Cuba pueda ejercer esa conformidad social, constante y uniforme de modo tan eficiente por casi sesenta años?
El punto de A. es que el cubano de a pie se aviene al sistema porque no le queda otro remedio.
Intenté presentar un punto alternativo, pero como siempre ocurre en una conversación amistosa, presionar un punto intrincado puede tomarse como un signo de obstinación. Preferí colgar el sable y abordar otros asuntos más triviales. La lección es que resolver algo concreto de política en una discusión amena es perder el tiempo. Por eso escribo este post.
A lo que voy: decir simplemente "el ser humano tiene libre albedrío," es casi una simplificación, si no se explica el asunto. Por ejemplo, A. da por sentado que, por ejemplo, Juan, cuentapropista en Cuba va a la Plaza de la Revolución el 1º de mayo, por la presión del inspector castrista Yoandri que le tiene la vida hecha talco.
Libre albedrío se define como la capacidad de elegir, libre de coerción externa, entre "ir" y "no ir". A. concluye que la presión "externa" del sistema coarta la volundad de Juan, por lo tanto Juan no es responsable de su acción. Pobrecito.
Pero A. debe estar de acuerdo conmigo que el gobierno cubano no está obligando a Juan a ir a la Plaza (si lo hiciera ya negaría el "libre" albedrío). El gobierno simplemente "conmina". Y conminar es plantar deseos en Juan, "si vas, todo va bien" o "si no vas, te buscas problemas".
Si el gobierno es capaz de efectivamente controlar los deseos de Juan, entonces, de hecho, este es una simple marioneta y su volición ha quedado reducida a cero.
¿Es esto "libre" albedrío?
Juan no es visible en esta masa (está debajo de la bandera larga a la extrema derecha, arriba)
Desde el momento que justificamos la presencia de Juan (en contra de su voluntad) de estar en la Plaza ya estamos socavando el libre albedrío de Juan, quien se supone sea capaz de elegir entre "ir" o "no ir".
La elección de Juan es más complicada que lo que A. le permite: Por una parte, Juan desea "ir" a la Plaza para que no le jodan el paladar, y a la vez desea "no ir", bajo el sol de mayo a otra concentración genuflexa, para escuchar y aplaudir por cuatro horas las sandeces del dictador cubano. Aunque Juan desea "no ir", termina en la masa multitudinaria de gente, bajo el sol de mayo, en la Plaza con Raúl.
A. quizás pasa por alto que Juan no es capaz de "no ir", lo que indicaría no presencia, sino ausencia de volición.
La volición no debe confundirse con un deseo. La volición es acción de la voluntad sobre un deseo de hacer (o no hacer). Si lo que lleva a Juan a la acción de Juan es "no ir" y sin embargo va, la volición de Juan queda ausente. Si mientras Juan va caminando al autobús que lo llevará a la Plaza, se dice en su fuero interno con profunda frustración: "Cómo es posible que sea tan genuflexo... No, y mil veces no", Juan ha perdido su voluntad. La voluntad de Juan lo ha dejado inane y avergonzado.
¿Qué sentido tiene decir que Juan tiene el albedrío de "no ir" cuando no hay voluntad juanina que lo haga posible?
martes, 20 de junio de 2017
Geandy y Ailer, los de acá, los de allá, la emoción, la razón y la realidad inconmensurable
La conga irreversible y el violinista de Hamelín, Geandy Pavón, 2017
aLfrEdo tRifF
El artista Geandy Pavón publicó el fotomontaje arriba en su pared de facebook refiriéndose al discurso de Trump en Miami. Su post genera un hilo de comentarios. Amigos entran y salen, hay discusión, hay ruido, pero la sangre no llega al río. Entonces responde Ailer González Mena en este post de Arsenio Rodríguez Quintana:
González Mena está en Cuba. Habla desde la oposición, desde el hostigamiento diario, desde el atropello y la impunidad castrista. Su realidad es muy dura. Desde esa óptica puedo comprender que se piense que Obama le hizo el juego al castrismo. Ahora llega Trump, el anti-Obama y reenfoca la política de EEUU con Cuba. Desde esa mira, cualquier cosa es mejor que Obama (aunque Trump no haya cambiado mucho o casi nada).
El artista Geandy Pavón publicó el fotomontaje arriba en su pared de facebook refiriéndose al discurso de Trump en Miami. Su post genera un hilo de comentarios. Amigos entran y salen, hay discusión, hay ruido, pero la sangre no llega al río. Entonces responde Ailer González Mena en este post de Arsenio Rodríguez Quintana:
Este montaje burlesco e indolente que tal parece hecho por Cubadebate lo posteó Geandy Pavon. Aquí mi respuesta porque hay cosas que una mujer no puede dejar pasar. Geandy Pavon eres tronco de hijo de puta. No se trata de ser de izquierda o de Derecha se trata de ser hijo de puta o no. Tú has demostrado serlo.Geandy le responde más comedido:
Una sátira política es una sátira política, es una sátira política , es una sátira… Lo preocupante no es que por hacer una sátira política te llamen “Hijo de Puta” ( con mayúsculas, pues ya que estamos en eso…). Lo realmente preocupante es que esa reacción venga de gente que pide el cese de los actos de repudio y democracia para Cuba.A lo que voy: ambos tienen razón.
González Mena está en Cuba. Habla desde la oposición, desde el hostigamiento diario, desde el atropello y la impunidad castrista. Su realidad es muy dura. Desde esa óptica puedo comprender que se piense que Obama le hizo el juego al castrismo. Ahora llega Trump, el anti-Obama y reenfoca la política de EEUU con Cuba. Desde esa mira, cualquier cosa es mejor que Obama (aunque Trump no haya cambiado mucho o casi nada).
Del lado de acá, Pavón, el artista, el activista político, el humorista. Geandy es un jodedor feisbukiano y cultiva una imagen prudente y amistosa. Habla desde otra realidad distinta a la de Ailer, un país dividido, con un presidente novato, compulsivo, controversial y desconectado. Pavón vive en una democracia, en libertad (por ejemplo, cada noche, Trump es el "punching bag" de los comediantes de la televisión nacional) y hasta el consejero independiente del Dpto. de Justicia Robert Muller lo investiga por posible obstrucción de justicia.
Ailer no puede comprender esta realidad -desde allá. Geandy no puede comprender aquella realidad -desde aquí. No es un juego de posiciones. Se pasa por alto que no hay realidad sin contexto que la soporte. El día a día crea un acercamiento único e insalvable. He ido a Cuba tres veces desde mi exilio por el Mariel, y al regresar a Miami necesito unos días de reubicación. El choque es muy fuerte. Me es muy difícil explicarlo. O si lo explico siempre me quedo corto.
La inconmensurabilidad de la realidad puede tener acotejo, pero al fin y al cabo siempre hablaríamos desde la razón y no desde las emociones. A cada cual su contexto, de cada cual según su emoción.
jueves, 11 de mayo de 2017
Segunda carta abierta de Juan Abreu a la Fundación Cintas
El Sr. Víctor Luis Deupi, presidente de la Fundación Cintas, ha concedido una entrevista al Nuevo Herald de Miami. Lo que ha dicho, merece algún comentario.
1. Es falso que el acercamiento del Sr. Deupi y su junta a la dictadura cubana constituya una vuelta a los deseos originales del Sr. Cintas. Según afirma el propio Sr. Deupi, el propósito del Sr. Cintas al fundar la Cuban Art Foundation, era apoyar el arte “dentro de la República de Cuba”. ¿Es necesario a estas alturas, Sr. Deupi, ponerlo al corriente de que la República de Cuba dejó de existir en 1959? Fue sustituida por una Dictadura Militar, Sr. Deupi. La República de Cuba, hasta que no pueda existir en su natural territorio geográfico, sólo y exclusivamente existe en el Exilio formado por los cubanos libres. Lo que decidió la Fundación Cintas en 1963, otorgar sus becas a los cubanos libres, fue lo único honrado y lógico.
2. Es falso, obviamente falso, que incluir a los cubanos que viven bajo Castro en el programa de Becas de la Fundación, no sea un cambio de política de la Fundación Cintas. Lo es, y es además una traición al propósito inicial del Sr. Cintas y a lo que ha sido y representado la Fundación Cintas. Para no hablar de que constituye un acto de gran bajeza moral por su implícito desprecio a las víctimas del castrismo, en tanto ayuda a “normalizar” a los victimarios.
3. Por otro lado, es perfectamente posible especular acerca de cómo se hubiera sentido el Sr. Cintas al saber que su Fundación traicionaba a los cubanos libres y al espíritu democrático abandonando su postura moral, y poniéndose al servicio de la dictadura militar que ha arruinado y envilecido su país de nacimiento. ¿Asqueado, Sr. Deupi?
Por último, aprovecho la ocasión para reafirmar mi renuncia al título de ganador (1993-94 Oscar B. Cintas Fellowship for Painting) de la Beca Cintas. La Fundación Cintas es hoy, en lo que a mi persona concierne, otra pieza de la maquinaria propagandística de la dictadura cubana. El Sr. Deupi y la Fundación Cintas son, claro está, libres de poner el dinero del Sr. Cintas y de la Fundación que lleva su nombre, al servicio del lavado de cara de la dictadura de los Castro.
Yo escojo no ser parte en forma alguna de semejante vileza.
Sin más por el momento, quedo de ustedes respetuosamente,
Juan Abreu
domingo, 30 de abril de 2017
Renuncia pública a proyecto de la Fundación Cintas en el American Museum of the Cuban Diaspora
Jesús Rosado
La noticia es fresca. Ha sido publicada en la página digital de la Fundación Cintas. La Fundación ha decidido a partir de este año otorgar becas a artistas radicados en Cuba. Que bien. La democracia es bella. Uno observa decisiones como estas que en Cuba serían imposibles de asumir hacia los artistas exiliados y no queda otra que enorgullecerse de la capacidad de la democracia para legitimar la diversidad de posiciones ideológicas. Justamente colaboraba con mi asistencia curatorial a un proyecto de exhibición de la colección Cintas en el American Museum of the Cuban Diaspora cuando sale esta noticia. Y, claro, precisamente por esa maravilla con que nos toca la democracia es que manifiesto mi total desacuerdo con el cambio de la agenda histórica de la Fundación Cintas y me retiro rotundamente del proyecto.
Ustedes se preguntarán, pero bueno, ¿y qué hay con la democracia? Ahí comienza mi defección. ¿Cómo puedo aceptar en mi doble función de historiador y curador que no se haya producido este giro en los momentos más aciagos de la dictadura castrista cuando los abstractos eran relegados, los miembros de la generación del ochenta eran censurados o arrestados y los movimientos de arte libre e independiente eran silenciados o reprimidos? ¿Por qué el giro ahora? ¿Porque se restablecieron las relaciones entre los gobiernos de Estados Unidos y Cuba? ¿Porque hay una estrategia desde La Habana de asalto intelectual a los circuitos académicos e instituciones proexilio para invadirnos ideológicamente, mientras el castrismo se mantiene atrincherado y vigila cada incursión de la diáspora en el interior del país? ¿Quién me garantiza que los Kcho, los Nelson Domínguez, los Miguel Barnet, todos artistas oficialistas y consagrados a la dictadura no obtengan una beca Cintas? Porque si hay una táctica particular de la Fundación para alejar a este tipo de personajes de su misión, pienso que debería haber sido ser explícita.
¿En qué posición de la competencia quedan los artistas e intelectuales cubanos exiliados huérfanos de patrocinio estatal, privados de circuitos de galería y promoción institucional?
¿O es que se trata de una estrategia camuflajeada para incentivar a artistas contestatarias como Tania Bruguera, galería alternativas como Espacio Aglutinador, proyectos intelectuales como Estado de Sats o performances que pueden costar la libertad o la vida como los del Sexto? Reitero, hay que explicarse. ¿O, perdón por la especulación, se trata de acomodar más a los aterciopelados que se mueven entre La Habana y Miami con residencias y estudios en ambas ciudades? O negro o blanco, muchachos, que los matices bajo dictaduras no llegan a ningún lado.
Esta decisión contó con el respaldo del Departamento del Tesoro. Me pregunto, ¿es una decisión a sabiendas del Presidente Trump o estará ajeno a su alcance?
Por otra parte, no sé qué diría el finado Cintas ante tal decisión de la Fundación después de tanto saqueo al patrimonio cultural de la nación por parte de funcionarios y ladrones particulares. ¿Se han cuestionado, amigos de la Fundación, el estado de la colección Cintas en el Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana? ¿Por qué no se dan una vueltecita por la capital de la isla y constatan inventario de la colección contra presencia física de obras a ver qué pasa? A lo mejor hay sorpresitas.
¿En qué posición de la competencia quedan los artistas e intelectuales cubanos exiliados huérfanos de patrocinio estatal, privados de circuitos de galería y promoción institucional?
¿O es que se trata de una estrategia camuflajeada para incentivar a artistas contestatarias como Tania Bruguera, galería alternativas como Espacio Aglutinador, proyectos intelectuales como Estado de Sats o performances que pueden costar la libertad o la vida como los del Sexto? Reitero, hay que explicarse. ¿O, perdón por la especulación, se trata de acomodar más a los aterciopelados que se mueven entre La Habana y Miami con residencias y estudios en ambas ciudades? O negro o blanco, muchachos, que los matices bajo dictaduras no llegan a ningún lado.
Esta decisión contó con el respaldo del Departamento del Tesoro. Me pregunto, ¿es una decisión a sabiendas del Presidente Trump o estará ajeno a su alcance?
Por otra parte, no sé qué diría el finado Cintas ante tal decisión de la Fundación después de tanto saqueo al patrimonio cultural de la nación por parte de funcionarios y ladrones particulares. ¿Se han cuestionado, amigos de la Fundación, el estado de la colección Cintas en el Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana? ¿Por qué no se dan una vueltecita por la capital de la isla y constatan inventario de la colección contra presencia física de obras a ver qué pasa? A lo mejor hay sorpresitas.
No, amigos míos, como se dice en la jerga del dominó, paso. Renuncio al proyecto de curaduría, independientemente de la decisión que tome el Museo. Yo nací en la abundancia, soy hijo de un empresario exitoso que fue expropiado por el gobierno revolucionario cubano. Mi padre murió de tristeza en plena pobreza. Viví con mi familia en la miseria. Nos costó trabajo y sacrificios para yo poder terminar mis estudios universitarios como historiador. Aguanté cuarenta años de comunismo, que los que lo sufrimos sabemos que hay que vivirlo para entenderlo y padecerlo. A base de esfuerzo y sin traicionar mi credo me coloqué en posición para la estampida. ¿Cómo voy a prestarme al juego de crédulos y fantasiosos que no tienen la más puñetera idea de lo que es política cultural en un estado totalitario?
Hay mucho tema de que ocuparse la mente de un estudioso de las ciencias sociales en la diáspora: la operación Peter Pan, los vuelos de la libertad, los caídos en el Escambray, los héroes y mártires de la Brigada 2506, Camarioca, el Mariel, los balseros del 94, los desaparecidos en el estrecho de la Florida, el hundimiento del transbordador 13 de marzo, la experiencia del presidio político, los más de 500 artistas visuales exiliados, los logros en el teatro, la literatura, el cine, la música, la danza, en la esfera política, en el deporte, en las ciencias. Sesenta años de desarraigo, de dolor, de sacrificios, de triunfos, de éxito innegable. En Estados Unidos, en España, en México, en Argentina, en Chile, en Suecia, en Checoslovaquia, en Francia, en Australia…
No hay tiempo para perder el tiempo. Mi afiliación al Museo Cubano tiene que ver con su misión: estudiar, preservar y divulgar el patrimonio cultural del exilio. Con el cambio de agenda de la Fundación me paso y me levanto de la mesa. No transijo con esa forma de jugar el dominó entre auténticos cubanos.
Claro, sin castrismo, amigos de la Cintas, pueden contar conmigo, estaría dispuesto a jugar otro partido. No Castro, no problem.
martes, 20 de septiembre de 2016
alzugaraymiento, nueva figura retórica
copiamos el siguiente párrafo del ex-diplomático y profesor Carlos Alzugaray aparecida en Cuba Posible:
Esta falta de una política específica es paradójica, porque el propio presidente Raúl Castro y otros dirigentes partidistas y gubernamentales han demandado más democracia y han proclamado que las mejores soluciones emergen del más amplio y profundo debate de las más variadas opiniones. Adicionalmente, han afirmado que no debe haber secretos para la ciudadanía. Los espacios públicos de diálogo, deliberación y debate deberían ser coherentes con estas ideas y admitir, y hasta promover, opiniones que critiquen a la “opinión oficial”, a lo “políticamente correcto” o a sus sucedáneas; y que enfrenten a la clase política y a la burocracia con sus errores y deficiencias.proponemos un análisis de la frase preposicional en rojo arriba. del 1-8 se incrementa el grado "castrismopositivo".
1- el prof. alzugaray usa "paradoja" como equivalente a contradicción.
2- el resto del párrafo en amarillo es inconmensurable con la frase inicial en rojo,
3- el prof. alzugaray es un profesor políticamente cándido.
4- el párrafo anterior expresa una técnica retórica conocida como "alzugaraymiento."
5- la frase en rojo y el resto del párrafo ilustran la desconexión entre lógica y política.
6- el uso de "paradójica" implica que el "alzugaraymiento" no es más que una cortina de humo.
7- alzugaray es un tonto útil y su párrafo lo prueba.
8- alzugaray es un alabardero del sistema.
lunes, 21 de marzo de 2016
Cuba, Obama y el jazz
atRiFf
Obama está en Cuba de visita. Y algunos de mis amigos estudiosos de la política cubana lo resienten. Lo ven como un "espaldarazo" al castrismo.
"Obama lo ha entregarlo todo a cambio de nada", repiten.
No puedo culparlos. Están encerrados en el ahora.
Debo añadir que el futuro es incierto. El ahora es cómodo. En el futuro no pueden tenerse todas las respuestas del ahora. Es aquí precisamente que llega Obama, un presidente que sencillamente juega al jazz.
Traigo el jazz a colación, porque es la música negra americana por excelencia (a Obama no dejan de apuntarle que es negro). Pues bien, en el jazz siempre hay un tema que se anuncia al principio de la pieza, pero que inmediatamente queda atrás. Lo importante es el nuevo discurso que se teje por encima de lo implícito. El tema queda como un vestigio que debe superarse cuando los músicos integrantes de la agrupación improvisan sobre él.
El tema es el castrismo y su dictadura. Obama, sin embargo, improvisa sobre el tema. Su discurso parte del ahora pero apunta al futuro, a la democracia posible después del cambio generacional que ya se avecina. Improvisa sobre las posibilidades que traen la normalización de relaciones económicas para el pueblo cubano y la innegable realidad que esta política presupone. Improvisa las bases de una nueva geopolítica con EEUU.
A nivel simbólico el jazz de Obama erosiona el tema favorito del castrismo: el antiimperialismo.
(Observa Mauricio Vincent en El País que en La Habana de hoy los pasquines cambiaron la lucha contra el "imperialismo" por la lucha contra el mosquito Aedes Aegypti).
A mis amigos estudiosos de la política cubana les apunto: No subestimen la importancia del jazz.
lunes, 15 de febrero de 2016
La inmadurez política del cubano
Ignacio T. Granados Herrera
La inmadurez política no es invalidante para el criterio, pero definitivamente lo distorsiona al determinarlo desde su raíz; ese es el tipo de problema al que se enfrentaría la comunidad cubana en los Estados Unidos, desde su propia experiencia, políticamente traumática. Para el caso, una verdad de Perogrullo —nunca sobran— recordaría que el trauma explica la inmadurez pero no la soluciona; por lo que, por más legítima que sea la dificultad, más le vale al individuo sobreponerse a esos terrores de la infancia… y madurar al fin. Todo esto es a propósito de un paralelismo malévolo que se ha establecido entre las figuras de Fidel Castro y Bernie Sanders; que no deja de ser maligno aunque recurra a la propia filiación socialista de Sanders, sencillamente porque Fidel Castro fue de todo menos socialista. Lo peor es que la asociación no se detiene en el fantasma de Castro, que aún determina la vida de los cubanos hasta en el exilio; sino que se extiende a otras figuras no menos polémicas en su ambigüedad ideológica, como Hitler, Lenin, Mussolini y Franco.
Que Fidel Castro todavía determine la vida de los cubanos hasta en el exilio, es francamente lamentable; sobre todo expone esa dolorosa inmadurez, por la que no han sido capaces ni siquiera de resolver el problema cubano, y todavía pretenden comprender el norteamericano; por más que sea cierto que ese problema norteamericano también les es propio, como comunidad al fin y al cabo insertada en suelo norteamericano; pero lo que sólo añade complejidad al asunto, no lo aclara, y mucho menos ayuda en el discernimiento de una solución. Las diferencias entre Fidel Castro y Bernie Sanders son sencillamente tan abismales, que sólo se pueden negar desde la retórica; es de ahí de donde se concluye la malignidad, no por una cuestión moral, sino por ese pésimo hábito de la tozudez. Es en definitiva esa tozudez lo que denota el nivel de inmadurez, como una incapacidad para el razonamiento de buena fe; haciendo de toda discusión un ejercicio inútil, pues ya está claro que lo que va a ganar no es nunca la razón.
Más allá de esa obviedad conviene entonces enumerar siquiera algunas de esas diferencias; que siendo abismales sólo añaden perplejidad ante las dimensiones de esa inmadurez, que hace a los cubanos tan obstinados contra la realidad. La primera de estas diferencias no sería —como puede parecer— el concepto mismo de socialismo en uno y otro caso; ya que como principio, está claro que Fidel Castro no era socialista así lo creyera él mismo, porque era sólo un matón manipulador. La primera de estas diferencias sería el ascendiente de Sanders como un político con amplia experiencia en el Senado de los Estados Unidos; que no sólo no es el Senado de aquella Cuba de antes de 1959, al que ni tan siquiera llegó Fidel Castro en su personalísima gesta de violencia consuetudinaria; sino que además es la plataforma de negociación más eficiente que ha tenido la Modernidad, y en la que Sanders ha sobrevivido con no poca ganancia y sobre todo mucha dignidad.
Después de eso, sí tocaría discutir el sentido de esa filiación socialista, aunque habrá que dejar eso de lado por la comprensible incapacidad nacional para superar el trauma infantil; para llegar de cualquier modo al tenso equilibrio en que las fuerzas políticas forcejean en esa plaza pública que es el Congreso de los Estados Unidos, imposibilitando todo lo que no se atenga a un consenso siquiera mínimo. De eso se trata, del equilibrio de poderes en los Estados Unidos, que hasta llega a permitir la corrupción en ellos con tal de mantenerse; y en el que un individuo como Sanders puede influir, dando un sentido a la fuerza, pero sin que llegue a sobrepasar el nivel de tolerancia de la estructura total. Quien recaiga en la comparación maligna con el método avieso de Fidel Castro, habrá de recordar que ese Castro pudo hacerse con el poder en Cuba porque sí tuvo un gran poder de representación; aún si eso fuera para concentrar en sí lo peor del pueblo cubano, que eruptó como un grano en la lozanía adolescente de nuestra cultura nacional, para frustrarla en su adultez.
martes, 19 de enero de 2016
mauricio vicent: el periodista mercenario
turismo en la habana (en auto-pre-revolucionario)
tumiamiblog
"periodista mercenario" es quien publica una parte de la historia --y la otra la calla por beneficio propio. el "periodista mercenario" conoce la labor imparcial del periodista pero prefiere hacer alianza con el status quo.
el artículo ni siquiera se atreve a hablar del "malecón rosa". y vicent sabe que los pingueros habaneros son fuente importante de turismo y divisas.
señores: no discriminemos la información.
![]() |
| ¿qué hay de la otra "prostitución", la de la tercera edad? |
este colorido de ruinas no lo cubriría vicent.
el país parece un órgano del MINTUR.
nuestro ánimo no es aguarle la fiesta a vicent (et. al.)
hay asuntos "menores" que no deberán distraer jamás la impresión positiva del turista:
miércoles, 3 de junio de 2015
Cuba cambiará si un deseo genuino nos impulsa a acabar con el sinsentido y la estupidez
Antonio Rodiles
(tomado de Diario de Cuba)
Desde el mismo año 1959, Fidel Castro dejó muy claro que los espacios públicos eran solo para los "revolucionarios". Para lograr ese objetivo convirtió cada acto público en una arenga para intimidar a la ciudadanía. Muy rápido los cubanos vieron que los alardes se convertían en acciones y en turbas que podían arrasar con ellos y su seres queridos. El terror se implanto, la "revolución" se impuso.
56 años después, el totalitarismo pretende mantener su poder con la herramienta que mejor conoce, la violencia. Reactivar esos genes del pánico que te hacen poner una camisa de fuerza es prioridad del régimen.
¿Puede cambiar Cuba si seguimos sosteniendo la memoria del miedo? ¿Puede cambiar Cuba si aceptamos los términos de unos decrépitos ancianos y sus adeptos?
No se trata de un dilema entre un supuesto cambio pacífico y uno violento, como algunos quieren mostrar. Cuba cambiará si sentimos la determinación de hacerlo, si un deseo genuino nos impulsa a acabar con el sinsentido y la estupidez.
Desde hace ocho domingos, el régimen reprime brutalmente a un grupo de opositores que, unidos a las Damas de Blanco, reclamamos la liberación de los presos políticos. Dos puntos resultan intolerables para la dictadura: que le exijamos liberar a sus rehenes y que lo hagamos ejerciendo nuestro derecho a la manifestación pública y pacífica.
Sin embargo, lo que ha sido imprevisible es la capacidad de resistir que hemos demostrado ante los abusos y la impunidad de las fuerzas represivas. Casi un centenar de activistas nos mantenemos asistiendo a pesar de la violencia que se nos aplican. Resulta duro, pero nuestros derechos lo valen. No sabemos cuántos domingos más de abusos y atropellos nos esperan, pero estamos seguro de que la libertad ganará.
La semana pasada pedimos a algunos amigos que nos apoyaran, pues necesitamos ayuda para sostener este reclamo frente al silencio de la comunidad internacional. Rápidamente se pusieron en función de promover en twitter la etiqueta #TodosMarchamos. Se organizó "un twittazo" contra la represión, en apoyo a las marchas dominicales. Y el resultado no pudo ser mejor. Miles de tweets inundaron la red. Verlos fue un bálsamo después de tanto abuso.
El próximo domingo estaremos nuevamente en la calle junto a las Damas de Blanco, esas mujeres humildes, cargadas de virtudes y defectos, pero que se han plantado como pocos y a las que tanto tendrá que agradecer la Cuba futura.
Ojalá muchos se sumen. Fuera de la Isla, que todos los cubanos que ansían un cambio pongan sus tweets o acudan a espacios públicos para mostrar que Cuba duele. Dentro, que el resto de la oposición comprenda que la calle es un espacio de todos y que los golpes duelen, pero más debe dolernos la indiferencia.
Si #TodosMarchamos los domingos, el miedo y la dictadura se acaban. Hagámoslo.
martes, 26 de mayo de 2015
casos y cosas del raulismo
tumiamiblog
de no ser tan alucinante, esta noticia pasaría inadvertida:
El activista de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) Carlos Manuel Veranes Heredia fue condenado este miércoles, en un juicio sumario, a un año de cárcel por el presunto delito de "desacato". El delito del que se le acusa es el de "tomar fotos de una zanja por la que discurrían excrementos", denunció el opositor Yoanny Beltrán Gamboa en declaraciones a DIARIO DE CUBA.un país donde se condena a un año de cárcel a un ciudadano por "desacato",* o lo que es lo mismo: tomar fotos a una zanja llena de mierda.
la noticia marca una condición específica de la vida diaria dentro de la nueva fase del castrismo, que de ahora en lo adelante, en tumiamiblog llamaremos casos y cosas del raulismo.
______________
* es culpable de desacato, de acuerdo al código penal cubano quien: "... amenace, calumnie, difame, insulte, injurie o de cualquier modo ultraje u ofenda, de palabra o por escrito, en su dignidad o decoro, a una autoridad, funcionario público o sus agentes auxiliares, en el ejercicio de sus funciones o con motivo de ellas."
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