domingo, 25 de octubre de 2020

El callejón sin salida de la ontología matemática de Badiou

dibujo de Badiou aclarando aspectos de su ontología, 2006 (me lo hace llegar una badiouana)

alFredoTriFf


Alain Badiou nació en 1937 y es en la actualidad el filósofo francés más importante, el más viejo, el más comunista, el más maoista y el más matemático.

Badiou le apuesta siempre a la ontología. Y decir ontología para Badiou (B. de ahora en adelante) es decir matemática. La ontología es una rama de la filosofía que investiga el SER. ¿Qué es el ser? ¿Cómo se manifiesta? ¿Dónde lo encontramos? No es tan fácil dar con el ser por una razón: ES UBICUO. 

Una manera de comenzar el asunto es preguntándose: ¿Cuántos hay? Esa es la pregunta de los presocráticos: el arché. Lo que constituye la cosa. ¿Uno, dos, tres, muchos? Depende de cómo se enfoque el análisis y aparecerán tesis distintas: el monismo de un Parménides, el dualismo cartesiano o el pluralismo de un Nelson Goodman.

B. es pluralista y multiplista:  

Nos encontramos al borde de una decisión, la decisión de romper con la arcana del uno y el múltiple en que la filosofía ha nacido y muerto, ave fénix de su propio consumismo sofístico. La decisión no puede ser otra que esta. El uno no es (SA, p. 23).

Disfruto la propensión dramática de B. (es además dramaturgo). Sin embargo, no estamos en la Grecia antigua. Romper con el uno no es solo asunto de declaración. Hay que probarlo, o al menos demostrar que llegamos a él. Estamos por lo tanto en presencia de un lema, no una prueba; un axioma, no una deducción Pienso en la lógica hegeliana: declarar del uno "que no es" equivale a... afirmarlo. Pero prosigamos.

Próxima parada: La verdad

Georg Cantor, matemático alemán (1845-1918)  

La verdad de acuerdo a B. no involucra al objeto (lo cual no quiere decir que la verdad no es real, aunque "real" y "objetivo" pueden no ser lo mismo). Ahora sin objeto la verdad no tiene correspondencia. No es que no pueda haber verdad sin objeto (Platón le apuesta a tal cosa cuando define el eidos). El asunto es que Badiou es materialista y su platonismo lo mete, bueno, en aguas rancias. 

Un materialista platonista es lo más parecido a un carnívoro vegano.

Observen la movida platónica. La verdad no es del objeto, sino "en sí misma". Existe de suyo. B. añade, En El ser y el evento que la verdad es múltiplo genérico … resultado de un procedimiento infinito que se resta de toda designación exacta, así como de su correspondiente múltiplo (ahora sale a relucir la teoría de conjuntos infinitos de Cantor). 

La resta de que se habla es un procedimiento justificativo. Equivale a cortar. Toda resta es corte, por ejemplo... un trozo del olimpo como prueba de y traerlo al mundo de los sentidos. La movida no es nueva; pero su solución aún nos elude. Es como preguntar: ¿qué hace que la verdad sea cierta?

No sé si B. percibe que "restar de toda designación exacta" equivale, como procedimiento justificativo, a una definición tan exacta como esta:

(...) no importa cuán extraordinariamente diversos sean tanto "objetos" matemáticos y/o "estructuras". Todos pueden ser designados como multiplicidades puras, construidos de una manera regulada del conjunto nulo. La cuestión de la naturaleza exacta de la relación entre las matemáticas y el ser es lo que se centra exclusivamente -para esta era en que estamos- en la decisión axiomática autorizada por la teoría de conjuntos. (mi itálica, SA, 26)
El tono del fragmento es raro, viniendo de un platonista. ¿Qué tiene que ver la era en que estamos con la conexión entre matemática y ser? Ah, es lo que B. llama DECISIÓN, que se define como "el principio del exceso de partes sobre los elementos" (¿y qué exceso puede haber en el universo mismo de un  materialista?). 

B. respondería que mi riposta me hace suponer el UNO, que no es.  ¡En filosofía se discute señores!

Dice B. que los procedimientos de verdad de hechos "indecibles" completan una situación que él llama EVENTO. Nunca se explica por qué es "indecible", ni qué significa tal cosa. Pero sigamos. La verdad le pertenece al evento. Hay verdades "eventales". 

¿Dónde se da todo esto esto? De los mundos. Como todo en B. MUNDO es una construcción lógica, es un modo de apariencia, abstracta o concreta (la tesis está influenciada por Nelson Goodman en este librito maravilloso). 

Lugar evental

La paradoja entre la externalidad de la verdad y la internalidad del evento es resuelta por B. con el llamado "lugar evental". Los eventos se manifiestan en mundos que dependen del evento mismo (hay aquí un grado de circularidad que me molesta). Parece que la verdad no tiene relación necesaria con un objeto dado. B. aclara que es inseparable del sujeto. Pero es el sujeto el que comprueba la conexión entre la infinidad de múltiples de una situación. 

El platonista vuelve a la tierra, quizá demasiado pronto. Si Ud. no entiende el asunto, muy bien, no lo culpo. No es fácil seguir a B. Ah, pero en la filosofía uno no se detiene, uno sigue caminando a ver a dónde llega (si se tropezara con un callejón sin salida, entonces se vuelve atrás). 
 
B. concibe la composibilidad de ciertos procedimientos de verdad que ocurren en cuatro esferas: 1. la ciencia, 2. la política, 3. el arte y el 4. amor. Que sean estos cuatro no indica que no hayan otros. ¿Ejemplos de eventos? En el siglo XX: El dodecafonismo, la revolución bolchevique, el cubismo (eventos importantes para Badiou, y pueden haber otros).  

No todo acontecimiento del mundo es un evento, sin embargo. Por ejemplo, el nazismo no puede ser un evento. ¿Por qué? Dde acuerdo a B. le falta verdad. ¿No detectan algo de romántico en el evento?

Aquí hay un problema. B. niega el principio de razón suficiente de Leibniz. SI ALGO ES TIENE QUE SER. Algo indiscutible. ¿Qué más verdad que esa? A no ser que verdad tenga un tinte normativo, es decir,  LO QUE DEBE SER. 

DEBER SER funciona mejor como procedimiento "de decisión". Somos nosotros los que imponemos ese límite a la realidad, pero la realidad no se inmuta. ¿Cuándo la realidad nos ha hecho caso? A la realidad hay que acatarla tal cual.

¿Qué significa que a un acontecimiento le falte verdad?  

Ernest Zermelo, lógico y matemático alemán (1871-1953)

La matemática es una ontología

La ontología continental en su legado más reciente es el existencialismo de Heidegger, que explora el ser qua ser. B. matematiza la ontología, apoyándola en una doble función: por un lado la matemática desempeña un papel central estructural (el "en tanto que") y a la vez conserva un status privilegiado como "paradigma de la ciencia y de la investigación científica" en general. De ahí salen los "procedimientos de verdad" (Meditacion 31 de El ser y el evento).

La matemática no se parece a ninguna otra ciencia en que resuelve problemas de manera inequívoca. ¿Y qué hay de la física? La física es falibilista. Para B. no es suficientemente fiable. El eslabón necesario es la exactitud (así como la axiomatización) de la matemática. 

De ahí el lema badiouiano "la matemática es una ontología". No lo creo del todo. La matemática no se pregunta de sí misma nada. Para hacerlo necesitamos una metamatemática fuera de ella que la inquiera;  por ejemplo el proyecto filosófico emprendido por Bertrand Russell y Whitehead en Principia Mathematica) ejercicio muy original que aparece por primera vez con Gödel y su famoso Teorema de la incompletitud, (pero ese no es el propósito ahora). 

Sigamos con B. y su ontología. El montaje de B. es un saco lleno de teorías matemáticas. B. salió de compras una tarde y se hizo de un grupo de teorías: 

1. La axiomatización de Zermelo/Fraenkel, 
2. la Toría de conjuntos de Cantor; 
3. la noción de conjuntos construíbles de Gödel, y 
4. el método de "forcing" a conjuntos genéricos de Paul Cohen. 

Aclarárese, lo que hace Badiou no es un estudio matemático, sino una interpretación de conclusiones de  teorías ya existentes. Surge entonces el hilo de la desconfianza con la física. 

Problemas con la física

La física es la investigación de la materia. Y B. es de la opinión que mientras más se descompone el concepto de materia, más se mueve en un campo de la realidad que sólo puede ser identificado con operaciones matemáticas cada vez más complejas (bien, de ser así, la matemática debiera agradecer a la física). 

Ojo cuidado: no se trata de que exista una relación de analogía entre la estructura del mundo físico y de la matemática, sino que esta última articula el ser en sí. B. ha dicho que la matemática es lo que el ser puede pensar (o articular numéricamente) del ser. Es una manera interesante de volver a Pitágoras, el arché del universo es el número, o a Spinoza y el UNO.  

Pregunto: ¿cómo puede un multiplista del ser decir algo tan monista como eso? 

Pero volvamos a la separación de B. entre matemática y física. La naturaleza de la física es hacer uso de la matemática para presentar un lenguaje tan preciso como sea posible. Es lo que llamamos fórmula. El propósito de la fórmula es estimar soluciones, resultados cuantitativos y hacer predicciones.

Toda fórmula tiene una virtud explanatoria. El método general de la física es científico/inductivo, es decir, en general provee hipótesis cual acercamientos a la realidad. Cierto que hay una importante rama de la física que es teórica, pero sería erróneo suponer que la teoría es productiva sin el aval experimental. La física está llamada a teorizar pero también a resolver problemas.

B. no es ajeno a dicho procedimiento. En Théorie du sujet bajo el sujeto "Torsion" (p. 148) B. imita procedimientos extraídos de la topología para sugerir ideas francamente muy ajenas a la topología. 
"Torsion", si bien es cierto que la palabra no pertenece al vocabulario del Marxismo puede inferirse cuando combinamos la noción de círculo y el salto. Vea a Mao: hay un círculo y el punto de partida de la verdad es la práctica el cual es también el punto de llegada... 
Incongruencias 

Digo yo que si la torsión puede aplicar a Mao, pudiera aplicar también a Genghis Khan. ¿No?

Muchos modelos teóricos en la matemática son sugeridos o desarrollados por físicos. Por ejemplo, Newton desarrolló métodos matemáticos para resolver problemas concretos en la física (e.g., la ley de gravitación). Hay desarrollos en la estadística que se deben a la mecánica cuántica. No hay duda que la ciencia informa o enriquece la investigación matemática (la teoría de la complejidad computacional, o la llamada teoría de la demostración en lógica).

Para B. no existe otra manera de abordar la materia. ¿Por qué no podría la materia ser la verdadera exploración del ser en tanto que ser? Este es el camino del filósofo francés François Laruelle en Non-philosophy project. No estoy ni con uno ni con otro. Solo observo problemas.

Buscar una posición axiomática exacta para la explicación del ser me parece un error. La ontología badiouana se aparta del probabilismo y el caos. Lo que el pragmatista Pierce (otro matemático) llamó abducción (o inferencia a la mejor explicación). 

¿Qué sentido tiene hipotetizar "todos los cisnes son blancos" si basta que alguien encuentre uno que sea negro para derrumbar la hipótesis? LA REALIDAD DICTA.

Ya esto se extiende demasiado... lo siento. 

Lanzo algunas preguntas à la dérive 
 
1. ¿Por qué B. declara la ontología como matemática axiomática sin discusión posible?

2. ¿Por qué solo cuatro esferas del evento? (su propia multiplicidad puede parir más)

3. ¿Por qué la preponderancia del comunismo desde la ontología? ¿Autocensura del ser?

4. ¿Por qué el evento tiene que ser partidista y heroico? (The ideology stupid?)

5. ¿Por qué no podemos hablar de un "evento" nazista en 1933? ¿Existe un Politburó de eventos "eventales"?

miércoles, 7 de octubre de 2020

en política, nadie convence a nadie de nada

                                                       embajada de Perú, La Habana, 1980.

 alFredoTriFf

Lo he conversado con alumnos y amigos. Lo he meditado en el auto cuando la música cesa y da paso a las cavilaciones: en política nadie convence a nadie de nada.

El fenómeno se acrecienta durante estos días de elecciones presidenciales. En las redes sociales la gente apela, recurre, demanda. Se mandan mensajes privados, o sale una circular en un muro, con fotos y frases hechas en apoyo a fulano o mengano. 

Nosotros debiéramos estar curados de ese mal llamado PROSELITISMO. 

El proselitismo político siempre nos fue repulsivo a los que vivimos el comunismo castrista. ¿Olvidaron los círculos de estudio, las reuniones para hablar mierda, las directivas, los programas de televisión, las entrevistas y paneles? Un menú politiquero que nos hacían más gusanos todavía (y mira que el Fifo tenía labia y un aparato publicitario muy superior al del New York Times). 

NO SE CONVENCE A NADIE. 

¿Quién es capaz de convencer a un hijo de algo? El muchacho o la muchacha miente cuando dice: "Papi tienes razón" –acto hablado que se traduce: go fuck yourself.  

Alguien dirá: "Yo no lo hago para convencer a nadie. Solo para expresar mi punto de vista... mantener mi tropa en guardia". De ser así, lo dicho aquí no le aplica a Ud.  

La gente del bando de B permanecerán FIRMES en su bando. Lo mismo con la gente del bando de T. Así ha sido siempre. Cuántos se quejan de perder amigos: "No puedo creerlo, a fulanito, que conocía hace más de 20 años, me retiró su amistad". Los de T pierden amigos pro-B; los de B pierden amigos pro-T. 

NADIE SE CAMBIA DE BANDO motu propio. 

¡Ah! Pero si sucediera, estamos en presencia de algo inusitado (entra en el juego el llavín de las nuevas convicciones). ¿Cómo? 

El llavín de creer en X. SE ABRE y se dejan entrar ideas no-X. A partir de ese momento ya no se cree más en X. Lo que los castristas llamaban –correctamente– PENETRACIÓN IDEOLÓGICA. 

La KGB le llamaba epistemología social (todo comenzó con una bronca entre racionalistas y emotivistas en el siglo XVIII). 

Los emotivistas explicaban que el cambio "de bando" llegaba desde la frontera emocional (vea a Emilio o De la educación sentimental). ¿Qué causa ese sentir? Una emoción cediendo ante otra. ¿Y qué la hace ceder? Tiene que ver con la crianza y la naturaleza de la persona. 

Los racionalistas se fueron por las ideas. "T es mejor candidato que B" (o visceversa) no es un asunto objetivo ni subjetivo, sino un término medio: intersubjetividad. Las ideas tienen su propio cambalache en cuartos privados VIP de la mente. Ahí tienen lugar orgías impúdicas con baile de perchero y todo. 

Como con las emociones, hay una casa ancha de ideas, con cámaras que se suceden en orden de importancia. Las ideas de la cámara principal son más fuertes, compactas e inamovibles. Hay otras aledañas y más apartadas; otras estancas, claustrofóbicas, con ideas que pululan lujuriosas y peligrosas. Las ideas que se rechazan o se aceptan, tienen que ver con una dinámica afín a la casa, lo que llamamos AUTONOMÍA. 

El dueño de la casa: TÚ, YO, no sabemos nada. Aceptar, rechazar no es asunto de UNO. Más bien LE PASA A UNO en automático. Nos sorprende sorprendernos: ya no pensamos como hace una semana. ¡Qué pavor!

Si quieren la prueba de este misterium, vengan conmigo a La Habana, circa abril, 1980. Se sabe que la Embajada del Perú se llenó de ex policías y ex segurosos. ¿Qué hizo cambiar a esa gente de la noche a la mañana y arriesgar la vida en el empeño? Nadie tiene la respuesta.

Entonces ¿por qué seguimos dándole a la manigueta? 

Porque es de humano errar una y mil veces.

sábado, 3 de octubre de 2020

El desatino histórico del presentismo (en Hypermedia magazine)


alFredoTriFf

Vivimos tiempos de ideas desatinadas, de rectificaciones de “errores” derrotistas. Manan malevolencias desde el pasado y nada ni nadie se salva: la matemática es racista, la física es racista y sexista, la filosofía es xenofóbica, la arquitectura es masculina y tóxica, Shakespeare es racista, Beethoven es elitista. Como es de esperar, la historia del negro en EE. UU. termina emasculada en el victimismo. ¿Desde cuándo la maldad es más fuerte que los logros de la historia?

Para leer más pincha aquí.

lunes, 31 de agosto de 2020

la falacia "sistémica" que nos ahoga


el monstruo sistémico que acecha desde la oscuridad conceptual

alFredoTriFf

Rompen tiempos de falacias "estructurales/sistémicas", de palabras grandiosas que aplastan el espacio de la duda. ¡Ah la duda, enemiga de absolutos! Lo "sistémico" es tajante, terminante. De ahí que se repita jaculatoriamente en boca de muchedumbres 

¿No se ha dicho que en la repetición está la verdad? 

El paragón de todas es la violencia estructural, que incluye otras, como la masculinidad tóxica, el racismo sistémico, el privilegio Blanco, y otras. Se dice que en cada una de estas mora la violencia.  

¿De dónde sale la parte "sistémica" de estas enfermedades? 

Vayamos a ese ilustre movimiento de mitad del siglo XX llamado estructuralismo, con figuras como Claude Lévi-Strauss en la antropología, Louis Althusser en el marxismo y Michel Foucault en la historia. 

Lévi-Strauss le abre la tapa al pomo de la estructura:

... los fenómenos de la vida humana no son inteligibles excepto a través de sus interrelaciones. Estas relaciones constituyen una estructura. Detrás de las variaciones locales de los fenómenos superficiales hay leyes constantes de estructura abstracta.  
Es patente que las leyes de la naturaleza exhiben estructura en lo respectivo a su causalidad. Invariablemente, la manzana del árbol que cae al suelo sigue una ley llamada "gravitación". Solo que nosotros los seres humanos no somos manzanas. 

Quién diría que el libre albedrío echaría a perder los pronósticos sistémicos. Sin embargo, hay otras aristas. El peor enemigo del estructuralismo, Jacques Derrida, aparece con su espada deconstrutora llamada differánce. Todo significado –y la idea "sistémico" es un significado– está llamado a llevarnos a otros significados, y así sucesivamente, dependiendo de nuevos contextos a que este significado aplique. Sucede que el proceso mismo de significación sigue posponiéndose en un tejido de diferencias sin fin a la vista. 

Reducir la complejísima naturaleza de las interacciones humanas a la idea de algo "sistémico" siempre estará llamado al fracaso. De ahí que las ciencias sociales sean consideradas CIENCIAS BLANDAS (lo apunto sin ánimo de ofender las Humanidades). 

Por ejemplo, tomemos "violencia estructural", concepto lanzado por el sociólogo noruego Johan Galtung en 1969, cuyas ideas preceden la llamada correción política de hoy en día. 

De acuerdo al artículo de Wikipedia (que traduzco del inglés), aquí un extracto de Galtung :
Se refiere a una forma de violencia en la que alguna estructura social o institución social puede dañar a las personas ... la discriminación por edad, el clasismo, el elitismo, el etnocentrismo, el nacionalismo, el especismo, el racismo y el sexismo, son algunos ejemplos de violencia estructural propuesta por Galtung.  Más que transmitir una imagen física, la violencia estructural es un "impedimento evitable de las necesidades humanas fundamentales". Se dice que la violencia estructural y la violencia directa son altamente interdependientes, incluida la violencia familiar, la violencia de género, los crímenes de odio, la violencia racial, la violencia policial, la violencia estatal, el terrorismo y la guerra. Aunque se dice que la violencia estructural es invisible, tiene una serie de influencias que la configuran. 

Obsérvese que en lo sistémico hay siempre una oscuridad hiperbólica imperante. No solo la violencia "sistémica" no transmite una "imagen física", sino que es además, "invisible". Pero no hay nada más visible que la violencia, que se conoce como la "acción física que se realiza con fuerza excesiva con la finalidad de causar daño". 

¿Para qué, entonces, hacerla "invisible"? Para manipular su significado.

Veamos cómo se aplica lo "sistémico" en el caso de una teoría muy de moda: la masculinidad tóxica. 

Hablando sistémicamente ya no se hace necesario que hablemos de casos específicos de hombres violentos. No, lo que se busca es la estructura que una irremediable e indisolublemente estos dos términos: VIOLENCIA y EL HOMBRE.  

Deseo ejemplificar el asunto con este artículo de Mark Manson, titulado Cuál es el problema con la masculinidad tóxica. Aquí el mensaje:

LOS HOMBRES COMETEN EL 76% DE LOS DELITOS VIOLENTOS EN EE.UU. LO SUFICIENTE PARA CONCLUIR QUE EXISTE LA MASCULINIDAD TÓXICA Y QUE ESTA ES SISTÉMICA.
Manson cita una estadística muy citada: En 2016, se cometieron 1, 200, 000 delitos violentos en Estados Unidos. El 76% de ellos fueron cometidos por hombres. El censo más reciente de 2010 indica que hay 151, 000, 000 de hombres en EE. UU, lo que indica que 912, 000 de hombres cometieron delitos violentos en 2016. 

912, 000 equivale al 6% de la población masculina del país. 

Bien, si Ud. asume que los números le dan la razón a Manson, Ud. está cometiendo la falacia de composición, que toma la parte por el todo. Que el 24% de los hombres en Estados Unidos mueran de enfermedades cardíacas cada año (y que estas muertes representen cerca del 80% de las muertes de hombres ese año), no significa en lo absoluto que los hombres en EE. UU. tengan el corazón débil.

Propongo un sencillo ejercicio lógico. La clase de HOMBRES tiene una subclase de HOMBRES VIOLENTOS, y esa a su vez contiene otra subclase de HOMBRES CRIMINALES VIOLENTOS. ¿Pueden visualizarlo? 

De ahí se desprende que hay hombres violentos que no son, ni serán jamás, criminales. Y hombres que no son, ni serán jamás, violentos. Hacer la clase de HOMBRES CRIMINALES VIOLENTOS representativa de la clase de HOMBRES es una conclusión de tarados. 

Lo mismo pueden hacer con cada una de las nociones sistémicas que expongo arriba. Siempre se derrumban. 

sábado, 29 de agosto de 2020

el juego del jugo

Guido Reni, Drinking Bacchus, 1623


alFredoTriFf


Entre amigos degustamos un Comando G (La bruja de Rozas Magnum, Barcelona, 2017). El reloj da las 10:45pm. Joe Henderson (mi tenorista preferido) improvisa en la sala al compás de Jobim. El primero le rinde homenaje al segundo, ya muerto, y no sabe que está a punto de morir. A lo que voy: es momento de entelequia alrededor del sabor; halagador que se hable del vino. Hay gente que toma y ya (y muchos toman demasiado rápido).

Hablar de vino es hablar de un jugo que es y no es. El vino es un juego que se supera siempre, futuro de metas secretas en el seno de una sociedad de elementos en plena fermentación, serie sucesiva de barriles diferentes que terminan siendo uno, espectro líquido que ahora compartimos en seis copas. 

¡Brindemos!

Que hable la cosa. Llega a la boca, en comunión de participantes y se cuela por las ranuras. Se espacia y propaga en en interior de las mejillas, impregna las papilas y las encías, el contagio llega a la nariz. Se sorbe aire, flor, arcilla y aguacero. Bebemos a sorbos pequeños.

Hay drama entre taninos; una verdadera pelea de tonos que asciende en columnas de choque sucesivas. Hay que prestar atención a la madera, la tierra y la roca. El jugo es sol, aire y rocío. Qué delicia ser uno médium del jugo, improvisar fuera del yo, ser jugo uno desde el sabor. El sabor es hermano de la fe. 

Con el infinito en la boca, las palabras tropiezan, pero queda una hermandad con la tierra húmeda del otoño. La acidez del fermento se disipa en la lluvia que nutre los surcos del viñedo. Degustamos el terroir alpino, la niebla del amanecer en el campo, la sociedad de racimos maduros a punto de macerarse por la máquina, la alianza íntima y burbujante de bacterias, oxígeno y glucosa, comunidad de apogeo efervescente en la barrica, la espera líquida en el silencio frío y oscuro de la bodega. 

Juntos degustamos un pasado de edades, tradiciones y cuidado, duende líquido de garnacha negra y muscardín en la botella y zumo puro en la boca.

miércoles, 26 de agosto de 2020

el futuro tiene que ver con el agua salada


alFredoTriFf

contacto. con tacto.
llevamos años esperando.  
al principio teníamos fe. nuestros técnicos diseñaron instrumentos avanzados para detectar cualquier señal desde el espacio. analizábamos los espectros magnéticos en busca de un indicio prometedor. pero siempre el silencio, tan azul, tan ausente el horizonte. con el tiempo fuimos perdiendo la esperanza. 

no sabemos si hay otro mÁs allÁ que espera, como nosotros, por una señal para comunicarse. 
la certeza ha dado paso a la duda. y quÉ dura es la duda. 
¿estaremos solos? la historia decía otra cosa, que éramos parte de una gran cultura, que un evento aleatorio nos separÓ. no se sabe, se especula, hay teorías, golpes entrantes y salientes. ¿y quÉ importa? han pasado tantos años y uno comienza a olvidarse de todo. 

serÁ acaso que somos, ¿o no somos lo que dice esa historia? que no hay historia, que lo dicho es como calentarse la boca. ¿debemos llegar a esa conclusiÓn? ¿y todo el trabajo de por medio qué?

eh, nuestra juventud perdida, nuestra industria acabada, nuestra cultura agotada. y no si dependemos de ese contacto. por eso vamos a reuniones y círculos de estudio; para debatir y analizar el asunto y disipar dudas. el proceso es abierto e inclusivo. se aceptan todo tipo de opiniones. las conclusiones se analizan de manera democrática. y siempre sale la misma constante que se repite: el futuro tiene que ver con el agua salada. 

no entendemos ese mensaje en clave. debemos desenredar la maraña y establecer el orden. por eso, después de largos debates, hemos decidido apostarle al futuro. sí, de hoy en adelante decimos que todo es posible. estamos previniendo una falta total de información. de ahÍ los protocolos establecidos. buscar contacto no es una mera formalidad. no podemos cerrar las puertas. al menos, algunos de nosotros vivimos aferrados. no hay nada lejano en la espera. todo queda pendiente. 

juramos: "de aquí, a partir de", 
a la corta o a la larga. 
un dÍa (tan factible como viable)
el menos pensado. 
haremos contacto. 
con tacto.

viva el diversionismo ideológico (abajo heydi, la presidenta del CDR de mi cuadra)

 Gorki Águila Carrasco, Viva el diversionismo ideológico, afiche, 2020

martes, 25 de agosto de 2020

BASQUIAT: LOS ACTOS DE LA PINTURA


Entre junio de 2026 y junio de 2027, el PAMM de Miami presenta "Basquiat: Figures, Signs, Symbols", una exposición que reúne diez obras de gran formato del pintor haitiano-estadounidense Jean-Michel Basquiat. 

Las piezas corresponden a los años más prolíficos de su breve carrera, cuando su lenguaje pictórico alcanzó una intensidad y complejidad singulares. Organizada con el auspicio filantrópico de Kenneth C. Griffin, director de Citadel, la muestra ha despertado un notable interés en Miami. 

A propósito de la reyerta imagen vs. cuadro,  Aristóteles, en su Física, sostuvo que el tiempo existe porque las cosas cambian. 

En el alto medioevo, el teólogo Guillermo de Auvergne imaginó el universo como un lienzo sobre el que Dios pinta, en contraste con la muerte del tiempo: “ese flujo constante hacia la no existencia”. 

Desde el Renacimiento, teóricos icónicos como Giorgio Vasari y Federico Zuccaro establecieron distinción entre disegno interno y disegno esterno. 

Para Vasari, el primero encarna la chispa del intelecto divino reflejada en la mente del artista —ideal neoplatónico plasmado en su fresco del Duomo de la catedral de Florencia—. Panofsky comenta el asunto en su Kunsttheorie (1924). 

Le sigue la “Querelle du Coloris” de la Francia del siglo XVII, que divide a poussinistas y rubenistas. Los primeros defendían el disegno interno como aspecto intelectual y moral del arte. De ahí que Luis XIV nombrara a Charles Le Brun (poussinista radical), su Premier peintre du Roi y director vitalicio de la Academia. 

Con la revolución semiótica del siglo XX, el Creador supremo queda reducido a una recombinación de signos y códigos en el “tejido social”. 

El lema “no hay significado sin sistema” aún sostiene que la imagen (concepto) precede al cuadro (objeto). 

 La invención del collage 

Para 1911, la fragmentación del cubismo analítico ya había desembocado en la abstracción. Por ello, en Violín y paleta (1909), Georges Braque crea un trampantojo al añadir el clavo y su sombra proyectados en la pared.


George Braque,
Violín y paleta, 1909 

¿Cómo conservar las señales pictóricas que la obra devuelve al mundo de la representación? Eso es el cubismo sintético. Pegar papeles y otras cosas. Coller. Collage.  

En Naturaleza muerta con silla de rejilla (1912), Picasso sube la apuesta. Pega hule impreso imitando el tejido de una silla y lo rodea con una soga. No pinta la rejilla. Eso sería trompe-l’œil.



Picasso,
Naturaleza muerta con silla de rejilla, 1912 

El artista adhiere un fragmento (en la parte inferior del cuadro) que lleva impreso el patrón de una rejilla de mimbre. El hule ahora conserva su condición de objet trouvé. La soga alrededor tampoco delimita un marco ilusorio: es soga y punto. 

El collage de Kurt Schwitters

En Die Merzkunst (1920), Schwitters declara: 

Todo estaba destruido y había que reconstruirlo a partir de los escombros. Merz es precisamente eso. Yo pintaba, clavaba, pegaba, y a la vez experimentaba el mundo en Berlín. 

Luego, ¿qué es Merz? Un invento dadá de Schwitters. 

El mundo entero puede entrar en la obra de arte. En su Das Unbuild (1919) aparecen boletos, etiquetas, papeles impresos, fragmentos tipográficos y trozos de madera. El observador reconoce de inmediato que los elementos adheridos existían antes del cuadro. 

Schwitters unifica el conjunto mediante veladuras de pintura, pero estas no hacen más que integrar los distintos objetos. El billete de tranvía usado, la etiqueta de botella, el recorte de periódico viejo, introducen una realidad que ya ha envejecido, funcionando en un mundo extra artístico. El tiempo es pegajoso; se adhiere a la historia previa de los materiales. 


 Kurt Schwitters,
Das Unbuild, 1919

El collage deja de ser mera “imitación” de objetos y deviene sistema de relaciones. Cada parte adquiere su unidad en la estructura total. 

 El acto del collage en Basquiat 

El collage es una forma de actuar de la pintura. No consiste simplemente en incorporar un fragmento. Hace que algo que ya existía en otro lugar entre en relación con lo que lo rodea. Sea papel, madera o hule, el cuadro conserva algo de su procedencia y, al mismo tiempo, altera el campo en que aparece. 

En Basquiat, pegar, superponer, tachar o volver a pintar no son operaciones exteriores a la pintura: son maneras de hacerla avanzar. El collage, en este sentido, no es simplemente un género de la pintura, sino uno de sus modos de estar in actu. 

Esta técnica, indispensable para comprender a Basquiat, constituye una construcción pictórica que transforma la relación entre imagen, palabra y superficie. 

Con Picasso, la pintura descubre que puede incorporar lo que antes debía representar. Con Schwitters, esa operación se radicaliza. La incorporación del fragmento se convierte en principio constructivo. 

En Basquiat, todo —palabra, imagen, número, diagrama, tachadura— entra en una superficie en la que la imagen se produce por acumulación, fricción y relación. 

Picasso buscaba organizar capas y técnicas. En Basquiat cada inscripción permanece operativa. La figura nunca domina por completo el conjunto. Lo visible es equilibrio provisional. 

En Unbild de Schwitters, el soporte (boleto, etiqueta, periódico) conserva su historia. Donde éste reúne materiales, Basquiat apiña cifras, nombres y grafismos. Es un collage de códigos.


Jean-Michel Basquiat, Untitled, 1984

El collage de Basquiat en Baptismal (1982) muestra algo recóndito. Una manera de concebir la pintura como una trama de relaciones in actu. Es decir, figura, diagrama, palabra, tachadura o fragmento material adquieren su peso al entrar en contacto con los demás elementos. 

Desplacemos el análisis a las distintas maneras en que los elementos se disponen e interfieren, se contradicen y modifican entre sí. Ahora se trata de distinguir los modos de construcción de la obra. Operaciones que permiten la aparición de la trama en la pintura. 

La complejidad pertenece al pensamiento, no a la materia.


1. Efigie 

La efigie actúa la presencia. 

 
Jean-Michel Basquiat, Bautismal, 1982 (detalle) 

La efigie negroide aquí suele identificarse como autorretrato. 

Más que eso, la efigie es un avatar pictórico. La cabezota con bocaza y macrodoncia no pretende exagerar el asunto—cualquiera que sea. 

¿En la moneda de César joven se busca un parecido real? César envejece y la efigie permanece idéntica. Su función es dilatatio. 

El sujeto basquiatiano existe de forma rimbombante, casi virtual, posponiendo cualquier identidad… hasta llegado el momento. 

Los dientes enormes, artefactos mágicos de conflicto telúrico, hacen visibles el exterior e interior del mundo. Probablemente Basquiat conocía de los Bizango (sociedad secreta haitiana cuyos miembros exhiben dentaduras sobredimensionadas). 

 Obsérvese: la efigie no mira ni afuera ni al cuadro. ¿Habrá move je? (mal de ojo). 

El cuadro mira desde su deriva pictórica. Aby Warburg observó que ciertas imágenes perduran en la cultura a lo largo del tiempo. 

La efigie pertenece a esa estirpe: ni primitiva ni contemporánea, obstinadamente presente. 


2. Actantes 

Supongamos que en la obra de arte, el actante tiene dos tareas: ocupar su lugar y modificar el estado de atención de los demás. Todo y parte, manteniendo el equilibrio en una citadela que no termina de levantarse. 

Cualquier actante desempeña una función en la organización dinámica del cuadro. No existen en tanto que individuos —como podrían serlo en el arte grafitero de Keith Haring. No es que sean vida gris.


Jean-Michel Basquiat,
Alquitrán, amarillo y plumas, 1982 (detalle)

Figurillas, garabatos y tachaduras funcionan como fuerzas de conexión —o interrupción—: llevan la mirada de un punto a otro, modificando relaciones entre figuras. 

El dripping sobre la mancha negra. El color rojo aparece asociado a chorreados y galimatías típicos de Basquiat. El rojo no tiene que representar nada. Su función es intensificar, separar o jerarquizar el asunto.


Jean-Michel Basquiat,
Untitled, 1982 (detalle)

Aunque aparentemente estático, el fondo ofrece resistencia absorbiendo la figura, haciéndola aparecer. En Alquitrán, amarillo y plumas (detalle abajo), el empaste de trazos, amarillo sobre el verde, funciona como objeto. 

El brochazo gris violáceo sobre el amarillo, la cuadrícula, las letras tachadas… la chorreadura negra hace descender la mirada. 


Jean-Michel Basquiat, Alquitrán amarillo y plumas,
 1982 (detalle)

El actante apenas tiene biografía. 

Cada acción despliega una consistencia distinta, algo arrancado de otro lugar y adherido otra vez. El bloque (o detalle, arriba) no es simplemente una zona de color. Es actante porque “cocina” la composición. 

Tampoco se busque en vano. Las líneas negras, blancas, azules y marrones no necesariamente representan algo. Simplemente modifican relaciones. Una línea cruza otra encierra otra señala otra tacha. 

Son acciones gráficas: actantes de interferencia. Consciente o inconscientemente, Basquiat construye reacciones para que la mirada circule.


Jean-Michel Basquiat,
In Italian, 1982 (detalle)

Una línea que atraviesa un rostro invita a seguirla. La palabra tachada parcialmente puede detenernos. Una figura marginal se convierte súbitamente en central. 

Basquiat se explaya. 

La palabra SANGRE y, debajo, la traducción: ¿SANGUE? (en portugués). ¿Qué significa? 

Un gramatólogo opinó: “La tachadura es la última escritura de una época”. 

En fin, cada obra pictórica presenta, por así decir, su propio “performance” visual. 

Max Imdahl, historiador del arte alemán, lo llamó “Ikonic”. Una lógica a seguir de la contemplación estética 


3. Faunística 

Un animal aparece abrigado en el regazo de la efigie (abajo). Llega a escena recordándonos algo que se ha olvidado.

Jean-Michel Basquiat,
Pyro, 1982 (detalle)

Arriba: ¿Pez o conejo? Pusonn pa konnen. Abajo: El can Cerbero, ¡derramando veneno mortal!


Jean-Michel Basquiat, Boy and Dog in a Johnny Pump, 1982 (detalle)

¿El dinosaurio? Pez-a-saurus. El Polo Pony: el caballo de carreras de Polo Ralph Lauren. 

En este caso, no son artificios para desempolvar nostalgias. 


Jean-Michel Basquiat,
In Italian, 1982 (detalle)

El gorila es King Kong aterrorizando la Babel de Hierro —amante derrotado, estrella de cine, muñeco de plástico, dibujo animado, marca registrada—, corpulencia previa a la anatomía. 

En Basquiat hay cuerpos que parecen construirse ante nosotros: hocico, dientes, pelaje, acontecimiento plástico. 

¿A qué viene esa mano levantada? “I’m here”. Kong no es identitario; es energía gráfica. No es primera vez que la zoología se pierde en la pintura. 

Jaws, el blockbuster. 1981 y el horror ante la futura epidemia. ¿No es la cultura pop de masas de los 1980 naíf y ominosa? Como en el Jardín del Edén, el animal viene a recibir un nombre. 


4. Diagramas 

La pintura de Basquiat abjura de su función mimética y se hace espejo del vacío. Generación de vacío que Michael Fried llamó “antiteatralidad”. 

Para llegar a Basquiat, debemos pensar de forma antidiagramática. ¿Qué frena? A título de hipótesis: la flecha delineada por Basquiat no implica solo dirección. 

Tenemos la basquiatización del clásico Gray’s Anatomy: la mano amarilla de Hand Anatomy (1982), el cráneo de Untitled Skull (1981), las costillas y los pulmones en Flexible (1984), especie de deidad afro flotante. 

Por otra parte, el esquema anatómico no describe un cuerpo. El diagrama, lejos de representar el mundo, organiza relaciones. La emblemática corona en Pez Dispenser, 1984 (abajo), ¿sugiere rey o reinado?


Jean-Michel Basquiat,
Dispensador de PEZ, 1984 

Aparece el disco rayado de la crítica: “sustitución textual”, “auto explicación”, “facilitación de la síntesis”, “el soporte es el mensaje”. ¿Un contraejemplo? Incluso las tachaduras reiteran la constancia de lo borrado. 

Basquiat demuestra que el diagrama no tiene por qué organizar algo. 


5. Manufactos 

Manufacto es el cuerpo que persiste en la materia. El martillo prolonga el puño; el cuchillo, la dentadura; la vasija, la rueda, la marcha; el puente, la zancada. 

André Leroi-Gourhan habría visto en los manufactos la prolongación del cuerpo. 

¿Y la máscara dentuza verdosa?


Jean-Michel Basquiat, Sin título, 1984 (detalle) 

El cuerpo siempre encuentra un límite y la herramienta lo desplaza. 

Basquiat sigue su camino: el cuerpo contiene todas sus herramientas. 


6. Glosas 

Henrich von Kleist hizo de ello casi un tratado: Las palabras llegan a posteriori, cuando la pintura ya lleva tela. Conservan lo asincrónico del pensamiento, ritmo theta, mientras buscan al margen de un cuaderno que nunca existió. 

En Pyro (abajo), la glosa es la ecuación química balanceada de POLONIUM, ubicada en la parte inferior derecha, junto a BIG PAGODA. 

Ars chimica: transformación y alquimia.


Jean-Michel Basquiat, Pyro, 1984, (detalle) 

Basquiat desconfía lo explícito. La glosa pictórica deja intacta la charada. 


7. Glifos 

El glifo condensa un concepto. 

Si entendemos glifo en un sentido amplio —marca gráfica mínima, recurrente y cargada de significado, cercana a un signo—, Basquiat desarrolló un vocabulario sorprendente. 

Son unidades visuales que reaparecen de una obra a otra y funcionan como alfabeto. 

El glifo resume una idea compleja en un signo mínimo. Hay signos que no pertenecen a ningún idioma. La cruz. El asterisco. La flecha. El copyright (©). 

Llegan, tercian; no dicen nada. Son como el Heat Haze cuando el aire caliente distorsiona la luz y hace que el fondo se vea borroso. Una ligera alteración del campo visual. 

La corona, ¿qué evoca?


Jean-Michel Basquiat, Back of the Neck, 1983 (detalle) 

La mano aquí no tiene que ser anatómicamente íntegra. Bastan el contorno y la disposición de los dedos. 
Mano es signo. El antebrazo adyacente es casi escritura corporal. 

Luego está la espina dorsal, SPINE©, debajo de la corona. 

El glifo más radical de todos: “©”. Convención gráfica de autoría y propiedad. Un círculo y una letra introducen todo un sistema jurídico. Los escribas egipcios habrían reconocido de inmediato esta economía. 

Di novo: el glifo comprime la representación. 


8. Onomástica 

La onomástica singulariza la memoria. De ahí el nombre propio.


Jean-Michel Basquiat,
Inquilino, 1982 (detalle) 

Los estados de la Unión americana (escritos a crayón rojo, arriba) pierden su carácter geográfico. De ser territorios en un mapa, pasan a ser ítems de inventario. 

Mapa transformado en una tabla de cotizaciones. 

De cierto modo, la cifra necesita del nombre para constituir una unidad clasificable. 

Mallarmé dijo que nombrar un objeto suprime las tres cuartas partes del jouissance del poema. Basquiat sostiene exactamente lo contrario. 


9. Numeralia 

Numeralia es una función de densidad heterográfica. 

¿Cuentan los números? Exempli gratia: “25” es más explicativo que “veinticinco” —señalan los lingüistas. 

Una cifra aislada se lee. Muchas cifras equivalen a una densidad similar a la del color.

Los números pesan, diría Basquiat.


Jean-Michel Basquiat, Caja, 1985
 
En la escultura Caja (arriba), los números aparecen como huellas de transacción inmobiliaria. Pero no. 

¡Galimatías!  

En Basquiat hay demasiado lenguaje. Nombres propios, números, anatomía, etiquetas, flechas, tachaduras, diagramas. Cada elemento parece inteligible. No, lo que se vuelve ininteligible es el conjunto. 

Por ejemplo, un garabato anula la legibilidad; el galimatías la promete y la frustra. 

Distribuir la mirada sobre una superficie abigarrada (en Basquiat sucede algo similar con el color). 

El número pierde su abstracción y se convierte en materia; la cifra sale de la caja y se convierte en cosa. La numeralia hace que el conjunto parezca contable. 

Hay casillas, cifras, etiquetas, letras, nombres, objetos, figuras. Todo parte del sistema. 

Veamos las tres caras. Ojo, contorno y dientes. 

Basquiat construye con poco. Dan la cara y ya. 

En la caja/escultura el número es un hálito de superficie. 

Los números de Basquiat son piedras dispersas en el flujo de un cauce.



Jean Michel Basquiat,
Per Capita, 1982 

Per capita significa “por cabeza”. Pero esto no es economía; es inventario gráfico rítmico. 

Debajo, el papel pegado con dibujo de efigie y perro coronado dos veces. La flecha lo señala, la corona lo exalta. Es un pequeño escenario de otra representación. La imagen pegada proviene de otro lugar, con su propia escala, personajes y lógica. Es foránea; procedencia otra. 

Pintura dentro de pintura en miniatura rudimentaria, como los manuscritos iluminados medievales. 

Hay una paradoja muy a lo Basquiat: el papel pegado presenta una organización más clara que el enorme campo que lo rodea. Un microcosmos de personajes, objetos, jerarquía y escenario. 

Del caos de la pintura emergen lugar, figura y rango: una pequeña isla en orden. 

No es un orden dado. Es un orden en acto.

la libertad de expresión como fundamento de la diversidad liberal

Atentado de bombas en una iglesia cristiana en SriLanka, abril 2019


alFredoTriFf


Vivimos días aciagos para la libertad de expresión. Y esto amenaza el proyecto americano de diversidad liberal. ¡Hasta la ACLU se ha retraído de su posición clásica en defensa de la libertad de expresión!  

¿Qué es diversidad? Diversidad se define como “circunstancia en que concurren varias cosas distintas”. 

Está claro que en esa diversidad deban existir necesariamente puntos de vista opuestos. Claramente, el sine qua non de esa diversidad exige el respeto al punto de vista del vecino. 

Hay un creciente llamado a censurar la diversidad para acomodarla al groupthink, que es la identidad de lo mismo, de la uniformidad de la homogeneidad. Un producto de esta tendencia es el cancel culture.

¿Cuál es la principal objeción? LO OFENSIVO QUE PRESUPONE LA LIBERTAD.

¿Qué es lo ofensivo? Aquí la definición: acción o palabra con que se ofende a una persona. 

¿Qué palabra? Realmente, ¡cualquiera! La definición está en dependencia de la persona ofendida, depende de un sesgo subjetivo. Y es precisamente por ello que LO OFENSIVO es un problema insoluble. 

Una persona puede ofenderse literalmente por cualquier cosa (sea esta ofensiva o no). 

Imaginen un mundo así en medio de la diversidad.  Ahí están los Artículos #10 y #50 de James Madison:

Las libertades de la Primera Enmienda nos dan el derecho a pensar y decir lo que queramos. Si nosotros (el pueblo) vamos a gobernarnos a nosotros mismos, debemos disfrutar estos derechos, incluso si estos fueran abusados por una minoría.

Más claro ni el agua: La libertad es preferible al abuso de ella misma. 

Imaginemos un mundo en que la lista siguiente NO EXISTE (dependiendo el grupo que haya sido ofendido):  

Mi lucha, de Hitler (ofensivo para los judíos) 
Los versos satánicos, de Salman Rushdie (ofensivos para los musulmanes, Jomeiní puso precio a la cabeza de Rushdie por más de una década) 
El Aullido, de Ginsberg (ofensivo para las costumbres sexuales de la década de 1960) 
Lolita de Nabokov (de contenido pedofílico) 
Naked Lunch de William Burroughs (censurado, de acuerdo a las costumbres sexuales de la década de 1960) 
Piss Christ, de Serrano (ofensivo para los cristianos de finales de los 1980) 
Las caricaturas de Hebdo, sobre Mohamed (ofensivas para los musulmanes) 
El arte degenerado, de los años 1920 en la Alemania nazi (ofensivo para los nazis y sus aliados)
El libro negro, de Mapplethorpe (todavía considerado ofensivo por sus imágenes sadomaso) 
Smack My Bi *** Up, del grupo Prodigy (ofensivo para las feministas, años 1990) 
SALÒ, de Pasolini (censurado por su contenido decadente y pornográfico, años 1970) 

¿No sería ese mundo MUCHO MENOS DIVERSO?

Necesitamos negociar un equilibrio entre las diferentes facciones que reclaman protagonismo dentro de la diversidad. 

 Ese equilibrio se llama TOLERANCIA. 

La tolerancia no requiere que se acepte o se rechace. Solo que se permita que exista. 

Les presento dos pensadores pioneros del discurso de la tolerancia. John Locke y Voltaire vivieron en su carne el horror de la persecución religiosa (Locke tuvo que salir huyendo de Inglaterra, después de la publicación de su tratado). Ambos despuntan con el argumento de la libertad de expresión moderna. 

Locke escribe Carta sobre la tolerancia  en medio de las guerras religiosas en la Europa del siglo XVII: 

Ninguna persona tiene, en ningún caso, derecho alguno a perjudicar a otra persona en sus bienes civiles sólo porque esa persona profese otra religión o forma de culto. Todos los derechos que le pertenecen como hombre o como ciudadano deben serle preservados inviolablemente. 

Le sigue Voltaire, en Tratado sobre la tolerancia (aquí un raro párrafo donde el autor le suplica a Dios): 

Tú no nos has dado un corazón para que nos odiemos y manos para que nos degollemos; haz que nos ayudemos mutuamente a soportar las pequeñas diferencias entre los vestidos que cubren nuestros débiles cuerpos, entre todos nuestros idiomas insuficientes, entre todas nuestras costumbres ridículas, entre todas nuestras leyes imperfectas, entre todas nuestras opiniones insensatas, entre todas nuestras condiciones tan desproporcionadas a nuestros ojos y tan semejantes ante ti; que todos esos pequeños matices que distinguen a los átomos llamados hombres no sean señales de odio y persecución. ¡Concédenos que podamos ayudarnos mutuamente a soportar el peso de esta vida dolorosa y transitoria! 

La libertad de expresión exige tolerancia. Sin tolerancia la libertad de expresión se empobrece. 

Si no soy capaz de defender el derecho de otro a expresarse libremente aunque me moleste, no merezco vivir en una sociedad diversa.