martes, 26 de febrero de 2008

Celebrar a Galicia en la Feria del Libro de La Habana

Ileana Fuentes

Si viviera en La Habana, visitaría el pabellón gallego en la Feria. Iría, en sororidad simbólica con mi abuela Carmen, para averiguar un poco más sobre aquella tierra que ella rechazó intensamente por dura y machista con prematuro feminismo de mujer semi-analfabeta pero sabia. Mis abuelos maternos emigraron a Cuba a principios del siglo 20. Hoy, en algún osario del cementerio de Colón, son un recuerdo en vías de extinción. Mis abuelas están allí, felices de haber vivido y muerto en Cuba. Carmen no quería saber nada de España, y mucho menos de Galicia. Allá la había hecho volver mi abuelo Manuel cada vez que juntaba cuatro pesos, siempre con idea de quedarse. La Cuba de la primera década debe haberle inspirado miedo. "Muchos negros", habrá repetido aquel hombre de pocas luces y algo racista. No así a mi abuela, para quien Patria era la tierra que te daba de comer. Carmen -que hoy tendría 131 años - trabajó como una bestia en una modesta tintorería que instaló mi abuelo, lavando y planchando trajes de encaje y mucho dril cien al tiempo que atendía la casa, las planchas de carbón y criaba siete hijos, la más chiquita de ellos, mi madre. Carmen no hubiera ido hoy al Pabellón de Galicia. Diría lo que dijo siempre: "Allí no se me perdió nada, más que miseria y hambre". Mi madre, hoy a sus 85 y bastante ausente, tampoco. Jamás en sus 47 años de exilio le interesó ir a Galicia. Los autoritarios gallegos de entonces dejaron hondas huellas en su prole, hoy octogenaria y más. Mejor ejemplo no hay que el gallego-en-jefe, que no creyó ni en los suyos. ¿Cuántos hijos e hijas de Galicia, prósperos muchos de ellos, dueños de negocios que construyeron trabajando hasta el cansancio 24/7 abandonaron Cuba al verse “siquitrillados” bajo el nuevo orden? Esas miles de historias perdidas duermen hoy en cementerios ajenos -y no necesariamente en Galicia. No encontraría sus historias en los anaqueles de la Feria. ¿De qué vale una celebración olvidando a los olvidados? No obstante, yo iría, en memoria de Carmen Vázquez, mi abuela.

21 comentarios:

JR dijo...

Lindo post que huele a hórreos, sabe a macela y suena a gaita.

atRifF dijo...

Gracias Ileana, por tu linda oferta.

atRifF dijo...

.... y por esa version de las "tres gracias" con abuelita.

Unknown dijo...

Esa feria es una farsa mas del regimen. Feria que tiene mas de plaza sitiada que de mercado de libros libres.

La Mano Poderosa dijo...

Gracias por este post,
Mi abuelo salio de niño desdes Galicia (mi abuela era Asturiana de Oviedo), y se fue a las Islas Canarias. Despues fue por "vapor" a La Habana. Todavia mantengo su foto sobre mi despacho, tomada cuando el se en la universidad de Nueva York. Gracias, por esos recordardos durante esta dia. Desafortunadamente nunca lo pude conocer, el fallecio unos años antes de que naci. Aunque es un orgullo que llevo adentro, de ese espirito de nunca seder, querer avanzar con trabajo y educacion, estar pendiente de su legado del respeto propio que siempre mantuvo, y el amor para familia.

La Mano Poderosa dijo...

Ileana,
Thanks for the memories (not a Bob Hope song).

MC dijo...

Muy bello tu escrito Ileana.

Unknown dijo...

Hola a todos, encontré la página de casualidad (andaba buscando productos congelados así que imagínense...) pero ha sido una grata sorpresa para mí lo que he encontrado.
Hace justo un año estuve en Cuba recogiendo informacion para un trabajo, con una beca de la universidad (estudio arquitectura en Alicante).
La Habana, es la ciudad más fascinante de todas las que he visitado, pasé 12 días allí y pienso que me quedaron años para poder decir que conozco la ciudad, de momento solo puedo decir que todos lo días me acuerdo de ella conque, imagino la desgracia que debe suponer para los que nacieron o tienen raíces allí, no poder volver libremente.
Para empezar, yo no vi la casa de R. Neutra pero puedo decir que estuve en la feria del libro jeje
Un saludo a todos, pasaré de vez en cuando

atRifF dijo...

Bienvenida, Alicia.

Feminista dijo...

Ileana: bravo. Hablas

Anónimo dijo...

Mano poderosa: Gracias por tu comentario. Mis otros abuelos, los paternos, eran de Asturias. Esa abuela se llamó Carlota. Murió en 1960. Cuando alguna parienta o amistad le decía "Carlotica, ¿por qué no se da un viaje a España?", ella respondía "Quita, quita.." La historia usualmente se cuenta en masculino. Pero cuando buscamos la Matria, ¡ay! ¡Cómo cambian las cosas! Hace falta que se escriba más hystoria ("y" de hysterium, del griego "útero, matriz") que no tiene nada que ver con el mal-codificado y misógino término de Freud.

Anónimo dijo...

Alfredo: Me tomo la libertad de aclarar quiénes son las "tres gracias con abuelita" en esa foto de 1937: son Carmita y Celita (mis tías), abuela Carmen, y Ermitas, la más pequeña de sus siete hijos, mi madre, que en esa foto tenía 15 años....

boniato dijo...

a boniatillo la que mas le gusta es CELITA.................con todo respeto estimada ILEANA tiene usted una tia muy bonita......

MC dijo...

Muchas de nosotras tenemos sangre espanola. Yo por las dos partes, de mis abuelos. Los suenos quedaron en alguna parte y revivieron y despues volvieron a desaparecer. Tambien los espanoles tienen muchas historias de sufrimiento y de toda una vida olvidados. Cuando pienso en esas cosas me entristesco mucho.

cortazariana dijo...

..y tierra de meigas.

La fe dijo...

Ileana; Creo que tu abuelita es un caso especial de espiritu independiente. Eso lo hay en cualquier cultura, pero ciertamente para una mujer en su epoca era extraordinario.

dolphinviajero dijo...

Adiós

¡Adiós!, montes e prados, igrexas e campanas,
¡adiós!, Sar e Sarela, cubertos de enramada,
¡adiós!, Vidán alegre, muiños e hondanadas,
Conxo, o do craustro triste i as soedades prácidas,
San Lourenzo, o escondido, cal un niño antre as ramas,
Belvís, para min sempre o das fondas lembranzas,
Santo Domingo, en onde canto eu quixen descansa,
vidas da miña vida, anacos das entrañas.
E vós tamén, sombrisas paredes solitarias
que me viches chorare soia e desventurada.
¡Adiós!, sombras queridas; ¡Adiós!, sombras odiadas;
...............outra vez os vaivéns da fertuna
...............para lonxe me arrastran.

Cando volver, se volvo, todo estará onde estaba;
os mesmos montes negros i as mesmas alboradas,
do Sar e do Sarela, mirándose nas auguas;
os mesmos verdes campos, e as mesmas torres pardas,
da catedral severa, ollando as lontananzas;
mais os que agora deixo, tal coma a fonte mansa,
ou no verdor da vida, sin tempestás nin bágoas,
¡c´nto, cando eu tornare, vítimas da mudanza,
terán depresa andando na senda da disgracia!
...............i eu... mais eu, ¡nada temo no mundo,
...............que a morte me tarda!

(Poema de la escritora gallega Rosalía de Castro (1837-1885), tomado de su libro Follas Novas que se publicara en La Habana en 1880. Casualmente hace dos días se cumplieron 171 años de su nacimiento)

JR dijo...

Bienvenida al blog, cortazariana. ¿Has tenido buen viaje? De seguro que cada vez que te asomes no tendrás pérdida de mar.

La Mano Poderosa dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
La Mano Poderosa dijo...

Ileana,
Siempre he soñado que diferente hubiese sido nuestra violenta historia si se hubiera llamado "Matria" en vez de Patria. De niño, a los 7 años, en el congelador del invierno de Denver, mi abuelita me leia los versos y pensamientos de Marti (el año era 1961) mientras que yo fui el unico 'cubano' en una escuela de monjas, y nadie hablaba una papa de español. Diria yo, que en mi caso, la transmision de nuestra cultura cubana vino por el lado y esfuerzo maternal. En mi caso, como existe en muchas otras culturas, asi es. Quisiera llamarla la madre Matria, si, Cuba nuestra Matria, no lo de Patria, que solo ha complicado nuestra existencia, y continua a llevarnos hacia el maltrato y violencia.
Gracias, como siempre.
Marc
P.S. I must apologize for my errors in spanish, since my grandmother ( great "hysterical" irony, "Gran Ma") died many years ago, and I am basically self taught in spanish.

Anónimo dijo...

Iliana,
Que bonita familia y que historia la nuestra que ni podemos ir, ni deseamos ir, tal cual estan las cosas, al lugar que nos vio nacer.

Un admirador suyo