martes, 31 de enero de 2006

La vuelta equivocada


El Chori

El mundo percibe, ya muy tarde, el “luego” de la vuelta equivocada. Despertamos. Construímos algo fortuito. Le dimos tanta asiduidad, tesón y esperanza, que (compuestos de ese sueño de autocompasión dosificada de existencia) despertamos amargados. La versión folclórica de los penados al tártaro (realidad de tener que vegetar revuelto de sentina que llega a la boca). Y cuando algún pecador novato ingresa al averno, sube la inmundicia y se padece lo inevitable. Entonces, los ángeles del error braman: ¡No hagan ola, muchachos!

lunes, 30 de enero de 2006

Miamilunes

Por tumiamiblog

Miami se sacude su sopor de domingo mientras mi carro rueda sobre su manto de asfalto. Paso una manifestación de piqueteros aburridos en Flagler y los exhaustos transeúntes de Allapatah. La inevitable sucesión uniforme de edificios de un piso con letreros despintados. Una pobre familia espera la guagua en una banqueta sucia. Las cuchifriterías exhalan olor a manteca rancia. Dan las 7am en el radio AM. Destino downtown. Putas desaliñadas y ávidas merodean la esquina que bordea el puente. Aparecen tipos impotentes, exiguos, jorobados con el peso de la noche en el cogote. Se enciman a otros seres abismales que observan la mañana pasar. Fantasmas citadinos: No ríen, ni lloran; casi no hablan, pero sus ojos no duermen. Luz verde, pie en el acelerador, humo de aceite quemado. Se asoma el jáiuei y alcanzo a ver al sol que me saluda, entre nubes grises y la monotonía del concreto de un lunes de principios del siglo XXI.

domingo, 29 de enero de 2006

Glenn Brown

Por tumiamiblog

La maestría del pintor inglés Glenn Brown (nominado al premio Turner del 2000), radica en esa mezcla bizarra de gélida nostalgia con euforia petardista donde coexisten visiones repetidas de humo sólido, realizadas con exquisitez de fina repostería. Piel azul poblada de costras radioactivas que reflejan una época de futuro anterior para el cuerpo y el planeta. La clonación maestra de un Goya en medias de encaje, a paso de minué, con puro pulso estrosboscópico tecno.

sábado, 28 de enero de 2006

Nuestra historia (de comentario a post)


Por Jesús Rosado

El cepo y la soga, la hoja de un solo filo y las cabezas sobre el pasto, la reconcentración, el fusilamiento inaugural en la manigua, Machado, el fogonazo por la espalda, el clavo de tercia partiendo el temporal, la pistola habanera, rafagazo y hoguera, el presidente cuartelero, la sangre en los muros, los barrotes y el asfalto, la feria de los cadáveres, la sedición de otro cuartelero, el dictador, el paredón, la ofrenda a Netón, la balsa suicida y el resumen del horror. ¡Cuánta impiedad contenida en una isla! Crimen y martirio erigidos en obelisco desolado en la memoria. Falos y úteros envilecidos no son más que apariencia brumosa de lo que realmente hace de nuestra historia un abundante testimonio necrológico. El alma disonante de un pueblo no hace nación.

viernes, 27 de enero de 2006

El paredón


Por Raúl Dopico

Debería haber un ritual para nacer dos veces.-- Silvia Plath

Se abrió la reja de la celda y ya estaba muerto de miedo. Había oído decir que si abrían tu celda a las tres de la mañana no volvías a ver cómo la cerraban. “Levántate hijo de puta, que te vamos a fusilar”. Es duro descubrir que no tienes vocación de héroe ni de mártir. Comienzan a patearte. Te pinchan con las puntas de las bayonetas. Las costillas se te rompen como galleticas de sal socatas. Escupes muecas tintas en sangre y un par de dientes saltan de tu boca. Eres un feto que se niega a salir de aquel útero húmedo y apestoso, con sus paredes de piedras coloniales. A golpe limpio me sacaron al patio, con los ojos vendados, en compañía de las ofensas de moda: burgués, mariconcito, católico, pervertido. Sentí lástima por aquellos muchachos -que de tanto hacerlo- disfrutaban torturar la fragilidad de los cuerpos apresados en un tétrico episodio de la historia, bajo la eufórica influencia de la lógica victoriosa de plebeyos obsesionados. Cuando el motor del camión dominó la banda sonora de aquella escena y las luces me dieron en la cara, pasó por mi cabeza la consoladora idea de que aquella iba a ser una noche orgiástica, que no iba a morir solo. Cuando me quitaron la venda de los ojos y pude ver al camión dar la vuelta e iluminar al palo de la muerte, supe que estaba equivocado. ¡Pelotón!... ¡Apunten!... ¡Fuego! La descarga fue fulminante. A golpe limpio me regresaron a la celda con los ojos inyectados de sangre y acompañado de un silencio grueso que me mordía con saña, hasta convertirme en un espectro indiferente. Y sentí odio por aquellos muchachos. Otra vez fui un feto negándose a nacer dos veces. Y no pude llorar la muerte de mi hermano Lolo.

jueves, 26 de enero de 2006

Dos perros

Por Amílcar Barca (A Ángel Vapor)

Sólo, frente a la acera de un taller de la marina, se agacha y defeca. Huye con la calle a sus espaldas, con la rabia, por no poseer la enfermedad que acreditaría su estado. Despedido y débil se acerca a un zaguán que la orilla del río le ofrece. Entre aquellos hierros caídos y los cristales quebrados, ladra al olvido. Dos sombras se cruzan en el suelo, la cola que lo acompaña y un rostro naranja que la luz de la tarde proyecta en el piso. Es un hombre bueno. Hizo del mar su destino y la vejez lo varó en una esquina entre dos puentes. Anciano ya, se sienta y contempla el poco paisaje que la luz permite hacia las ocho. Ahora, un silencio de fábrica desolada circunda a la pareja y al momento. Por el río, un barco navega hacía Haití con las bicicletas (apenas sin radios en las ruedas y sus colchones de espuma amontonados). Hay hambre... y el hombre, acariciando el lomo de su amigo, le incita a desertar con él hacia el océano. Raudos por las escaleras, reponen sus fuerzas bajo el estigma del acuerdo y al ascender a escondidas por la popa, el hocico del sagaz percibe el olor de su verdugo. Érase una vez un perro y un desahuciado que sin saber quién, en una playa de la Española, se miraron a sí mismos sobre el blanco de la arena. Al dialogar entre sí las miradas, descubrieron que la única compañía que tenían era la huida negra de sus almas y el recuerdo de una ciudad.

miércoles, 25 de enero de 2006

Algo me toca


Por Françoise Sagan

“La ciudad se disipa en la bruma. Las luces de los faroles se ensanchan. Decido encontrar la manera de llegar hasta ese punto, donde está la casa gris con las rejas blancas. Doy vueltas, cruzo el patio y subo hasta llegar, así de repente, después de una curva a la izquierda. No hay nadie, todo duerme. Entonces respiro profundo. Algo me toca: Un ambiente inundado de sentimiento. ”

martes, 24 de enero de 2006

El anillo


Por Alejandro Robles

L. era marinero y tenía un anillo de plata y esmeraldas. Era escuálido, extraño con fama de lerdo. En medio del océano, otro marinero fornido y hosco, a quien L. no le agradaba del todo, le arrebató el anillo y lo arrojó al agua. Los marineros vieron el anillo brillar con intensidad, primero, como si la esmeralda expulsara su último aliento oscureciéndose mientras se anegaba en la ciega profundidad del océano. L. gritó de rabia como un niño al que arrebataran la golosina. El marinero fornido y hosco (que en realidad quería ver a L. hundirse en el océano) lo incitó a lanzarse en su búsqueda, pero L. se negó por temor a los sempiternos depredadores marinos. L. decidió entonces hacer una marca con un cuchillo en el casco del barco para señalar el sitio por donde el anillo había caído al agua. “Aquí fue donde cayó el anillo”, dijo. Y todos rieron de su estupidez. Después de trece días de ardua navegación y de haber soportado los embates de una tormenta llegaron, por fin, a una bahía de aguas tranquilas y poco profundas. “Aquí no hay peligro” –dijo L. “Aquí sí puedo buscar mi anillo”. Se arrojó bajo la muesca que había hecho en el casco del barco. La risa contagió a todos los marineros. Instantes después L. emergía con el anillo en la mano.

lunes, 23 de enero de 2006

La utopía y su caca


Por Jesús Rosado

Proclaman la evolución, pero no la espontánea, la que transita la espiral ascendente del conocimiento humano, sino otra forzada con la visión ficticia de los logros de la civilización. Apuestan por una vertiginosa etapa evolucionista determinada por el desarrollo científico y tecnológico alcanzado por la propia humanidad, pero enajenada de su condición natural. Según los transhumanistas, más allá de humanos, seremos posthumanos, unas entelequias de calidad física y mental muy superiores al más listo de los seres actuales. Viviremos en una realidad oscilante entre la informática y la biotecnología, circularemos de manera fluida por el éter cibernético y contaremos con la posibilidad de perpetuarnos a través de la clonación de nuestra información síquica y genética, que estará archivada en un disco duro. La velocidad del pensamiento se acelerará y reordenará a través de chips insertados que programarán la sincronía entre el mundo exterior y las capacidades intelectuales expandidas. Los avances de la ingeniería genética y molecular aplicados a nuestra anatomía nos harán invulnerables a las enfermedades y habremos conquistado "la prolongación infinita de la vida". Noten que he evitado escribir "eternidad". Y no por conservadurismo religioso, sino por humilde desconocimiento mundano; la duda no me permitiría mencionar la eternidad sin incluir la muerte, pues no sé si ésta es parte natural de la existencia, su negación o su etapa siguiente, sea inferior, superior o de nuevo tipo. Como tampoco imagino -y prosigo en tono de cuestionamiento- si alma y espíritu existiesen, ¿cómo corresponderían ante tamaña alteración transhumanista del recipiente consustancial? Termino preguntándome irónicamente ¿para qué un posthumano necesitaría a Dios? El transhumanismo va ocupando posición. El peligro de su proselitismo radica en su estrategia como ideología: condiciona la selectividad de la especie al ejercicio de una superioridad subordinadora, que se apoya en congéneres que por falta de recursos no accederían nunca a la tecnología de vanguardia. Bajo la apariencia de filosofía inédita de prometedor futurismo, atisbo la misma utopía con su caca facistoide y populista, sustentando a los grandes proyectos dictatoriales de la historia.

domingo, 22 de enero de 2006

Falsa moral


Karl Kraus

"El guardian de la moral se afana en tapar con pomadas y ungüentos las pústulas morales y el cuerpo social empieza a supurar por dentro. La persecución de las desviaciones sexuales favorece el chantaje; cada nuevo intento de cercar la vida privada con una empalizada de artículos provocará nuevas inmoralidades y nuevos delitos."

sábado, 21 de enero de 2006

La duda perenne


Por tumiamiblog

¿La rueda? No espera. Aprende: La conciencia no es el fruto de una certeza absoluta, sino el producto de una tremenda perplejidad. Te casas con los demás en medio de un insoluble divorcio contigo. Familia, matrimonio, amistades son lazos perentorios... no resumen tu desvariado periplo. Se amotinan fuerzas desconocidas en la psique; los accidentes te agravian la intimidad. Se materializan, desobedientes, implacables y te avergüenzan. Una mañana te levantas de buen ánimo y decides no hacerte ya más la fausta pregunta. De ahí en adelante, sigues vegetando. ¿Te equivocas? Puede que la respuesta -o la pregunta- hubiera estado siempre allí, indeleble. Si dudaras que toda la vida se vivió sin esa inspección necesaria (y siempre pospuesta) antes de la hora final, te quedaría al menos un encanto: Ir al más allá con la pregunta en los labios.

jueves, 19 de enero de 2006

Cosas de mamá y papá


Por La Chuna

A finales de los 20 principios de los 30, mamá y papá vivían en el campo. Papá trabajaba como ingeniero construyendo la carretera central. Aunque nunca asistió a la Escuela de Ingeniería (el mayor grado que obtuvo fue tercero de primaria) por su cuenta había adquirido los conocimientos que necesitaba. Papá adoraba el campo, los animales, las plantas y la tierra. Mamá, habiendo sido criada en los confines de un asilo, amaba la ciudad, las luces y las multitudes. En esa época, Papá decidió vivir en el campo y mamá no tuvo más remedio que adaptarse a la vida rural (después de todo, estaba muy enamorada de él). No tenía vocación para maestra, pero la hicieron estudiar y pasar los exámenes para obtener el título (así se determinaba los que habían de encargarse de la educación de los niños en Cuba, a principios del XX). Mamá, sin experiencia pedagógica, tuvo la suerte de que Felicia, una antigua amiga de la familia y buena maestra del Central Hershey, le ofreciera sus métodos y lecciones. Diariamente mamá iba a la escuela a caballo mientras Papá iba a trabajar en la carretera. Los niños, Rafael (Cuco) y Héctor, se quedaban en casa con la niñera. Un día se recibió la noticia de que un inspector pedagógico venía de la Habana a visitar la escuela con el propósito de evaluar a Mamá. Aunque dócil, cuando mamá decía que no, no transaba. En balde las imposiciones de papá, quien terminó decidiendo otra estrategia: Recibió al inspector en la estación del ferrocarril y lo llevó a la escuela. Allí, le dijo: "Mi esposa no ha venido porque se pone muy nerviosa si la observaran, así que yo daré la clase". El inspector le explicó que era imposible y papá, manos en la cintura, respondió, “¿Qué no es posible? ¡Siéntese y verá!” (Papá era persuasivo y maestro por naturaleza.) Nunca llegué a saber cuál fue el resultado de la evaluación. Solo sé que mamá continuó enseñando –aunque por muy poco tiempo, porque salió en cinta otra vez. Después de todo, nunca tuvo vocación para maestra.

miércoles, 18 de enero de 2006

¡RECOÑO!

Por Ileana Fuentes

Miles de cubanos devueltos a la boca del lobo. Desde hace 10 años. Sí, fue en época de Bill Clinton, pero se ha mantenido con George W. Bush. Los demócratas nunca han hecho promesas contundentes al exilio cubano. Los republicanos, sí. Ningún presidente demócrata se envolvió con una guayabera cubana, ni se le trajo a la sagüesera a comer chicharrón con yuca. A un presidente republicano, sí. Entonces, ¿dónde está el compromiso, el gran pacto? Ah, debo ser justa: hay compromiso con la democratización futura. Asignan recursos para ello, implementables desde hace años. Lo reconozco. Digo, que los gringos -demócratas y republicanos-, serán los mejores socios que tendrán los cubanos de la Isla para restaurar prosperidad, salir del atolladero y levantar el nivel de vida, incluso a los que hoy son más comunistas que el guerrillero heroico. También hay grandes cagadas. La restricción de remesas familiares: gran cagada. La restricción de viajes: una más grande todavía. La devolución de balseros indefensos: ¡¡Ésa sí que es la cagada máxima!! Lo escribí para El Herald en 1994 cuando la crisis de los balseros y el maremagnum de Guantánamo: mientras entre EE.UU. y Cuba existan hostilidades y ausencia de relaciones diplomáticas -o mientras la naturaleza de las no-relaciones sea de índole POLÍTICO- todo tratamiento hacia los cubanos que buscan refugio en EE.UU. debe regirse por el carácter POLÍTICO de esa realidad; no por cánones normales que obligan a cualquier país a salvaguardar sus fronteras y regular la inmigración. Los cubanos no son inmigrantes, ¡RECOÑO!, son refugiados políticos. Refugiados políticos en potencia desde que nacen, mientras se mantenga el actual régimen y no haya normalización de las relaciones bilaterales. Los pies de una balsera o balsero están por encima de los efectos del agua, no pueden estar ni secos ni mojados. Hasta que esta injusticia y violación de derechos no se corrija -como sea, abriendo un nuevo capítulo e intercambiando embajadores, o abrogando acuerdos migratorios con el régimen.... tomen nota nuestros congresistas a ambos lados del pasillo- se mantiene lo que he dicho: Wet foot, dry foot? Big Brother: Big Fuck!

martes, 17 de enero de 2006

Eje central


Por Alcides

Qué espiritual todo eso del desierto, los acres baratos, la desolación. Pasan y uno se sube, uno desaparece. No planté ni viví. Todavía me caigo en los charcos, todavía me gusta, todavía tengo acidez. Fue pronunciado, acaba en murmuración, la palabra se eleva sobre West Hialeah. Termina con esta obra rural, como lo has hecho: elévanos sobre el mundo. (…) Con Lisa en Baltimore, una escena pendiente, oigo la música de los cordales. Línea de la mordida, me despierto a deshora para mirar. Flota mi cuerpo y flotan los cuerpos y estoy en el puente del Zaza. Aflojo, una por una, las tuercas. (…) En la variante más bien sureña, te alcanzo y te pierdo y ambas representaciones son grises. Todo ese humo en los patios del Sur, un destino hecho de pan y agua y horas fijas. La súplica no es mía ni sus monedas. Con uno de Meneses, reiterador y cínico, aprendíamos a hacer silencio frente al silencio. Y ahora está dividido, y en la variante más bien sureña, junto al manzano, se sienta a fumar algo light. Te hablo de otro tiempo, cosa que no hago nunca, para que observes una regla de duración. (…) Se vuelve, ocasional, a los eventos de Juana la Loca, preguntándose dónde estará, qué hará, cuántos bobos la habrán tocado. Un pensamiento inútil. El suyo gana, como el calor. Se vuelve al número, al aliento, preguntando al espíritu de las nubes. (…) En tu restauración elegimos vestir de blanco. Agradécelo de día y de noche, mientras puedas, que mañana entrarás. (…) No se levanta sobre las ruinas, no se adelanta con la multitud, no se reviste para una celebración. Las ranas ya cantaron. Ya se sabe la fecha. (…) Decirlo es aplazarlo. Escribir es todavía una actividad. Y cuando el cuerpo necesita de su alimento, cuando al fin te detiene, lo vas escribiendo en mil papelitos: Eje Central. Me estoy acordando de su nombre, de algún aspecto suyo, de una pared.

lunes, 16 de enero de 2006

Martin Luther King Jr.


Un 15 de enero del 1929 nació el doctor Martin Luther King, apóstol de la lucha por los derechos civiles en nuestro país. El sueño de justicia de King nos alcanza a todos. En su libro Where Do We Go From Here: Chaos or Community, publicado un año antes de su muerte, King lanza la idea de la morada mundial. “Hemos heredado una gran morada mundial en la que tenemos que convivir, negros y blancos, orientales y occidentales, gentiles y judíos, católicos y protestantes, musulmanes e hindúes -todos miembros de una familia indebidamente separada por ideas, cultura e intereses. Debido a que nunca más podremos volver a vivir separadamente, tendremos que aprender de alguna manera a convivir en paz”. Para King, todos los habitantes del mundo somos vecinos. La morada mundial es un estado social posible, libre de racismo y pobreza. Hay que luchar contra la pobreza de espíritu del materialismo corrosivo, saber pensar en los demás. King nos habla de la urgencia del ahora. El aplazamiento sigue siendo el ladrón del tiempo. La vida muchas veces nos deja desnudos y rechazados, con una oportunidad perdida. Este maestro de la lucha sin violencia, nos inspira a respetarnos. La felicidad está aquí, en la tierra y consiste en saber mancomunarse: “Todo en la vida está relacionado. Todos estamos atrapados en una red inevitable de mutualidad, sujetos a un solo destino. Lo que afecta a uno nos afecta a todos”.

sábado, 14 de enero de 2006

Artistas/mujeres/siglo XX

Con la segunda mitad del siglo XX, la mujer ha irrumpido en la escena artística. Pioneras de principios de siglo (como Goncharova, Delaunay y luego Hanna Höch y Oppenheim) abrieron paso a otras como Barbara Hepworth en los 50. Es una nueva división del trabajo con otro sexo, otra forma y otros materiales. ¿Y no será más complejo que todo eso?

Louise Bourgeois
Adriana Varejao
Marlene Dumas
Marina Abramovic
Elizabeth Peyton
Natalia Goncharova
Kara Walker
Meret Oppenheim