lunes, 10 de julio de 2017

"Pueblo de Venezuela ... mañana volvemos a la calle a luchar, llamamos al pueblo a participar en el plebiscito"- Leopoldo López


aLfrEdo tRifF

La declaración del tíulo de este post sale desde la casa de Leopoldo López, ahora en arresto domiciliario. Hoy lunes, el pueblo vuelve a las calles.

100 días de protesta -y casi 100 muertos- cambia la correlación de fuerzas en Venezuela.

*La toma de conciencia del pueblo venezolano es que la calle es el único recurso para el cambio.
*La calle le ha ganado al pueblo venezolano un momentum social histórico único.

Cuando analizan cambios sociales, se habla de qué contribuye a las contradicciones de un sistema. Desde 1º de mayo, 2017, día que Maduro anunciara su "constituyente," la crisis del chavismo en su etapa actual -el madurismo- se hace más álgida que nunca.

La toma de la calle por el pueblo, después de aquella lección fallida de 2014, cuando Maduro dividió la oposición con una falsa mediación. Le siguen la consabida represión madurista: Los abusos diarios contra la poblaciónLos muertos en la calle.
La batalla institucional entre la fiscal Luisa Ortega Díaz y el madurismo. Ortega es la primera en desmentir la constituyente el 18 de mayo. Después, en medio de las protestas acusa a excomandante de la Guardia Nacional Bolivariana de abusos. Finalmente el 31 de marzo, acusa al propio TSJ.

El ataque a la asamblea nacional por los colectivos maduristas ha aumentado la división entre las filas del chavismo.  
Las contradicciones entre el chavismo ortordoxo y el madurismo sobre el tópio constituyente.
La crisis moral dentro de los cuadros de las fuerzas armadas.

Añádase a todo esto la crisis económica, de alimentos y de medicinas. Como dijera el Washington Post: "Venezuela ha dejado de funcionar como país".

De nuevo, lo más importante es esa lección cívica que el pueblo venezolano ha demostrado al mundo: No hay nada más fuerte en la lucha de un pueblo que la calle.  

Y aquí llega Cuba, porque la idea de la constituyente madurista -como bien apunta la oposición- viene directamente desde La Habana. Fidel ya no existe, pero el cerebro que dirige el madurismo funciona en La Habana. Y la solución castrista para Venezuela es desmontar el chavismo por un castrismo 2.0.

Pero ya no es posible.

El contexto histórico no es el mismo. Venezuela, 2017, no es Cuba, 1959, ni siquiera es Venezuela 1999. Por traer comparaciones, Maduro no tiene ni el momentum de Chávez con la entrada del siglo XXI, ni el momentum fidelista de 1959. El madurismo no es más que la agudización de las contradicciones internas del chavismo.  

¿Podrá Maduro aumentar la represión y callar al pueblo? Es muy probable que la represión aumente en los días que siguen. Pero cada muerto en la calle hace al madurismo más débil. El momentum es del pueblo, no de Maduro. Si bien es cierto que los cuadros del ejército apoyan a Maduro, eso está llamado a cambiar en la medida que la crisis se agudice. 

El futuro es impredecible, pero no saber leer el presente es una falla intelectual imperdonable.

2 comentarios:

Jacobo dijo...

El objetivo de una Asamblea Constituyente de mayoría Madurista es crear una nueva Constitución que imponga un sistema electoral similar al de Cuba.
Cada elector votará por un delegado "de cuadra" de tendencia madurista. Todos los delegados de cuadra votarán por los delegados de barrios, maduristas, claro. Estos a su vez elegiran al 50% de los delegados de Estados. El otro 50% lo designa el gobierno entre un grupo de "personas patriotas" destacadas en la lucha por el socialismo del siglo xxi. Luego todos, formando la Asamblea Nacional, por aclamación y 100% de aprobación eligen a Maduro presiente y Diosdado Cabello vicepresidente. Un Mundo Feliz.

Alfredo Triff dijo...

Muy buen punto, Jacobo. La constituyente puede montarse, pero a qué costo. Cuba no es Venezuela. Tiempo al tiempo.