jueves, 27 de febrero de 2014

Muere Hubert Matos


Incansable opositor a la dictadura de los Castro, con él desaparece el otro rostro de la gesta guerrillera contra Batista. Su vigencia en la vida pública la ayudó a exaltar y prolongar su propio enemigo. Se le considera el icono de una revolución traicionada por la ambición de poder. Entre los coterráneos de la isla se le ha admirado y tributado silenciosamente, contando con no pocos seguidores. A diferencia de la precaria estampa con que viene terminando la vida del tirano que lo encarceló, Hubert finalizó sus más de 95 años, bien lúcido y el porte erguido. Su desaparición física se suma a la de otros líderes rebeldes históricos que formaron parte de una generación que creyó en la violencia y el derramamiento de sangre como vía para lograr la plena democracia en Cuba. A Hubert Matos le sobreviven su esposa, hijos y nietos. Descanse en paz, Comandante. (JR)

miércoles, 26 de febrero de 2014

jan brewer veta la ley del senado 1062, que permite a negocios negar servicios a homosexuales en arizona por motivos religiosos


el proyecto de ley había sido aprobado pese a los consejos de republicanos con john mccain, mitt romney y el gobernador de la floria rick scott. brewer sintió la presión de líderes de negocios quienes le manifestaron que la ley sería un desastre financiero y publicitario para el estado de arizona.

el proyecto de ley buscaba proteger a propietarios de negocios como floristas, fotógrafos y panaderos que han sido demandados en el pasado por negarse a atender a parejas del mismo sexo por razones religiosas.

los partidarios arguían que el proyecto de ley era necesario para permitir que "la gente viva y trabaje por sus creencias religiosas".  el senador steve yarbrough llegó a decir: "este proyecto de ley no discrimina, por el contrario, trata de evitar la discriminación contra aquellos que viven para demostrar su fe".  

el veto de bewer no implica el fin del debate. otro proyecto de ley presentado en enero por el representante estatal steve montenegro (republicano) propone que se modifique una parte de los estatutos del estado con respecto a la discriminación en lugares públicos para que no requiera a una iglesia "reconocer ecuménicamente o formalizar un matrimonio que no sea coherente con las creencias o el dogma de la iglesia ".

viernes, 21 de febrero de 2014

Algo que no es arte

Máximo Caminero rompiendo la urna de Weiwei en el PAMM
Ramón Williams

Algo que no es arte le ha roto un cántaro en la cabeza a mi vecino Máximo. En consecuencia mi vecino ha roto un cántaro de otro artista en esta aldea global, un artista visual chino, un vechino…

Mi vecino no es un santo pero su acción me trajo imágenes de video imposible protagonizadas por alguien desbaratando cántaros en los templos-mercados, todo en nombre del amor u otra forma de no violencia semejante al arte. Me desconcertó la jauría de cámaras y micrófonos tras Máximo ese lunes. En su casa y a su caza. Él, uno que, como es proverbial en la entrañable Matanzas, no le tira un hollejo a un chino. Para beneplácito de su abogado mi vecino no estaba.
El otro artista, que no es mongol, le comprará a mi vecino alguna pieza, no de cerámica ni en silencio necesariamente. Expedientado mi vecino pagará el resto de su vida por desintegrar una pieza que firmó otro artista sobre lo embadurnado por otro artista sobre lo torneado por otras manos de las que no sabremos nada ni en un millón de años.

Mi vecino no es un artista conceptual, nada experto en rupturas no cultiva un anti-arte, no revisa la definición de apropiación artística, no es discípulo de Haacke ni ha incitado un Ocupar Brito. Lleva mi vecino dos orejas naturales sin marcas de cirugía estética, su novia se ve feliz, no parece haber sido lanzada nunca desde un balcón por soberbias minimalistas, tampoco se luce de poli-masoquista como para clavarse los camaradas güebos al pavimento y así venderlos más caros, güebos disidentes al fin y ab ovo. Me da por secuenciar el fogonazo: El hijo dominicano del hombre tuvo un rapto y un rato le tomó apreciar la dimensión de su acto, un instante entre el impacto del cántaro contra el suelo (PAMM!) y la maniobra de esposarlo los municipales (¡clic!).

Puede que las pinturas de mi vecino (vivo o muerto) no visiten un sólo museo pero su pasión por una idea del arte brinda una evidencia a discernir por los forenses de arte contemporáneo: la sutil diferencia entre un cántaro roto por un artista fuertemente auspiciado aunque preso y un cántaro roto por un artista fuertemente ignorado aunque libre.

Entre mi vecino y yo media la tablita de su techo (de mi piso) y eso basta para que no sepa mucho de él, no puedo leer sus pensamientos y menos la demagogia de hablar en su nombre. Acaso puedo adivinar que no le molesta el apellido Pérez para un museo en medio de la comunidad hispana más variada del planeta sino que le parece consecuente. Imagino, por la índole de su basura y la delicadeza con que trata mis tazas de café, por ejemplo, que más bien le molesta la pereza de los encargados de ahondar en las verdades artísticas del espacio social donde se levanta (y del cual también se alimenta) la institución Museo. Quizá mi vecino en su contra despecho silencioso entiende que el museo no es de culpar, que no hay mera culpa sino un estado de cosas en el mundo del arte dictado por un mercado con un sistema de reglas que lo desfavorece. A él y a todos los que lo regente (trasnacionales del arte y de todo lo demás? izquierdas derechas?, derechas izquierdas?, centros izquierderechos? illuminati, grises alienígenas?) no quiere y no puede suministrar vacunas de oro contra el anonimato, tampoco asimilar e inscribir en su universalidad de dominadores del sartén.

Todo artista inscrito hoy en lo que llamamos Universalidad fue inevitablemente un artista local en algún momento. Algunas localidades registran mejores estadísticas de ceguera o sordera ante el arte de sus locales que otras. Algunos locales se largan, trascienden la contingencia de sus localidades y se elevaban al pabellón de los ilocalizables por famosos; otros devienen estadística, beben algo de un rojo turbio en la zona baja de las barras estadísticas, del todo perdidos, locales y localizables (¡bip!).

Cuando de nuevo me encuentre con mi vecino evitaré mirarle a la altura del tobillo, no le diré que soy pesimista, que la onda expansiva del cántaro roto no redistribuirá las paredes de esta gran ciudad-inmueble a cielo descubierto de poderes encubiertos. Ni contarle que la adrenalina mundial que genera la perdida-ganancia de un millón no moverá dentro de una semana ni una hoja. No le ayudaría escuchar qué parte de los artistas locales por los cuales sacrificó una lonja de cordura minimizan su lance y continúan aspirando al brebaje rosa en la zona alta de las barras estadísticas. Que para llenar los vacíos de cultura de una ciudad y soplar lo feo se precisa de algo más que una inyección de treinta y ocho millones, una lluvia fugaz de ferias al año y un tifón prestado. Con suerte equivoco el pronóstico y entre fragmentos y desfragmentaciones ganamos todos, los Pérez, los López y quién sabe si hasta los Máximos.

martes, 18 de febrero de 2014

Dora Amador y la homosexualidad "torcida"


Die Puppe-Hans Bellmer

Rosie Inguanzo

Hará cosa de una semana, Dora Amador publicó un artículo de opinión muy triste por lo que narra y también por motivos que van más allá de la historia escabrosa de su niñez y de la relación con su padre.

Expresiones como “…que la víctima puede tomar una orientación sexual anormal” y “orientación sexual torcida”, refiriéndose a la homosexualidad, resultan, en el siglo XXI, perturbadoras (la itálica es nuestra). Con toda la estima que me inspira Amador, me resulta alarmante hallar este tipo de mensaje publicado en un diario —como educadora, vienen a la mente mis alumnos bellos y flamantes variopintos. ¿Cómo pasó el rigor ético un discurso que implícitamente excluye de la normalidad a buena parte de la humanidad, tildando de torcida la sexualidad, escogida o no, que a otros completa y hace felices?

Y me sorprende que una amiga lesbiana que aprobó el escrito pasara por alto, atendiendo el drama confesional, el peligro dogmático en estas expresiones de Amador. Aun comprendo la reacción ante el horror de lo narrado.

Dice la autora: “Un verdadero yo, libre, empieza a surgir. La terapia psicológica, la dirección espiritual, la gracia de Dios –es mi caso– le abre de par en par el corazón ante un mundo nuevo y maravilloso. Es el mundo heterosexual.”

Luego se impone la pregunta: Según Amador, ¿es la homosexualidad torcida y anormal por la causa que la provoca (en este caso el abuso sexual), o es torcida y anormal por homosexual?

Porque Dora Amador parece echarse encima una parte de su vida anormal por homosexual como consecuencia del abuso. Pero la homosexualidad puede estar exenta de la causalidad abusiva. Y equivocar todo esto agranda el dolor del daño infligido a la niñita Dora, equivocarlo es mucho más peligroso todavía.

sábado, 15 de febrero de 2014

Cubanos, go home!


¡Compatriotas, cojones, salgan de Venezuela! Es una vileza profanar una tierra que no nos pertenece. Ya es suficientemente inmoral haber permitido que ultrajen la nuestra. (JR)

jueves, 13 de febrero de 2014

Salinger, guardián de su trigal

Ernesto González

La televisión pública norteamericana acaba de estrenar un interesante documental sobre la vida de J.D. Salinger, que nos tomó más que sorprendidos a muchos de sus admiradores, no por lo que descubrimos sino por lo que corroboramos a través de la sinceridad de algunas personas que decidieron a hablar ante las cámaras por primera vez.

Según esos testimonios, el escritor que ha vendido más de 65 millones de ejemplares de sus obras, no siempre era huraño ni repelía la interacción humana como se ha pretendido hacer creer. Revelaciones inconvenientes para aquellos investigadores-paparazzis-literarios que pensaban preguntarle con qué cereal desayunaba al levantarse o si primero hacía una meditación y se daba una ducha.

Los paparazzis a secas (desconocemos cuál de los dos especímenes es peor), por supuesto, sostendrán que aquel hombre que solía visitar a sus vecinos y hasta comer con ellos, no era el mismo que habían hostigado con una cámara escondida en los matorrales, ni el que les había virado la cara sin contestarle una pregunta trascendental: ¿es usted J.D. Salinger, el autor?

En el filme se nos revela un común mortal que adora escribir (y pensaría él, como el carpintero adora carpintear), el cine clásico y a las mujeres. Y en sus cenas con los vecinos adoraría comer, especialmente comida casera de esas que hacen las mujeres en los pueblos, adoraría hablar de las cosas corrientes que muchos somos incapaces de disfrutar, y quizás hasta de los problemas que enfrentaba su comunidad. Un testigo asegura que Salinger era un gran observador de la realidad y estaba al tanto de cuanto ocurría.

Y agrego de mi coleto, de paso, que no atragantaría a sus contertulios con citas de sus personajes, ni anticiparía el proyecto en que estuviera enfrascado y, de eso estoy convencido, escucharía con atención completa (como buen estudiante de Vedanta), lo que los demás le están comunicando. Ellos, por otro lado, evitarían cualquier pregunta demasiado personal, y si un niño se hubiera lanzado a hacerle una con esa auténtica curiosidad por el mundo y los seres que le rodean, de seguro J.D. le hubiera respondido con gusto y entre carcajadas.

Me viene a la mente cómo Grace Frick y Marguerite Yourcenar compartían el pan que cocían en su cocina, con los chicos o los vecinos de su comunidad, depositados en cestas en los umbrales de las casas al amanecer de los días festivos. Aunque esa sea otra historia, hay rasgos comunes, que no significan necesariamente modestia sino estilos de vida que no se esperan de los famosos (y tampoco de los no famosos). Porque, en definitiva, deseando ser distintos parece que todos llegamos a convertirnos en lo mismo.

Entonces, el hombre en cuestión del que hablamos, no tenía por qué ser esquizoide, ni neurótico (aunque algo de ese ingrediente contribuya a nuestra rebelión contra la condición /sub/humana), ni mentalmente inestable, ni padecería otras patologías psiquiátricas que no fuera la de salirse de la norma, de disgustarle ser el centro, estar bajo el reflector, ante el lente de la cámara, el micrófono y esa expresión de estúpido fisgoneo del que carece de vida interior.

Y aquí cabría preguntarse si existe tal cosa como la vida interior, si no residimos en verdad entre emociones y pensamientos (que pueden ser sumamente ruinosos o interminablemente aburridos), más que en la casona recién (re)poseída. Cabría indagar además si debemos asumir como normal lo que la sociedad y la cultura programan como norma.

Porque existen la curiosidad y la imaginación que enriquecen. Prueba de ello son la búsqueda del entrañable Holden (protagonista de esa joyita que es El guardián del trigal), y la visión que iba aprehendiendo del mundo, y cuyo rechazo acuñaba con una frase que una inolvidable amiga y yo repetíamos en instantes aciagos: ¡aquello me mató!

Y por encima de todo debería propagarse, como esa pandemia que nos incita a identificar el cereal que desayuna una de las estrellas de la fugaz constelación del momento, la curiosidad por saber qué somos y qué pintamos en este planeta, luego de observar cómo un deseo le siga al otro y al otro y al otro, y una frustración a la otra y a la otra y a la otra, o por indagar si hay un estado psicológico superior a ese automatismo y a la insatisfacción permanente que acumula esa identificación (aunque jamás la reconozcamos), entre otras maravillosas características del ego.

Esa entelequia cuya disolución es la suprema condicional para nuestra conversión a humanos.

martes, 11 de febrero de 2014

Realizadores solitarios de Miami

Sergio Giral

A recent Avanza Cuba especial TV program on Cuba film directors tribulation in Cuba moved me to review an article sometime ago post on my blog The Broken Image about Miami filmmakers catch-22.

Miami is a wonderful place to relax and have lots of fun. Sun, beaches, trendy shops, international gourmet restaurants, fabulous discotheques, Latin music, Splanglish and unforgettable entertainment: opera, ballet, concerts and movie circuits. Miami is a paradise for tourists arriving from all latitudes of the globe, and a port of entry for Cubans escaping Castro's dictatorship, Venezuelans fleeing Chavez's madness and Latin Americans pursuing the Gold Rush. But Miami is something more than a summer resort and a land promising the American dream. Many Miami artists have contributed to the development of art and culture in the city. Art districts, International Art Shows and scattered drama houses are growing all around the city, and we feel happy at last to have become the Athens of South Florida.

Yet, there is an art discipline that has been forgotten: film making.

Generally, film production has been considered more of a business than an expression of art. When investors in Miami think on film making, they turn their eyes to Hollywood or New York City, ignoring the potential of filmmakers in our city. There may be several explanations for this attitude toward local film production: our lack of tradition in this field; perhaps our city is still too young; or it could be that the latest products made by Miami's filmmakers have not achieved the expected results. But who has seen theme works?

When Miami filmmakers produce a film, the resources usually come from their own pocket, with no Producer Company, no Distribution Company, and no Publicity Company. Does art need money to be good?

Yes and no. Film making is an industrial form of art based on a series of production stages where technology plays a fundamental role. Besides, films require technicians and actors, and a whole crew no matter how simple or short the project could be. Of course, you can’t buy talent. We know that. But when talent meets money, good results are assured.

What is the solution? Wait for the city government to create funds for local film productions? Look for established production companies in other States? Apply for grants? Participate in competitions? Yes, anything to avoid taking money out of your own pocket, because if you do so, your project might not be completed, or it might not come out the way you expected due to a lack of resources and you will wind up with a closet full of film stock and you will be poorer than before.

Miami boasts more than one government institution to support filmmakers, like the Miami Office of Film, Arts and Cultural Affairs, Films & Special Events in Miami Beach, and the Film Office of the Department of Parks and Recreation. But how have we Lonesome Miami Filmmakers benefited from these commissions? Whom do they favor?

Miami legislators agreed to grant $242 million in tax credits to the film sector over the next five years, and the State has translated the hope into more than $1 billion in production. Are these efforts to allow Tallahassee only to attract more foreign investors to Florida?

The Miami Film Festival sponsored by Miami Dade College seems to be a solution for our films been shown to distributors and general public, but actually it doesn’t happens. Some Miami film directors, Cubans mostly, had proposed their film to the Festival and had received an oblivious respond. Should it be a special program for films made in Miami, like the Canadian Film Festival has?

Does the Festival feel ashamed of our work, or may consider it of low aesthetic qualities or perhaps beyond Miami reality and dreams? Is it the new proposed Miami ENCUENTROS a way to complete our feature films produced by Latin-American based production companies or from US Hispanic filmmakers? Fine, let the children play!

But till now, we are Lonesome Miami Filmmakers.

sábado, 8 de febrero de 2014

En busca de un deporte nacional

 
Jesús Rosado

La catástrofe del seleccionado cubano de béisbol en la reciente Serie del Caribe ha estremecido ciertamente la vergüenza deportiva de una fanaticada. Pero pienso que aquellos que estamos atentos a la cercanía de un futuro positivo para la isla debemos de asumirlo con un ánimo optimista. El síntoma es claro, Cuba va regresando paulatinamente al mundo real.

A los que nos apasionaba cada logro del deporte nacional en el último medio siglo, supimos comprender a su debido tiempo que se debía a que los subsidios artificiales provenientes de la metrópoli propiciaban el mantenimiento de los componentes de la infraestructura deportiva al punto de hacer emular cada disciplina con el profesionalismo del mundo occidental. Béisbol, atletismo, boxeo, voleibol y otros deportes tenían garantizada la industria de implementos, conservación de las instalaciones, alimentación, régimen de entrenamiento a tiempo completo, topes de fogueo, pago de salarios y viáticos, incentivos materiales y todos los elementos que los convertían en actividades de élite gracias a los sustanciosos desvíos de recursos que procedían de aquellas potencias que por intereses estratégicos sufragaban la existencia del castrismo y, por supuesto, al tributo vitalicio extraído del trabajo de cada ciudadano cubano, cuyo salario real queda reducido a una migaja. 

Al desaparecer el bloque comunista, sólo las vanidades autocráticas prolongaron el oxígeno a una actividad social que servía simultáneamente de instrumento de propaganda y de satisfacción triunfalista. Hasta que el ego que inspiraba esa imagen épica enfermó, perdió energías para atenderla personalmente y el mito comenzó a desmoronarse.

La profunda crisis del movimiento deportivo cubano, hoy plagado de deserciones, atraso técnico y miseria logística ratifica que no había fundamento autóctono en el supuesto desarrollo del deporte. La utopía se ha desinflado como ha ocurrido en las esferas de la educación o la salud, con la misma velocidad e intensidad con que se ha devastado la industria azucarera, el principal renglón económico de la nación. No hay un solo alarde nacionalista generado por la existencia del totalitarismo en Cuba que no haya colapsado.

Si hemos perdido el deporte nacional entonces no es por fatalismo, sino por corrección histórica. No hay posibilidad de ventajas supraestructurales sino se erigen sobre un modelo productivo. No lo digo yo, lo afirmaron aquellos justamente que pensaban que el capitalismo  era antípoda de esas ventajas y quedaron atrapados en la trampa de la negación de la negación.

Hay talento beisbolero en Cuba. Lo demuestran los peloteros que van nutriendo las ligas profesionales de Estados Unidos y otros países. Lo que falta es el patrocinio espontáneo, legítimo y natural de una economía libre en desarrollo. Esa confirmación de la praxis como verdad es halagüeña. Acerca a Cuba al punto donde se truncó su historia. Aunque cause escozor la demostración. Aunque nos haga de la ficha de dominó una alegoría suspicaz. Porque a falta de un deporte nacional, puede parecer un chiste, pero aspirar a dar una pollona o a virarse con el doble blanco ya es algo.

martes, 4 de febrero de 2014

Los gusanos y la hegemonía castrista

Actos de repudio contra "la escoria" (La Habana, 1980)

alFRedO tRiFf

A propósito del documental Gusanos de Estado de Sats.

El documental Gusanos hace un recorrido conmovedor por eso que Ailer González (coproductora del corto) llama "la génesis del acto de repudio".  Para muchos de los que vivieron la crisis del Mariel, dichas imágenes pueden resultar desgarradoras. El documental ilustra la capacidad del castrismo de co-accionar políticas de persecución y hostigamiento de parte de la población (coaccionar aquí no es sinónimo de forzar sino de compeler).

¿Cómo explicar que alguien de la cuadra que te conoce de toda la vida y al que no le has hecho nada de la noche a la mañana se preste para asediarte y repudiarte al amparo de los hechos?  

En tumiamiblog hemos tratado de explorar el difícil asunto del colaboracionismo (hablábamos de los colores diversos del apoyo al régimen, desde indiferentes, simpatizantes y aliados hasta los segurosos).

Se ha hablado mucho del totalitarismo castrista. De lo que no se ha hablado mucho es del castrismo como Hegemonía. La razón es que parecería incompatible usar un concepto elaborado por un filósofo de izquierda como Ernesto Laclau para criticar una ideología presuntamente de izquierda como lo es el castrismo. En efecto, la noción generalmente aceptada es que el castrismo es "de izquierda". Lo que ocurre es que por obra y gracia de una inversión simbólica propia de la Hegemonía como tal, el castrismo muy bien podría ser en este momento un fenómeno de derecha.

¿En qué sentido es la hegemonía castrista de derecha? La oposición entre derecha e izquierda no puede ser a priori de sus trayectorias relativas. La Revolución cubana se funda en la idea (de la izquierda de los sectores de la sociedad cubana) de devolver a Cuba el curso democrático usurpado por la dictadura (de derecha) de Batista. Después de más de 50 años en el poder, la hegemonía castrista mantiene un inmovilismo conservador fundamentado en un sistema burocrático de represión civil cada vez más parecido a aquel contra el que inicialmente luchó. ¿No es ese curso hegemónico del castrismo prueba de una perversión de identidades y valores? 

Ernesto Laclau

La idea de Hegemonía de Ernesto Laclau es lo suficientemente compleja como para permitir lecturas arriesgadas.
Lo que está en crisis hoy es esa concepción total de socialismo que descansa en el eje ontológico central de la clase obrera bajo la direccion de la Revolución (con "R" mayúscula) como indiscutible fundadora del momento de transición de una sociedad a otra, y el prospecto ilusorio de un colectivo unitario y homogéneo que hará arcaico cualquier futuro momento en la política. (HSS, p. 2)
¿Qué es Hegemonía? La unificación de una totalidad diversa bajo una cierta articulación.* En dicha  articulación, el liderazgo político aparece como "espacio neutral" que representa una gama de demandas específicas. Laclau y Mouffe lo llaman "horizonte político", espacio que posibilita el discurso político como tal. A nivel simbólico, la hegemonía produce (a la vez que acapara) su discurso específico, pero he aquí que dicha articulación se hace invisible.
(...) la hegemonía de un sector social depende de cómo presentan los intereses universales de dicha comunidad (...) queda claro que dicha identificación no es solo la prolongación de un sistema institucional de dominación, sino además que dicha expansión presupone el éxito de la articulación entre lo universal y lo particular (CHU, p. 54)
Como veremos la perenne tensión entre lo universal y lo particular abre una brecha. Dice Laclau:
(...) la universalidad no puede ser representada de forma directa... lo que se requiere es la forma de representación de una imposibilidad.
¿Representación de una imposibilidad? De parte del gobierno cubano lo sería la apertura real al cuentapropismo o la liberalización de la Internet, la despenalización arbitraria de la libertad de expresión pacífica. La hegemonía castrista no lo permite. Y si desde lo político la imposibilidad es la no posibilidad de estructurar un reclamo que no sea, o bien subvertido (todo opositor contra Castro es un agente del imperialismo yanqui), puesto en duda (todo oposicionista no es más que un corrupto oportunista), o absorbido por el sistema (el discurso de Raúl que abre el documental Gusanos por ejemplo). ¿No es ese precisamente el contexto actual de la oposición cubana?

Volviendo a la llamada articulación: El éxito de la ideología castrista (con su eje socialismo/ nacionalismo/ antiimperialismo) consistió en totalizar el discurso de una manera casi imperceptible (o con una percepción justificada, a saber "dentro de la revolución todo, contra la revolución nada"). En un momento entre los años 60-80, la Revolución con el Partido Comunista al frente parecía encarnar el discurso hegemónico que predicaba.

Hegemonía es más que ideología pues abarca no solo procesos ideológicos sino también las fuerzas materiales que generan dichos procesos. Esto incluye la amplia gama de prácticas sociales, a saber: a) el conjunto institucional del Estado, b) el aparato represivo, d) la educación, bienestar c) los procesos económicos, d) las instituciones nacionales.

Por supuesto, existe un discurso hegemónico que se posiciona --no sólo como el único marco posible para la resolución de cualquier crisis, sino que se presenta-- como el cumplimiento del "mito" (cuando hemos dicho que el castrismo precede a Castro, no estamos más que parafraseando la tesis mitológico-política de Castro cuando dice que "Martí es autor intelectual del ataque al cuartel Moncada").

Mientras más se consolida el discurso hegemónico más se convierte en el marco donde toda una serie de identificaciones simbólicas se dan por sentado. Con el tiempo, el sujeto político (en nuestro ejemplo, el cubano promedio) se posiciona e identifica a partir de de esa lógica. A ese momento de alta autoridad del discurso hegemónico de Laclau llama "imaginario".
Lo imaginario es un horizonte. No uno más entre otros objetos, sino un límite absoluto que hace posible (o que) estructura un campo de inteligibilidad, y por tanto se establece como la condición de posibilidad de cualquier otro objeto. (RROT, p. 89-92)
En este imaginario se da lugar a un fenómeno apropiativo. Por ejemplo, en Estados Unidos tenemos segmentos de la derecha que cacarean los reclamos del movimiento de los derechos civiles para la construcción de sus demandas: el NRA ("libertad para defender la familia"), la industria del tabaco ("libertad de elección"). Dentro del castrismo vemos a Mariela Castro estipulando demandas de libertad para la comunidad LGTB. Gusanos abre con Raúl Castro en su discurso despidiendo a un Mandela abogando a favor de los derechos humanos.

Primer Congreso del Partido Comunista de Cuba  

¿Cómo funciona la hegemonía totalitaria? Mediante la transformación institucional y el avance hegemónico institucional la hegemonía totalitaria se manifiesta como intervención política total. Aquí Laclau y Mouffe están de acuerdo con el politólogo alemán Carl Schmitt:

1- No es posible ocupar un espacio más allá del poder.
2- Las decisiones políticas necesariamente conllevan la exclusión de otras alternativas.
3- El consenso racional entre agentes a través de la fábrica social es prácticamente imposible.
4- Cada solución hegemónica institucionalizada implica una cierta burocratización que más tarde amenaza el avance democrático conseguido.

A medida que el proyecto hegemónico intenta articular más y más símbolos y demandas, se desatan contradicciones y relaciones antagonísticas. Por ejemplo, la ofensiva revolucionaria de fines de los 60 y la coerción al cuentapropismo trajeron como consecuencia el robo al propio estado que implementaba tales políticas. De nada valían los castigos ejemplarizantes; el robo simplemente continuaba. Por supuesto, el discurso hegemónico es capaz de neutralizar dichos antagonismos. De ahí que el imaginario se represente como un bloque frente al enemigo común ("el imperialismo yanqui", "agentes de la CIA", "gusanos", "la escoria").

Esta es la figura del "gusano" de los años 60 y 70 y más tarde "la escoria" durante la crisis del Mariel.

Acto de repudio contra las Damas de Blanco

El acto de repudio castrista es una modalidad de conflicto que emplea la fuerza del estado mal-presentada como una manifestación popular. El propósito es amedrentar y humillar. Pero se hace difícil presentar la fuerza como una justificación. La fuerza no se vale a sí misma. En Du Contract Social, en su capítulo III subtitulado "El derecho del más fuerte" Rousseau presenta una máxima apodíctica: si la fuerza fuese un derecho, el orden político no sería posible, pues la fuerza no puede legitimarse a sí misma.

Los cuadros de la Seguridad del Estado cubano no pueden ignorar la creciente tensión de legitimidad que representa la represión contra la oposición pacífica en Cuba. La afrontan desde una posición hegemónica: La página Cuba información justifica el repudio contra las Damas de Blanco (ahora llamadas "Damas de Washington"). El acto es orquestado nada menos que con estudiantes universitarios. 
Más de 500 estudiantes y vecinos donde reside Laura Pollán en Centro Habana, colocaron una inmensa bandera del 26 de Julio y se apostaron frente a su casa, lo que llaman en Cuba el “Cuartel de la OTAN”, para repudiar los pedidos de las Damas de Blanco de que Obama aplique la misma fórmula de Libia para la Isla. Los pacifistas, indignados por tal pedido para la nación, corearon consignas a favor de la revolución cubana y sus líderes Fidel y Raúl Castro e impidieron que las financiadas por la SINA, según los cables de Wikileaks, salieran de la casa para marchar.
Observen la inversión de significantes: "pacifistas" ahora aplica a los que repudian. Las Damas por su parte devienen soldados de la OTAN. ¿Qué hacen estos "pacifistas" repudiantes impidiendo que un grupo específico se manifieste pacíficamente? Repudian los pedidos de una invasión contra Cuba. La difamación y el ad hominem contra las Damas de Blanco que presuntamente desean una intervención militar contra Cuba. Resulta claro que el lenguaje hegemónico castrista se basta a sí mismo. El punto es que no se trata solo de que una página Web castrista lo publique, sino que se revierte en parte de la lógica del discurso.

Hegemónicamente hablando: La fuerza del estado queda traducida como la justa indignación del pueblo.

Está claro que no importa cuán arbitraria parezca la justificación de dicha fuerza hegemónica.   

Manuel Cuesta Murúa líder oposicionista recientemente secuestrado el 26 de enero 
dentro del marco de represión que precedió la CELAC en La Habana. 

No hay duda que existen grupos dentro de Cuba que han comenzado a articular una posición que pone en tela de duda el imaginario hegemónico castrista. Esta articulación establece una particularidad dentro de la universalidad del reclamo oposicionista. El reclamo de "democracia" para Cuba es demasiado universal en este caso. Los oposicionistas se han dado cuenta que el significante es hegemónicamente vacío. Hay que reclamar particularidades: El reclamo de medicinas para los seropositivos de la comunidad LGTB, o libretas y lápices para estudiantes, o paneles y actividades culturales en Estado de Sats, entre otros.

Durante la serie de paneles que co-presentamos en Miami Dade Wolfson Campus durante el verano de 2013, el hilo común de figuras tan diversas como Antonio Rodiles, Leonardo Calvo y Cuesta Murúa, Ignacio Estrada Cepero y Windie Iriepa o el Padre Conrado era que la oposición adquiere más viabilidad cuando presenta demandas específicas y particulares que interesan al cubano de a pie. 

Democracia para Cuba parecería un significante vacío desde la posición hegemónica. Aquí Laclau habla de la "positivización de lo negativo", que es una cierta producción de significantes vacíos que a su vez se tornan en posibilidades para el cambio político. 
(...) el momento ético parece estar relacionado con la presencia de símbolos vacíos en la comunidad, la cual requiere la constante producción de esos símbolos para que la vida ética sea posible. (CHU, p. 85)
 ¿Qué los determinan? Una decisión, que si bien comienza por lo particular, eventualmente apunta a lo universal. Dicha positivización de lo negativo (la producción de significantes vacíos) da visos de legitimidad a espacios discursivos que le son arrebatados al discurso hegemónico. 

La resistencia puede subvertir el discurso hegemónico con planteamientos particulares:
(...) la resistencia se convierte en política en el sentido de que empieza a apuntar no sólo a un oponerse a una instancia específica de dominación, sino que trata de poner fin a toda esa estructura de subordinación...  (HSS, p. 152)
Tal parece que la oposición cubana comienza a encontrar una articulación. El "gusano" se fue, pero queda una terca e incipiente oposición. Esa oposición ha podido articular una resistencia: precisamente el mensaje que aparece en Gusanos.
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* Laclau puede que tome el término "articulación" de Althusser quien con dicho concepto trató de demostrar que una contradicción dentro de una estructura no está "determinada" exclusivamente a un nivel (por ejemplo, el económico) sino que aumenta y disipa por por contradicciones específicas hacia otros niveles dentro de dicha estructura. Por tanto es "sobredeterminada". 

domingo, 2 de febrero de 2014

La maldita circunstancia de la adicción...


...nos acaba de arrebatar a quien encarnara a Capote, Gust Avrakotos, Caden Cotard, al padre Brendan Flynn, Lancaster Dodd  y a tantos otros personajes memorables que nos entregara con vocación camaleónica este señor de talento incomensurable para la alta escena.  En el 2013, pidió ayuda para prolongar su vida y sus triunfos. Hoy, 2 de febrero, con sólo 46 años, el viaje al nirvana no tuvo regreso. Descansa en paz, Philip Seymour Hoffman. (JR)