domingo, 10 de marzo de 2013

Umberto Peña/Casa de las Américas 2013: La Habana sesentosa cocinándose en las costillas de la historia

Sin título, 1965 (incluída en la retrospectiva de cdla)
Alfredo Triff

Acaba de exhibirse en la Galería Latinoamericana de Casa de las Américas en La Habana, la retrospectiva: Umberto Peña, regreso a un pintor visceral, con una selección de obras comprendidas entre 1963-1971.

La muestra de Casa de las Américas (Cdla en lo adelante) fue una oportunidad única de descubrir nuevas obras y direcciones del arte de Umberto Peña. Y aquí por supuesto viene la pregunta apresurada de muchos seguidores de esta obra: ¿es este su mejor momento? Es fudamentador sin duda, pero Peña está vivo y sigue produciendo desde España. La obra de los 2000 cuenta con varias exhibiciones y una crítica creciente en Europa. No es el lugar para hacer comparaciones, pero es necesario como punto de partida. En 1967 Peña tenía 30 años. En 1967 Peña se despeña.

¡Qué serían los 60 del arte cubano sin Peña!

El Peña abstracto (1961-63)

Abre la década con el juego de la abstracción. Una abstracción serena, laboriosa, algo ornamental,

Sin título, 1961? (incluída en la retrospectiva de Cdla)

...no lejana de la obra de Guido Llinás, conocido abstraccionista cubano de los 50. Pero lo abstracto no es lo que busca. Lo que sucede es que estando ahí no es eso, aunque  hacerlo es la única manera de superarlo.

Guido Llinás, Tión, fines de los 50?, óleo


Peña no cae en la trampa (su propia trampa) de producir una imagen trastocada de sí mismo. Intuye el reverso que acepta y rechaza. Tampoco se calla. No le hubiera sido posible, atrapado en el dilema de callar o estallar. Sin saberlo, Peña camina de la mano con Artaud ("la primera abstracción es el cuerpo"). 
 

In-fluencia y out-fluencias

Existe una teoría de las "influencias" que pintan al artista como un agente individualista y deciosinista. Muy simplista. Por supuesto hay siempre influencias. Tendencias vienen y van. Nada más fácil que asociar un "antes" con otro "después". ¿Y al revés? Los estudiosos llueven comparaciones, siempre diacrónicas entre mónadas aísladas entre sí del tejido social. Visto así, no se entiende que Peña pueda out-fluenciar a Tapiès, o a otro artista importante de fines de los 70 con quien comparte sintagmas: H.R. Giger. 


Es posible que ni Tapiès ni Giger conocieran la obra de Peña. La out-fluencia no tiene por qué venir dada ni por una decisión creativa, un encuentro consciente o una epifanía. L' esperit català I de 1971 de Tapiès es out-fluencia en un tejido super-sintagmático que ha sido realizado por el artista cubano cuatro años antes. El sintagma mismo está disperso. Peña negocia entre destilaciones y afinidades. Por cierto, Peña tampoco es dueño del sintagma pictórico, simplemente lo realiza antes. 

Otra out-fluencia peñana:

Alfredo Sosabravo, de su serie Anatomicum, 1976

Sosabravo simplifica el sintagma anterior en un manierismo setentoso derivativo. En ese contexto de mediado de los 70 la imagen sobra.
Volviendo a lo abstracto, tratamos de elucidar qué significa este momento en la obra subsecuente. El crítico Michael Fried ha dicho "abstracción es condensación". El teatrista Tadeus Kantor escribe en 1955, en su tratado La representación pierde más y más su encanto:
(...) en el arte existe un peligro conectado con el fenómeno, ignorado, burlado, inhibido en las regiones más bajas de la actividad humana, eso que rehuye clasificación racional.
Hay artistas abstractos cubanos reconocidos de fines de los años 50. La condensación de aquellos es una Cuba en plena ebullición capitalista de la modernidad. En los 60 es muy difícil abstraer(se) de la realidad revolucionaria (que además pide a gritos su realismo socialista). Será por ello que el abstraccionismo cubano se exilia (también el conceptualismo). Digamos que la abstracción en Peña es una forma táctica de camuflaje, incluso inconsciente, de acentuar aún más lo que se debe ocultar. Peña se apropiará de lo elemental/instantáneo de la realidad, comprensándolo en una forma soxual/cinética. Veamos de qué se trata. 


El tronco mutilado peñano

Hemos ido relacionando momentos sin secuencia temporal específica. El tiempo de la siquis no es lineal, tampoco lo es el tiempo del arte. Lo que vemos en la obra de arte no es necesariamente lo que se cocina conscientemente, que en lo pictórico, como en lo digestivo también hay regurgitaciones involuntarias.

El año 64 le da a Peña por las costillas. Calquiera se obsesiona con la caja torácica, que le viene al arte occidental desde Rembrandt, pintor, por cierto, preferido de Soutine -este último preferido de Peña.  Dato curioso: a todas las pinturas de reses colgando de Soutine les falta la cabeza.


Chaim Soutine, Costillar de res, óleo, 1925

Por esos días las costillas y los dientes de Francis Bacon hacían ola. Observen que en Figure with meat (1943), la cabeza del obispo funge como metonimia de la ausente del bóvido.
Francis Bacon, Figure with meat, óleo, 1943

Repetimos, no es necesario que el diseñador cubano conociera al pintor inglés o visceversa. Sin embargo hay Lenicas más cercanos en el aire...

Jan Lenica, Wozzeck, (1964-1968)

¿Qué busca Peña en las costillas? La armazón, gonfosis, la caja de las sorpresas.


Ocultar significa cubrir. ¿Y qué oculta la armazón? Una mala digestión.

Hablando de out-fluencias, esta litografía de Wilfredo Lam merece un análisis en referencia con la obra peñana que se aboca. El título Crucero negro se basa en un poema de André Pieyre de Mandiargues. Comparémosla con la que sigue y que la antecede por tres años.

Wilfredo Lam, Croiseur noir, 1972

Lam representa una forma totémica con ejes central y lateral (división favorita de peña entre 67-69). De norte a sur, cabeza y cuerno totémico (en peña, la pinga-dentata). De este a oeste, alas y una cabeza con dientes (en peña, como veremos, dianas/orejas/retretes). Salvando estilos, está claro que ambas piezas están emparentadas.  

La felicidad, 1969, óleo (no incluída en la retrospectiva de Cdla)

Mientras Lam se repite Peña está que arde.

Hay una condensación a otro nivel socio-político. Más exactamente, en el caso de Peña, lo político-sexual. Generalmente Peña no se comenta como un artista político. Con el lastre que nos embarga, es posible que el artista lo prefiera así. Pero es hora que eso cambie. El problema está en las etiquetas. Peña choca con el sistema y consigo mismo desde la imágen. Intuye que pintar es decir.

¿Qué domina la realidad cubana? El discurso + dar el pecho + la palma + el machete el fusil: todos falos castristas donde la semiótica castra. En un medio totalitario no puede dejarse de ser político (aunque se quiera). Qué traicionera: la utopía cocina inconsistencias, falacias, hipérbolas y oportunismos también el capitalismo). Descubre entonces que"El Hombre Nuevo es un huevo prematuro. Marx es humanista, Castro es castrista y Peña es peñano.

De la dentina al sarro, de la sonrisa a la mordida, del esmalte a la carie, de la muela al flemón. Lo sexo-dental amenaza con la mutilación. La vagina-dentata:

la vagina-dentata
Peña supera la figura ya explorada por surrealistas como Magritte y Dalí (Bretón era homófobo, Peña tampoco). Qué penetrante: ¡La pinga-dentata devora!

 Tú nooo, 1967, óleo (no incluída en la muestra en Cdla)

Vale la pena volver a los 60 tempranos para comprender el asunto. La gonfosis peñana es un proceso latente que aparece tan temprano como en Fragmento (1961). ¿Qué vemos? o mejor, ¿qué veremos más tarde? Una caricatura condensada, la costilla como comic congelado (clavícula, esternón, costillas y el rosado visceral). No aquí, no todavía. Por ello decía que lo abstracto en Peña es camuflaje. 


Tronco viene de truncus, algo mutilado, de/testa/do.

Fragmento, 1961, (no incluído en la retrospectiva de Cdla)

¿Y la cabeza? En el otro tronco.
El Peña matérico (1964-65) 


¿Cuál es la función ideológica de la costilla? Una olla tectónica de presión que derrite la materia social. Pero no hay "social" sin "sexual". Lsoxual, herramienta transformativa por excelencia. 

Hablando de ideología, se cocina El Hombre Huevo.

De la serie erótica, 1971, grabado (no incluída en la retrospectiva en Cdla)

Comparen el grabado de arriba con la elucubración matérica de la serie Buey (1964)realizada con pintura y petróleo (importados de la URSS).  

De la serie Buey, 1964 (incluída en la retrospectiva de Cdla)
Esto es lo que dice Peña que parece no decir: La historia de Cuba se funda en la melanina. No neguemos "qué negro" es ser negro. La prueba: el discurso ideológico de emancipación de los 60 no es negro: es blanco. Pareciera que Buey no es una exploración de lo negro, pero tampoco puede dejar de serlo (no es casualidad que ahora desaparezca el color). "No es acrílico, es un compuesto hecho con petróleo", nos explica Yoani Rivera, la amable restauradora de la Galería Latinoamericana de Casa de las Américas que nos da el tour del segundo piso, "un verdadero reto de conservación").



1965? (incluída en la retrospectiva de Cdla)
Lo negro en la historia de cuba es la historia del sufrimiento. La serie de torsos de arriba recuerda placas de rayos X. La radiografía del cuerpo soxual de una Habana sesentosa cocinándose en las costillas de la historia. 


El año 1965 marca el cierra el ciclo matérico:

Sin título, 1965, (incuída en la retrospectiva de Cdla)

Sin título (1965) es importante en cuanto a que demarca lo anterior e indica transición (la pieza ha sido restaurada por Yoani Rivera y traída del papel al lienzo). Ya distinguimos qué significa aquella gonfosis intuitiva de Fragmento (1961). El eje de las dos dianas, norte/sur, deberá rotarse 90 grados para asumir el eje izquierda/derecha. El contenido del pigmento se hace líquido, oleaginoso
 
Un costillar es una tupla de dientes, una dentadura es un costillar de pingas. 

(no incluída en la retrospectiva de Cdla)
El Peña soxual + la pinga-
dentata/alien (1967-71)

Cada costillar tiene 7 pares de costillas "verdaderas" y 5 pares "falsas". Tal parece que las costillas exhiben una dialéctica. Pero Peña tiene problemas con la dialéctica como tal. Por ejemplo, Hegel y Marx raramente hablan de lo sexual. ¿Por qué? No es serio. ¿Qué es lo contrario a lo serio? La anaideia cínica. Y la incorpora.


El cerebelo quasi-bucal (todo "cráneo" es una boca de ideas) justo en el momento digestivo de la cocina intestinal: Fooo. Se presenta un catálogo de hedores. ¿Habrá "peste a boca" en el discurso?  Todo cerebro supone un retrete de ¡Plafs! y Foo. En habanero sesentoso "tener cráneo" es destilar lo soxual

Sin título, 1968 (no incluída en la retrospectiva de Cdla)
Reflexionemos: ¿Qué proceso es más transformativo que la erección?

La anaideia peñana constata la erección del los cuerpos y las cosas. En este momento prolífico 1967-1968 Peña da forma pictórica a su obra más duradera

La revolución es un camuflaje de erecciones. ¡Qué viva el eretismo!

Sin título 1967, óleo sobre tela (no incluída en la retrospectiva de Cdla)

De toda esa violencia revolucionaria se "cocina" una alucinación soxual. En medio de un ambiente rojo y sórdido la pinga-dentata/alien de Peña sale del retrete con un discurso alternativo: ¡Plaf! Cada oreja/gónada del glande sicalíptico vibra en electroacústico escarlata (valga la sinestesia). ¡Plaf! Secreción fecal nauseabunda sólida o semi-sólida. La escena peñana anticipa Alien de Ridley Scott por diez años.  

Una pregunta que jamás se hizo el teutónico de Hegel: ¿habrá su mierda en la dialéctica?  

No puede ser coincidencia que sea precisamente en el marco de la ofensiva revolucionaria de 1967, año infame de la UMAP, que el arte de Peña despeña. No olvidemos, en 1967 ser homosexual constituye un acto de sedición contrarevolucionaria. Hay una frase del poeta Delfín Prats describiendo esa Habana kafkiana: (...) "Ser homosexual comportaba ya, desde el inicio ser distintos: Una raíz de rebeldía". 

Peña tiene que encontrar una vertiente formal específica que le permita digerir y defecar la realidad. El eretismo peñano encuentra en el Pop el medio idóneo. ¿Por qué? Es la razón cínica. Y ahí está la gran equivocación con Peña. Suponerlo "visceral" über allen, como hace esta retrospectiva de La Habana es un error. No culpo a los curadores de la muestra de que el contexto de la misma sea oximorón.  

Peña es un artista intelectual cínico: Un Diógenes que claramente se caga, mea y se masturba en la realidad desenfrenada de esa postrimería sesentosa del realismo socialista. Ese es el aporte más significativo de Umberto Peña al arte cubano.

Debió ser difícil para los aparatchiks segurosos comprender las claves peñanas: lo que es no es -y al revés. La misma ambigüedad de la realidad revolucionaria que peña digiere y vomita back a su circunstancia. 

Presentamos uno de los grabados más "en clave" de esta época:

Sin título, 1967? (no incluída en la retrospectiva de Cdla)

Arriba, la flecha/glande (de "no" a "no") apunta, a cada extremo, dos dianas/luego gónadas/luego orejas/luego retretes. Patente es la "negación de la negación" ---> afirmación hegeliano/marxista. Aparece entonces un tronco hipertiroidal, con fila de alvéolos gonadizados en pose de-palo-pa'-rumba, mordiendo el glande dialéctico. Este reacciona gritando frenético la doble negación ya comentada. ¿Dialéctica, rumba epiléptica? La síntesis del eretismo soxual.  

¿Qué indica una flecha en la física? Un vector con magnitud y dirección. Súmesele la  erección que es la síntesis epiléctica. ¿Y cuál es el miembro más erecto de la síntesis? La langue del discurso susodicho.

¡Qué tantas out-fluencias! Lástima que H. R. Giger no conociera a Peña. Su criatura alien hubiera gritado ¡Coñooo! al salir del estómago ensangrentado de Kane. Giger debió ser peñano.
 
La pinga-dentata/alien peñana saliendo del estómago de Kane, en Alien de Ridley Scott, 1979
La violencia soxual del proceso apesta. 

Foo muchas veces, 1967, óleo tela (no incuída en la retrospectiva de Cdla)

¿Cuál es la funcion del retrete? Peña transforma el tronco de-testa-do. Las costillas devienen en olla/retrete/excusado. Cunde lo biliar (el opalino y el verde lo informan). Se sucede la indigestión, el cloruro del discurso + el dióxido carbónico del aliento. Flatulencia y diarreas en curso. Foo, foo, foo. ¡La peste!

Diviértese el artista cínico y advierte: la dialéctica es cataléptica, la indigestión es sistémica, ¿y el discurso? Es-séptico. 

 Con el rayo hay que insistir, 1967, óleo sobre tela (no incluída en la retrospectiva en Cdla)

Con el rayo apunta al cuerpo soxual que se "autodigiere". Rayo en vector verde-biliar fungiendo como dialéctica es-séptica (léase como el cínico). Son dos piezas en que el tronco de pinga-dentata/alien de peña parece más amorfa y desquiciada que nunca: glande intestinal, sin epidermis, hinchado, secretando bilis, masticando el discurso del rayo. La repetición diaria, insistente, opresiva del "cumplimiento de las metas".

El rayo viene y se viene.  

   Con el rayo por todo, 1967 (no incñuída en la retrospectova de Cdla)

Difícil entonces hablar del placer. Este es el momento más crítico/existencial de la obra sesentosa de peña.Y la más rica.

Luego vendrán los cepillos dentales. La redundancia ex profeso peñana está en que un cepillo dental es así mismo una concentración en la plaza dental. En Sin título (1968) abajo, aparece por primera vez el cepillo/glande dentro de la franja verde-que-te-quiero-biliar. La lengua glútea acaricia el miembro semi-despierto dentro de un ambiente rojizo de arcos tropicanos, dentellados a-lo-Max Borges. La oreja/retrete biliar se deleita con música metálica de jazzband, que viene de cámaras aledañas; ecos repetidos de Pastilla de Menta.
 
 Sin título, 1968, óleo sobre tela

El cepillo tiene dos funciones: limpia los dientes a la vez que sodomiza la boca con pinga-dentata/alien Perla. ¡Qué saliva espermática real-socialista!

Hay un momento muy cinético entre 1968-1969 en que los cepillos/glandes eclosionan con molares, caninos e incisivos. Entre destellos verde, blando y púrpura todo se cepilla entre sí. Es la orgía-dentata de las concentraciones. Ahora la  figuración de Peña adquiere matices pasolinescos.

 De la serie cepillos, 1968, litografía a color

Puro gesto escatológico. Puro gesto bufo. El frotamiento cinético. ¡Qué tufo! ¡Qué herético!

La tortilla de los cepillos/gónadas producen resonancias reverberantes, ecos dinionisíacos, ditirámbicos. Estruendosa risotada propangante peñana, carcajada cínica que deja los dientes relucientes de la hipocresía real-socialista.

Vale la pena citar un pasaje peñano en Watt de Samuel Beckett apuntando al valor intrínseco de la burla:
Es la risas de las risas, risus purus, la risa riéndose de la risa, la que contempla, la que saluda a la burla mayúscula (...) la que se ríe de la infelicidad. 
El arte soxual de Peña de los 60 es modelo de una burla turbulenta contra el canto de sirenas y la indolencia en tiempos de guerra. Una mirada cínica, valerosa y necesaria contra la hipocresía y la sumisión al poder. 

11 comentarios:

JR dijo...

"Peña es un artista intelectual cínico: Un Diógenes que claramente se caga, mea y se masturba en la realidad desenfrenada de esa postrimería sesentosa del realismo socialista. Ese es el aporte más significativo de Umberto Peña al arte cubano."

En esta conclusión con visos escatológicos reside una tesis biográfica. La visión triffiana crea, sin dudas, un precedente para los próximos cateterismos teóricos en la obra de Peña. Pero merodeando los antes y después que menciona el autor y observando las imágenes cabe preguntarse ¿en qué tugurio kármico se habrán conocido Umberto Peña y Tomás Esson?

Anónimo dijo...

Pena es un gran artista sin duda, pero no esta un poco fuerte eso de la "Pinga dentada"? No seria mejor "Pene dentado" y se entenderia igual? (perdone pero no tengo acentos en el teclado)MI

Anónimo dijo...

Le agradezco la nota como amante de la obra de Pena que soy. Muy acertada y escrita de una manera muy simpatica.

atRifF dijo...

gracias, JR por tus palabras. esson es un león.

ano/primero, permiso, pene-dentato es -perdón- un dato demasiado comedido y florido, teniendio en cuenta la desfachatez del arte soxual de peña.

ano/segundo: gracias.

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo, estos no son penes, son pingas agresivas, subversivas, hambrientas...
merecido articulo a la obra del gran Peña.

Anónimo dijo...

VOlao Triff. Felicidades.

Anónimo dijo...

Triff que escribes? trabalenguas?
El se obseciona con el conocimiento como si a travez de este pudiera alcanzar la totalidad. No se da cuenta que la totalidad no se consigue a travez de intelecto. No se da cuenta que mientras mas quiere pretender saber mas se aleja de la realidad. No te da cuenta que etas enfrascado en una carrera perdida, que no ganara jamas y que ha escogido el camino equivocado?

Triff la sencillez es la clave de todo. Podra ser posible que un dia te levantes por la manana sin razonar y dar respueta a las cosas y ver el mundo que te rodea tal y como es sin questionamientos y sin pasarlo por el filtro de tus condicinamientos. podras vivir algun dia en paz contigo mismo? podras llegar a ser libre algun dia. please, mira oYE y calla! SILENCIO! SSSSSSSSSS!

atRifF dijo...

ano, gracias por tu acusioso comentario. lo siento, no puedo callar. pero eso tiene solución. no me leas. :)

Anónimo dijo...

Alfredo te felicito. Que clase de tabla tienes de responderle a este come m.

Anónimo dijo...

Muy buen articulo sobre la obra de Peña, bien ilustrado, merecido....
Lo he disfrutado mucho, gracias!

Anónimo dijo...

Buen texo AT , y por favor no te calles...