Wednesday, January 30, 2013

Qué rico el "disco volador" de Miami

Adalberto Delgado

Hace años estuvo de moda un bocado suculento en ese Miami de los años 60 de los pobres miamenses que antecedió al "cubano" o el "Elena Ruz". Me refiero al famoso "disco volador". Algunos "habitantes" de La Paloma* soñaban con montar un negocio para la confección de ese sánuich que gozó de tanta popularidad en La Habana de mi infancia. El deleite culinario consiste en dos tajadas de pan de molde, un huevo frito, una lasca de queso suizo bien fina y una tajada muy delgadita de tomate.

¿Qué lo hacía un "disco volador"? El recipiente que moldeaba los ingredientes así como el producto final imitaban la forma de aquellas naves espaciales que veíamos en los programas de televisión de los años 50 como Buck Rogers, Flash Gordon y algunas películas de Hollywood, donde nos mostraban los OVNI (objetos volantes no identificados). Pues el "disco" se ponía encima de una hornilla a fuego medio y se le daba una vuelta o dos hasta que el pan quedara bien tostado. Esta delicia se acompañaba con un buen batido de trigo (mi preferido). Señores, qué manjar.

Recuerdo que Yiyito, Lázaro y yo encabezamos la comitiva encargada de convencer al dueño del "Coladito" y el "Yumurí", restaurantes vecinos del área, y populares del hampa del Miami de los 60 y 70, a que los ofrecieran en el menú. No lo logramos. Sin embargo pudimos convencer al dueño del "Rey de las Fritas", que en esa época estaba en la 12 avenida con la ocho calle, en pleno corazón de la Pequeña Habana.** Qué vacilón poder llegar a pie desde El Palomar y ordenar un "disco volador".

Hay que decir que no faltó el cabrón que le diera "un pechazo"*** al propietario del restaurante, algo imperdonable para la ética del barrio  ya que el respeto a los negocios cubanos era sagrado por lo difícil que fueron aquellos años del exilio. Aclaro, no se prohibía dar "pechazo" a otros establecimientos en cadena, tales como "Royal Castle" o "Burger Inn". Romper la ética del barrio podía resultar en una paliza (o peor, una puñalada), amén de la expulsión del barrio, o de La Paloma.

¡Qué tiempos aquellos! Hasta otro encuentro "Palomeño"

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* "La Paloma" todavía existe en la 18 Avenida del SW y la 9 calle. Pueden informarse mejor sobre ese edificio célebre aquí en Tumiami. ** Muy cerca de donde un servidor mantiene su estudio, además de un espacio alternativo para las artes llamado "Contenedor de la calle Seis". *** Irse de un establecimiento sin pagar la cuenta.

12 comments:

Anonymous said...

ay que ricooooo! caballero y en la tiemda dollar de flagler y la 18 venden el aparato de hacer discos en 3.99! lo maximo!

Adriana López said...

Hi! Is it possible to contact the blog owner in relation to advertising?

atRifF said...

adal: voy a probarlo de nuevo. en mi infancia era tremendo "disquero".

JR said...

Que gusto tenerte por acá, Adalberto!
El disco volador se hizo tradición en Cuba. Era una delicia para los chamas, cuando yo lo era. Sobre todo el de queso crema Nela con dulce de guayaba Conchita. En realidad es un invento gringo de los años 40 y el repertorio que ellos tienen de los sandwiches hechos en los toas-tite es amplio. Uno que yo me he preparado es con huevo cocido con yema blanda. A morirse! Pero es rico el de jamón y queso, el de mantequilla sola y el de masitas de puerco. Este último, por supuesto, hay que acompañarlo con una buena fría.

atRifF said...

wow JR qué craneo.

IváN said...

Al final, tendremos que reconocer que Adal también hacía "música disco".

Miguel Iturralde said...

Yo también recuerdo los de queso crema y pasta de guayaba, una merienda idónea de a media tarde para los fiñes, pero las combinaciones son casi infinitas... saludos.

omu said...

la primera vez que visité miami a principios de los 70 fui a una cafetería cerca del Miami Senior High con una amiga que iba allí y elegí de la orgía cubana del menú un disco volador de guayaba y queso crema por lo exótico del nombre, y me acuerdo porque me quemé la lengua con la hirviente mermelada de guayaba. tanto que la tuve metida en el guarapo frappé de mi amiga largo rato, largo.

Miguel Iturralde said...

Ñó omu, tremendo giro erótico que ha dado el disco volador de quesito crema y guayaba. No te vayas a poner brava, es como encaja en la oración el guarapo frappé de tu amiga y el asunto de la lengua :-). Saludos.

RI said...

una delicia de post de adalberto!!! memoria, guapería y desparpajo. (y entonces el comentario de omu, es un banquete; se me ocurre que lo llevaras un relato de doble sentido de principio a fin -bueno, tú cultivas eso).

Anonymous said...

Qué mal pensados mis tumayambaneros... De verdad que aquello era un guarapito frappé, de ésos que hay q masticar y no chupar con pajita... Saludos. omu

Anonymous said...

adal me alegro mucho de tu regreso , desde k decubri la paloma siempre estoy al tanto , inclusibe he pasado por el palomar solo para imajinarme de las vivencia y los personajes de tus historia ,xk aunque llegue a miami en el 90 desde pequen.o son.aba con ese primer exilio de miami
saludo y regresa mas a menudo
r.b.