lunes, 14 de mayo de 2012

Hemos perdido $2,000 millones, pero aquí seguimos


Ese de la foto soy yo, James Dimon, jefe ejecutivo de J. P. Morgan, uno de los bancos más poderosos del mundo. Fue tomada hace un año, durante una conferencia de prensa. Entonces mi palabra era la biblia. En menos de un mes, desde que se dio a conocer la pérdida de $2,000 millones, las cosas han cambiado. ¡Y nada menos que en gestión de riesgos! Vuelve la letanía de las derivadas. Vivo horas de horror. Perder en este negocio es síntoma de incapacidad. Yo, Jamie Dimon, el ejecutivo de más prestigio después de la crisis de 2008. Cuesta abajo. Cuesta trabajo creerlo. J. P. Morgan era un modelo. Se hablaba de mi "estilo" gerencial como uno de los mejores de Wall Street. Con la mala noticia vuelve al tapete nuestra vida privada, nuestras fiestas, los viajes a lugares remotos, los yates, la colección de autos, las casas de verano, de invierno. Mis enemigos contemplan mi desgracia con Schadenfreude. Pero quiero que sepan que vengo de abajo. Soy hijo de un inmigrante griego. He luchado mucho para llegar aquí. Sí, tengo una personalidad extrovertida. Me gusta la atención, pero son rasgos de la personalidad que pueden ayudar al banquero. Especie de tipos fríos, maquinadores, oscuros: calvos con sonrisa malévola, como muchos de mis colegas. Cuando un banquero pierde, pierde. Ahora llueven las críticas: que el año pasado recibí un aumento de 11% para un paquete de compensación de $23 millones. Parece mucho dinero, pero mi trabajo lo requiere. De ahí mi argumento contra la idea de regular a Wall Street. La banca trae dinero. Lo que trae dinero es intocable. ¿Qué banco va a ser tan irracional para aniquilarse a sí mismo? Goldman Sachs sería la excepción. ¿Cómo demonios vamos a hacer dinero si invertimos agresivamente? El dinero fuerte está en la gestión de riesgos. Ah, señores, qué placer tan increíble manejar la incertidumbre de una amenaza que se cierne... ¿comprenden? El monstruo humano siempre le apuesta al riesgo. Basta que tengamos algo, por poco que sea y estamos listos para perderlo. La banca no hace más que evaluar, digerir esa posibilidad. Por años hemos creado modelos y estrategias para maniobrar y mitigar el riesgo con recursos gerenciales. Las variables son demasiado complicadas, a menudo escondidas en pliegues financieros, legalísticos. Es ahí que la banca financiera se hace indispensable. ¿Cómo transferir el riesgo a otra parte? ¿Cómo evadirlo? Lo más importante: ¿cómo reducir los efectos negativos del mismo? Y en caso que no haya otra alternativa, ¿cómo aceptar la consecuencia menos perjudicial? Pero de qué vale que les diga esto ahora. Sé lo que están pensando. Que eso es en teoría, y otra cosa es en la práctica. Acaso intuyen que mi argumento es falaz, que se basa en un regio ardid impracticable. Es decir, ¿cómo puede hablarse de "mitigar" el riesgo cuando es precisamente el riesgo de lo que depende nuestra ganancia? Dejemos a un lado esa especulación filosófica. El asunto es capear el temporal. No soy de los que renuncian en desgracia -y ya algunos comienzan a sugerirlo. El reto está en aceptar la pérdida, exhibirla como una medalla, la prueba paladina de que somos capaces de perder... para ganar de nuevo. Alguien lo dijo: "convertir el revés en victoria". Sí, hemos perdido $2,000 millones, pero aquí seguimos. Ya ganaremos de nuevo.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Este tio ha nacido predestinado por la Providencia para ser casi siempre un triunfador. Hay que dejarlo que siga ganando y perdiendo; despues de todo, es su juego, ha inventado las reglas y las trampas...... Que siga, que siga, antes de que llegue el M19, el fantasma del comunismo, el terrorismo, las maras, las bandas de narcocorridos y Paquita la del barrio a sabotearle tan glamurosas partidas. Saludos desde la estacion Renfe de Valladolid. Judith G.

Miguel Iturralde dijo...

Coño, el tipo es medio griego... por qué no lo mandan a Grecia para que con su know-how enderece la moña aquella. Saludos.

Anónimo dijo...

NO CHICO AHORA HAY QUEDARLE UNOS MILLONES MAS DE MIS IMPUESTOS PARA QUE NO NAUFRAGUE EL BARCO...VAMOS OBAMA SACA UNOS 53 MILLONES...

Anónimo dijo...

NO CHICO AHORA HAY QUEDARLE UNOS MILLONES MAS DE MIS IMPUESTOS PARA QUE NO NAUFRAGUE EL BARCO...VAMOS OBAMA SACA UNOS 53 MILLONES...