martes, 17 de enero de 2012

¿Nos queda futuro?

Ilustración de Tim Enthoven 



atRiFf

Nuestra noción de tiempo está dislocada. Se nos dice que vivimos en otra etapa de la "modernidad", pero sin embargo no logramos ponernos de acuerdo para resolver el desastre climatológico que se avecina. Tratamos al futuro como un simple "allí", sin propósito, que manejamos dependiendo de los antojos del mercado. Nos representamos una idea del pasado para proyectar un povernir de cartón-piedra. Allí se plasman esperanzas y pesadillas. Cada "post" que llega resulta "en pos de.".. una carrera consumista sin freno. En ese cuadro "feliz" brilla por su ausencia toda esperanza política y social ("¿y habría que tenerla?" nos dicen los expertos neo-liberales).

Cansados de la política (o la ciencia), para muchos el futuro está en la tecnología. La modernidad ha hecho de esta un dios. Porque no es ya la tecnología en función de la ciencia, digamos como progreso del conocimiento, sino, como en un cuento de hadas, la posibilidad de lo concebible que simplemente se futuriza. Con ayuda de la modernidad podemos hacer cualquier cosa y esa posibilidad nos da fe en la pantalla del futuro. La pregunta es ¿qué resuelve realmente la tecnología? Un ejemplo es el tratamiento de una enfermedad tan antigua como la tuberculosis. Hoy en día existe una variación del virus (XDR-TB) que es resistente a los antibióticos más fuertes. ¿Hemos logrado "eliminar" la tuberculosis, o hacerla -potencialmente- más fuerte? Por supuesto, sabemos que cualquier interacción del ser humano con el medio involucra tecnología. Lo que hablamos es de esa promesa capitalista futurista de la tecnología como liberación del yugo opresor de la miseria, la guerra y -acaso de- la muerte

En momentos de crisis como este comprendemos que la vida diaria está dislocada. Hablo no de la pantalla, sino del espacio vivencial de cada uno (ejemplo: el desfase entre cada instante de nuestras vidas con la velocidad de desplazamiento en cyberspace, el trabajo de cada día comparado con nuestros planes personales, esa diferencia aparentemente invisible entre el 1% y el 99%). Pese al poder e impacto de la modernidad y su vástago, el capitalismo, con su cultura humanista, instituciones ilustradas, ciencia, filosofía, etc, vivimos casi desamparados.

¿Nos queda futuro?

La realización del futuro no exige un NO revolucionario a lo anterior; tampoco significa reemplazar el presente con el pasado como candidato para un nuevo futuro. ¡Des-futurizemos! Resistamos la autoridad de los fundamentos ideológicos de la pantalla neo-liberal: "libertad", "bienestar", "progreso", "derechos", etc, deben ser revisados, no descartados, sino repensados. Las ideas fructifican realmente a nivel local. No hay nada más universal que mi entorno. Paso a paso,  socavemos ese tufo universalista/futurista indemostrable (primero, porque nuestra vida es limitada, segundo, porque no vivimos en todas partes al mismo tiempo; aunque cualquier idea al respecto llega de otras partes, distintas a la nuestra, y la idea se pierde "in translation"). 

Sí, hay futuro, en cada acto trivial del día que vivimos, el trabajo, los hábitos del diario, el ocio (¿qué es el ocio de hoy en occidente sino una ganancia para el mercado?), la búsqueda del conocimiento y de esa variable compleja llamada felicidad. Hablo de un presente diferenciado, al filo, con propósito, íntimo y selectivo. Buscarle un nuevo sabor que limpie lo amargo del presente.

El futuro no está allí en la pantalla. No lo estará. El futuro se nos ha quedado -casi- detrás.

16 comentarios:

Anónimo dijo...

Podrías explicar cuál es la "cultura humanista" del capitalismo.

Miguel Iturralde dijo...

La historia siempre ha pasado por períodos de crisis en los cuales, me parece, que la gente pensaría que había llegado el fin de los tiempos. Guerras de décadas, plagas, hambrunas y un larguísimo etcétera. Pero en esta aldea global que habitamos hoy, no solamente corremos el peligro de exterminarnos los unos a los otros, también la Tierra y sus recursos están amenazados como nunca antes. Por supuesto, uno repara en esto como partícipe de la sociedad occidental o moderna, o cualquiera que sea el término correcto. Un aborigen de Papúa Nueva Guinea no coge lucha con tales asuntos. Saludos.

A.T. dijo...

Ano: El capitalismo como hijo legítimo de la modernidad, se apoya en esa tradición humanista que heredamos del escolasticismo (salvo que el reino de Dios es siempre mejor que el del hombre en la tierra) y que da frutos desde el racionalismo. Por ejemplo, el mensaje de los fisiócratas es que el capital es la expresión de la razón humana en los asuntos económicos (es decir, el orden natural, la propiedad privada, la inversión del capital, etc).

Anónimo dijo...

Desde cuándo el capitalismo se traduce como cultura y, más aún, humanista? Esa sola frase hace de su texto un panfleto de una incoherencia mayor.

A.T. dijo...

Ano: no sé a qué llamas cultura o humanismo. Para mí, humanismo no es un término absoluto. Ejemplo: Para Heidegger o Foucault, "humanismo", es una maldición. Lo mismo con "cultura". Hay un poco de pinzas en mi manera de tratar el asunto. Pero anda y da razones (no seas tan... anal).

uno mismo dijo...

Vinimos a este pais en busca de libertad y mejor vida. Despues de unos anios uno se pregunta si puede haber realmente UN CAMBIO.

Anónimo dijo...

Cultura es todo lo que los humanos hacen en sociedad. No importa si la música que escuchamos es un narco corrido, una canción de Celia Cruz, Paquita la del barrio o Carmina Burana, toda esta música es cultura. Hay una cultura que consumen los ricos, otra que consumen los pobres. Hay pobres que aspiran consumir la cultura de los ricos, hay antropólogos que estudian la cultura de los pobres. Ahora bien, el término “cultura humanista” es un poco resbaladizo; toda cultura en principio es humanista porque la hacen humanos para otros humanos; generalmente cuando se habla de cultura humanista se refiere a la cultura del período Renacentista. En el Renacimiento no había capitalismo, pero si habían monarquías, estructuras económicas feudales; el humanismo o cultura del siglo de las luces solo era para el disfrute de la aristocracia (entonces, si haber vamos, tampoco era tan humanista)… Triff usa este término con sarcasmo, es muy obvio en el contexto. Lo otro que es lo más importante del artículo se refiere al futuro: la actual sociedad no muestra un claro ni humano futuro; sin embargo, no todo es tan catastrófico, nos queda la lucha local y la supervivencia de cada día como antídotos contra la inercia. Es un buen ensayo. Saludos, Judith Puto G.

Anónimo dijo...

Hay una contradicción en lo que escribí. Haber quién da con ella, no tengo tiempo para aclararla porque tengo que salir ya a Coral Gables en busca de mi futuro. Chao. Judith G.

A.T. dijo...

Gracias, Judith, tus palabras ayudan a comprender el presunto galimatías. :)

Anónimo dijo...

gracias triff, yo lo necesitaba. RI

JR dijo...

Que pregunta tan bien hecha, AT. Y que incitación a pensar, un sabio hábito en riesgo de extinción.

sonora y matancera dijo...

sin futuro no hay presente, y mucho menos pasado. el futuro queda entonces... en el iCloud personal de cada uno que se empieza a inflar ya. en qué tiempo estamos, esa es la pregunta que me hago yo, porque en serio que no sé, hace rato no lo sé.

A.B dijo...

El futuro es una entelequia que sólo incumbe al sujeto cuando éste ha recurrido a su pasado y su presente.
El primer concepto de futuro que tenemos como seres humanos es cuando descubrimos la imaginación como herramienta recurrente para sustituir la realidad. Jean Piaget lo sitúa en la etapa simbólica y Freud en la etapa sádico-anal.
Cuando ya hacia la etapa adolescente nos planteamos qué vamos a ser, es cuando primeramente nos hemos planteado el "qué hemos sido" para posteriormente "lo que queremos ser".
El futuro a partir de los cincuenta - es un tópico hablar así lo sé y no tiene mucho sentido pero veran porqué lo planteo así- : es el fracaso o la vuelta a los mismas herramientas que ya no nos hacen felices y entonces aparecen aquelas famosas frase - ésas sí tópicas de verdad- que dicen: "NO crees que hoy la juventud parece que no tenga futuro ni sabe a donde va...".
El futuro no es más que el sentido o valor que le dés a tu pasado y tu presente.

Amílcar Barca.

Anónimo dijo...

El futuro pertenece por entero al socialismo :)

A.T. dijo...

El futuro a partir de los cincuenta - es un tópico hablar así lo sé y no tiene mucho sentido pero veran porqué lo planteo así- : es el fracaso o la vuelta a los mismas herramientas que ya no nos hacen felices y entonces aparecen aquelas famosas frase - ésas sí tópicas de verdad- que dicen: "NO crees que hoy la juventud parece que no tenga futuro ni sabe a donde va..."

Bien Amílcar, pero no creo que se trata de un asunto de edad. "No tener futuro" es algo que puede pasarlo tanto a un joven como un viejo. ¿Qué es futuro? Una cierta capacidad del ser de verse a sí en relación con la muerte.

Anónimo dijo...

Bravo A.T.!! El futuro tiene que ver mucho con lo que dices pero cuando llevas la muerte al presente constante ya todo esta resuelto y el tiempo se vuelve uno.Ya ves hasta para morir o no hay que marcar el tiempo...sin perder el compas A.T