lunes, 31 de enero de 2011

6 lecciones triviales de Tunisia y Egipto




1-Hay susodichos que desgobiernan y pueblos que los soportan.


2- Para que el pueblo se rebele tiene que estar cansado, hastiado. 


3- La legitimidad del susodicho está dada por su permanencia en el poder.


4- El comienzo de la rebelión depende de una acción tan unánime como inesperada. No se vaticina, es repentina.


5- No hay revoluciones de viejos.


6- El forro susodicho está en pie mientras alguien se lo crea.

domingo, 30 de enero de 2011

Badiou y su bronca contra los derechos humanos (universales)

Alfredo Triff

El conocido filósofo Alain Badiou tiene una bronca formada contra los derechos humanos universales. Recientemente le dedicó al asunto su Huit thèses sur l'universel. Comprendo, se pueden tenerse reservas frente al discurso liberal de los derechos del hombre (algo que trataremos más adelante en otro post).1 Lo que me ocupa ahora es el método con que Badiou aborda el asunto.

Primero, hay una tensión entre la lógica y la ética badiouana. Para ello me remito a su 2da tesis. Y me permito cortar con tijeras el contenido para comentarlo. Subrayo en rojo los puntos y las íes:
No hay superación (sublación) universal posible (de la particularidad como tal). Es común hoy en día exigir que la única receta verdaderamente universal consiste en respetar las particularidades. En mi opinión, esta tesis es inconsistente. Esto se demuestra por el hecho de que cualquier intento de llevarlo a la práctica siempre se enfrenta a particularidades que los defensores de la universalidad encontrarán intolerables. 
Demostración obvia, hueca. El que hayan particularidades que los defensores de la universalidad hallen intolerables no le quita a la misma su peso normativo. Ejemplo: "La mujer debe tener derecho al voto" como principio es violado (en particular) en numerosos países del mundo. Ello no rinde su no-implementación como justa, precisamente porque se da por sentado (correctamente) que la mujer, al igual que el hombre, merece el derecho al voto.*
A fin de mantener el respeto por una particularidad de valor universal, es necesario primero hacer distinción entre particularidades buenas y malas. En otras palabras, se hace necesario haber establecido una jerarquía de predicados descriptivos. Por ejemplo, se afirma que una particularidad cultural o religiosa es deficiente, inmoral, etc, si no incluye dentro de sí el respeto de otras particularidades. Pero esto precisa que lo particular sea incluído en lo universal.
Pongamos por ejemplo la ablación del clítoris en ciertos lugares de África (recientemente  también en Colombia). Es obvio que la práctica cultural es obsoleta y absurda (el clítoris es un órgano con una función específica e importante para la mujer), peligrosa (muchas jóvenes terminan desangradas o víctimas de infecciones, etc.), traumática y falocentrista (la supuesta "castidad" que asegura la ablación es un recordatorio humillante de que el precio de la fidelidad femenina consiste en ser mutilada).2 En este caso es posible e imperativo incluir lo universal en la particularidad y afirmar que la ablación femenina es una práctica cultural errónea.  

Hay que prepararse para este truécano:
En última instancia, la universalidad del respeto de las particularidades implica la universalidad de la universalidad. Y esta definición es fatalmente tautológica. 
Lo que hace que la ablación femenina sea incorrecta no es que es una particularidad, sino que, en tanto que particularidad, viola un principio universal (violado todo el tiempo), a saber, que debemos evitar causar dolor innecesario a cualquier ser viviente. Lo que es particular es el contexto mismo (si es ablación, tortura, explotación sexual, abuso infantil, etc, etc).

Es por esa confusión lógica que Badiou dice:
Por lo tanto, es necesario mantener que todo universal no se presenta como la regularización de particulares o de diferencias, sino como una singularidad que se resta de predicados, aunque, obviamente, procede a través de los predicados. 
Bien, por una parte Badiou quiere que la singularidad se "reste", 3 (se diferencie), pero no hay manera de hablar de "resta" sin de cierta manera, universalizarla. Decir, como estoy seguro que Badiou afirmaría que "la explotación del hombre por el hombre es inmoral" no puede ser separado de particularidades (eventos) en que se explota. Es decir, la explotación no es inmoral solo porque ocurra en tal y tal lugar a tal hora. Es inmoral a cualquier hora, en cualquier lugar.

Por supuesto, el asunto se hace más complicado cuando Badiou deja la lógica y se dispone a hablar de ética:
"Mantengo que no existe la ética en general, sino solo la ética de verdades singulares, es decir, la ética relativa a una situación en particular." 4
Apliquemos la 2da tesis de Badiou contra el propio Badiou en su Ética. Creerse la oración de arriba (en rojo) es en sí mismo una afirmación mayúsculamente universal.

¿En qué quedamos entonces?

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*El uso de "universal" es confuso, nos remite a la normatividad de acciones independientemente de su tiempo y espacio. Por tanto, puede decirse que es cierto que "la esclavitud es inmoral". ¿Y es tal proposición independiente de su historia? Los romanos no pensaban que la esclavitud era inmoral. Puesto que no todo lo que es legal es necesariamente moral, puede afirmarse que aunque los romanos pensaran que la esclavitud era moral no lo era en realidad. Simplemente estaban equivocados en asumirlo. De ahí que Kant en su Crítica de la razón práctica elabora el llamado imperativo kantiano. Una acción es buena, justa si es universal y reversible. 1Más adelante abordaremos el problema implícito en el discurso liberal de los derechos del hombre en su version Lockeana, en particular en el Carta concerniente a la tolerancia de 1689 de John Locke. 2La explicación parece superflua, pero el punto es precisamente no suponer que algo está equivocado, sino probarlo. 3En lenguaje badiouano "restar" significa más o menos "purificar la realidad no al alienarla, sino retirándola de su aparente unidad, para detectar en ella las diferencias minúsculas, el término que desaparece y que es constitutivo de la misma". Vea de Alain Badiou, Being and Event, "The void, substractive suture to being", (Continuum, 2007), p. 66 4 Alain Badiou, Ethics, (Verso, 2001) p. lvi.

viernes, 28 de enero de 2011

Miles protestan en Jordania


Hoy por hoy, los mejores reportajes de la situación árabe, en Al Jezeera.
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El Bin Laden de la marginalización: El verdadero terror es la no existencia de millones de ciudadanos en el mundo árabe.
La verdad es que para países como Túnez, Argelia, Jordania y Egipto, Estados árabes pobres, que necesitan el capital Euro-Americano y las migajas del Fondo Monetario Internacional, el infitah (política de puertas abiertas) fue el modelo de gestión favorito para lidiar con todos los problemas. Pero en su seno se crían la codicia, la corrupción, el monopolio de una clase empresarial nueva sin lealtades y basada en "la botella" política.

Alisio y yo

Ernesto González

Me casé con Alisio, un guajiro de Palma Soriano, en una boda sonada hace veinte años. Cuando vi que me visitaba a menudo, me acariciaba mucho y se me quedaba mirando después de estar conmigo, como si no lo creyera, me dije: este hombre tiene pinta de bueno, aunque sea comunista y del partido. En definitiva, ¿qué tenía yo contra los comunistas? Sólo dos cosas: que Blanca Rosa Gil se fuera del país con todos sus boleros y que hubieran mandado a cerrar La Plácida. Y muchas de nosotras se casaron con los mismos militares que nos cerraron, y entraron en la jayalay.

Desde que me acuerdo, Alisio siempre me miró así, de esa forma bobalicona que para mí era familiar en el bayú. Los maricones que recogían las camas y cocinaban en La Plácida, o mis amigas envidiosas al verme vestida y perfumada, como una reina, bajando al bar a eso de las once de la noche, me miraban de esa forma bobalicona que me miraba Alisio. Primera vez que veía a un hombre de verdad mirándome así. No es que me estuviera viviendo con la mirada ni nada de eso, no. Era algo distinto. Alisio se ponía medio estrábico, se pone todavía cuando me mira. Me gusta verlo bizco, ¿qué rara es una, eh?

Feo sí era, es, lo sigue siendo y lo será; eso sí, y la peor cama de mi vida. No aguantaba mis meneos más de veinte minutos. Si se había tomado un trago, no los aguantaba más de media hora. Enseguida murmuraba dos ayes largos y terminaba como un bizco sonso dentro de mí. Alisio, le dije la primera vez que nos acostamos, Alisio, ¿ya? ¿pero será posible? No, no lo puedo creer... Y además me has templado con los calzoncillos y las medias puestos, yo no estoy acostumbrada a eso. Y no me has hecho nada antes de templarme. Nada. Y has acabado en unos minuticos. ¿Tú me estás oyendo, Alisio? ¿Qué te piensas que yo soy, eh? ¿Y ahora qué, Alisio? ¿Y YO QUÉ?

Discúlpame, mi amor, es que estuve el día completo reunido y estoy cansado. Explícame desde cuándo cansa estar sentado, Alisio. Explícamelo, que no lo entiendo... No, no me toques. Salté de la cama y me vestí. Estuve un mes sin verlo. Pero me estuvo cayendo atrás y mirándome bizco varias semanas. Como me tenía cansada, hablé con él. Logré convencerlo para que se acostara conmigo sin calzoncillo y me hiciera algo, antes, cualquier cosa, no sé, pero algo.

No le quedó más remedio que adaptarse a mí... Y yo a él, claro. Lo acepté en matrimonio, eso me tranquilizaba, por mis hijos y por mí. Estuve de lo más tranquilita con Alisio como quince años. De verdad que sí, yo misma no me lo quería creer. Cuando me enteré de que habían declarado inhabitable el edificio donde vivía Enos, lo invité a venir para casa el tiempo que demorara la reconstrucción, calculado al principio en seis meses, y que al final duró dos años. Espacio sobraba en casa y él, amigo de mi hijo, ¿cómo iba a irse con su hermana comunista y del partido y con quien no se llevaba, cuando podía tenerlo conmigo aquí?

Me sobraban los cuartos. Mis hijos habían cogido sus rumbos y me pasaba el día sola. Enos aceptó venir enseguida. Como me conocía bien, a los pocos días propuso trasladarme su clientela: Aquí sí podemos hacer dinero con tantos cuartos vacíos, me dijo. ¿Tú crees?, dudé un segundo, bueno, vamos a probar, diles a tus clientes que vengan. Mi vida se trastornó desde esa misma mañana de la mudanza de Enos. Lo acompañaba un mulato claro con unos tremendos brazos muy venosos, anchos, fuertes. Este es El Boricua, Yoly, me lo presentó. Ayudé a Enos a colocar su ropa en el closet, y puse la comida que trajo en los estantes de mi cocina. Enos y su boricua desaparecieron. Habían subido al cuarto situado encima del garaje, junto a la cocina.

Mientras seguía en mis trajines culinarios, oí a Enos, o a los dos, no sé, moviéndose sobre el viejo bastidor de la cama. Escuché unas patadas en el piso, como unos rodillazos, que anunciaban que lo estaban haciendo de rodillas, son rodillazos, sí, el mulato seguro está metido en Enos, empujando, no he estado con muchos mulatos pero se demoran una barbaridad. Ah, cómo se demoran, me repetí, sintiendo que regresaban mis deseos apaciguados de La Plácida. Una picazón me entró de la cintura para abajo, mis senos se endurecieron como rocas y la boca se me resecó. Tal parecía que estaba escuchando uno de aquellos boleros de Blanca Rosa Gil, que yo ponía en la vitrola del bayú antes de subir la escalera y enredarme en mi cuarto con Roberto, el amor de mi vida.

Enos y su boricua se demoran demasiado. Han cambiado de posición. Ahora suena como si resbalaran. Hay un cuerpo en el piso, debe ser Enos. Vuelven los rodillazos. Mis senos me pesan tanto que me doblan, me agotan. Entre mis piernas hay lenguas de fuego rojas, azules, negras. Mi boca está más seca todavía, estoy erizada. Suelto los cacharros que estoy fregando, halo una silla y acabo por sentarme a masturbarme en medio de la cocina, odiando a Alisio, inservible apurado, olvidada de Marieta, Cusi, Loreta y Valentín, que acuden al oír el revuelo que he formado y delante de los cuales finalizo aquella paja veloz, la primera de mi vida.

Caigo al piso casi muerta, rodeada de mis gatos, que aúllan espantados, y de mis perros que me lamen y ladran atacados.

jueves, 27 de enero de 2011

un condón térmico la vida


om ulloa
imagen: alen lauzán

un condón térmico la vida y sus puñetas (in)esperadas agitándote dentro del túnel entibiándote la sien de fiebres que alteran las dolencias corporales en una noche vieja de hospital-aria frialdad y deseos carnales a tu pesar corriéndote por las pupilas enfermeras que lo miran y te miran y nos miran y en medio de la blancura antibacterial no puedes evitar saltar a esa otra noche vieja —que lo son todas— de alegría artificial por dejar atrás lo que nunca se logra abandonar todo queda echando raíces en capas sobre cúpula-riot-rotten rememb-trances de hotelitos húmedos entre pérdidas y culpas mutuas, ya ves, ya no te acuerdas de mí y arranca otro año nuevo filtrando un deseo que durará, y lo sabes, ´til you kill it hasta llegar a aquél del tiempo al cuadrado y el gentío estupefacto en la hedionda ciudad matraquvillosa observando la bolabilis mirándonos de perfil en la efímera promesa del never-never chapoteando en medio de la bulla-masa infrahumana que centelleaba vahos rojizos ultramarcianos ‘cause there’re plenty starmen waiting in the sky y ya, ya dieron otra vez las doce entre tanto humo y hazy cosmic jive y los moribundos del icu duermen en la paz látex de tubos sueros gasas y te atreves a recordar por alejarte de aquí en pos del calambre que verifica la vida y ven anda pregúntame de qué color era tu desvestido bajo el disco ball del warsaw ballroom aquella vez que me dijiste que aguántame apriétame que my knees are shaking y fue eso antes o después de que empezara a alejarme sabiéndolo ya aprendido que it served me right to suffer alone por evacuarme en otro contenido e irse ella con ventaja llevándose su ulular trigueño de cursi bolero telefónico anda cariño mío cuelga no puedo anda cuelga no quiero o fue justo después de la noche del accidente y la sangre seca en la nieve y miro su brazo agujereado cien veces y lo rozo y aún tibio cierro los ojos a la duda de cuándo fue la de uvas resbalosas en la adolescente saliva fresca y arena fina fricción bajo una inmensa bluna azulmuna quejándonos desaforadamente que without a love of our own podíamos negar a dúo we got a thing going on o fue aquello justo después de la de una noche de copas con la ninfa del espejo narciso y las perlas de su madre enredadas entre alucinantes dientes vaginales bailando sonámbulos while talking in our sleep of youth y traición mientras la vida ya se-nos enfriaba se-nos calentaba se-nos extendía se-nos mentía y cambiaba dando vueltas saltimbanquis sin elasticidad como ahora sus coyunturas creyéndonos tan dueños de destinos desiguales amparando la mentira y el miedo por venir escoltado del sempiterno deseo carnal como único escape absoluta justificación para aceptar la muerte y partir canturreando en cualquier momento de un año cualquiera entre noche vieja nuevas noches como ésta que comienza con él que se-me debilita junto a su cuerpo que se-me asusta al escuchar las carcajadas de las enfermeras que celebran las doce y se besan indiscretas tras el cristal que me oculta con la mente en vuelo de sayas arenas bocas vahos carnes y en las pantallas los números suben y bajan se alteran se intercambian y se buscan a medio camino por llegar al estable que no alcanzas a ver en el fragmentado túnel térmico del tenso condón de la vida tan agujereado por el uso y el abuso

miércoles, 26 de enero de 2011

Rafael Soriano: Other Worlds Within, a Sixty Year Retrospective


Miami resident Rafael Soriano (b. 1920, Cuba) is one of the major Latin American artists of his generation of modernists, and one of the premier painters of Cuba. His work embodies a style best described as Oneiric Luminism by which Soriano combines a purely abstract form of light, form, space and shadow, with an interest in poetic and metaphysical impulses that drive our unconscious minds. Exhibition is organized by the Lowe Art Museum.

Curated by Jesús Rosado.

JANUARY 28, 2011 Lecture: 7 PM at Storer Auditorium, UM School of Business Rafael Soriano: Some Thoughts on His Painting Presented by Dr. Alejandro Anreus
Reception: 8-10 PM at Lowe Art Museum, 1301 Stanford Drive, Coral Gables
Cocktails by Bacardi $10 Admission
Free for Lowe Members
Kindly respond by: Tuesday, January 25, 2011
305.284.3603 or loweresvp@as.miami.edu

martes, 25 de enero de 2011

Rafael Soriano: Other Worlds Within a Sixty Year Retrospective


Foto: Pedro Portal
Diseño de catálogo: Arnaldo Simón
Curado por Jesús Rosado (pulse: notas del curador para Diario de Cuba)
Ensayo de Paula Harper (profesora de Historia del Arte en la Universidad de Miami) 

«Soy el lugar en el que algo ha ocurrido».--Claude Lévi-Strauss

Cuba ha sido cosmopolita durante mucho tiempo. Cuando Miami era todavía un pantano en el siglo XIX, ya La Habana era conocida como «el París del Caribe» y las conexiones culturales de Cuba con Europa y en mayor escala con América del Sur y del Norte, así como con África, han continuado, con interrupciones y obstáculos, desde entonces. Los estudiantes de arte de la Academia de San Alejandro en La Habana, donde Rafael Soriano se graduó de pintura y escultura, han recibido tradicionalmente una preparación muy seria en sus campos respectivos, así como en el más amplio panorama del arte occidental y de sus hitos y movimientos.

En la retrospectiva de la pintura de Soriano que se expone en el Lowe se encuentra una obra hecha cuando aún él era estudiante de San Alejandro —Flor a contraluz (Flower Against the Light), un óleo sobre madera de 6 pies de alto fechado en 1940— que muestra una juguetona exhuberancia y una sensibilidad escultórica en su sugerencia de una figura totémica independiente que es tanto animal como vegetal. Soriano llevó consigo su amplio conocimiento cuando regresó a su natal Matanzas en 1943 para ayudar a fundar la Escuela de Bellas Artes, junto con otros graduados que cooperaron en el proyecto, entre ellos su amigo de la infancia el escultor Rodulfo Tardo, conocido por los grabados de sus formas biomórficas abstractas. Hasta 1962, Soriano se dedicó a la escuela, de la que sería su director, además de profesor, entre 1952 y 1955. Estos fueron años de trabajo intenso y productivo y de felicidad.

(The article continues here)

Consolaciones con patria y exilio

José Luis Azaceta, El viaje, 1986

La consolación de la filosofía de Boecio nos pinta al autor del libro, el filósofo condenado, desesperado en su ergástula, conversando con una rara mujer que lo visita. Es Sofía, "mayestática figura" de ardentibus oculis, especie de Atenea, aunque su interlocutor no es Aquiles, sino un pobre mortal en busca de conocimiento.

Boecio ha luchado por preservar el orden de la institución política, y en cambio es condenado por lesa majestad. ¿Es eso justo? Hay sabor a épica en el discurso de los pensadores perseguidos. La mujer le  recuerda otros héroes, como Sócrates, Zenón, Canio, Séneca y Sorano, condenados a muerte por oponerse a la maldad.

Primera lección: La sabiduría cuesta caro.
"Si se me acusa de tan horrendo crimen, es precisamente por ti, que siempre has sido mi maestra (...) me conocen, imbuido en tus enseñanzas y dócil a tu disciplina. No es, pues, bastante que el culto que yo te he profesado no me sirva de nada, sino que es preciso además que tú también recibas los golpes con que a mí quieren herirme." 
 R. Alejandro, Aguamor de candifuertes, 2003

La ignorancia se premia. ¿Por qué?

El condenado se defiende, pero no hay defensa posible. La política es una ilusión. El proceso de Boecio parece ocurrir en otro topos. Por el momento, cada Séneca tiene su Nerón, cada Boecio tiene su Teodorico el ostrogodo.

En el Libro II la dama consoladora pronuncia un discurso proto-moderno, al filo del trauma freudiano: "Si buscas remedio a tu mal, es preciso que indagues en las heridas". Boecio hace gala de prudencia. Sabe que defenderse a sí mismo ante Sofía puede condenarlo, no en la carne, sino en el tribunal de las ideas:

Al final del Libro III, el condenado es capaz de leer la historia de su vida –alegóricamente- como una especie de descenso al infierno. Orfeo Boecio: ¡Deberás ganar la victoria de la mente sobre el cuerpo y sus pasiones!
"el deber no puede estar sujeto al vaivén de los humanos acontecimientos, siempre contradictorios; y yo, que sigo con fidelidad las enseñanzas de Sócrates, no puedo ni ocultar la verdad ni consentir la mentira."
En la causa está la llave. Boecio trata de comprender la desgracia, la razón de su caída. Para eso necesita ayuda. Lo vemos penetrando el sentido profundo de la vida.

Mientras Sofía, al filo, lo interroga sobre qué piensa de la providencia divina. Boecio responde que somos prisioneros de los caprichos de la fortuna. La mujer expresa su aguda opinión:
"Considero, en efecto, que más aprovecha a los hombres la fortuna cuando les contraria que cuando les favorece; pues si muestra propicia, engaña con sus falsas apariencias de felicidad; si es adversa, no puede menos de ser sincera, ya que sus mismas alternativas demuestran su inestabilidad."
Sofía, maestra consoladora, enfatiza que la causa (de la causa) acontece en un marco atípico casi épico. "Daré alas a tu espíritu para que se eleve hasta las cumbres; y disipada toda inquietud, retornarás sano y salvo a la patria". No la patria martiana)(castrista:
"Por muy lejos que estés de tu patria, ten presente que aún no has sido arrojado de ella; estás alejado, y si es que prefieres mirarte en el exilio, tú mismo te condenaste."
Pedro Vizcaino, Airplane, 2004

De la Fortuna hay que beber las dos tazas, la amarga y la dulce. Pero el destino del mundo no está dirigido por el azar, sino por Dios. Boecio quiere comprender la causa de su desesperación. El nuevo interrogatorio revela que el condenado ha perdido de vista su propio telos, su destino como ser humano.

Segunda lección: Siempre estamos viajando, desbordados en una cartografía de tinta invisible. Casi que nacemos exiliados.

El verdadero viaje es a través de la memoria (en este caso el condenado a muerte, con Sofía al filo de la navaja). El trayecto épico del conocimiento, contraste perenne entre la oscuridad y la luz, el descenso y el ascenso. Y cuando se esté en medio de la oscuridad recordemos que no hay nada más duradero que el amor, esa unión afectiva divina y humana que perdura y vivifica.

Tercera lección: ¿Y la muerte? La muerte no es sino un medio para un fin, telos que la virtuosa Sofía representa como fuente luminosa de bondad. La solución al llamado problema de la muerte es el amor.

¿Y la maldad humana? Hay maldad porque hay ignorancia. No es fácil. La sabiduría es difícil.

A veces hay que atreverse... aunque sea en balsa.
Armando Mariño, La balsa, 2002
"(...) sus ojos están ya hechos a las tinieblas y no pueden elevarse para contemplar la luz de la verdad que los ofusca, semejantes a aquellas aves cuya vista se ciega con el día y se aguza con la noche. Y mirando no a la realidad y orden de las cosas, sino a sus impresiones y sentimientos, imaginan que hacer el mal y quedar impunes constituye la felicidad."

Sofía concluye con la lección socrática -ciertamente paradójica- del conocimiento moral:
Ahora que Boecio ha aprendido a recordar su propio dolor (al igual que Orfeo), podrá ganar,siempre que sea capaz de tomar la rienda de su propia nave y volver... a la Patria.

lunes, 24 de enero de 2011

Dungen - Skit i allt



En Dungen (arboleda en idioma sueco), prima el espíritu de resistencia. La banda nórdica procesa un rock sicodélico de pretensiones melódicas con cierta gracia simongarfunkelesca, y sin embargo, aunque asumen el remake con desprejuicio, no se les podrá negar que infiltran un revisionismo ligero y refrescante bajo la sonoridad retro. Vibran con un timbre soft que recuerda en algún momento a Gary Puckett & The Union Gap o algún que otro ritmo londinense de los tempranos sesenta. Pero no caen en la trampa del pop convencional. Prefieren no vender y mantenerse alternativos.  Su pegada singular en los círculos de la música Indie, muestra una vez más que el rock sigue portando indeterminadas posibilidades de reciclaje. Grupos como Dungen o el australiano Tame Impala, por citar otro ejemplo, son garantes de la continuidad de la vigencia rockera. O para decirlo con más justicia, de la revolución acústica más larga de la historia. (JR)

sábado, 22 de enero de 2011

Gustavo Acosta: "HERE" (no está aquí)


Alfredo Triff

"HERE" es la más reciente muestra del pintor Gustavo Acosta, en la PanAmerican ArtProjects en Wynwood.
 
Hay que comenzar diciendo que "HERE" no está aquí. Al leer las palabras del catálogo de Irina Leyva, uno se lleva la impresión que Acosta pinta Miami. En efecto, Miami aparece en las pinturas. Y me permito apelar al antiguo y consabido argumento platónico de que no todos los que están son los que son: El son engaña.1

Por ejemplo: 


Gustavo Acosta, Bauhaus, 2010

El título arriba no se refiere a la estructura física diseñada por Gropius en Dassau. 


La correspondencia es indirecta. "Bauhaus" nos remite a algo más medular, modular, como Habitat 67 de Moshe Safde, conocida en la Habana como Expo '67,

Moshe Safde, Habitat '67, 1967

lo que apunta a la biografía (en plena guerra fría) del propio Acosta. No ignoremos que el "Miami" de Acosta opera como una Habana a la inversa.2  

¿la demolición de un posible Habana Libre?

¿la demolición de una posible Ciudad Deportiva?

Estamos en mundos posibles, asimtóticos, entre construcción y destrucción (muy bakuniano de Acosta, quien no es necesariamente anarquista). "Con" tiene de condensar, de amontonar. "Des-truir" es también amontonar e "invertir", sin lo cual no habría cons-trucción. Se trata luego de una destrucción ¡cons-tructiva!

Ayuda verlo como en video: Imaginen el dibujo abajo como una imagen estática,


a la que damos rewind y...


Lo que se cae se levanta de nuevo -y visceversa. ¿Adónde va todo esto? Acosta necesita volver. Nos invita a darnos una vuelta. Volver de nuevo sin la frente marchita. Una especie de re-volver.

Re-vólver, casi sugerido en The Symbol: No olviden, las apariencias engañan.

Gustavo Acosta, The Symbol, 2010

Jurgen Habermas, en su conocido ensayo "Arquitectura moderna y post-moderna" de 1981, investiga las posibles causas de la llamada "crisis" de la arquitectura de los años 80. Como Acosta, Habermas también vuelve atrás, al síntoma, lo no aparente (que en este caso sería el Miami que vemos en "HERE" de Acosta).

Habermas sugiere que ese estilo indistintivo y total de la arquitectura moderna, cuando toma por entero "los dominios de la vida" (casa, escuela, hospital, iglesia, cementerio, aeropuerto), no hubiera sido posible de no tener esta arquitectura una "lógica estética inherente": el funcionalismo ("la convicción de que la forma expresa el uso para el que ha sido diseñado"). Pero he aquí que el funcionalismo, más que función, uso, es una especie de "constructivismo" (un travestí vanguardista con una debilidad obsesa por el rectángulo).

Esta dualidad fatal, de acuerdo a Habermas, divide el programa de la arquitectura moderna y rinde lo urbanístico a los pies de una estética artificial.3

"HERE" parece defender una posición distinta a la del crítico alemán. Una re-vuelta moderna sería volver a lo  concreto desde el concreto.

¿Brutalismo Miamense?

Gustavo Acosta, Labyrinth, 2010

Labyrithn no es solo estructura. Es también luz citadina nocturna contenida, modularizada. A la hora de la función, cerca de las 11pm, los dos edificios están vacíos. ¿Puede haber algo menos "funcional" que un edificio de parqueos moderno? Un estacionamiento de automóviles por la noche = una lámpara gigante. Por tanto Acosta poetiza lo -casi- ilógico de la función misma.

Irónicamente, lo que hoy es un edificio de parqueos fue concebido originalmente por el gran maestro de ceremonias del funcionalismo como un edificio de oficinas:

 Mies van der Rohe, projecto para edificio de oficinas, 1922

Lo moderno tiene sus curvas, sus asíntotas, sus intersecciones cónicas. El pintor casi que comparte una "tercera tipología" con el teórico Anthony Vidler (...)  "que la estructura se desnude, que no le apueste a nada que no sea parte de su propio desarrollo racional".4

Des-nudar lo concreto es abrir nudos, tirar dados.   

Gustavo Acosta, The Blue Shade, 2010

Blue Shade apunta a un Miami-que-no-está-aquí. Las escaleras del edificio de parqueos nos remiten la función nula = ∅, inexistente, pues los usuarios no usan las escaleras (que apestan a orine y se consideran peligrosas), sino que suben y bajan el parqueo en elevadores.

"HERE", cual ficha en presente imperativo deja algo atrás. La muestra lo demuestra. In the Flesh, abajo, pertenece a un pasado reciente más literal, paisajístico, poco sicológico.

Gustavo Acosta, In the Flesh, 2007

One Day I found myself Building A Circus (no presentada aquí, aunque sí en el catálogo) muestra la construcción aún pendiente del futuro estadio de pelota de Miami. Aunque pintada en 2010, la obra parece cerrar un ciclo anterior más aéreo (allí Acosta miraba desde arriba, quien anda en avión gana en perspectiva, pero pierde en detalle).

"HERE" vuelve la noche, su soledad, su cautela, su concreto hermetismo:

 Gustavo Acosta, El Mundo de Dade, 2010

Por eso de buscar modelos, el Miami-que-no-está-aquí de Acosta no es el cookie cutter de los barrios marginales miamenses (sería demasido monótono), tampoco el racionalismo internacional (sería demasido capitalista financiero), tampoco el de las vallas de Venturi (sería postmodernamente acartonado), no el de las ruinas de Aldo Rossi, (sería quejumbrosamente monumental), tampoco el de Leon Krier, (sería demasiado nuevo-urbanista).

Acosta juega a la derive, lo que Lefebvre definiera como esa perspectiva única del caminante que transita los pasillos de concreto en busca de otro capítulo (el niño con su tic-tac-four).5 Darle la vuelta al laberinto. El lema no es llegar ¡basta de lemas!

Siempre llegamos.

Gustavo Acosta, Displacement, 2010

Siempre estamos llegando al aquí y ahora del presente,

Gustavo Acosta, The Highest Point, 2010

que es como estar delante de algo y adivinar ese otro lado que se va y no vuelve, y al que estamos condenados a volver a encontrar. 

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1 "... es lo más sublime para el alma divertir". Al son lo persigue ese mito engañador, no así al melisma del bolero, que "denuncia" la mentira. 2No tanto la idea de "ciudades hermanas" del arquitecto y teórico Rafael Fornés, como el de ciudades antípodas. Me refiero a lo aparentemente suspendido en el tiempo de La Habana revolucionaria, frente a lo siempre cambiante del paisaje urbanístico y capitalista miamense. 3 Vea "Modern and Post Modern in Architecture", The New Conservatism, Cultural Criticism and the Historian's Debate (MIT Press, 1980). En su ensayo, Habermas cita al arquitecto y urbanista Camilo Sitte quien alerta a esos que pretenden forzar el natural proceso de la ciudad: "¿Debemos acaso forzar un estado anterior en un contexto tan orgánico como el de la ciudad? La pregunta de Sitte le va muy bien a los defensores del llamado "Nuevo Urbanismo" propuesto por el arquitecto cubano-americano Andrés Duany.4Anthony Vidler, "The Third Typology", en Teorías y manifiestos, editado por Charles Jencks, (Academy Editions, 1997) p. 79. 5 Sobre la derive escribe Lefebvre: "El ámbito espacial de una dérive puede delimitarse con precisión o no, dependiendo si el objetivo es estudiar un terreno en particular, o si lo que se persigue es una especie de desorientación emocional. No ovidemos que ambos aspectos se superponen. La derive no es un estado puro, sino un estado de sorpresa". Vea Henri Lefebvre, Writing on Cities, (Blackwell Press, 1996), p. 107.

pacto sinocristiano (imagen comenta imagen)

Foto: Ramón Williams

viernes, 21 de enero de 2011

postliberalismo y postcomunismo cara a cara


En Diario de Cuba: La semana en una imagen por Iván de la Nuez:
Obama, a la espera de que la mezcla entre Coca Cola y Tiananmen produzca un cóctel llamado China Libre. Hu Jintao, aguardando por un tipo singular de Bloody Mary servido por una América totalitaria.

Postcomunismo y postliberalismo: cara a cara.

La foto dice más cosas. La fundamental, que para implantar el capitalismo no es necesaria la democracia. Ni para revalorizar el mercado del arte, recolonizar África, ocupar un asiento en el Consejo de Seguridad de la ONU… O que el crecimiento de China tal vez no se da "a pesar" de su orden tiránico, sino "gracias a él".

Algoritmo de los algoritmos

Ernesto González

O agua y giardas o cargad en cubos
o botones o zíper o hilo
o te gritan, pagas (siempre no hay cambio) y comes
o te emberrenchinas y hambre o Francés
o Economía o Periodismo o Pedagógico
o talco, un jabón, una colonia que huele a cocimiento
y una muñequita de trapo,
o bañarse con jabón de lavar
o desodorante de a quince centavos
o apestas a primate.

jueves, 20 de enero de 2011

Gabriel Orozco: La fama carcome las ideas

Black Kites, 1997 (un pre-Hirst, sin diamantes)

Alfredo Triff

Gabriel Orozco tiene una retrospectiva en el Tate. Y hay bulla con eso.* Pero me parece que se exagera un poco su poética. Orozco es bueno, podría ser mejor, pero ¿cómo? No creo que sea el genio como lo pintan (la pintura es distinta). Pese a esa teatralidad cultivada y sedada, muchas obras recientes de Orozco se me hacen débiles.

No las tempranas, ingeniosas:

La DS, 1993

Horses Runing Endlessly, 1995 

sino esta:

Ping Pond, 1998

o la que sigue:

Chicotes, 2010

El Orozco de ahora es más lúdico, sobre didáctico, bien analítico, casi aporético (en su mesa de pingpong con agua en el medio). Obra divertida, enrevesada futurodernista que en estos tiempos de crisis matérica se antoja dadaísta/tardía.

Orozco es astuto y frívolo, un reflejo del síntoma postmoderno, como si el caudal de ideas nuevas fueran desapareciendo en las ya usadas y reusadas. Detrás de la muestra de MoMA en 2010 se percibía una mezcla de agobio y soberbia, el juego al arte contemporáneo, casi serio, con sus opciones imponentes y reificadas (estilísticamente muy siglo XXI).


Matrix Mobile, (obra noventosa y gigante) ya comentada en miamibourbaki, derivativa de Horses y Black Kites 

Prefiero el Orozco temprano a este mediano-casi-tardío (¿cómo será en 10 años más al paso que va?). Lo triste es que Orozco no puede volver atrás: No puede hacerse menos didáctico (sería no-entrópico), no puede hacerse más Hard edge (sería muy rígido), no puede hacerse más NeoGeo (sería -no ocurrente sino- chistoso).

Alguien dijo: "La fama carcome las ideas".
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*Jessica Morgan de MutualArt.com publicita el show en su blog, arriba, como "funny, striking, and thought-provoking", palabras estudiadas, pero que en sí mismas no dicen nada, o casi nada.

miércoles, 19 de enero de 2011

martes, 18 de enero de 2011

La importancia de llamarse blog

Ernesto González

Una canción de Marta Valdés, compositora cubana imprescindible, asegura que “el mundo está al revés, resulta que me quieres”. El inesperado descubrimiento de una certitud imposible, marca de manera tan definitiva a la autora, que no duda en proclamar que el mundo TIENE que estar de patas para arriba. Las cosas no son como aparentan. ¿O no será que están cambiando siempre y nos dejan detrás?

No sé cómo Marta ve las cosas en estos momentos, pero estoy seguro de que no es partidaria de los manuales amorosos ni de los show to que pretenden enseñarnos hasta cómo darle vueltas a un destornillador. Para Marta, diría, el misterio develado que le desgajó esta canción es una especie de motor de vida, un cambio permanente, una sorpresa tras otra: buenas, malas y regulares. O imposibles pero ciertas.

Tampoco sé si mi admirada Marta tiene un blog. Me imagino que de abrir uno, sería con esa premisa de sentirse siempre descubridora, abierta a la posibilidad de que el mundo podría estar al revés, al menos a veces. Quizás invitaría a otros intérpretes o a músicos a escribir una nota (musical o existencial), y cuyas sensibilidades hacia los sonidos reflejarían una más enriquecida apreciación de la realidad. O invitaría a cineastas, que sumarían su capacidad de aunar imagen y sonido al acto poderoso de sentir la realidad en muchas direcciones y en muchos planos, para comprender la volatilidad de todo. O quizás hasta invitaría a un niño estudiante de canto a decir lo que le significa cantar.

Esta manera de construir un blog, a través del reflejo de visiones diversas aunque sea sobre un solo tema, parece la forma más útil y estimulante de disponer de una voz en la internet. Una voz que sería la suma de varias y que ostentaría una envidiable coloratura. La otra forma de “bloguear”, individualmente, funcionaría mejor de no existir esa insaciable hambre de novedad que nos han inculcado los medios de comunicación.

El análisis de esta hambre programada, que no real, paradójicamente, sí desbordaría las posibilidades de “bloguear” en solitario por un largo período. Sin embargo, hay escasos acólitos de estos análisis, son pocos los sobrevivientes al NOVEDICIDIO generalizado. Porque, en realidad, hablando en plata, ¿la mente de quién puede elaborar ideas interesantes, o quizás legibles, diariamente?, ¿cómo puede nadie colmar (calmar) nuestro INSACIABLE NOVEDICIDIO?

¿No será que nos están re-re-reciclando constantemente hasta volvernos consumidores consumidos por una sola novedad con nombres diversos? Si abriéramos, por ejemplo, un blog para contar las idas-y-venidas de Lindsay Lohan su rehabilitación/caída/prisión/rehabilitación/caída/prisión... ¿A cuántos otros famosos (deportistas, músicos, artistas o desconocidos boliteros) podríamos inclu en el mismo patrón de pecado y redención? ¿Y si agregáramos, al final de ese patrón el renacimiento personal en Jesús, como testimonia un ex-presidente, no podríamos en la práctica asegurar que TODAS LAS CELEBS (y hasta los boliteros) cabrían en él? La forma de tratar el tema cubano, por ciertos blogueros, es un buen ejemplo de NOVEDICICIO simplón, (con imaginación y buen gusto hasta un NOVEDICIDIO puede ser paladeable) y denota una ignorancia extrema.

¿Cómo pueden estar tan seguros de lo que dicen si no pisan suelo cubano desde hace cuarenta años? ¿O es que el día de ayer es igual al de hoy? Preguntémosle a la voluble Lindsay. Ella diría algo así como sí pero no. Esa manera rígida de ver la realidad a través de la historia personal, es una de las peores características del ego, que no puede desprenderse de la cápsula que ha creado para evitar contacto con la realidad-cambio. El ego no quiere cambios de ningún tipo, los detesta, porque eso implica desprenderse de su seguridad falsa, prefiere arrastrar el pasado y construir el mismo futuro psicológico, fijo, seco.

El ego carga con el odio sin saber que no toca lo odiado sino que se enajena a sí mismo. Y embargo, la realidad se mueve, lo deseemos o no. Y nos deja atrás. Y están aquellos que aunque no tengan ningún blog, son capaces de aceptar que el mundo puede volverse al revés algunas veces y darnos incontables sorpresas, buenas regulares y males, y con ello dinamismo, cambio, y por supuesto, mucha vida.

Por favor, si alguien conoce a la imprescindible Marta, exhórtenla a empezar un blog ahora mismo.

lunes, 17 de enero de 2011

El desliz patín de Vargas Llosa


Alfredo Triff

Después de leer a Vargas Llosa en su artículo "Lo Privado y lo Público" en el País me pegunto si el conocido autor de La fiesta del chivo no estaría bajo la influencia de algún soporífico para el catarro mientras escribía lo siguiente:  
Desde que comencé a leer sus libros y artículos, debe hacer de eso unos 30 años, me pasa con Fernando Savater algo que no me ocurre con ningún otro de los escritores que prefiero: que casi nunca discrepo con sus juicios y críticas. Sus razones, generalmente, me convencen de inmediato, aunque para ello deba rectificar radicalmente lo que hasta entonces creía. Opine de política, de literatura, de ética y hasta de caballos (sobre los que no sé nada, salvo que nunca acerté una sola apuesta las raras veces que he pisado un hipódromo), Savater me ha parecido siempre un modelo de intelectual comprometido, a la vez principista y pragmático, uno de esos raros pensadores contemporáneos capaces de ver siempre claro en el intrincado bosque que es este siglo XXI y de orientarnos a encontrar el camino perdido a los que andamos algo extraviados.
Olvidemos por el momento el resto del artículo sobre Wikileaks (con el que no estoy necesariamente de acuerdo). Ese no es el punto ahora. Comienzo con la segunda oración del párrafo arriba: "Sus razones (las de Savater), generalmente, me convencen de inmediato, aunque para ello deba rectificar radicalmente lo que hasta entonces creía."

Vayamos a la primera parte de esta insólita afirmación: "Convencer" viene de convincere, que significa vencer. Pero he aquí que no se vence solo. Aunque parezca contradictorio, para con-vencer debe haber un "vencer" de ambas partes. No importa que al final venza uno, se presupone un vencimiento mutuo, con-vencimiento, en que el ganador habrá ido "subiendo la parada" contra el otro (lo cual es ganancia para el otro). Visto mayéuticamente (el meeztikós socrático), esperamos una especie de parto. Visto como método, al menos esperamos un (de)bate (el "de" del lat. implica separación, el "battre" del fr., lucha), una lucha de dos en que vence uno (y ganan dos, ganan to-dos).* Quien se da -o siente- casi convencido, por-vencido, puede -y debe aún- ejercer como abogado del diablo, con el propósito (no solo formal, sino) metodológico de no dejarse duda al respecto que estaba equivocado realmente (es decir, que ha sido vencido por el otro). Entonces se habrá ganado (la verdad): se estará listo para rec-tificar.

¿Lucha Vargas Llosa o tira la toalla muy rápido? ¿Lo convence "el argumento" o "quien" lo dice?

No hay otra manera de explicarse ese convencimiento "inmediato" ("inmediatus", lat. sin que nada se interponga) vargasllosiano, "aunque para ello deba rectificar radicalmente lo que hasta entonces creía." ¿A qué viene tal renuncia crítica tout court?

Rectificar (de "rec", recto, "ificare", hacer) radicalmente: Vargas Llosa no ofrece resistencia con Savater. Para "rectificar" uno debe (re)conocer (ad)mitir. Se asume un proceso y todo proceso ocurre "en" el tiempo. Tiempo cronológico que toma que una idea se cocine en el potaje dialéctico. A no ser que el convencimiento tiene que ver con Savater más que con sus razones. Nuestro nóbel se percata del ad verecundiam y ofrece una -en el mejor de los casos- débil razón:
Savater me ha parecido siempre un modelo de intelectual comprometido, a la vez principista y pragmático, uno de esos raros pensadores contemporáneos capaces de ver siempre claro en el intrincado bosque que es este siglo XXI...
¡Lo que hubiera dado Sócrates por toparse en la Atenas antigua con interlocutores como Vargas Llosa!

O Vargas Llosa es savaterianamente crédulo, o Savater cuenta con poderes desconocidos.
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*La razón por la que es así tiene que ver con la meta del diálogo, que es (des)cubrir la verdad, que filosofía, lo opuesto a la sofística. Para Platón, la verdad, más bien "lo ideal" de la verdad, constituye una especie de línea ascendente, que va de la imaginación, pasando por la creencia (pistis) y la abstracción (dianoia) hasta llegar a la intelección (noesis). En el libro VII de "La República", Sócrates introduce la idea de que el conocimiento verdadero conlleva un proceso dialéctico. La República está de hecho consagrada a este ejercicio. Es el toma-y-daca de del proceso lo que hace que la verdad brille, que el conocimiento aparezca. Esa y no la verdad hipotética de los maestros de geometría, constituye la verdadera "forma" del conocimiento.

domingo, 16 de enero de 2011

Tengo una cuenta que saldar con el gobierno


La última semana ha sido la hecatombe. No puedo hilvanar las ideas. La culpa la tiene la gramática: Somos el pueblo. Me siento como si estuviera en un pantano. Las palabras flotan y no se amalgaman. No se hacen oraciones, las ideas rebotan, se rechazan. Yo soy el sujeto, qué hago es el verbo, en este calabozo es el complemento directo. Oigo mucho ruido y me está volviendo loco. Me llevaron a un salón lleno de gente. Me acusaron. Son verbos, ¿no? Ella me acusa. Una jueza. Una vieja abogada me quiere aconsejar. Me habla de la pena de muerte. La muerte es el sustantivo. El gobierno, otro. El sustantivo quiere engañarme y hacerse pasar por verbo: Matar. Me llamo Jared. Tengo un uniforme naranja. Naranja es palabra y también sustantivo y adjetivo. Una fruta. La naranja mecánica de Jared. Le disparé a un montón de gente. Un disparo en la mente de Gabrielle. Matar la mente, sabor a menta. Quieren cambiar la fonética, el peso de la gramática. La tiranía política. Matar el verbo. El genocidio. El abecedario del voto. ¡El voto que presida con el verbo! Yo soy Jared, un sujeto que recuerda.

Llamé a Ben y me despedí. En MySpace escribí Goodbye friends. Pasé por casa de Michelle. Necesitaba hablar con el verbo del verbo. Gabrielle es el diablo. Pienso que es hora de acabar con el gobierno. ¡Qué infierno! No, dije: Wassup. Michelle se viró y apunté a la cabeza. No. Solo la saludé. Pero ya no me fio de ella. Estoy solo. Somos el pueblo. Ahora recuerdo: A las 11:35 p.m. dejé un rollo de negativos en Walgreens. Estaba extenuado, afín a la víctima, buscando la lógica. Llené el tanque de gasolina y alquilé una habitación en un motel. A la 1:45 a.m. manejando a casa de los viejos me tropecé de nuevo con Michelle. Es amable, pero no es confiable. Quien confía se olvida, se distrae, se despista. De ahí la duda, luego el disparate, el engaño, luego la culpa y por último, el delito. La Constitución no se equivoca jamás. Nos convoca a cumplir. Asumir qué somos. Por ahí viene Tierney. Pobre Tierney, al menos sabía de gramática. Tierney es el pretérito perfecto junto a la preposición simple. Un día le hablé de la Constitución y me dijo: no me interesa la cuestión. Ni la política. En conclusión: un verbo que no existe. Lo llamé tarde. Estaba triste: Soy Jared. We had some good times together. Peace, out.

Volví a Walgreens a ver si tenían mis fotos. Vi el reloj de la tienda (a menos que no hubiera un reloj en la tienda). Pero ahí estaba, redondo con el borde negro. Lo hube de ver a las 2:19 a.m. Regresé al motel muy cansado y me metí en la cama. Me hube de despertar sobresaltado. ¿Habrían sido las 4:11 a.m.? Fueron las 4:12. Son las 4:13. Vuelvo a MySpace. Subo las fotos: Goodbye friends. Necesito balas. A las 7 a.m. pasé por Walmart. Vuelvo a las 7:04. Creo que allí compré el backpack y más municiones. O no fue allí. Hube de comprar las balas a las 7:04 a.m. Prefiero el pluscuamperfecto. Me hubo de parar un policía. Hube de decirle: disculpe oficial. Nada de interjecciones. Nada de exclamaciones. Nada de contracciones. El verbo evita las convulsiones. De momento, hubo de aparecerse el viejo. Jodiendo como siempre. Serían las 8 a.m. Hubo de imperar el qué: Que dónde estaba anoche, que qué me pasa, que qué me creo, que voy a terminar enfermando a la vieja. Contra el estado del qué la rebelión del NO. Le dije que no entiende, que no entendía. No es sólido en sus creencias. No comprende la importancia de la gramática. No repudia al gobierno. No es un patriota. Me quiso lastimar. Lo empujé fuerte: You’re full of shit! Lo dejé cacareando. El sujeto tiene que llegar. El predicado con el verbo debe luchar.

Son las 9 a.m. Somos el pueblo. Estoy solo, tranquilo. Todo está listo: Tengo 31 balas con dos peines, un cuchillo, mi tarjeta de crédito, la licencia de conducir y $55 en la cartera. Voy caminando cabizbajo, pensando y sopesando la verdad: Matar al diablo. Llamo al taxi. Llamé al taxi. Hube de llamar al taxi. Ya llega. Son las 9:41. We are the people. Tengo una cuenta que saldar con el gobierno.

este lunes


sábado, 15 de enero de 2011

Keiko Itakura, el idioma del detalle


Alfredo Triff

El diseño gráfico de hoy tiene la particularidad de habitar micromundos estéticos. Exclusivo, técnicamente idiosincrático, estilísticamente único: ese es el caso de la diseñadora japonesa Keiko Itakura.


Lo que llama la atención en Itakura es el idioma del detalle. El ornamento se hace tan denso que se convierte en contenido. No engalana el adorno, no es adorno, sino orden: Todo es borde, encaje, orilla, contorno exterior. Casi empalagoso. Entonces asoma la víscera hepática. Lo gástrico en Itakura se transforma en vellosidades ligeras, fermentos tímidos, filigranas livianas.       

Itakura dibuja su MINI (2010).

Hello Kitty (2006)

Itakuro pertenece a una corriente de diseñadores (Brian Chippendale, Nahiro Ukawa y otros) que buscan en el decorado ornamental un nuevo estilo. Como si el curvo ribete nos guarneciera de la urticaria del peligro. Optimismo ilusorio en la opulencia del detalle, desenvoltura del pormenor, rasgo mínimo, puntual, trazo minucioso en óvalo, suave, etéreo, infantil. Nube callada, resguardada de la ansiedad del terror (del horror), del estupor (del torpor) del honor del siglo enciernes.


Itakuro nos invita a su pompa de luz vaporosa, casi incorpórea, púber, neoplatónica. La nueva teogonía del gusto adolescente. Un GIFT casi divino.