lunes, 31 de octubre de 2011

"La puercada de Wall Street"

Así lo llama el conocido periodista Tom Friedman en su excelente artículo en el New York Times. Friedman apunta al último en la reciente lista de escándalos, Citigroup:
El caso de Citigroup ayuda a comprender por qué muchos estadounidenses han expresado su apoyo al movimiento Occupy Wall Street. Citigroup ha tenido que pagar una multa de $285 millones para resolver un caso que nos lleva a la crisis del 2008. Por una parte Citibank le vendió un paquete de hipotecas tóxicas a clientes que compraron en buena fe (Citigroup sabía que estaban a punto de ir a la quiebra) mientras que a la vez apostaban millones contra esas mismas hipotecas.
El resultado es que 15 compañías que habían invertido en la transacción perdieron cientos de millones mientras que Citigroup ganaba $160 millones. En el artículo, Friedman da rienda suelta a su decepción, y llega a involucrar al propio congreso:
El congreso se ha convertido en un foro de fraude legalizado. El grupo Opensecrets.org calcula que los servicios financieros de Wall Street, incluyendo bienes raíces gastaron $2,300 millones en contribuciones para campañas políticas entre 1990 y 2010, es deceir, más de lo que se gastó para salud pública, defensa, aricultura y transportación. Pregunto: Por qué tienen que haber 61 miembros en el Comité de Servicios Financieros? Respuesta: Quieren verderles votos all Street.

4 comentarios:

JR dijo...

Lo peor de todo y es donde yo veo la insolvencia de la crisis es que los que tienen que estar en la cárcel han recibido una segunda oportunidad bipartidista. El sistema está viciado por la adicción al dinero, por el soborno, el cabildeo sucio, la complicidad en el fraude y el robo al ciudadano. Estamos a punto de entrar en una segunda burbuja y las consecuencias serán imprevisibles, oscuramente catastróficas. ¿Habrá que sucumbir definitivamente a la desesperanza? ¿Habrá que asumir la abyección como un estado natural de supervivencia? Por este camino, entre Heidegger y la posibilidad de una razón metafísica tendremos que abandonarnos a una respuesta. O a una reacción, que es a lo que el alcance del pensamiento contemporáneo le corresponde.

Miguel Iturralde dijo...

Si este tipo de información pudiese presentarse pedagógicamente y transmitirse efectivamente por personas de confiabilidad probada, la base del Partido del Té se encogería en un santiamén. Saludos.

Octavio Guerra dijo...

Los culpables de esta crisis deben ir a la cárcel. El problema es que estos son los mismos que han construido nuestra civilización planetaria de corte occidental, que ha hecho saltar el desarrollo global en forma más que potenciada, para bien y/o para mal. Por ello, siento por ellos el mismo sentimiento de odio/amor que atrae a las multitudes hacia los malvados de la literatura, el cine y las telenovelas. No obstante, si bien su codicia ha impulasado la economía, la tecnología, la política y la cultura como nunca antes, también ha provocado las peores crisis económicas, sociales y políticas conocidas, sin escatimar las guerras más devastadores, para lograr sus objetivos de poder y control mundial. Y, por demás, para ello, han manipulado al 99% de la humanidad desde los medios, las tribunas, las escuelas y las academias. Pero, la historia ha demostrado que el ser humano no puede ser de otra forma, corruptible y corrupto. Y, los hechos históricos (no los cuentos de hadas de la propaganda de todas las ideologías) nos confirman que los líderes de todas las culturas han de ser humanamente extremos en egocentrismo, hipocresía, oportunismo, manipulación, codicia, abuso de poder y corrupción. Creo que las protestas están bien pero mi experiencia política me ha provocado un fundamentalismo cartesiano. Por ello, sospecho de quienes dirigen y financian estas protestas desde las sombras (esas carpas no caen del cielo). Sobre todo, los programas enarbolados por los "ocupantes" no son otra cosa que la otra cara de la misma moneda del Tea Party y otros por el estilo con sus mismas limitaciones, ingenuidades, utopías e irresponsabilidad. Creo que el único programa inteligente sería el sometimiento al imperio de la ley a todos los que especularon, cometieron fraude, inflaron burbujas y estafaron a todo el mundo desde la época en que Reagan desreguló la banca y las compañías de seguros en los 80 y mucho antes. No creo en "mundos mejores" ni en filosofías ni ideologías ni en líderes ni en movimientos políticos de cualquier ala. La historia me ha enseñado que todos los gobiernos del mundo son oligárquicos, desde el peor al mejor. Y, el menos malo de ellos es el estado republicano, democrático y de derecho, el cual hace trabajar más duro a los oligarcas para lograr sus objetivos. Y, creo que es posible mejorarlo para lograr poco a poco que cada vez más ricos y poderosos sean sometidos a la ley. Cualquier otro tipo de gobierno o ideología o movimiento lleva de cabeza al totalitarismo, sea caudillista, nacionalista, comunista, fascista, musulmán, oriental, tribal, comendero al estilo latinoamericano, en fin, mafioso. Y estos gobiernos nos conducen en sentido contrario al desarrollo social. Por ello, prefiero a los banqueros, aunque sean quienes también financien a estos últimos. Pero eso es otra cuestión aunque igualmente deberían responder por ello.

http://havanaschool.blogspot.com/

Miguel Iturralde dijo...

En contraste, este artículo sobre Noruega publicado en El País: El manual de la buena vida. Saludos.