domingo, 18 de septiembre de 2011

El jugo del juego

Guido Reni, Drinking Bacchus, 1623
aTriFf

Ayer, entre amigos degustamos un Châteauneuf-du-Pape 2005. El reloj da las 10:45pm. Joe Henderson improvisa en la sala al compás de Jobim. El primero le rinde homenaje al segundo, ya muerto, y no sabe que está a punto de morir. Es momento de entelequia alrededor del sabor. Es halagador que se hable del vino. Hay gente que toma y ya. Y hay muchos que toman demasiado rápido.

Hablar de vino es hablar de un jugo que es y no es. El vino es un juego que se supera siempre a sí mismo: Futuro de metas secretas en el seno de una sociedad de elementos en plena fermentación. Serie sucesiva de barriles diferentes que terminan siendo uno. Espectro líquido que ahora compartimos en seis copas. ¡Brindemos!

Que hable la cosa. Llega a la boca, en comunión de participantes y se cuela por las ranuras. Se espacia y propaga en en interior de las mejillas, impregna las papilas y las encías, el contagio llega a la nariz. Se sorbe aire, flor, arcilla y aguacero. Bebemos a sorbos pequeños.

¿Y el drama entre taninos? Una verdadera pelea de tonos ascenderá en columnas de choque sucesivas. Habrá que prestar atención a la madera, la tierra y la roca. El jugo será sol, aire y rocío. Qué reto ser uno médium del jugo. Improvisar fuera del yo. Ser jugo uno, desde el sabor (reserva a punto de escapársenos). El sabor es hermano de la fe. El diario de Soren Kierkegaard nos da la clave: La certeza se da en un infinito donde el yo no puede quedarse, pero a donde siempre deberá volver* (sustituyo "sujeto" por "yo").

Con el infinito en la boca, las palabras tropiezan, pero queda una hermandad con la tierra húmeda del otoño. La acidez del fermento se disipa en la lluvia que nutre los surcos del viñedo. Degustamos el terroir alpino, la niebla del amanecer en el campo, la sociedad de racimos maduros a punto de macerarse por la máquina, la alianza íntima y burbujante de bacterias, oxígeno y glucosa, comunidad de apogeo efervescente en la barrica, la espera líquida en el silencio frío y oscuro de la bodega.

Ayer, entre amigos, degustamos un pasado de edades, tradiciones y cuidado, duende líquido de granacha negra y muscardin en la botella. Zumo puro en la boca. 
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Vea The Journals of Soren Kierkegaard. Editado y traducido por Alexander Dru (O.U.P., 1938), p. 32.

12 comentarios:

Octavio Guerra dijo...

Concho, Triff,qué decadente...you can do it better!
http://havanaschool.blogspot.com/

JR dijo...

Delicioso post. Un lindo regalo para un dedicado cultor de los humores de la uva. Una gente, además, con un noble corazón, que se hace querer y quiere sin competencias. Y de los que tiene fe en el vino como categoría filosófica. Emotiva posibilidad de rebasarse para colindar con el otro. ¡Salud!

Anónimo dijo...

La etiqueta del post ("bazofia") justifica este fatal intento.

A.T. dijo...

Gracias, ano. La cosa produce ese asco.

Anónimo dijo...

Baco nos llama.

A.B dijo...

...a qué temperatura lo tomaste?. Mi primer viaje de novios fue en la Provence, fui a Avignon e hice el recorrido por el Roussillon y la Camargue. Tierras donde la garnacha ( no "granacha" no existe en español)el incipiente shyraz y el terret ( en catalán) hacían una combinación perfecta. En sí, era un vino de pueblo,no muy valorado, exceptuando la zona Papal. En EE.UU fue Robert Parker quien lo puso de moda. A mí me sorprendió en EE.UU que estuviera en los mejores restaurantes de Nueva York. De esta área (no zona...de hecho están más al sur) yo prefiero los Banyuls y el Muscat de Ribesaltes. Vinos elegantemente dulces aptos para cualquier hora donde el amigo necesite la escucha o deguste un buen postre.

X Gonzalez dijo...

Hay algo que no entiendo aqui. Quienes son los amigos, de que sociedad cual cofradia.

A.T. dijo...

Querido A.B.: La temperatura a punto, el dueño es un aficionado muy dedicado. Gracias por la observación ortográfica. Pero decir "no existe" sería una contradicción, pues ya está escrito "granacha" por primera vez. :)

X GOnzalez: Aquí los amigos son las cosas, que eso somos también.

Ano: No es bazofia sino bazof(í)a, algo al filo de la bazofia.

Anónimo dijo...

Poéticamente me has embriagado, Triff. Es un elogio, aclaro. Una delicadeza para estos tiempos que corren.

Anónimo dijo...

Puedo decir que nunca he leído tanta información útil sobre Blogger: t u m i a m i b l o g - Post a Comment. Quiero expresar mi agradecimiento al webmaster de este blog.

serpeagle dijo...

I have noticed through Time you have a noticeble (aficcion) between eating/food/wine and poetry/philosophy. It is a swift movement between the concrete and the abstract, two critical philosophical categories. Would you allow me to post in your blog a Video attached to a philosophical poem regarding the subject matter? Respond please to Serpeagle@gmail.com Gracias

A.T. dijo...

It is a swift movement between the concrete and the abstract, two critical philosophical categories.

Indeed.
Send your poem and name as comment here with your email and I'll turn it into a post. Thanks,