martes, 15 de marzo de 2011

¿Quién puede salvar al mundo de una fisión nuclear?


50 héroes anónimos se arrastran por laberintos estrechos con equipos especiales, en la oscuridad total, iluminando pequeños espacios con sus linternas, escuchando explosiones periódicas de gas de hidrógeno (que escapa de los reactores destruídos y que prende en contacto con el aire). Respiran a través de tanques y máscaras incómodas. Se visten de blanco, con trajes de cuerpo entero con capucha ajustada, lo que les ofrece escasa protección contra la radiación invisible y siniestra que penetra sus cuerpos. Son los sin-rostro, 50 operadores no identificados que han quedado atrás. Se han ofrecido para bombear agua salada sobre el reactor para evitar la fusión, el colapso que podría arrojar miles de toneladas de polvo radiactivo al aire exterior y poner en peligro a millones de sus compatriotas.