sábado, 31 de julio de 2010

dos poemas de Carlos Pintado

 (Nocturnes, de J.Whistler)

Carlos Pintado

OTHER WORLD, M.C ESCHER

Otro mundo me espera: soy la forma
que en el cuadro sin centro busca un ciego
orden de cosas, que es también trasiego
donde no hay ley, ni causa, ni hay la norma.

Otro mundo me espera: los flotantes
cuernos perduran, giran, se deshacen;
nunca sabré con qu
é metal se hacen
si mientras más cercanos, más distantes.

Otro mundo me espera: la ventana
en su mitad se alza, y mi prodigio
es quedar de este lado de las cosas.

Otro mundo me espera: la mañana
como un umbral de luz hará el litigio
de la noche que muere con las rosas.

 



VIAJERO, YO

El barco zarpa y soy aquel viajero
que de pronto me mira desde el barco.
Más que el viajero, soy su mano alzándose
en la luz de la tarde y contra el cielo.

Huésped de lo innombrable: su silencio
es una cuerda ardiendo entre mis manos.
El barco zarpa y soy el miedo entrando
como el agua violenta en el naufragio.

Qué posesión, qué rapto su delirio
hará crecer en mí flores de espanto.

El barco zarpa y soy aquel viajero
o su memoria entrando por los puertos.

viernes, 30 de julio de 2010

¿Arte o política?

 Mark Tansey, Still Life, 1982.

Miami Bourbaki le sigue el rastro a la letanía estético-política: Aparecen nudos y paradojas.

Understanding Teatro Buendía

El regreso de la vieja dama

Mayra Marrero 

El pasado viernes, pese a la amenazante Tormenta tropical Bonnie, el Teatro Manuel Artime llenó sus butacas con un público curioso por reencontrarse con un grupo de teatro de referencia obligada en el espacio teatral cubano de la isla, Teatro Buendía. Para los que ya lo conocíamos desde aquellos mágicos años ochenta, era curiosidad salpicada de nostalgia por una época de renovación, experimentación y búsqueda dentro del ambiente creativo. Flora Lauten, con un grupo de egresados del Instituto Superior de Arte, fundó Teatro Buendía en 1985 y comenzó a sembrar la semilla de su Teatro-Laboratorio, donde no es sólo un grupo de actores, músicos e investigadores que participan, sino es un grupo que colaboradora entre sí e intercambia posiciones dentro del proceso creativo. Lauten ha enriquecido su trabajo y a lo largo de los años se le identifica por su poética teatral, fundamentada en las escuelas de Grotowski y Eugenio Barba, las cuales tienen en común el cuerpo del actor como centro de la representación. Sin embargo, Barba, en su conocida Antropología Teatral, estudia el comportamiento del hombre a nivel biológico y sociocultural cuando éste se encuentra en una situación de “representación”. Agréguesele además que Flora Lauten enfrenta su proyecto, creando su propia alquimia teatral a partir del estudio de las tradiciones cubanas, la gestualidad y ritualidad que nos caracteriza: música, danza, palabra, gesto, jerga. Entrena al actor a partir de la búsqueda de su identidad, para deconstruirla en la representación. Con la creación de su grupo/taller no crea individualidades, sino que fomenta actores-músicos que colaboran e intercambian posiciones dentro del proceso de análisis e investigación de un texto o de una futura puesta en escena. “El regreso de la vieja dama” de Friedrich Dürrenmatt, con versión de Raquel Carrió fue la obra escogida por Teatro Buendía para su debut en el sur de la Florida. En la obra de Dürrenmatt, Clara regresa a “Güllen o al Pueblo donde se cultiva”; en la versión de Carrió, Clarita regresa a Gula (aludiendo uno de los pecados capitales descritos por Santo Tomás), al pueblo donde hay un placer desmedido por comer y beber. Clarita regresa para ayudar y cumplir un sueño de venganza. No ha podido olvidar, y ha perdido la capacidad de perdona. A partir de ahí la referencia a las tradiciones y contexto socio-cultural, los hábitos individuales de percepción del público variado, permiten la descodificación del texto dramático y de imagen, para adentrarse en la representación como un espectador activo, capaz de teorizar y desentrañar el tejido de conexiones y asociaciones que propone la puesta. Esta tragicomedia en la tradición del cabaret, nos trae una suerte de” Moulin Rouge” –tropical -recurso escénico disociativo y referencial- a los isleños que nos tomamos con desenfado la vida y hasta la muerte. La ubicación de este cabaret - trágico en un ambiente pretensioso de plumas, sombreros, pieles y capas, música pasional y estremecedora, lo emparienta a la cultura del sufrir riendo, al arte sentimental o al más genuino Kitsch. La artesanía teatral de Flora Lauten y su Teatro Buendía nos regaló una puesta en escena que evidencia la madurez del grupo: la preparación actoral indiscutible, la unidad en las actuaciones, lo certero en sus movimientos escénicos, el uso de los recursos escénicos con precisión, la voz de Ivanesa Cabrera e Indira Valdés en sus dos personajes, la capacidad corporal e interpretativa de Sandor Menéndez, y la correcta proyección de Alejandro Alonso. Dania Aguerreberrez se mostró tranquila, segura y sin alardes. De Leandro Sen destaca su corporalidad. De Carlos Cruz, su histrionismo. Todos ellos son los portadores del resultado de años de investigación teatral y búsqueda de un lenguaje propio al entorno geográfico en que se desenvuelven. La música es parte fundamental de esta dramaturgia y mérito de Jomary Hechavarría y Vidal Ricardo Labarca. Este teatro–cabaret-cámara se hubiera beneficiado de un espacio escénico más pequeño e íntimo; pero eso no fue impedimento para la calurosa recepción y la participación del público durante la obra; los aplausos lo atestiguaron. El entretejido artesanal e intelectual que urde hilo a hilo Flora Lauten, con su capacidad de aglutinar y crear, se evidencia no sólo en sus puestas en escena, sino también en cada uno de sus “hijos” que ya no están con el grupo, pero que recrean la poética lauteana y la vitalizan en sus proyectos. Eso sólo se logra con el peculiar don de su magisterio. 
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El grupo de visita en Chicago, de Sonora Matancera, en tumiamiblog
Otra en elNuevo, de Antonio O. Rodriguez

jueves, 29 de julio de 2010

Catalunya ha abolido la “fiesta” de los toros

Amilcar Barca 

Me crié con mi abuelo, catalanista y republicano, hablándome del pase de verónicas del torero, de la prestigiosa ganadería de los toros bravos de Miura, del mito y la elegancia de Manolete, de la bravura del Cordobés, o del porte de Chamaco. Los olés estaban cada domingo por la tarde dosificados entre los partidos de fútbol y la estocada final del morlaco por la espada del matador. Me fascinaba el traje de luces de la cuadrilla, y siempre me preguntaba el porqué de las medias rosas, el sonido de las campanillas y el origen tan peculiar del sombrero. Para más inri, mi sadismo se acentuaba cuando el picador menguaba la fuerza y la valentía del animal machacando el cuello del toro con una puya. Pero eso no es todo, soy un amante del estofado de rabo de lidia, corrí dos veces delante de los toros en la Feria de San Fermín de Pamplona, y como persona ligada al campo del arte no puedo dejar de vitorear la tauromaquia expuesta en las obras de Goya y Picasso. Mi último elogio –esta vez lo hice en privado, pues ya tenía una decisión tomada sobre este tema- ha sido ver torear a José Tomás: una figura que ha revolucionado y potenciado el mundo taurino en la última década. Pués bien, hoy se ha votado por la abolición de esta práctica en el Parlament de Catalunya y particularmente –reconozco que -no al cien por cien- me siento satisfecho. Las vivencias que he expuesto pesan en mi haber, pero hay que reconocer, literalmente hablando, que las corridas de toros son un espectáculo sanguinario, cruel y obsoleto. Y como cualquier avance social (a veces doloroso pues afecta a las tradiciones que están muy arraigadas) el no permitir que un animal sufra y que su sufrimiento sea expuesto al público, implica una regulación y, en este caso una prohibición explícita. Pero sería hipócrita, y para nada objetivo, si no expusiera que en esta negativa votada democráticamente, se esconde en una parte del panorama político catalán, un tema identitario al despreciar “la fiesta nacional española”. Siempre asociada al tópico “españolista”, del cual el pueblo catalán, en su mayoría, nunca se ha identificado. El sector más nacionalista se ha aprovechado del recorte que ha hecho el Tribunal Constitucional, y se ha “vengado”. El debate España versus Catalunya está hoy servido en toda la Península y en el panorama internacional. Dos animales simbólicos se enfrentan a veces en las respectivas banderas: el toro de España frente al burrito catalán. Hoy ya corre el chiste de que el toro ya no tiene que sufrir más, al menos en Catalunya, porque el rebuzne persistente del burro ha asustado a su matador y lo ha liberado de su saña.

miércoles, 28 de julio de 2010

Deducciones politológicas acerca del mutismo retórico en el discurso revolucionarista con trascendencias epistémicas en el estado actual de la celebración de las efemérides festivas inherentes al proceso de consolidación de la gesta de liberación nacional en Cuba

Jesús Rosado

Ya avanzada la tarde del 25 de julio del 2010, sonó el teléfono de Raúl y al levantarlo escuchó la voz avasalladora farfullándole desde el otro lado:

- ¿Así que mañana los medios esperan reformas? …Pues jódelos, Raúl! Que Machadito dé el discurso.
- Pero, Fidel, Machadito es muy aburrido.
- ¡Coño, Raúl, no comas tanta mierda!. No es más aburrido que tú. Haz lo que te digo. ¡Jódelos, carajo, jódelos!

(Post inspirado en la frase del colega Arnaldo M. Fernández: Los cubanólogos quieren hacer ciencia del comportamiento individual)

martes, 27 de julio de 2010

El (h)ombre (n)uevo


Texto e ilustración: Ramón Williams

Cuba es un inmenso taller en hora de limpieza donde se funde el hombre concreto del próximo siglo.

lunes, 26 de julio de 2010

Última semana del Festival Internacional de Teatro Hispano de Miami

Marilyn Romero en Por las tierras de Colón

Viernes y sábado 30 y 31 de Julio, 8:30 p.m., llega de Buenos Aires, Argentina, el grupo Timbre 4 con Tercer cuerpo, escrita y dirigida por Claudio Tolcachir. 
Lugar: Teatro Prometeo. Miami Dade College, Wolfson Campus, 300 N.E. 2nd Ave., Miami.
Boletos : 305.237.3262 / www.prometeotheatre.com 

El miércoles jueves, viernes y sábado 28, 29, 30 y 31 de julio respectivamente, a las 8:30 p.m. y el domingo 1ro de agosto a las 5p.m., Teatro Avante cierra el festival con Por las tierras de Colón, de Guillermo Schmidhuber, dirigida por Mario Ernesto Sánchez.
Lugar: Carnival Studio Theatre, Adrienne Arsht Center, 1300 Biscayne Blvd., Miami. 
Boletos: 305.949.6722 / 1.866.949.6722 www.arshtcenter.org 
(ambas obras en español; pulse para el program del festival)

TU ASTROGLOBO AQUÍ


Dña Edamame Guisant du Petit Pois 

La astrocritiqué de TMB hoy se enfunda la camisola esotérica, la chancleta de palo y el cabo de tabaco para hablar con el más allá y aconsejarles cómo “atraccionar” jevos y jevas pa´cá... 


ARIES: Los arianos no creen ni en su madre, mucho menos en espiritistas y santeros. Ellos dicen que el bembé pa'yemallá se lo pasan por el babalú ayé. Con gente tan descreída y tan chusma no se puede comulgar de forma civilizada, así que no les pongan velitas ni les hagan trabajitos, que no se lo merecen. Más bien escupan su fotografía y luego rocíenla con meaíto caliente. Ya verán, ya verán, cómo disfrutan de los deportes acuáticos. 

TAURO: El toro, con todo su simbolismo de animal machote, estoico y sangriento, es tremendo mariquita. Ve unos trapitos rojos y se fascina con tanto color. La vaquita que lleva dentro se muere de ganas por ponerse la capita. Los Tauros son devotos de Santa Bárbara bendita, maravillosa virgen puta. Eso justifica que sean tan cafres, desagradecidos e inmorales. Por eso, un despojo con ramillete de romerillo espolvoreado de guao y unos cuantos azotes en esas nalgonas vacunas no les vendrían mal. De hecho, eso los motivaría a caer flechados... o por lo menos abanderillados. 

GÉMINIS: Los geminianos chupan, pero no tragan. Y te lo dicen en el contrato que hay que firmar antes de con ellos follar. Claro indicio de que creen, pero lo disimulan. Ah, la magia negra… Yo los he visto poner vasitos de agua en los rincones y ofrecer manzanas podridas en altares varios, pero siempre cuando creen que nadie los está mirando porque admitir que son tan folcloristas derrotaría la ilusoria idea de que son intelectuales de alto alcance. Córtenles un mechón de pelo y embadúrnenlo de semen caliente de negro fogoso y me agradecerán los aullidos antes de que amanezca. 

CÁNCER: La virgen de Regla, alias Yes-mas-allá, protege a los gentiles cancerianos por aquello del motif marino. Dicen que a la virgen le gustaba, en su juventud, irse a la costa a coger cangrejos para metérselos en los calzoncillitos a sus hermanos menores. Medio sadista la neurosanta, que se deleitaba al oír el angustiado grito del revoltillo de huevos. Y así nos han salido sus protegidos, pero con cierto desvío a tendencias masoquistas. Así que pónganles ajonjolíes pegajosos en los púbicos mientras duerman y tiren con ganas al rato, que ni una ladilla rabiosa se compara al goce que experimentarán. 

LEO: Los leoncillos creen y, lo que es más peligroso, practican la fe yoruba con tanta devoción que cualquiera diría que los acaban de bajar del barco de esclavos. Son seres desprestigiados por sus mentiras, aunque se crean privilegiados y protegidos. A escondidas lo mismo fuman tabaco que toman café, que lo hacen de frente o de pie mientras hierven el agua del té. Changó es de ellos y también Obatalá, dicen confiados. Son diestros en la rumba, el toque del cajón de bacalao y, como buenos engañadores, en el chachachá. Para atraerlos sugiero húmedos talcos de opio afghano mezclado con ajo andaluz molido, crema de ácaros de colchón cubiche y flujos de adentro, pero de muuuy adentro. 

VIRGO: Ochún, la patrona virgen de la isla en vilo es Virgo, así que la tarea es remar en bote hasta que lleguen a esas costas más fermosas, o las más fermentadas, que a estas alturas… Si están del lao´acá, inviten a un macho mexicano, un bicho boricua y un niche dominicano para que hagan de los tres pescadores e invítenme a mí en el papel de virgen, que ya tengo listo el manto. Iremos todos en busca del jevón ideal cubano, de cuyo encanto y novedad ya no queda ni polvo. Y hablando de polvos baratos, móntense en el bote y remen y recen hasta que se les aparezca algo entre ola y ola. Y si no se hace ná, el esfuerzo quedaría subtitulado así en la contímpano literatura isleña: la des-nata-acción de la nanaína diaria. 

LIBRA: Los libritoides son hijos del placer que produce creer que existe la belleza y tener que vivir con ambivalencia para lograrla. Y pa' eso cuenten con San Lázaro, rey de los fiesteros, borrachos y pecadores, hoy diríamos craqueros, periqueros y orgíastas. Les gusta mucho perfumarse con colonias baratas y afeitarse entre las nalgas para que no cunda el pánico a la hora de la verdad. Bollitos de frijoles caritas fritos en manteca de puerco rancia les sanará la herida de la hernia estomacal y de paso, les abrirá el apetito sexual por los hors d'œuvre manuales. 

ESCORPIÓN: Los escorpiones se creen que en la carretera hay sólo una vía y por eso venden tanto su alma al cabrón de Satanás, que se aprovecha y los latifundea por sus inclinaciones de andar por vía doble. Son ingenuos o se hacen, ése es el enigma. Berracos escarabajos avasallados por su meaculpa, juran y perjuran. Para curarles el problemilla de la duda entre saya y pantalón, deben ingerir mucha proteína: polvitos de uña y lengua viperina rallada mezclados con el desayuno de jugo de papaya y espinaca a lo popeye; y en el almuerzo bistec de soya a la plancha con huevos bien duros. Ya verán que a la hora de la cena les agradecerán con creces la bien aceitada tortilla de bacalao con chorizo. 

SAGITARIO: Changó los gobierna y San Lázaro los rechaza, ése es el conflicto del arquero... querer ser luz y no tener la electricidad pagada. Se lo pasan de un bembé pa´l otro. Bailan, cantan, ríen y en su casa lloran, gimen y patalean. Si los quieren conquistar, prepárenles un boniato acaramelado rociado de grajo añejado con alfileres de cobre y cocínenlo a la hoguera de humeantes bagasos de cañas. El aroma ahumadito de tanto forro tropical le dará sabor al almidón duro de su montura y así confundirán el paladar del tubér-culo equino. Pa´que aprenda y no se las dé de fino… 

CAPRICORNIO: El niño de Atocha, ese enanito travesti y bien armado, protege a los chivos berrenchinos nacidos bajo el signo de la revelación oscura. Hurgan hasta que encuentran o la gente se cansa y se los da gratis. Y cuando les cantan las cuarenta van y se esconden bajo el manto del niño santo. Ayelé, ayelé, empiezan… así que prepárenles cánticos con fondo de la Aragón, pare cochero, y compren perejil seco, anís estrellado y hagan fricasé de coneja a la Yuca equivocada. Remedio santo pa´tanto guanajo. 

ACUARIO: La mujer en llamas encadenada a sus pecados pechos es el símbolo de este signo magníficamente maldito. Se esfuerzan por salir de la putridez del espíritu sólo para sucumbir en la de la carne. Picadillo sexual criollo a toda hora es lo que añoran. Despojos de faciales de pepino cucumbié en el vientre para apretarle el intestino, tés chinos para diábeticos que les aclare las entrañas, mujercitas dispuestas a cargar con sus maletas repletas de carga emocional y ya, cura eficaz. 

PISCIS: Éstos van por la vida con el halo de la Virgen de las Mercedes, dando y cogiendo vestidos de blanco, con la túnica marina siempre levantada. Claro que algunos padecen de abismales atrasos y llevan de la mano al encapuchado negro. Pero en fin, son gente de acción aunque compulsivos y adictivos. Lo que los salva es que aprecian el buen humor. Para atraerlos no hay nada más eficaz que el rechazo total, salpicado de indiferencia y olvido. Garantizo flechazo inmediato.

sábado, 24 de julio de 2010

Vuelve el comunismo (ahora como encarnación fantasmática)


 Lenin discursa (con Trotsky) en la plaza Sverdlov, 1920. Foto: G. P. Goldshtein.

Alfredo Triff

Algo tiene lugar en el pensamiento occidental de izquierda. ¿Alarmante? No tanto. Llamémosle sintomático. Se trata de otra vuelta al comunismo. Vayan aquí a una reciente conferencia con los "pinchos" teóricos de laizquierda actual, en el Instituto Birbeck, con Slavoj Žižek como organizador principal. Tómese este post de fin de semana como la introduccion de la discusión informal, nada estructurada, sobre este síntoma. 1
 
Comencemos, delanuezianamente, con el "antes" y "después" de la inundación: La caída del Muro echó por tierra el comunismo como singularidad, pero no como estado simbólico: De ahí salen los fantasmas.*

La caída del muro de Berlín, noviembre 1989.

Si alguno de mis lectores se preguntaran a estas alturas qué hay de rescatable en el comunismo, respondería --no mucho.2

Románticamente, podría hablarse no de un proyecto realizado históricamente, no en tanto que actualidad, no como una singularidad que comienza en 1917, si no como potencialidad: una "Idea" (ahora en mayúscula, y entre comillas, teniendo que ver con un proyecto ontológico, es decir, la idea del comunismo como subjetivización, que persiguen tanto Badiou como Žižek).3 ¿De qué se trata este proyecto? Para ello quisiera traer el ensayo La idea de comunismo de Badiou, publicado en Salón Kritik (traducido por Alejandro Arozamena).

Vuelvo a la pregunta, ¿qué es rescatable del comunismo? De acuerdo a Badiou:
Este es el momento en el que un individuo pronuncia que se pueden franquear los límites (del egoísmo, de la rivalidad, de la finitud…) impuestos por la individualidad (o la animalidad, que es lo mismo). Y es posible en la medida en que, aunque siga siendo el mismo individuo que es, deviene también, por incorporación, una parte actante de otro Sujeto. Llamo a esta decisión, a esta voluntad, una subjetivación. De manera más general, una subjetivación es siempre el movimiento por el cual un individuo fija el lugar de una verdad con respecto a su propia existencia vital y del mundo donde esta existencia se despliega (itálica AT).
Lo importante es la posibilidad de rescatar una manera particular de ver las cosas. Este proceso de "subjetivización" implica  aceptar esa verdad que es el comunismo como idea (no hay la verdad sino una verdad), como situación que pueda cambiar. Uno podría enumerar ciertas ideas como igualdad y justicia social implícitos en (repito la Idea, no la actualidad del proyecto marxista que terminara con la caída del Muro).  ¿Cuál es la idea de la "Idea"?
Llamo "Idea" a una totalización abstracta de los tres elementos primitivos, un procedimiento de verdad, una pertenencia histórica y una subjetivación individual. Inmediatamente se puede dar una definición formal de Idea: una Idea es la subjetivación de una relación entre la singularidad de un procedimiento de verdad y una representación de la Historia.
Ya sabemos que "Idea" es abstracción (Badiou es un platonista modernista cuyo proyecto se fundamenta en una ontología axiomática).4 Véase este reino de ideas existiendo en sí mismo como condición de posibilidad del ser en tanto que ser. Pero el filósofo francés no quiere caer en un idealismo platónico, de ahí que "la Idea" termine siendo encarnada en una subjetivización, es decir, una representación de la historia. ¿Y qué es la historia? ¡Sorpresa! 1- Un simbolismo vacío, 2- una construcción narrativa a posteriori. 5 

La caverna (El antrum) de Platón, grabado, siglo XVI.

¿En qué sentido tomar entonces esta idea de comunismo? Para ir al grano, haré un poco de violencia didáctica al texto de Badiou:
*...la palabra "comunismo" no puede ser un nombre puramente político.
*...tampoco puede ser una palabra puramente histórica (sin el procedimiento político efectivo, del que veremos que ella detenta una parte irreductible de contingencia, la Historia no es más que un simbolismo vacío).
*...tampoco puede ser una palabra puramente subjetiva o ideológica (la subjetivación opera "entre" la política y la historia, entre la singularidad y la proyección de esta singularidad en una totalidad simbólica).
*...la palabra "comunismo" tiene el estatuto de una Idea, es decir, desde el interior de una subjetivación política, esta palabra denota una síntesis de la política, de la historia y de la ideología.
*...comunismo es una operación más que una noción.
*...la Idea comunista no existe más que a orillas del individuo.
La conclusión de estos puntos es que "comunismo", si se trata de La Revolución Bolchevique, no tiene nada --o muy poco-- que ver con ese evento 5a (por usar el término preferido de Badiou) histórico/concreto que ocurre entre 1917-1989. "Comunismo" sería de ahora en lo adelante una subjetivización, una creencia que preservaría ciertos nombres (Lenin, Trotsky) a la vez que separaría otros (Stalin, Dzhanov, Beria), que olvidaría la Gran Purga de los años 30, el trabajo forzado en Siberia, la masacre de Katyn, etc, ¿para que nos guíe inmanentemente a las orillas del ser?

Hay en todo esto una profunda nostalgia. Hablando de singularidades, Badiou no vivió el comunismo en carne propia. Anticipo por tanto una caída. El sujeto que se llama Alain Badiou nos pide subjetivizar el "comunismo" como ideal, a la vez que se mantiene fuera de esa singularidad concreta y real llamada comunismo. ¿A qué viene ese olvido histórico? ¿No será por ello que para Badiou la historia es "vacía"? Aquí viene un párrafo nominativamente nostálgico:
¿Por qué esta consecución de nombres propios? ¿Por qué este glorioso Panteón de los héroes revolucionarios? ¿Por qué Espartaco, Robespierre, Toussaint-Louverture, Blanqui, Marx, Lenin, Rosa Luxemburgo, Mao, Che Guevara y tantos otros? Porque todos estos nombres simbolizan históricamente, en la forma de un individuo, de una pura singularidad del cuerpo y del pensamiento, la red a la vez rara y preciosa de las secuencias fugitivas de la política como verdad.
De los nominados al partido, saco a Espartaco y Toussaint-Louverture, que lucharon por su libertad y a Blanqui y Rosa ambos pensadores progresistas. Los demás pertenecen a otra categoría, que no merece la pena debatir aquí (y ya que hablamos de nominados: ¿y el Suso?).

Y tratándose de elegidos, se aviene ahora una alianza inesperada: El Cristianismo como fase tardía del comunismo.

Mantegna, Crucifixión, 1457.

Imaginemos un creyente, un cristiano. ¿Qué es un cristiano? Alguien que cree en Cristo. ¿Qué Cristo? ¿El individuo mismo? o ¿acaso el ideal de la encarnación divina en la carne, su sacrificio, muerte y resurrección? La primera pregunta apunta a lo concreto, la segunda a la Idea. De ahí que el ideal del cristianismo le sea tan importante a Badiou. Pero sorpresa: Si Cristo viene como figura Idealizada, el ejecutor de la idea es la certeza de la fe. Y el ejecutor de esa certeza epistemológicamente "nula" es nada menos que San Pablo (ex-asesino de cristianos).6

Rafael Sanzio, San Pablo predicando en Atenas, 1515.

Hoy por hoy, "comunismo" (léase post-cristianismo) no puede existir sino como subjetivización, i.e., idea hecha carne: Un creyente. No un político, no un miembro del partido comunista, no un seguroso, no un dirigente.

Aclara Badiou (y ahora tercio en el párrafo):
... la operación de la Idea donde el individuo encuentra el recurso consiste en ser "Sujeto". Así pues, se sostendrá lo siguiente: la Idea expone una verdad en una estructura de ficción. En el caso particular de la Idea comunista, operatoria cuando la verdad de la que se trata es una secuencia política emancipadora, se dirá que "comunismo" expone esta secuencia (y, por tanto, a los militantes de esta secuencia) en el orden simbólico de la Historia (recuérdese que la historia es vacía, AT). Es más: la Idea comunista es la operación imaginaria por la cual una subjetivación individual proyecta un fragmento de lo real político en la narración simbólica de una Historia (itálicas AT). En este sentido, es acertado decir que la Idea es (¡nos lo esperábamos!) ideológica.
El párrafo anterior es crucial para no malinterpretar lo que podría llamarse la provocación badiouísta.7 El comunismo queda reducido a una "operación imaginaria"/ideológica (literalmente a nivel de ideas). La cacofonía "Idea ideológica" juega el papel no de tautología, si no de función. 


Un sujeto comunista es ese que en el cual "el comunismo" encarna ("comunismo" en este caso como idealización). Pero entonces de qué trata el asunto... ¿una paja mental? Badiou quiere mantener una actitud militante de resistencia, a la vez que elimina cualquier instancia concreta en la que este nuevo "comunismo" pueda hallar cabida. De ahí este oscuro párrafo:
Debemos restituir esta Idea desligándola de todo uso predicativo. Debemos salvar la Idea, pero también liberar lo real de toda coalescencia inmediata con ella. Por Idea comunista sólo pueden ser señaladas, como potencia posible del devenir-Sujeto de los individuos, políticas de las que, en definitiva, sería absurdo decir que son comunistas.
¿Afirmar la idea como substracción (de todo uso predicativo) y a la vez evitar que la substracción desaparezca? Badiou quiere teta y sopa. Siguiendo ese hilo badiouiano, para liberar la "Revolución Cubana" de su historia infame, deberíamos olvidar -no ya la historia en que está inscrita (que es un vacío)- si no lo concreto del evento singular llamado "Revolución Cubana".

Fidel en la Sierra Maestra, 1957, Foto: UPI.

¿Qué me pide la Idea? Que olvide mi pasado y encima que saque fe para inventarme una experiencia que no fue (o justificarla como un impasse). Todo por darle cierto propósito ideológico a mi vida.  ¿Después de 50 años de castrismo? De momento esa "Idea", absoluta ella, abstracta ella, pura ella, separada de los mortales por el il-y-a,siempre suturando situaciones, ahora necesita encarnar en un mortal aplastado por el castrismo?


Andy Warhol, Mao, 1972.

No es toda esa apelación de nombres propios badiouiana una manera de legitimar los desmanes de sus propietarios en virtud de lo puro de "la Idea?" Y ¿qué pureza del il-y-a puede exhibir la Idea en tal desfile de modas ideológicas después de tal acomodación?

Digamos, pues, lo siguiente: la Idea del comunismo puede proyectar lo real de una política, siempre sustraída a la potencia del Estado, en la figura histórica de "otro Estado", siempre que la sustracción sea interna a esta operación subjetivante, en el sentido de que "el otro Estado" está también sustraído a la potencia del Estado, por tanto a su propia potencia, en tanto que es un Estado cuya esencia es desaparecer.
Tira y encoge, teta y sopa. Los nombres propios del panteón revolucionario de Badiou huelen a utopistalgia.

En La idea de comunismo Badiou se mueve entre la protesta, el axioma (su terreno preferido), y sobre todo la nostalgia y teatro (síntoma tres francés).8 La proposición de Badiou abre la posibilidad de un replanteo de la izquierda como futura contención a posiciones imperialistas que hemos visto proliferar en los últimos tiempos, particularmente desde 9/11, en un nuevo mundo unipolar capitalista y global: la política Bush, llamada War on Terror, que ha traído diez años de guerra de desgaste económico. La guerra que precipitó la crisis financiera de 2008. El reconocimiento por parte de esta izquierda intelectual que el proyecto actual del comunismo fue un fracaso, aunque tardío, es un paso positivo en el continuo camino de posibilidades de emancipación para el siglo XXI.

¿Existe acaso una tercera posición entre esta izquierda que vuelve atrás (aunque ideológicamente) al comunismo y la derecha populista del Tea Party? Por supuesto. Se trata de un activismo de tipo social y ecológico que pone en primer lugar un nuevo concepto de naturaleza como primordial.

Me he apresurado un poco: Aún queda algo por dilucidar, pero entre comunismo evental y comunismo fantasmático. (Continuará)
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*Con Badiou hay que evitar usar el término "real", ya que para Badiou lo Real es una categoría lacaniana. Real no es realidad, sino un estado fudera del lenguaje, fuera de lo expresable con las palabras, una especie de sublime kantiano, de nirvana yoga, de samadi budista. En término estructuralista -o semiótico- puede decirse que "lo Real" está fuera del lenguaje, es una simbolización imposible. 1 Publicaré más seguido sobre esto en mi blog personal Miami Bourbaki. 2 No la idea del comunismo, sino el comunismo en su singularidad, promesa que fracasó tan pronto como comenzó. Quisiera invertir el predicado del martirio que nos caracteriza. Acaso por lo tardío de nuestra "inundación", podamos aportar algo significativo a esta discusión.  3No hay duda que se trata de un plan que tiene origen en el pensamiento de Badiou de reemplazar la idea teórica y obsoleta de comunismo y marxismo, digamos como era entendida durante los años de Tel Quel en Francia en los 70 y principios de los 80. Qué hay de posible en esta defensa del comunismo, está aún por ver. Es entonces que uno se siente aliado a Leibniz y su principio: "este es el mejor mundo posible". De ser así, el caso Badiou puede verse como un último estertor del radicalismo del pensamiento de esa generación proteica del 68. 4 La ontología es la ciencia del "qué es", es decir, el il-y-a. 5 Lo vacío no es vacío para Badiou. Es todo lo contrario, el nombre propio del ser. En la meditación 5 de El ser y el evento, Badiou toma el conjunto nulo (∅). Este vacío "∅" es la "sutura", es decir eso que cierra la herida del ser. Vea Being and Event, (Continuum, 2006), p. 88, 89. 5aPara quien se haya familiarizado con la ontología badiouiana, apunto lo que podríamos señalar como "fallas teóricas a nivel evental". Me explico: Para Badiou, "Revolución de Octubre" es un Evento, pero no así "Toma del poder del nazismo". ¿Cómo? Observen este párrafo de
Žižek en que el autor eslovenio establece una distinción (a pie forzado) entre "Evento verdadero" y "semblanza de evento".  Si hay algo "seudo" aquí, es la justificación "a la cañona" que a nivel de Evento, separa "los malos" de "los buenos". Se me antoja ver a Žižek como vendedor de eventos: "Si es Evento tiene que ser bueno". Vea de Slavoj Žižek, The Ticklish Subject, (Verso, 1999), p. 161. 6 Este punto tomaría demasiado tiempo en esta exposición, baste imaginar que las recientes publicaciones de Žižek, y otros están encaminadas predicar las buenas nuevas de Badiou (Žižek lo ha llamado "nuestro Parmínedes") restituyendo cualquier cosa que huela a subjetivización. Ahora vuelven a la moda no sólo Hegel, si no el panteón idealista alemán, que incluye a Schelling y Fichte. En este nuevo paradigma post-comunista, el padre del marxismo pasa de máximo líder a fantasma en jefe. En la segunda venida del comunismo, Marx sans Engels, es rebajado, y tiene como compañía a Hegel. Badiou justifica así la destitución de Marx:

Este cortocircuito entre lo real y la Idea ha generado expresiones de las que hizo falta un siglo y medio de experiencias, a la vez épicas y terribles, para comprender que estaban mal formadas; expresiones como "Partido Comunista" o —y este es un oxímoron que la expresión "Estado socialista" intentaba evitar— "Estado comunista". En este cortocircuito se puede ver el efecto a largo plazo de los orígenes hegelianos del marxismo. 
 ¿Quién ocupa el lugar de Marx? El aliado más anti-marxista que pueda imaginarse (aprés la "inundación", todo es posible): Jesucristo. Cuidado que el cristianismo, en su segunda venida no es teísta. Es ateo. ¡Ah, Theos! 7¿Es realmente una provocación?  8 Además de filósofo, Badiou es un reconocido dramaturgo.

viernes, 23 de julio de 2010

Del velorio a la pachanga

Justo J. Sanchez

Enrique Teuteló e Iván Román comparten en Facebook que Univisión alcanzó puntajes superiores a ABC, NBC, CBS y otras cadenas el jueves en la noche gracias al programa “Premios Juventud”. Desconocen la trama del sainete. Mi ojo desincorporado (¿Raffaello?), observador de la realidad bananera, relata como la iglesia de San Miguel en la miamense calle Flagler se convirtió en un “casting”. Allí se empujaba la fauna: Plasencia, Asión, Los Niñiticos, Desmond, Ania Linares, todos explicando lo “afectados” que se encontraban ante el fallecimiento de Olga Guillot.

Las cámaras y los periodistas seleccionaban entre los histriones. Allí también con la farándula lloriqueaba Zambrano, el ecuatoriano seudoibérico que se llama reportero y del que no hemos visto un artículo o reportaje desde la caída de Roma. La competencia por el lente hizo que se registraran desmayos, “falta de aire” y otros artificios dramáticos. El espanto cundió entre unos respetables mexicanos –según me informa otra fuente- ante las interjecciones de “Sióooo” y “cállense la boca” durante el velatorio. El nivel de “afectación” trajo como consecuencia que muchos se afanaran en buscar abrigo y hospitalidad con los Estefan en República Dominicana.

Mientras “cuadraban” los arreglos pos Guillot, los desmayados, dolientes y llorosos no perdieron un segundo para sumarse a la “pachanga” Univisión. Guardaron los pañuelos lacrimosos, avivaron los maquillajes, tomaron un café y … al “Prix Jeunesse”, reunión de sabandijas. Como punto de aclaración: el lastimero espectáculo de la muerte y funeral de Michael Jackson no fue muy distinto a lo ocurrido en Miami salvo que elevado a gran potencia por el mal gusto y los compromisos comerciales de los monopolios musicales y el entretenimiento. Si algo ventajoso tuvo la desaparecida “reina del bolero” fue la ausencia del roba-cámara ex Padre Alberto Cute-ie.

Y me pregunto: ¿alguien tuvo tiempo de pensar cuál es la contribución de Olga Guillot a la canción hispana? ¿A qué obedece el estilo teatral en sus interpretaciones? ¿Qué nexo tiene el “feelin’” con la balada norteamericana coetánea? ¿Es la Guillot el umbral que lleva del bolero al “feelin’”? ¿Qué importancia tiene en Olga Guillot el acompañamiento instrumental? ¿Permitía libertad de improvisación “scatting” o la estilización musical o su personalidad arrolladora no daba espacio para ello? ¿René Touzet puede considerarse una influencia artística en la trayectoria de la difunta? ¿Cómo se enfoca la relación entre Olga, las D’Aida, Burke, Omara? ¿Existe alguna conexión con La Lupe? Ya sé que hacer pensar a Mauricio Tiki-Tiki, a Plasencia y al ecuatoriano “promotor-periodista” es pedir peras al olmo. Pedir a la prensa hispana este tipo de análisis es hacerles estudiar teoría de partículas subatómicas. El exilio histórico carece de antropólogos culturales o musicólogos que puedan mirar más allá de la notable y coherente labor de la chanteuse en sus denuncias al régimen de La Habana.

Quemaste la madrugada
con fuego de tu guitarra:
zumo de caña en la jícara
de tu carne prieta y viva,
bajo luna muerta y blanca.
El son te salió redondo y mulato,
como un níspero.

Jinete de la cumbancha:
¿Qué vas a hacer con la noche,
si ya no podrás tomártela.
¡Ahora sí que te rompiste, Mamá Guillot!

Sólo dos velas están
quemando un poco de sombra;
con esas dos velas sobra.
Y aún te alumbran, más que velas,
tu bata colorada
que iluminó tus canciones,
la prieta sal de tus sones
y tu cabello planchado.
¡Ahora sí que te rompiste, Mamá Guillot!

Hoy amaneció la luna
en el patio de mi casa;
de filo cayó en la tierra
y allí se quedó clavada.
Los muchachos la cogieron
para lavarle la cara,
y yo la traje esta noche
y te la puse de almohada.*
_________
*Fragmentos adaptados de “Velorio de Papá Montero” de Nicolás Guillén.

miércoles, 21 de julio de 2010

La política y la estética chocan

Miami Bourbaki comenta el reciente show en MAM titulado "New Work Miami 2010".

Foto de Miami Art Exchange

Mayambaneros, acudan a ver a Teatro Buendía: Ráfaga de energía y talento.

 


“… un extraño estado de felicidad…”. Así expresó Ivanesa Cabrera cómo se sentía, rodeada de cubanos… de allá y de acá, esas partículas de un mismo pero diverso color —tiznados y teñidos, nuestros pigmentos y melaninas varias salpicadas sobre un lienzo sinónimo, invisible pero palpable su irregular forma sinuosa de caimán. Ella nos lo dijo y se percibió sutil confesión de voz tímida que luego se convirtió en vozarrón melódico mientras que a cappella nos hacía suyos, recreando con sus compañeros del Teatro Buendía de Cuba estrofas de canciones que acostumbran interpretar en sus presentaciones por todo el mundo. Ella quien —como actriz principal de La visita de la vieja dama (obra que el Buendía presentará en el Teatro Artime de Miami el próximo viernes 23 de julio)— ya nos había conquistado días antes en las ocho presentaciones (de La visita y Charenton, ambas adaptaciones de Raquel Carrió) que el magnífico elenco del Buendía llevó a cabo bajo la batuta de su directora, Flora Lauten, durante el Latino Theatre Festival que cada dos años presenta el Goodman Theatre de Chicago, curado por Henry Godínez. Y allí estábamos —actores, dramaturga, directora, equipo de luces y sonido y los “groupies”, sus admiradores— en un pequeño apartamento chicaguense comiendo, charlando, bebiendo, riendo. Compartíamos, y lo sabíamos, un momento excepcional… un extraño estado de felicidad. Las presentaciones y las entrevistas oficiales ya habían terminado. En dos semanas en Chicago, el Teatro Buendía arrasó con la crítica local: TimeOut Chicago; Chicago Tribune: La visita; Chicago Tribune: Charenton; NPR. Y ya, esa noche después de la fiesta de despedida, empacarían sus pocas pertenencias y los múltiples recuerdos e irían al sur… casi casi a casa. Y al sur van nerviosos de qué van a encontrar. Se preguntan si habrá grupos de protesta. Les digo que no, que no se preocupen. A alguien se le escapa el miedo a la “gusanería”. Es muy joven y yo sé que la palabra es un “byproduct” generacional, un artefacto, trasto, armatoste, artilugio, mamotreto, cachivache, cacharro, clasificatorio de un medio siglo sin luces que nos estorba y obstaculiza el paso. Sonriendo, le digo que mis viejos son parte de esa “gusanería” y tienen todo el derecho a protestar lo que les dé la gana. Que para eso son libres de hacerlo. “Claro, es verdad”, me dice, “disculpa”. Y es que después del efusivo, triunfal y deportivo recorrido por Chicago no quieren que el debut estadounidense se nuble. Pero por jodedora no me puedo resisitir. Les digo que bueno, que el debut “estadounidense” ya se terminó… porque ahora van a debutar en Mayami, esa ciudad-estado considerada territorio libertino, desunido y totalmento desasociado. Otra muchacha me mira sorprendida. “Bromeo”, me apuro a aclararle y todos nos reímos. Les auguro éxito seguro en el Artime, y que sí, que se va a llenar, les repito, que la gente en Miami ansía ver buen teatro y eso es lo que ellos hacen. Sonríen, pero sé que la duda persiste. Aunque cansados, los miembros del Buendía no cesaron de brindarnos alboroto, cariño y agradecimiento durante varias horas. Allí, en el molote de gente, vi caras que hacía décadas no veía y muchos rostros nuevos. Pensé en los escasos cubanos que apenas se ven en Chicago, escondidos en los pliegues de la fría y gran ciudad. Sin embargo, ayer estaban allí, dándoles una calurosa despedida a personas que apenas acababan de conocer. Gente que sin embargo, ya eran “familia”. Y entre “nosotros los cubanos”, las amplias sonrisas bajo cachetes rosados y ojos brillosos de admiración de “los americanos”, amigos, “fans” y miembros del equipo del Goodman, perdidos con satisfacción en el zumbido del cubaneo, la comida y el trago donados por los allí presentes. “Así da gusto”, pensé mirándonos y recreándome en tantos espejos: “Así de sencillito y natural todo”. Por eso cuando al rato brindamos, después de múltiples abrazos comunales de despedia propuestos por Flora, me atreví a pedir que volviéramos a alzar copas porque estábamos, en realidad, presenciando “el futuro” y brindando por él. Y era cierto. Habíamos armado, sin apenas esfuerzo, la imagen de “nuestro” futuro en cuestión de horas, en latitudes altísimas y no tan foráneas. Y con ese auspicio, pues todo lo demás es muy posible.  
Mayambaneros: Acudan a ver al Teatro Buendía. Son una ráfaga de energía y talento.

foto de Mario R. Ponce 

domingo, 18 de julio de 2010

Mina – Esta vida loca / Carne viva



A Elio y Carlos

Con ella crecimos. Fue el soundtrack de ciertas adolescencias del corazón. Con su voz y sus baladas nos entrenábamos para sobrellevar las primeras vehemencias de la penumbra. ¿Quién no recuerda las ocasiones en que mientras cantaba, la noche se estremecía en escaramuzas desnudas? Luego, hecha letanía sin decibelios, nos aletargaba ahí sobre los borboteos de un vientre. La garganta de Mina funcionaba como un disipador de miserias, al menos momentáneo. Agradecíamos esa ofrenda de glamour antes de dejarnos caer desfallecidos en el camastro con la esperanza vacía. Sonaba Mina Mazzini en cualquier tarde de lluvia y el trópico en La Habana se trasvestía de Roma. La ciudad se hacía carátula pálida de pestañas largas y maquillaje de Caravaggio alrededor de las pupilas. Ahora basta este retorno para epitomizar esas memorias. Vigencia ausente refugiada en lo que fue. Como La Habana, ella también es una dama que desde ya renunció a reinventarse y ahora es sólo voz. Delicada, poderosa. Prescindiendo de escenarios porque no los necesita. Mencionar Mina, Habana y utopía en la misma frase es engrosar el testimonio clorofórmico de una época desquiciada y poco comprensible. Vivencias que al paso del tiempo han ido escapando cada una a su Lugano. (JR)

Yo hablo, tú escuchas


Del blog Desde la Habana, escrito por Iván García:

El barbudo Castro es un ion libre. Siempre lo ha sido. Su conducta es impredecible. Pronosticar cuál será su próximo movimiento en el tablero de ajedrez político es inimaginable para personas con las capacidades de Nostradamus. Pero algo en el escenario cubano huele a quemado. Hay una especie de cohabitación forzada. Poder bicéfalo. Gobierna su hermano, el general Raúl Castro, pero Fidel hace todo lo posible para distraer su gestión. Castro I se resiste a la jubilación. Sólo de palabra es “el compañero Fidel”. De hecho y derecho sigue siendo el Comandante Único. El anciano glorioso con manías de padre de la patria. El tipo que ve más que nadie. El estadista de nivel mundial. Un agorero caribeño que lo mismo predice el rumbo de un huracán, la caída del imperialismo yanqui, o su capacidad proverbial para presagiar hecatombes. Ahora su colimador apunta hacia una guerra atómica entre Irán y las naciones occidentales. Él lo está viendo.

sábado, 17 de julio de 2010

Eso que llaman amor para vivir

(viene de la página anterior)

Hoy, que he vivido una experiencia singularísima, desde el lado también angustioso de uno de los 7 mil 776 enfermos de insuficiencia renal crónica que esperamos en México por la generosidad de una donación, por cortesía viva o cadavérica, puedo imaginar aquella intensa batalla contra reloj, la movilización de seis equipos de cirujanos, anestesistas, laboratoristas, especialistas, enfermeras, trabajadoras sociales, camilleros, pacientes compatibles, familiares y ángeles de la guarda de unos quince candidatos, entregados a la urgente tarea de ganarle, si no la guerra, una batalla a La Muerte, esa Señora tan astuta que, de mil personas que se lleva con Ella, sólo una se le revira y cede sus órganos con nobleza extrema. La balanza de las apuestas no baja de millar a uno, y así resulta muy difícil derrotarla. Y aquel octubre aciago la vida ganó, gracias a Ale. Pocos meses después, en Los Mochis, Sinaloa, se fundaba la Asociación ALE, organización social sin fines de lucro que desde su origen hasta el sol de este jueves de julio ha apoyado el trasplante, ya felizmente realizado, de unos quinientos pacientes –trescientos de ellos con insuficiencia renal crónica, tercera causa de muerte en hospitales de México, según datos públicos del Centro Nacional de Trasplantes. A otros tantos, Ale no nos permite perder una ilusión que, sin el apoyo de la Seguridad Social y otros grupos filantrópicos de real y venerada misericordia, sería con suerte un bonito delirio por no decir una última quimera: el desesperado sueño de seguir vivos.

Yo sé bien lo que les digo: es “eso que llaman amor para vivir”, como cantó Pablo Milanés. Les cuento. El sábado pasado, a la noche, recibí una llamada telefónica de alarma y el domingo, en ayunas, un segundo y tercer timbrazo me advirtió que la hora había llegado, después de tres años de espera. Debía presentarme de urgencia en el Hospital General de México con todos los documentos en regla –más la totalidad de mis fantasías a la mano, pues soy de los tercos que aún creen que sólo la poesía explica los milagros. Una familia bondadosa había aceptado donar los órganos de un pariente en situación terminal, y yo era uno de los siete u ocho candidatos a recibir alguno de sus dos riñones.

Poco a poco, uno a uno, fuimos llegando y rápido nos empezamos a conocer de otra manera, a pecho abierto, pues en situaciones extremas no hay derecho a la envidia o la rivalidad –menos a la codicia. Cada cual veníamos acompañado por un familiar sonriente, solícito e incansable, y cargábamos con algún talismán para la suerte, oculto a buen resguardo en la camisa o la blusa. Como nunca olvido que soy padre, habanero y supersticioso, yo me apreté el pantalón con un cinto de mi difunto padre (recurso reservado para momentos especiales) y llevé un retrato tamaño pasaporte de mi hija María José en el bolsillo superior izquierdo de la guaya­bera, el más cercano al corazón. Ella y su madre, María del Carmen, se ocuparon del obligatorio papeleo administrativo y yo me quedé observando desde un rincón los diligentes desplazamientos de una tropa de médicos, técnicos y enfermeras que iban y venían por un hospital tan extenso que, además de doctores en medicina, los obliga a ser también maratonistas.

Yo los vi. Revoloteaban. El doctor Héctor Diliz, cirujano jefe de la Unidad de Trasplante, estaba al tanto de los más mínimos detalles, desde aprobar las camas donde habrían de internarnos hasta buscar en los almacenes las batas reglamentarias para entrar en quirófano. Al mediodía nos vimos un par de veces, desde lejos, porque él actuaba en muchas partes al mismo tiempo, multiplicado, y de cada rincón del Hospital General regresaba con un problema menos, con una solución más. Al aparecer y desaparecer, corriendo de un lado a otro, me sentí tranquilo por la simple razón de que si el doctor Diliz seguía aquí, allá, ahí, sus pacientes no teníamos nada razonable que temer. Es exigente, minucioso, perfeccionista. Luego vi al doctor Juan José Platas que caminaba sin mirar donde pisaba, atento sobre la marcha a los claroscuros de una placa de abdomen, mientras nos saludaba a todos por nuestros nombres sin mirarnos, como si nos reconociera por los olores de nuestros respectivos sustos. El experto cirujano sudaba. Ahora leía el jeroglífico de un electrocardiograma; después, un cifrado de laboratorio. El doctor respiraba profundo. Platas es de oro.

Y vi a la delgadita Mónica, la enfermera que ama los poemas de Benedetti. Llegó veloz y lista para la pelea (¿lo hizo en patines?), sin importarle un rábano haber tenido que suspender su merecidísimo descanso de fin de semana. Vestía con orgullo su inmaculado uniforme aún húmedo, pues ni tiempo le había dado para plancharlo en casa. Bailaba al colocar los sueros en los ganchos. Bailaba al pincharnos las venas. Mónica bailaba. Vi al doctor Alejandro Luque, joven internista, pendiente de las pruebas finales de compatibilidad sanguínea, como campeón de tenis que juega en varias canchas a la vez y en todas responde los pelotazos de La Muerte disfrazada de traicionera diabetes o de enemiga anemia o de fumadora empedernida. Y vi al doctor Luis García, cirujano, que ese domingo sólo lamentaba perderse sus boletos comprados para asistir a la final del campeonato mundial de fútbol; sin embargo, como es hombre que lo sabe casi todo sobre las cosas simples de la vida, que son las realmente hermosas, se atrevió a pronosticar en voz alta que México vencería a Uruguay 2 riñones por 0.

La doctora Alejandra Cicero, cirujana, tiene que ser una muchacha muy bella porque aun en ropa de quirófano se veía luminosa. Estaba tan contenta con el giro que habían dado los acontecimientos que alguien no informado de lo que allí sucedía pudo suponer que ella iba a asistir esa noche a una fiesta de disfraces y no a un salón de operaciones donde habría de decidirse el destino de dos pacientes graves, tras unas cinco o seis horas de combate cuerpo a cuerpo. Sólo he visto esa expresión de alegría en el rostro de la madre de mi hija la tarde que iba a parirla, es decir, la tarde que iba por fin a conocerla. No sé cómo decirlo: Alejandra estaba maternal, radiante. Diosa.

El doctor Héctor Hinojosa, nefrólogo, irrumpió en mangas de camisa deportiva, como jamás lo había visto en su pequeño consultorio donde los pacientes nos sentamos en un cubito de madera, como mascotas amaestradas por el látigo de su inteligencia, y esa mañana me pareció un hombre mucho más joven de lo que suponía cuando lo veía de bata blanca y yo asumía que era un domador de tigres escapado de algún circo ambulante. Eso sí, mostraba en las pupilas su sonrisa de siempre, esa que le ilumina la cara, y no dijo una sola frase que no destilara optimismo ni nos dio un abrazo que no regalase seguridad, convicción y bríos, los tres medicamentos del alma que más necesitábamos. La enfermera Aracely veló por nuestro descanso toda la noche, que fue por demás lluviosa, y lo hizo con tanto esmero que acabó dentro de siete u ocho sueños, saltando de soñador en soñador, participando desde el centro mismo de cada espejismo o pesadilla --y si eran alucinaciones gratas nos dejaba seguir durmiendo, pero si por el contrario nos sofocábamos en desvaríos oníricos, entonces nos despertaba con una pluma de arcángel y nos consolaba hasta que volvíamos a rendirnos en la calma de su tranquilizante mirada de mujer, bendita mexicana.

Por último, apareció el sereno doctor Alejandro Rossano, cirujano, lector obligado de mis novelas, un joven demasiado sabio para su edad que yo he aprendido a admirar sin reservas –tanto que, si por alguna extraña razón le agradezco mi dolencia fatal al Dios en quien todavía creo, es por haber tenido la oportunidad de conocer a un ser humano tan afable como él y considerarme su amigo para siempre, sea tan larga mi vida como él capaz de prorrogarla. Nos saludó a todos de mano. Quería que apretáramos con las nuestras la suya, esa mano que habría de abrirnos y conectarnos en la panza el riñón del que a partir de entonces dependeríamos para que nuestro futuro volviera a igualarse a nuestro pasado, gracias al profesionalismo de esos hombres y mujeres en verdad heroicos que se pasaron más de cincuenta horas sin pegar un ojo, o durmiendo a ratos, torcidos en una incómoda silla de madera, para por fin decidir que aquellos dos órganos tan generosamente donados por alguien que nunca conoceríamos iban a latir ahora, de nueva cuenta, en los cuerpos de dos muy humildes mexicanos que llevaban más tiempo que los demás padeciendo una enfermedad angustiosa si las hay, un sufrimiento que acaba por devorarnos los músculos e intoxicarnos la sangre y dormirnos en un sopor profundo del cual ya no nos salvan ni la ciencia ni los chamanes. “Hola, poeta”, me dijo Rossano con sedante naturalidad. “Hola, hermano” le dije y le pregunté por sus hijos. No hablamos de catéteres ni de riñones ni de mis libros: hablamos de vikingos. De Erik el Rojo, descubridor de Groenlandia. Su hijo menor se llama Erik. La mano de Rossano es delgada, de dedos finos, pero aprieta fuerte: me dejó paz en la mía.

El martes llamé al doctor Rossano y me confirmó que los dos trasplantes resultaron exitosos: “Ya orinan”, me dijo –y yo pensé, al apagar mi último cigarro, que debía brindar con agua de Jamaica por los que aceptaron, con todo el dolor del mundo, donar los órganos de su ser querido. Y brindar por los que tomarán mañana idéntica decisión, y también por mis adorables médicos y enfermeras (incluyo, por supuesto, a los del Salón de Diálisis del Hospital General y la clínica El Refugio, que me purifican la sangre tres veces por semana); brindar por mis camaradas de infortunio, en particular por los dos pacientes regresados a la normalidad, por los de la Asociación ALE, mis amorosos protectores. Y mientras alzaba la copa, en compañía de María José y de su madre, pensé que hoy Ale tendría unos once años de edad y tal vez le habría gustado leer esta crónica con final feliz que recuerda los relatos de hadas donde todo era posible por obra y magia de esa hechicera nombrada Poesía. “Queda prohibido llorar sin aprender,
levantarte un día sin saber qué hacer,
tener miedo a tus recuerdos.

Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quieres,
abandonarlo todo por miedo,
no convertir en realidad tus sueños.



Queda prohibido no demostrar tu amor.

Queda prohibido dejar a tus amigos.

Queda prohibido olvidar a toda la gente que te quiere”, escribió Pablo Neruda. Queda prohibido no donar. Por eso se lo dedico a él, a Ale, y con Ale a la familia Alverde-Castro, y con ellos a todos los socios benefactores de las Asociación, en nombre de los quinientos pacientes que le deben la vida, y de los otros cientos que gracias al ejemplo de un niño no hemos perdido la fe en la esperanza ni la esperanza en la caridad. Lo hago por encargo de los más de mil doscientos paisanos a oscuras que recibieron el apoyo necesario para vencer las sombras con la luz en complejas cirugías de cataratas, y así pudieron ver por sí mismos, sin que nadie les contara, lo sucedido en el Hospital General este segundo domingo de julio. El sol, claro, ¿no lo ven?, salió como siempre a la mañana siguiente. Lo dijo el poeta Eliseo Diego, mi padre: “La eternidad por fin comienza un lunes”. Cada lunes. Cualquier lunes.

Las caras en la pierna izquierda

Todo el tiempo en mi pantalón: tú y .

Foto y texto: León Ichaso


Rouly, I'm back!


Humor de Pong.

viernes, 16 de julio de 2010

Teatro, sudor y lágrimas


Petra, Karin y Marlen. Foto: icrariza.blogspot.com

Mayra Marrero

Las altas temperaturas parecen ser sinónimo de teatralidad en Miami, y el pasado viernes no fue la excepción. En el caliente Lincon Rd, específicamente en el Colony Theatre tenía lugar la segunda presentación de Teatro El Público (grupo teatral de la isla) en su primera gira por el sur de la Florida, durante Out in the Tropics, primer festival gay, lesbian, bisexual and transgender, con una muy a propósito obra: “Las amargas lágrimas de Petra Von Kant”. La interpretación de tres mujeres (que debaten su sexualidad entre lesbianas y/o bisexuales) hecha por hombres se interpone al recurso freudiano del “el vacío del pene” en la conciencia femenina, y las diferencias que imprime entre lo masculino y lo femenino, o la discusión entre feminidad y masculinidad como recurso en el comportamiento social.

Que un hombre represente a una mujer no es nuevo en el teatro; por el contrario, desde los tiempos del teatro isabelino, los hombres eran los elegidos para representar. La propuesta de Carlos Díaz, con clara filiación postmoderna, podría estar en la barrera entre travestismo o construcción del personaje a través de motivaciones internas y/o externas. Los personajes de Petra, Marlen y Karin, deambulan entre el travestismo y la masculinidad presentes en el comportamiento femenino, y en tanto Sidonie manifiesta la masculinidad en el cuerpo de mujer sin pene. “Las amargas lágrimas de Petra Von Kant” es un homenaje al cine a través de su propia teatralidad, en este caso a la película homónima dirigida por Rainer Werner Fasbinder en 1972.

Este teatro-filme de Carlos Días, con dramaturgia de Norge Espinosa, es un viaje a la Alemania decadente de Cabaret, al absurdo de Almodovar y su exacerbación de lo cotidiano. Díaz ha mantenido esa estética tan cinematográfica y a la vez tan teatral, quizás porque desde sus inicios se ha nutrido de actores de diferentes escuelas (cine, televisión y teatro), o porque no se ha limitado a usar solamente el recurso gestual o vocal de sus actores, sino que ha creado códigos estéticos a partir de la revalorización de lo cotidiano. La iconografía teatral de Carlos Díaz y su estética han perdurado y enriquecido con los años. ¿Cómo se puede lograr esto? Con la vuelta a la semilla, la concepción de grupo en el cual se establece la complicidad actor- director; desarrollando el entretejido de signos y símbolos que enmarca la gestualidad / iconoteatral de un grupo. De ahí el resultado de una puesta en escena que los identifica y que en la noche del viernes último disfruté tremendamente. La banda sonora muy bien escogida acentúa la decadencia de la situación, en la voz de Marta Strada. La escenografita que se centra en una cama, lugar escogido para grandes debates, lugar de sueños, confesiones y de sexo cómodo- tan presente en ese debate pasional que es toda la obra. Nada es gratuito en el cuidadoso montaje de Díaz salvo algunas coletillas dispersas que atentan con la asepsia textual.

Son sin duda el plato fuerte de la puesta en escena, los actores. Fernando Hechevarría actor experimentado, miembro de Teatro Escambray por varios años y ahora de El Público, ha logrado un personaje diseñado y estructurado sin excesos, repleto de contradicciones, por medio de una feminidad (dentro de ser masculino) de una corporalidad convincente, y un “decir” matizado, cuidadoso en cada parlamento. Momentos especialmente memorables: su dualidad, su derrumbe, la borrachera, ¡qué regocijante asistir a un desdoblamiento como el de Fernando en su muy creíble Petra Von Kant! El resto del elenco lo secunda con maestría: Marlen/ Yanier Palmero construyó un personaje, dentro de su mutismo, que se hacía presente cada instante, cuidadoso/a en su interpretación admirable en su gestualidad; logrando la dulzura de una mujer condicionada por su amor a Petra. Karin/ Lester Martínez maneja con desenfado y descaro su Karin, incorporando ese humor tropical que nos caracteriza: ¡hilarante! Sidonie / Ismery Salomón construye su personaje a partir una investigación de lo gestual (algo que ya se había iniciado en la escena cubana a finales de los 80). Pero trasciende con su búsqueda, siendo el inverso del resto de los personajes: lo masculino en la feminidad, con un muy cuidadoso estudio vocal, estableciendo un juego en la dualidad como género . La aparición de Monica Guffanti es siempre bienvenida y se agradece. Gabriela/ Alicia Hechevarría en su pequeña aparición como la hija de Petra está convincente en su papel, pero aun en proceso de maduración actoral -toca seguirle los pasos.

Una pequeña intervención fantasmalmente evocativa de Carlos Caballero (actor de Miami en una obra del otro lado), tiene un notable simbolismo más allá de su propia teatralidad. Noches como estas se aplauden con la intensidad que el público, siempre juicioso, mostró con gratitud a los actores y a su director por una velada memorable. Yo acoto: ¡CHAPEAU!

Epílogo:

Aún esperamos que este puente Habana- Miami (hasta ahora unidireccional), siente la pauta que transforme el largo pasillo de noventa millas, en dos vías de intercambio cultural. Desde este lado muchos teatristas cubanos tratan de mantener la hispanidad y la cubanía con sus creaciones. La familia teatral de Miami crece rápidamente y se vitaliza día a día. Por lo que me encantaría ver encuentros entre ambas partes con perspectivas diferentes, con estéticas diferentes, con aproximaciones a la realidad diferentes, lo cual definiría muy bien una de las ya casi olvidadas leyes del materialismo dialéctico: “unidad y lucha de contrarios” -aunque sólo sea en teoría, porque lo “contrario” se estrecha y lo que nos iguala se agranda. Felicidades a FundArte por gestar este encuentro con el teatro cubano de la isla, y por escoger dos grupos puntales: Teatro El Público y Teatro Buendía -este último se presenta en Teatro Manuel Artime el viernes 23 de julio. Por allá nos vemos y que siga el verano caliente. ¡A sudar!

miércoles, 14 de julio de 2010

Minicuentos

 Francesca Goodman

Rosie Inguanzo
I
  
Durante nueve meses sospechó de aquel bulto agrandándose en su vientre; por ello respiró tranquila cuando al fin salió un niño y le vio las alas. 

II 

Aquel día me mostró, debo decir me paseó, por primera vez, por su estudio que olía a barro húmedo a polvo de roca a tabaco y a goma de pegar. Guiándome por la galería de esculturas, se detenía y me acercaba a ellas. Me permitió tocarlas, e incluso me llevó las manos, colocándome una u otra en la arista rugosa, en las curvas sumisas, alrededor de un cuello tensado, de un músculo de la espalda, texturas adheridas (válgame la sangrante etimología) al barro frío y seco. 

Y pude registrar esos ojos como cuencas fijas, paseando las yemas de los dedos por las órbitas de polvo juntado ahí, donde ninguna llama se hundía adentro de la niña -siendo un círculo más pequeño aún dentro de la córnea, líneas suplementarias cerrándose en un círculo, al tacto constatando la extrañeza que le adjudicaban los críticos a estas miradas, "expresan un vacío raro” -decían. 

Palpando las miradas comprendí la mía: redondez inerme, agua hacia adentro, lago interior de mis ojos ciegos, cofres de agua soportando redondeles. 

Ojos. 

Los comparo mentalmente con el nido que M. puso un día en mis manos; no lo pude entender hasta tenerlo en las manos: nada del picoteo del tocororo en el jardín, nada de su canto brusco ni de los sonidos de las alas contra las hojas del almendro me describía la casa del ave, la concavidad del nido que M. puso en mis manos. 

Hasta que lo tuve crujiente aquí, la oquedad al alcance, no supe de la cuenca liada que guardara los huevos, moldeada por sus pechos breves- un nido emana de un árbol, queda prendido allí hasta que crecen y se van los que lo habitan- los plumones ensartados en las ramas, los pequeños lazos que las juntan firmes. 

Los ojos tienen relieves marinos, bajo el agua lisa, círculos sumergidos. 

Caí en cuenta, los críticos hablaban de mis ojos, donde no hay mirada.

martes, 13 de julio de 2010

Catalunya: “Som una nació…nosaltres decidim”

Amílcar Barca

“Somos una nación… nosotros decidimos”, fue el lema que el sábado pasado convocó a más de un millón de personas en Barcelona para protestar ante el Tribunal Constitucional español por decidir recortar varios artículos de L' Estatut -la constitución propia de Catalunya- a petición del PP ( El Partido Popular) una vez esta normativa fue votada y aprobada primero por el Parlament de Catalunya, después refrendada por el Parlamento Español y a continuación firmada por el Rey Juan Carlos I como válida.

Ningún Tribunal Constitucional tiene derecho a recortar lo que un pueblo, en este caso el pueblo catalán, decide sobre su constitución. ¿Pero a que viene esta noticia expuesta en este blog y dirigida a mi gente de Miami y EE.UU que comparte versos, vino, y tertulia en más de una ocasión conmigo en español? Cuando pisé por primera vez esta tierra y ustedes me hablaron de la “madre patria” –sobre todo par el pueblo cubano- como referente de su cultura, entendí la importancia afectiva que tenía para ustedes este concepto. Pues bien, sin ningún tipo de “nacionalismo de sangre”, ni de oraciones nazis como “los que no son blancos y eslavos son inferiores”, ni estupideces como “patria o muerte…venceremos”, decirles que los catalanes, como muy bien contempla el derecho de los pueblos en la carta de las Naciones Unidas, no podemos ejercer el derecho de autodeterminación y decidir nuestra soberanía porque cierta derecha conservadora y cierta izquierda inmovilista española aún piensa en la “indisolubilidad de la madre patria”.

Hoy domingo, mientras escribo este blogoartículo, queda apenas una hora antes de que comience la final del partido España-Holanda. Mi apoyo incondicional y felicitaciones a la selección española, la cual la mitad aproximadamente de la plantilla pertenece al F.C Barcelona, y mi apoyo igual si esto no hubiera sido así. Como dice el refrán: “lo cortés no quita lo valiente”; en este caso, el sentimiento de saber a qué país y a qué cultura perteneces. ¡Visca Catalunya lliure i independent! para poder decidir democrática y pacíficamente su futuro.

lunes, 12 de julio de 2010

Se va la diva Olga Guillot



Una fuente amiga nos ha informado que Olga Guillot ha fallecido. Esperamos confirmación. Esta noticia aún no está en la prensa.

Carlos Pintado y Gema Corredera en Lunes Literarios (CCE)



Hoy lunes 12 de julio 7:00pm - 10:00pm 
Centro Cultural Español 
800 S Douglas Road, Suite 170