jueves, 18 de noviembre de 2010

"El Aullido" de Frederic Amat, en el Tower Theater, viernes 19 de noviembre, 7pm

 



Una película que utiliza la pantalla como una gran tela sobre la que extiende "pieles que se superponen". Podría definirse como un gran collage de texturas de todo tipo; reales y proyectadas. Las primeras, hechas de materiales de derribo: viejas puertas, marcos de ventana, tablones de todo tipo y resinas transparentes, ensambladas con la marca de fábrica del artista. "Un trencadis", explica, utilizando el término gaudiniano que define esta técnica tan peculiar hecha de planos cortados y superpuestos.
            
Sobre este decorado, Amat proyecta imágenes que responden textualmente a las indicaciones de Cabrera Infante. Para ello se fue a Cuba y filmó una serie de imágenes muy precisas. "Cabrera es muy exacto en sus instrucciones". Dice, por ejemplo: "un tamarindo se refleja sobre el lecho de un río". Y Amat proyecta esta imagen sobre el decorado.Un decorado que es, en sí mismo, una sorprendente obra plástica. El rodaje se ha llevado a cabo en un almacén textil abandonado de cuatro plantas y en cada una de ellas el propio artista ha construido el decorado; desde una gran maqueta del pueblo costero caribeño en el que sucede la acción hasta las calles o la colina donde aúlla el mastín."A principios del siglo XX todos los artistas estaban fascinados por el cine, por el movimiento, desde Duchamp a Braque, pero luego el drama secuestró al cine", piensa el artista. Amat ha querido ser fiel a este guión de 15 páginas, "pero no servil".