jueves, 7 de octubre de 2010

¿Hasta cuándo sin que reviente?



Today's era is dominated by American power, American culture, the American dollar and the American navy. -Thomas Friedman, 2000.

Alfredo Triff

Llevamos casi dos años en la presidencia de Obama y el panorama político y económico norteamericano no puede ser más confuso y caótico.

Este momento pre-elecciones primarias tiene un ambiente claustrofóbico de lucha ideológica constante, de parálisis política. No se recuerda tanta falta de legitimidad en las instituciones públicas, los medios de comunicación, los partidos políticos. Y para rematar está la economía: El déficit actual de $13 billones (que debemos al mundo por concepto de comercio, despilfarro y desequilibrio financiero) es el más grande en la historia de la humanidad. Estamos hablando de más de un 90% del PNB.*

El sistema capitalista norteamericano casi funciona por albur.

¿Por cuánto tiempo podemos seguir despilfarrando más de lo que producimos? En la década de 1980, los Estados Unidos era el acreedor del mundo, ahora, es el mayor deudor. ¿Qué pasaría si China, Japón y el resto del mundo deja de suministrarnos los $600 mil millones que nuestra enferma y dependiente economía necesita cada año?**

Vivimos una reorientación de la globalización, una fase en que el “american way” ha perdido su brillo. En la política exterior norteamericana aún cunde el hegemonismo. La guerra de Afganistán es un pozo sin fondo que no parece terminar. EE.UU. está aislado. No es que nos excluyan, nos auto-excluímos. Cunde la polarización, el oscurantismo, el tremendismo, el fundamentalismo político (ese retorno al "espíritu" de la constitución, como si viviéramos literalmente en el siglo XVIII) que se hacen más agudos por el debilitamiento y desprestigio de la prensa tradicional.

Los REPU y sus payasos mediáticos, Beck y CO. piensan que se trata de una pérdida de nuestro excepcionalismo, nuestra fe en nosotros mismos. En realidad se trata de lo opuesto. Siguiendo ese camino de la ideología laissez-faire neo-conservadora unida al unilateralismo de la era Bush, hemos pervertido lo mejor de la idea democrática del capitalismo moderno. Y en esa carrera loca hemos pervertido el sentido de la democracia misma. Sin embargo, la era Bush no es la causa, sino la señal más descollante de la decrepitud del rumbo que hemos tomado.***

¿Hasta cuándo sin que reviente?
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*No debemos confundir el llamado "déficit anual" de gobierno, que se refiere a la diferencia entre crédito y gasto, pero que ignora las transferencias internas del gobierno. La deuda de arriba es la "deuda bruta", que aumenta o disminuye como resultado en el presupuesto total. Esa "deuda total" incluye gastos internos de gobierno como el Social Security Trust fund. Una parte de la deuda, la llamada "deuda pública" de $8 billones equivale añ 60% del PNB, la otra, llamada "deuda ingubernamental" equivale a un 32%. **La cifra de la deuda con China y Japón es de aproximadamente ¡$16 billones! ***Esta es la cuenta de la era Bush: Para 2003, los ejecutivos de las grandes empresas ganaron 519 veces el salario promedio de los obreros, una brecha que sigue aumentando. La quinta parte de los hogares del país recibe menos del 4% del ingreso nacional, mientras que la otra quinta parte lleva casi la mitad.

11 comentarios:

Anónimo dijo...

EXCELENTE ANALISIS, SINTETICO, Y A LA VEZ HACE UN LLAMADO A ESTAR ALERTA ANTE LO QUE PUEDA SUCEDER EN LA ECONOMIA NORTEAMERICANA, Q. ES DECIR, EN LA MUNDIAL
SALUDOS
ERNESTO

Anónimo dijo...

La cosa no esta para fiestas.

Anónimo dijo...

Das la respuesta en tu primera oracion, votamos por Obama, un "lider" sin experiencia de haber dirigido nada en un momento crucial en la historia de la humanidad cuando existe una guerra por la libertad. Los musulmanes quieren imponer la Sharia en occidente y nosotros de tolerantes hemos traido el camello de troya a nuestras tierras. Imaginate, con un presidente descapacitado para liderar estas agua, bien que vamos!

JR dijo...

La decadencia de los imperios despunta cuando se completa el ciclo de dependencia a las fuentes de sus recursos. Ese proceso hacia la frivolidad imperial es un ciclo que no falla. Nuestra esperanza se reorienta hacia las democracias más maduras, a las que habremos de observar en su comportamiento hacia el premonitorio hegemonismo asiático cuando entre en su fase imperialista. Es la capacidad productiva china (no la financiera) la que está dictando las tendencias de la globalización de la economía mundial. Las áreas emergentes del capitalismo se fortalecen a partir de las fuerzas productivas chinas y los dueños de ese mercado de trabajo asiático se van apropiando entonces de las fluctuaciones globales. Para los que ya pensamos en algún rincón para el futuro retiro, es un consuelo que entre los beneficiarios económicos de la crisis global y del expansionismo del capitalismo centralizado chino se encuentren cuatro o cinco países al sur de nuestro hemisferio. Lo ideal sería un pedacito de Europa, pero de no asaltar un banco con infabilidad eso será imposible. Ahora, si esos territorios del sur se mantienen a salvo de las dictaduras y si el planeta no estalla por falta de oxígeno o por una conflagración neoimperialista, tendremos opción de unos pocos destinos de bonanza para, al menos durante par de décadas, repasar con nostalgia el virtuosismo de Frank Zappa.

Anónimo dijo...

Perdona Alfredo que intente tantas veces pero no estoy recibiendo la confirmación que se recibió el comentario

Jacobo

Anónimo dijo...

Magnífico análisis el de Alfredo Triff sobre la situación económica que estamos viviendo. El Presidente Obama poco ha podido hacer debido al sabotaje que practica el partido republicano sobre cualquier medida que proponga la presidencia. Desde aquello de Rush Limbaught: "Ojalá que fracase" no han hecho más que tratar de hundir al país y a la nación en el caos.
Ha sido casi una ley a través de su historia --excepto bajo Bush-Cheney--que cuando los Estados Unidos se han visto enfrentado a una guerra el sacrificio debe repartirse entre todos los miembros de la sociedad. Algunos son enviados al frente, arriesgando sus vidas; otros ayudan a sufragar los gastos adicionales pagando más impuestos.

Fue durante la Guerra de 1812 entre Estados Unidos y el imperio británico que por primera vez se discutió y aprobó un impuesto temporal sobre las herencias reimplantado de nuevo por el Congreso al comienzo de la Guerra Civil (1861-1865) bajo la presidencia de Abraham Lincoln (R). También entró en efecto por primera vez el impuesto sobre la ganancia personal que afectó al 10% de la población, la parte que recibía mayores ingresos. "Fue en esta época, en estado de guerra y bajo un gobierno republicano, que quedó establecido que los ricos debían pagar más impuesto por sus ingresos que los pobres."
Para satisfacer los gastos de la Guerra Hispanoamericana (1848) el presidente McKinley (R) incrementó aún más los impuestos internos y sobre los bienes heredados. Durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918) y bajo el mandato del presidente Woodrow Wilson (D) el income tax y aquellos sobre la ganancia de las corporaciones fueron elevados dramaticamente.

Saludos, Jacobo

Anónimo dijo...

Los gastos federales durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) ascendieron desde el 9.8% del Producto Interno Bruto en 1940 hasta el 43.6% en 1943. El income tax fue ampliado para que afectara a toda la población independiente de sus ingresos. Se incrementaron los impuestos corporativos y los internos. Se creó el llamado "impuesto de la victoria", con carácter devolutivo después del fin de la guerra. Se incrementó hasta el 90% el impuesto sobre la ganancia excesiva de las corporaciones.
Para enfrentar los gastos de la Guerra de Vietnam el Congreso aprobó en 1968 un aumento del 10% a los impuestos personales y corporativos. Después, bajo el gobierno de Richard Nixon (R) los impuestos fueron elevados nuevamente en 1969. Se llegó a obtener superávit en el presupuesto de ese año, cosa que no volvería a ocurrir hasta 1998 durante el gobierno de Clinton.
La Guerra contra Irak ha sido sui géneris en cuanto a su dirección por parte de la administración Bush-Cheney. Argumentaron que sería corta y relativamente económica, por lo cual no habría riesgo alguno en rebajar impuestos al mismo tiempo que se aumentaban los gastos. La consecuencia es la actual crisis.. En 2001, cuando Bush asumió la presidencia, heredó un superávit de 280 mil millones de dólares con pronósticos favorables de alcanzar 5.6 millones de millones en los próximos diez años. Al abandonarla en el 2009 dejó tras de sí un déficit de 803 mil millones. Una caída de un millón de millones (es decir, un billón) en ocho años. El record mundial de velocidad para el despilfarro de los bienes de una nación. Bush argumentaba que la mejor forma de beneficiar a los pobres es rebajando los impuestos a los ricos y a las empresas petroleras, además de otorgarle a sus sostenedores jugosos contratos para la reconstrucción de Irak.

Saludos, Jacobo

Abel dijo...

muy buen analisis, y lo que dice Jacobo es demoledor!!!

A.T. dijo...

Gracias, Ernesto.

Buen puento, JR. De paso, ¡que viva Zappa!

Jacobo, gracias pero, el copy and paste...

Feminista dijo...

Lo que está pasando es muy preocupante. Pienso que es un momento de esos únicos en la historia de una nación en que se gana o se pierde. Aunque les parezca ridículo, hay que salir a la calle y luchar por el sueño americano!

Anónimo dijo...

Gracias Alfredo, pero ese "copy and paste" es autoinfligido, de un artículo que publiqué hace poco. La fuente que usé para hacer tal artículo:
"War and Taxes", by Steven A. Bank, Kirk J. Stark, Joseph J. Thorndike. Urban Institute Press.
http://www.urban.org/books/warandtaxes/intro.cfm

Saludos, Jacobo