jueves, 30 de septiembre de 2010

Esa no debería ser la actitud ante el diálogo pero a veces...

Señora -le dije- si yo grito “¡Abajo Fidel!” usted saltará como la primera. ¿Se puede saber entonces por qué tengo que soportarla hablando como si fuera la presidenta del Ku Klux Klan? Y si grito “¡Abajo Esteban Lazo!” ¿Va a saltar igual o no es lo mismo?- Esa frase me salió bastante descompuesta. No dijo nada. La gente me miraba fijo y de pronto me sentí como si hubiese salido de una tumba del cementerio de Colón, con gusanos y media calavera afuera. 
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