martes, 2 de febrero de 2010

Leo El censor y el censurado, de Wendy Guerra, en Habáname:

¿Quién censura y quién es censurado? ¿Ayuda la postura del censor a la creatividad del censurado? ¿Es el mercado débil frente a estos temas o es el lector quien necesita consumir historias donde asomarse y ver su vida en el próximo tomo? ¿Podemos darle una medalla a quien trata de acallarnos o a quien trata de hacernos el mundo más complicado? ¿Es justo decir que en medio de las peores crisis de palabras se han realizado las más grandes hazañas culturales? ¡Que fuerte!