jueves, 31 de diciembre de 2009

A punto del...


Jesús Rosado

Se percibe que termina el año con cierta fatiga. Y se explica. Particularmente por aquello de que los años de crisis son escarpados. Esta vez ha sido mucho más arduo coleccionar fragmentos de mundo. Tal vez sea la razón por la que llegamos a este punto sin que abunden los discursos de fin de año. La gente ha decidido ahorrar hasta las frases. Gracias a Dios, el calendario se ha mostrado afable y nos ha tendido este puente de fin de semana extendido, para que en ese lapso nos regalemos unos días de vivir por vivir. Aunque, no estaría mal que, de paso, recapacitáramos la clave del ciclo. Una década que comenzó con un gran pánico y ciertamente termina con menos pavor y algunas señales de esperanza. Sí, leyeron bien: esperanza. Eso que Carlomagno llamaba el sueño de los que están despiertos, y que no es más que alimentar anhelos con el amperaje de la vida. Así de simple. Pero, la ficción realizable no se concibe ni se concreta sin el reposo y la meditación que antecede a la energía. Por ello es necesario el vivir por vivir de estas horas de tránsito entre décadas... Cultivar la inercia aparente. Irnos reconcentrando desde la paz. Abandonarnos al piano y al vino. Repensar lo vivido y rescatar lo que nos faltó por pensar. Eso que se asemeja a la incesante tarea del viñedo. Solo entonces, y ya a punto del nuevo decenio, nos podemos zambullir en él, de poquito a poquito. Sumergirnos en el océano empírico, evitando el arrecife y la criatura peligrosa. Deslizarnos hacia su hondura. Hasta allá, hasta donde no demos pie.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Vacaciones hasta el sábado 2 de enero



A partir de hoy, a las 6pm, tumiamiblog se toma unas merecidas vacaciones. Es posible que posteemos algo, pero sin comentarios. Para amigos y enemigos, nuestros mejores deseos. ¡Feliz año nuevo 2010!

Ostia de jazz


Eliseo Cardona

Siempre llego tarde a los revuelos noticiosos en torno al jazz. En parte porque me interesan poco. Pero sólo un poco. La noticia, como ya se sabe la dio el redactor Chema G. Martínez, del diario español «El País». La resumo para los que, como yo, llegan con cierto retraso. Un fulano, Rafael Gilbert, acude el 11 de diciembre a la quinta edición del Festival de Jazz de Sigüenza para escuchar al saxofonista neoyorquino Larry Ochs y su grupo. Unos minutos después de iniciado el concierto, Gilbert se levanta de su asiento y se va a pedir el dinero a la boletería con el pretexto de que lo que Ochs está tocando no es jazz sino "música contemporánea". Los organizadores le explican que no pueden devolverle la plata. Gilbert acude entonces a la Guardia Civil de la zona, que manda oficiales al lugar para examinar el reclamo del fulano, cuyo médico le ha recetado no escuchar música que altere su estado de salud. ¿La conclusión de los guardias civiles? Pues que la música de Ochs, en efecto, no es jazz.

Giles Tremlett, del diario londinense «The Guardian», reproduce la noticia, que ya se ha convertido en comidilla de algunos blogs y anécdota divertida entre algunos músicos. Esta semana, un ayudante de Wynton Marsalis se comunicó con Tremlett para que ayudara al trompetista y empresario a ponerse en contacto con el fulano español, al que quiere felicitar por su denuncia y ofrecer su discografía completa. Leo detalles del incidente porque mi amigo y aficionado al jazz Héctor Darío Nicodemo me envía abundante información, acompañada de paso por un deseo suyo, creo, de que esto sirva para sanear la escena jazzística en su República Dominicana. Hace bien. Pero a mí, no sé porqué, se me antoja que la noticia es menos de lo que vociferan los periodistas y más de lo que los aficionados son capaces de discutir. Es decir, se trata de otra paja mental que muy pocos aprovechan para convertir en un debate serio sobre esta música que ha echado raíces en muchas partes del mundo.

Porque es cierto que el debate sobre qué es jazz o no tiene tanta antigüedad como la música misma. Es sólo que ahora los músicos y los periodistas (y también los blogueros) han aprendido a no entrar realmente en debate porque hay algo que los paraliza: el ruido mediático. No es broma. Nadie pasa más allá de creer lo que se diga cuando se dice; y más si lo que se dice lo dice mucha gente. Eso es lo que ha pasado con la noticia de Ochs, que como todo "hype" se convierte en una pompa de jabón. La publicidad como opio de nuestra imbecilidad. Como tantas figuras de la farándula cultural (¿y usted pensaba que no existía esa fauna?), Wynton Marsalis ha utilizado los medios de comunicación como palancas de una maquinaria publicitaria. Que como se sabe, lo es todo hoy en el mundo de la música. A más publicidad, mejor. Eso es bueno porque el jazzista más exitoso de su generación ha creado una industria en torno a su arte y al arte del jazz de la que vive y viven muchos. Y es bueno además porque el jazz, frente a otras expresiones musicales, tiene mayor peso cultural y una riqueza histórica (ya no digamos una complejidad técnica y estética). No hay que decir que Marsalis dotó a esta música de un carácter institucional y pedagógico sin precentes en este país, con el consabido respeto de quienes meten la mano en los bolsillos para contribuir con buena plata a la cultura oficial.

Esto último es a la vez bueno y malo. Pero no es este el momento de discutir ese tema. Lo que vale discutir es que, con sus honrosas excepciones (pienso en los maestros Whitney Balliet, Nat Hentoff, Gary Giddins, Brian Morton o Richard Cook, entre los más juiciosos) muy pocos se han aventurado a enriquecer una definición universal del jazz. Digo enriquecer una definición universal y no una definición personal porque esta última es como un culo: cada uno tiene el suyo. Y digo enriquecer porque al hacerlo se debe necesariamente descartar los prejuicios que EXCLUYEN para asumir el análisis que INCLUYE. Esto es evidente sobre todo en la obra de pensadores como Albert Murray o Ralph Ellison que, desde posiciones diferentes (aunque no necesariamente contrarias) asumieron que el jazz (pese a la encorseta definición de música improvisada desde el blues y el swing) pertenece a un canon universal. Es así como Ellington, Mingus o Monk hablan de tú con Bach, Mozart o Beethoven.

Tanto Marsalis, como su vocero más intelectual, el admirable crítico Stanley Crouch, asumen el peligroso ejercicio de incluir excluyendo. Uno lee «Considering Genius», sin duda un libro extraordinario de Crouch, y termina pensando que el hombre es profundamente inteligente, imaginativo y creativo, pero también que es un comermierda que peca de eso que aflige a quienes, siendo lógicos y sensatos, prefieren razonar a la cañona. Es decir, porque lo digo yo. Porque si por Crouch y Marsalis fuesen, lo de Ornette Coleman sería todo, menos jazz. Claro que como Ornette ha ganado en estatura mediática (prestigio artístico siempre le sobró), nadie de la élite agrupada en torno al Lincoln Center es capaz de ningunearlo. Pero el punto aquí es que quienes pueden hacer análisis serios contrabandean definiciones que, como todo culo, siempre queda con cierto olorcillo — por mucho que se le lave. Ya es un cliché una hermosa metáfora que Marsalis suele utilizar para explicar el rol del improvisador en el jazz. «El improvisador», dice el trompetista, «debe ser capaz de imponer su estilo e ideas, a la vez que mantiene la armonía del colectivo, representación de esa sociedad pluralista que es la democracia». Entonces, ¿por qué la música de Larry Ochs no es jazz? ¿Porque lo dice Marsalis? ¿Porque lo dice un fulano que reclama su dinero por no informarse antes sobre lo que va a consumir?

La historia del «purista de jazz de Sigüenza» en realidad no es tanto un sainete español como una anécdota banal. (Ambas cosas serían del deleite de mi querido Ramón del Valle Inclán.) El sainete lo protagonizan quienes consumen la noticia tal cual, tragada sin masticar. Yo, desde luego, no soy quién para decirle a Gilbert que se deje de pendejadas y abra bien los oídos. Tampoco voy a decirle que mande a la mierda Marsalis con su ofrecimiento. Pero, claro, si Ochs estuvo a punto de afectar la salud del fulano, vale advertirle que escuchar todo Marsalis lo matará de aburrmiento.

El DeLiTO y eL dELincuENtE

domingo, 27 de diciembre de 2009

Cubans invade New Orleans



¡Sí Cuba! is a collaborative venture between museums, universities, galleries, and other arts organizations across New Orleans. Organized by the Newcomb Art Gallery at Tulane University and the New Orleans Museum of Art, the project is anchored by Polaridad Complementaria: Recent Works From Cuba, a joint exhibition opening at both venues on January 16.

¿Nos queda tiempo?


El año cierra con otro intento de volar un avión de pasajeros. La mano larga de Al Qaeda en Yemen y el hijo de un banquero convertido a "la causa" que le apuesta al martirio y a llevarse con él a cientos de personas inocentes al otro mundo.

¿La vida eterna en el cielo con las vírgenes? ¿La destrucción de occidente? ¿Un nuevo  califato mundial? Demasiadas preguntas. Cuando la razón se sacrifica lo perdemos todo.

Lo vemos a diario en el resurgimiento del fanaticismo religioso, la relativización de la ciencia, el auge de las teorías conspirativas, la renuncia a la evidencia y la mejor explicación para la solución de los problemas. Y de ahí llueven problemas y crisis.  

Se percibe un giro al hueco negro de la venganza, la sospecha, el dogma. Políticos, religiosos, académicos, escritores, la opinión pública, se vuelca hacia  "la bola", la hipérbole, y sobre todo, la certeza.

Y la certeza sin evidencia mata. A eso hay que huirle, pero ¿nos queda tiempo aún?

¿Qué es jazz?



El extraño caso de Larry Ochs, Rafael Gilbert, la Guardia Civil Española y Wynton Marsalis en el Festival de Jazz de Singuenza, en Miami Bourbaki.

Here comes the sun...and it's allright


Foto e historia: León Ichaso

Norma tenia un swing diferente de todo Miami. En el año 79, durante los días de "El Super", fue la primera persona que me entrevistó para un periódico que en otra época yo vendía en una esquina.

Norma tenía una gran conexión con las viejas amistades. Sobrevivió mucho. La última vez que la vi, hace unos meses, fue como la primera. Ya todo se sabía. Y con la misma picardia de siempre, nos despedimos.

sábado, 26 de diciembre de 2009

Norma Niurka in Memoriam (update)


El fallecimiento de ser tan especial como lo es Norma Niurka significa, sin dudas, pérdida irreparable por la interrupción de la presencia física. Por la ineluctable no prolongación de su quehacer. Pero la intensidad con que marcó el diario convivir entre familiares, amigos, colegas y participantes del mundo del espectáculo, la apasionada entrega a la labor profesional, el criterio respetable con que dotó sus innumerables contribuciones y el estoicismo mostrado ante el padecimiento le aseguran continuidad por tiempo indefinido entre aquellos que compartieron su afecto o admiran su trayectoria periodística. La primera muestra de ello ha sido la iniciativa del reconocido teatrista cubano-americano Nilo Cruz, merecedor del Premio Pulitzer, quien tomando en cuenta que Norma dispuso en vida la no realización de funerales, ha propuesto organizar, con la complicidad de Teresa María Rojas y Miguel Ferro, una ceremonia sobre un escenario, con sede teatral y fecha pendientes que se darán a conocer próximamente. La idea del autor de Ana en el Trópico ya ha encontrado apoyo en destacados dramaturgos, actores, críticos y numerosas personalidades del entorno cultural. La pretensión es recrear sobre las tablas fragmentos de los textos de la periodista, así como anécdotas, recuerdos, gustos, facetas de su personalidad y de su biografía. Los asistentes al homenaje tendrán a su disposición un buzón donde depositar un mensaje dedicado a la destacada intelectual. De esa manera, los que reconocen y rinden tributo a su legado le abren puertas a la otra enriquecedora presencia de Norma entre nosotros. Como una bienvenida a la permanencia entrañable y sin plazos.

Norma Niurka, EPD


  
Una mujer, periodista y aliada que hizo tanto por las artes de Miami, especialmente por el teatro. Descanse en paz. Pulsa para cobertura en People Magazine.

Donde me duele


Wendy Guerra

Tienes el mapa de mí
No para el goce
No para el candor
Me tienes
Ceñida al calco delineada
de buena tinta
Me pronuncias
Estudias mi topografía
No para la felicidad
No para la serenidad
Has trazado la herida
justo
en mi confesión.

Flores Chaviano "Entrequatre"

Por fín ya no se hace necesario recalcar que los no-arios no deberán figurar como profesores de nuestra universidad.-- Martin Heidegger, Rector de la Universidad de Freiburg, publicado en Denkschrift, 11 de noviembre 1933.

¡Gracias Fidel! dijeron los carboneros de la Ciénaga de Zapata.-- Periódico Granma.

No soy la mayor mentirosa del año.-- Sarah Palin, in Politics Daily.

La crisis económica será el acontecimiento central de nuestra época

La década perdida en El País:

Todo se inició como un asunto inmobiliario que parecía afectar sólo a unos cuantos bancos norteamericanos. ¿Por qué casi nadie previó lo que iba a pasar? ¿Qué han hecho los gobiernos en término de política económica? Hay un conflicto entre legitimidad y eficacia.

viernes, 25 de diciembre de 2009

Paparazzada navideña




B.O.- ¡Qué clase de mamita, Sarko!

N.S. - Oby, te lo dije. La chiquita está que parte el alma. Pero embaraja que el bacán está ahí alantico.

jueves, 24 de diciembre de 2009

Merry Christmas!





¡Y finalmente pasó!


Hoy, temprano en la mañana, ya pasó finalmente la histórica propuesta de reformar el sistema de salud de esta gran nación. La última y definitiva votación en el Senado, 60 a 39 a favor de la iniciativa, abre una nueva era para la sociedad norteamericana. Ya no sólo se trata de la economía con mejores flotadores para enfrentar las crisis. Ya no sólo es el estado que promueve el ejercicio de la libertad y las capacidades individuales para crecer material y espiritualmente. Ahora viviremos más protegidos, más tranquilos. Se trata de una gran conquista que inaugura la necesaria modernización del estilo de vida del país, el perfeccionamiento de la democracia más promisoria del orbe. Ahora, Clark Kent será mucho más longevo. Merry Christmas, USA!!

verano de 1967


ichaso y warhol, bedford, 1967

verano del año 67. manejo a new york. veo a mis amigos desde el taxi, me doy cuenta que no esperan por mi, que iban a alguna parte. maneja que te maneja y paramos justo en union square y maleta en la mano entramos en max's. esa misma noche ya tenía trabajo. siempre agarrado a la maleta-de-cartón, mi balsa. de ahí a saint mark's place a comprar papel de fumar en una tienda e inhalar todo el amor del summer of love. todo pasaba sin traba. allen ginsberg vuelve la cabeza hacia el ruido de los cubanos gritones. "kadish" y "howl" están ahí presentes. tenías a los héroes: ultimate reality. la noche cambia la vida. tatuaje cerebral. todo va bien... a veces. pero qué ibas a saberlo, desde tompkins square park, con tim buckley & the miracles... y de ahí a la fiesta del té en boston.

tomado de ichaso.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

¡Que ricooooo, la pura vida!

Elliot Broidy, capitalista de California, especializado en inversiones de alto riesgo, se declaró culpable de ayudar a su compañía a negociar un acuerdo muy lucrativo con fondos de pensiones de Nueva York. Con el fin de gestionar el control de $250 millones en pensiones estatales (de un monto total de $126,000 millones), Broidy repartió regalos a los funcionarios de la contraloría del estado de NY por un monto de $1 millón. Además ofreció prebendas a un familiar. Hasta le pagó un viaje de lujo a un oficial de alto rango, para asegurarse una comisión de $18 millones. 

¿Y ese capitalismo brutal no mata? 

De tartare* de bonito a suppa de pescado con mejillones


Alfredo Triff

En estos días de frío miamense, no hay nada mejor para el sistema y sus funciones que una buena sopa, pan y vino. Lo genuino de esta receta bullente emerge del accidente: La idea inicial era de pescado crudo, tartare de bonito y seabass.

El viaje a Whole Foods es siempre un placer. Comer, beber y cocinar es también hurgar y revisar los mejores ingredientes. El mejor pescado para nuestro plato depende del grado de frescura: F1 o F2. Menos es límite del sushi, y menos que eso, es la tuna congelada de Publix, buena sólo para freirse. Esta vez en la sección de HERBS** el descubrimiento fue las flores comestibles (acento recomendado para una ensalada de avinagrado amargor y color), hierbas como el perifollo (sustituto del perejil, pruébalo con pollo, exquisito en té y ensaladas), el epazote (popular en la comida mexicana), la lavandula (miembro de la familia de la menta y prima hermana del romero, la salva y el tomillo: los tres últimos permanentes en mi cocina).

Volviendo al pescado: Mi primer viaje infructuoso a Farmer's Market de Coconut Grove donde soy marchante asiduo. La decepción: El salmón ajado, la tuna pálida -casi gélida. Me llevé el alga de sushi que uso como condimento. Sin abastecimiento, decidí volver a Whole Foods y la sección de pescados merece un comentario. Da agrado: de izquierda a derecha, comenzemos con pulpo (de Filipinas, que he concinado para un montón de amigos), los camarones gigantes, langostas, almejas. Pescado entero: trucha, rabirrubia, pargo. Cortes de fresquísimos de salmón del Atlántico o del Mar del Norte, bacalao negro de Alaska, emperador del Mar Caribe, sea bass de Chile, macarela y bonito. A la extrema derecha, el pulpo japonés ya cocinado y masas de cangrejo de diversos grados y tamaño. He contado más de 20 aceites de oliva distintos, todos de primera. No se es tolerante si no hay salsa picante y Whole Foods le dedica toda una sección.

Ingredientes para el tartare: Bonito para sushi, aceite de ajonjolí, una pizca de mostaza de Dijon, limón amarillo, seaweed, flores comestibles, caviar de salmón. Pica la tuna en cuadritos, un poquito menos de media pulgada, no la hagas picadillo ni la flequees tanto que pierda su consistencia y esencia -es placer tártaro poder masticarla. Mezcla el aceite con el limón, pero cuida que la masa no se sature demasiado -ha de comerse inmediatamente. Que no se disperse, para servirlo, empaca la mezcla dentro de una taza pequeña, apriétala bien hacia adentro y dos golpecitos bastan para que salga moldeada. Adórnala con las flores y huevas de caviar.

Quería repetir el tartare, ahora con dos pescados diferentes, pero como dije, el frío miamense coartó mis planes. Nos dimos un viaje por COSTCO y me compré un saco de
mejillones (hoy prometo terminar con ellos con una sopa mar-y-tierra).

Ingredientes para la suppa de pescado y mejillones: Media libra de bonito y media libra de aguja o emperador picadito en cuadritos pequeños, una libra de mejillones frescos, 8 dientes de ajo, tomillo, cilantro, vino blanco del mejor, aceite de oliva xtra-virgin, un poco de mantequilla, sal y pimienta.

En la sartén un poco de aceite de oliva y mantequilla a fuego mediano-alto. Lava bien los mejillones, quítale las barbas con una pinza de cejas. Pica bien el ajo y tíralo. Cuando huelas el ajo quemándose, añade los mejillones. Sube un poco el fuego por dos minutos y añade el pescado. Ahoga los mejillones con el mejor vino blanco: debes tirar el vino desde arriba en chorro continuo y sentir la explosión de vapor de arrefice salado. Baja el fuego a medio y espera que las valvas se abran bien y suelten su sustancia. Añade un chorrito de agua y un poco de puré de tomate. Pica el cilantro y el tomillo bien finito con tu cuchillo preferido. Puedes servir los mejillones en la valva o sin ellas. La suppa con un poquito de arroz de jazmín no es mala idea. Acompañamos la suppa con un malbec argentino TILIA orgánico y el Trío en la menor de Ravel, interpretado fenomenalmente por Beaux Arts Trio. He aquí el resultado:


_____________
*Se sabe que la carne cruda era consumida por los tártaros, la tribu turco-mongol en control de la Rusia del siglo XIII, y exportada a Europa por marineros alemanes que visitaban los puertos rusos. La versión cocida se conoce como "bistec de Hamburgo", que se convertiría en un sándwich, la más tarde denominada "hamburguesa". El tartare de pescado puede ser una variación oriunda de los pescados del río Volga.**Cuando se habla de "hierbas de cocinar", no se habla ni de semillas ni tallos ni raíz que es lo que corresponde a las llamadas especies, sino de las hojas propiamente dichas.

martes, 22 de diciembre de 2009

"Éstas no deben ser nunca más las calles del silencio"


Wendy Guerra reclama la calle:

¿Desde que aprendí a caminar los transeúntes, todos los que he visto son y han sido revolucionarios? ¿Qué esquema nos da el derecho de embotellar, de ideologizar a un peatón?

"La calle es de los revolucionarios", decían esta semana las voces desde la televisión nacional. ¿Las limpiarán y las restaurarán sólo los revolucionarios? Esas vías las transitan quienes conocen y quienes desconocen la dimensión semántica de la palabra. Quienes han dejado de creer y a quienes aun les va la vida en ello van a salir juntos de sus casas y transitarán juntos estas mismas calles. Quienes llegan queriendo creer, pero aun no conocen... ¿no pueden acaso transitar las avenidas? Sentirlas.

La calle es de quien la camina con decencia. En todo caso no será de quien pasa en su automóvil sin mirar y hace muchos años que no da un paso por ella, que no se moja cuando llueve, ni hace la cola del pan, ni lleva a sus hijos a la escuela, ni les 'inventa' la merienda, ni sortea los mil huecos para no torcerse el tobillo. Pero ni así, la calle en realidad es y ha sido siempre de todos, dije sonriendo mientras atravesaba la Plaza de Armas. Miré los libros viejos, los diccionarios hechos para comprender las palabras. Recordé cada persona con la que me he encontrado aquí. La calle es un plano tan infinito como el pensamiento del hombre. Cada cual tome la acera del sol o de la sombra.

La calle es de quienes pisan con naturalidad y respeto, y como en todas partes de este mundo, la calle en que naciste es una parte inalienable de la geografía de tu cuerpo.
Existe un pasadizo secreto, que, desde cualquier lugar nos conduce irremediablemente a nuestras calles. El patrimonio donde anclar nuestra memoria.

Cuidado con estas fallidas, vacías consignas que tanto angustiaron la vida de nuestros padres. En su nombre se quemaron en la hoguera muchos sueños limpios. Se humilló a buenas personas y se corrompieron ideales sublimes. Cuidado con las trifulcas entre cubanos, azuzar cualquier gesto agresivo entre nosotros es lamentable, doloroso, y al final, incontrolable en su secuela. Respetemos las mil opiniones que genera una realidad mil veces compleja, revolucionada.

¿No será que hablamos de lo mismo y no nos entendemos claramente por el ruido que genera la calle misma?

La escritora cubana Dulce María Loynaz, premio Cervantes, salió muy poco o nada de su
casa en El Vedado durante cuarenta largos años. Recuerdo a Bárbara, el personaje de su novela Jardín, vivía encerrada tras altas rejas que ponían coto a la realidad. Cito palabras de la autora:

"(...) Me he mantenido enclaustrada en mi casa habanera y al margen de la política que es terreno minado para un escritor. Las autoridades revolucionarias no me han tratado bien ni mal, pero me han respetado. Han sido 40 años de silencio".

Éstas no deben ser nunca más las calles del silencio.

Orozco y la ballena de gas, en Miami Bourbaki.

Me estaba muriendo


Grettel J. Singer

Apenas despertaba del sueño más cercano a la Gloria que he tenido, eso fue lo que, algo acongojado, me anunció el gastroenterólogo. Todavía embobada por los deliciosos efectos de la anestesia que me inyectaron a través del suero antes de realizarme la endoscopia, me eché a reír. Él, muy serio y muy madrileño con su nariz respingadita me dijo a regañadientes que no se trataba de una broma, que en serio el problema era de un alto grado de preocupación. Le creí, claro que le creí, él es el doctor y yo la moribunda, pero no hay que sacar un postgrado para saber que en efecto, todos nos estamos muriendo.

Me sugirió que comenzara parte del tratamiento esa misma tarde, y cuando le entregaran los resultados del laboratorio me llamaría para discutir los próximos pasos a tomar. Enseguida se dispuso, con la agilidad de un arepero de feria, a abandonarme y seguir con el próximo paciente que se encontraba en otra cama cerca de la mía, cuando le pedí, no recuerdo si alegre o desesperadamente, si era posible conseguir la anestesia en píldoras o en ampollas para usar como inyecciones caseras. La enfermera me miró con cara de “mija, no le agotes más la paciencia al hombre”, pero él, que sabía de sobra de lo que le estaba hablando se dejó abrumar por el estruendo de una carcajada y aquellos dientes blancos y perfectamente cuidados me recordaron lo tonta que debí haberme visto dormida y con la boca abierta luego del procedimiento. Me puso la mano en el hombro y con una complicidad casi incómoda me dijo en voz baja que si algún día la llegaran a inventar él sería el primero en consumirla. Ah, y me dijo también, no más ron. ¿Para siempre?, pregunté con los dedos cruzados y la orejas tapiadas. Sólo durante el tratamiento. ¿Y cuánto tiempo dura el tratamiento? No lo sé, ya veremos. Depende del resultado del ecograma que te hicieron en el estómago hace un rato y el de la biopsia que te acabo de hacer, pero por lo que ya he visto tienes una úlcera.

A la semana siguiente me llama el doctor para comunicarme los resultados. Una úlcera, una hernia, gastritis y la bateria del H. Pylori. Ni idea de cuán grave es lo que tengo, pero él se muestra preocupado por el diagnostico, especialmente el de la bacteria que luego cuando me informo por la internet quedo espantada. En conclusión, veo que es una bacteria hermosa que parece un edamame verde con pelos en uno de los extremos, pero leo que es sumamente peligrosa y contagiosa y que es posible que se haya refugiado en mi barriga desde hace años. Una femme fatale, vaya. Me pregunto a cuánta gente he enfermado, y decido que mejor no voy a llamar a nadie para dar aviso pues con un simple beso de piquito es suficiente para que se pegue el mal del H. Pylori, y esa lista sí que es interminable.

Comienzo el riguroso tratamiento de pastillas y más pastillas. Un sabor a metal se convierte en el nuevo sabor de cualquier bocado que pruebo. Por fin comienza a bajar el pomo de las píldoras cuando me doy cuenta que al frasco de los antibióticos le quedan más pastillas que al otro. Llamo al farmacéutico y le digo hasta del mal que va a morir. Él calmada y educadamente me pregunta si he ingerido la cantidad apropiada que sugiere las indicaciones. No, claro que no. ¿De cuando acá mi despiste se distrae en asuntos de suma importancia? El doctor no me cogió a golpes porque no me tenía delante. Me dio un par de gritos por teléfono (bien a lo madrileño) y me dijo que tenía que esperar un mes y luego regresar a su consultorio para que me realizaran una prueba de aliento para ver si con suerte me había funcionado el tratamiento que hice a medias.

En estos días recibí un correo electrónico de mi tía que vive en La Habana, dictado por mi abuela. Y ahora sé que si mis hadas me abandonan por lo menos me quedan los rezos de mi viejita y la promesa que le ha hecho a la virgen de la Ermita. Promesa que tendré que cumplir yo, con varios ramos de flores blancas agradeciendo este y otros favores que según me entero ya se vienen atrasando.

Está bien, lo haré. Total, la Ermita queda a unas cuadras de mi casa y mis hadas no son celosas.

lunes, 21 de diciembre de 2009

¡La reforma de la salud pasa el senado: 60 a 40!


Tumiamiblog

Ayer a la 1am había suficiente momentum en la cámara del senado para que pasara el proyecto de reforma de la salud con un margen de 60 a 40. Algunos no comprenden que si el margen es tan amplio, por qué no pasó antes. Ya explicamos el porqué en la columna del economista Krugman, abajo. El hecho es que se trata de una victoria del mandato que llevó a Obama al poder en 2008. Pero eso no quiere decir que los Republicanos no iban a usar la medida para ganar puntos políticos. Se dice (el senador Feingold en particular) que Obama no actuó con suficiente fortaleza y por ello se perdió la opción pública: Es cierto. Pero también hay que comprender que Obama es un clintonita pragmático, presidente que actúa -de ser- con mandatos bipartidistas. Es mejor así. A la larga beneficia a la nación. No se puede gobernar por la fuerza con el pretexto de un mandato. La mejor democracia es la que incluye, no la que excluye a la minoría: Eso se llama justicia. Algunos opinan que lo más importante, la opción pública, se perdió. Momentáneamente, pero no es menos cierto que con la reforma in place, la opción pública puede tener su comeback en el futuro cercano. Después de todo, ¿no es buena idea que exista un mecanismo que haga que las compañías de seguro sean más transparentes?*

La mejor democracia puede ir un poco más lento: se trata de una ingeniería toma-y-daca de experimentación, de quitar y poner, de probar por incrementos, de ganancia no necesariamente inmediata, sino a la larga. Al final, la reforma de la salud pública nos integra al grupo de naciones desarrolladas y civilizadas de occidente. Saber que algo tan fundamental como la salud esté al alcance de todos, nos hace mejores como nación. Poco a poco hasta los mismos que se opusieron (muchos de ellos sin seguro y movidos por el partidismo ciego) terminarán defendiéndola.
____________
*Los excesos e injusticias de las compañías de seguro tienen historia y serían demasiado para este artículo.

El filibusterismo o cómo paralizar el gobierno




Paul Krugman para el NYTimes: A menos que algún legislador se arrepienta inesperadamente, la reforma de la salud pasará el Senado esta semana. Soy de los que consideran dicha legislación un logro impresionante. Es un proyecto de ley con serias fallas, cierto, pasaremos años, si no décadas mejorándolo, pero es sin embargo un gran paso adelante. Pero ha sido una pelea a muerte. Y el hecho mismo de que pareciera una guerra demuestra que el gobierno de EE.UU. -visto como un todo- ya casi no funciona. Después de todo fueron los demócratas los que arrasaron el año pasado -y la refora de la salud era parte central de esa victoria. En cualquier democracia avanzada de occidente eso hubiese sido suficiente. Pero vivimos en EE.UU., donde se necesitan 60 votos para ganar el debate del Senado. Basta una maniobra obstruccionista -requisito que no aparece en la Constitución sino que es simplemente un mecanismo auto-impuesto- ha convertido lo que debería haber sido una simple legislación en un voto muy cerrado, dándole a un puñado de senadores indecisos extraordinario poder para darle forma al proyecto de ley.

¿Y ahora qué? Se necesita una reforma financiera fundamental. Hay que ganar la batalla del clima. Tenemos que bregar a largo plazo con el déficit presupuestario. ¿Pero cómo vamos a hacer nada de eso con un senado tan polarizado?

Algunos dirán que siempre ha sido así. No es cierto. Han habido "filibusteros" en el pasado -sobre todo por los segregacionistas tratando de impedir bloquear la legislación pro-derechos civiles. Sin embargo, el sistema de gobierno en que el partido de la minoría utiliza la amenaza de una maniobra obstruccionista para bloquear todo proyecto de ley que no le guste, es una creación reciente. La politóloga Barbara Sinclair ha hecho el cálculo: En la década de los 60, el filibusterismo afectó sólo el 8 por ciento de las leyes más importantes. En la década de 1980, había aumentado al 27%. Después que los demócratas retomaron el control del Congreso en 2006 y los republicanos perdieron, se elevó a 70%.

Pero si una legislación es bloqueada por una maniobra obstruccionista, los reformistas deben recurrir a otras opciones. Recuérdese que la Constitución establece que el Senado es un órgano con voto de mayoría -no de supermayoría. Por lo tanto la regla de años 60 se puede cambiar. ¿Qué tal un voto de la mayoría cambiando las reglas del Senado en el primer día de un nuevo período de sesiones? Nadie debe meterse ligeramente con procedimientos procesales parlamentarios que hayan pasado la prueba del tiempo. Pero nuestra situación actual no tiene precedentes: Estados Unidos está atrapado entre los graves problemas que deben resolver y un partido de minoría que ha decidido bloquear la acción en todos los frentes. No hacer nada no es una opción, mucho menos con los problemas que quedan por delante.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Alien sex

Jesús Rosado

El affaire entre la bella (o el bello) y la bestia ha sido uno de los argumentos mediante el cual la ciencia ficción hizo el crossover como subgénero desde la literatura hacia las artes visuales. Fue un viaje que pasó primero por la historieta para luego incorporarse informalmente al graffiti y más tarde asumirse con mayor rigor desde la paleta o la plumilla.

Luis Royo


Erica Chappuis

Una de las obsesiones de los cultivadores de las fantasías eróticas alienígenas en la plástica contemporánea ha sido reflejar el sexo interespecie quizás como canalización de perversiones reprimidas, o temores originados en el desamparo teológico y en las precariedades existenciales. O, simplemente, es expresión más o menos consciente de la vocación innata de expansión que subyace en el poblador planetario, quien desde ahora puede que se esté anticipando instintivamente a las posibilidades de extinción de su habitat.


Hans Ruedi Giger


Katharina Kranichfeld

Con la irrupción de la ciencia ficción en el sexo -o viceversa- dentro de la manifestación creativa, la especulación ha dejado de ser una operación maniobrable sólo desde el raciocinio o los estandares de la imaginación, para hacerse parte de los laberintos sensoriales. El alien sex funciona como tránsito de la acción física del goce sexual en solitario haciendo todo un recorrido fantasioso hasta derivar en masturbación estética. Lo desconocido, lo grotesco... lo monstruoso es el nuevo hallazgo de la autocaricia erótica.



Joshifumi Hayahi


Hans Bellmer

El sexo sobre lienzo, papel, artefacto o soporte fotográfico, hoy día, ha rebasado la recreación sublime para expresarse coherente con los engendros de la sociedad postindustrial. Belleza y horror ya no son antítesis. Tampoco hacen síntesis. No hay belleza sin algo extraño en sus proporciones -reflexionaba Bacon el filósofo. No hay por qué cuestionarlo cuatro siglos después de esa conclusión. Para el ser moderno es connatural usar lo aberrado en el sexo para aproximarse a lo exacto de su crucial circunstancia.

La culpa es de los negros



Alfredo Triff

Adolfo Rivero Caro publica en la sección de opiniones del Nuevo un artículo titulado: "La obsesión igualitaria".

Primero, Caro no aclara a qué clase de igualitarismo se refiere. Tendencias tan disímiles como el socialismo, el anarquismo y el liberalismo defienden versiones distintas de la igualdad. ¿Qué significa igualdad? De acuerdo con el diccionario de la Lengua Española:

ante la ley: 1. f. Principio que reconoce a todos los ciudadanos capacidad para los mismos derechos.

¿Cómo se puede pecar de obsesivo con un principio tan importante fuera del Paraíso Terrenal?

Mi caro Caro: No puede haber justicia sin igualdad.

A continuación otro párrafo no claro:

Todos somos diferentes y nada más justo y natural que aceptar esas diferencias. Lo forzado, artificial e intelectualmente deshonesto es insistir en que esas diferencias no existen.

¿De qué diferencias habla Caro? Porque la teoría de la igualdad moderna nunca ha pretendido aseveración fenotípica o genotípica alguna (o mucho menos de comportamiento) más allá de que todos somos seres humanos. Se trata simple y llanamente de igualdad de derechos, trátese de un doctor chino en Peking, un negro mecánico en Mali, un ex-millonario ruso en Siberia, una niña analfabeta en Bangladesh o un cubano diabético octogenario del South West. 

La izquierda ha aprovechado el caso de la discriminación racial, resuelto hace cincuenta años, para insistir en que sociedad americana es fundamentalmente injusta porque todos sus miembros no son iguales.

¿¿Resuelto hace cincuenta años?? La cronología caroiana nos lleva al año 1959 (¿y qué tendrá que ver la revolución cubana?). Caro olvida que la historia de la lucha por los derechos civiles negros se extiende desde mediados de la década de los 50 hasta principio de los años 70. La prueba está en la lista de asesinatos del KKK durante los años 60. Entre los más denotados: 1- El atentado/bomba de la iglesia bautista de la calle 16 de 1963, 2- el asesinato de tres miembros de los derechos civiles en Mississippi en 1964, 3- el asesinato de Viola Luzzo en 1965, 4- el asesinato de Vernon Dahmer. Pero las tensiones raciales continuan ¡incluso hasta fines de 1979!

¿Con qué cara, Caro? Entre paréntesis, el discurso de la desigualdad de derechos no debe ser -ni es- propiedad de la izquierda o la derecha. Y apuro un comentario tentativo de índole moral: A quién le corresponde decidir si es o no discriminado... ¿al de la cara pálida o al de la cara oscura, Caro?* 

Aquí va otro caro reparo:  

Darles ventajas artificiales a las minorías (la llamada "acción afirmativa'') para tratar de conseguir igualdad de resultados ha tenido efectos contraproducentes en todo el mundo.

¿En qué mundo? Caro no aclara. La Acción Afirmativa es un proceso histórico sui generis norteamericano de desarrollo social y legal, que va desde la Decimocuarta Enmienda a la Constitución en 1866 (irónicamente, una invocación a la igualdad: "all men are created equal"), pasando por Brown vs. Board of Education, "La orden ejecutiva de Kennedy", y  el acta de 1964 de L.B. Johnson (la cual sin duda, puede haber beneficiado al propio Caro, como residente cubano en los EE.UU.).

No se pierdan este párrafo final:

En Malasia, Vietnam, Indonesia, Tailandia o las Filipinas la minoría china -alrededor del 5 por ciento de la población en el sureste de Asia- es dueña de la mayoría de las inversiones en la industrias claves. Los inmigrantes japoneses en EEUU encontraron una creciente discriminación que culminó en su masivo internamiento durante la II Guerra Mundial. Sin embargo, ya en los años 70 las familias niponamericanas estaban ganando casi un tercio más que la familia americana promedio. Los chinos han estado despropocionadamente representados en matemáticas, ciencias y tecnología. Los alemanes sobresalen en ciencia, tecnología y las fuerzas armadas. Los ejemplos pudieran multiplicarse indefinidamente.

¡Qué tienen alemanes, ni chinos, ni japoneses con el caso negro en particular! -el eje del artículo de Caro. Los negros fueron traídos como esclavos de África y despojados de igualdad de derechos en este país, desde el siglo XVII hasta los años 60 del siglo XX. ¡Una historia espantosa de brutal segregación racial por 300 años!    

_________
*El argumento de Caro se deshace a sí mismo como la media de Penélope. Al alabar los logros americanos de un presidente negro como prueba de que no hay desigualdad, Caro ignora los avances logrados precisamente por la acción afirmativa que lo hacen posible. Imaginen estudiantes negros en Harvard o Princeton en el año 2009 sin la Acción Afirmativa de los años 60... a soñar se ha dicho.

Noticio-blogosférico



Foto: Cortesía Havanascity

Cría cuervos y te sacarán los ojos.

¿Menos de 50%? menos discursos y más acción.

¿Fue Copenhaguen un fracaso?

Otra posible tierra... pero más caliente.

"Los frijoles de Josefina" del blog cubano Desde la Habana.

El incesto habanero que no trasciende a la prensa.

Ciega obediencia "con sinecuras".
La experiencia de las cosas, del compositor Hainer Goebbles en Miami Bourbaki.

viernes, 18 de diciembre de 2009

801 Art Fair


Triste episodio de las Damas de Blanco, aquí relatado por Giovanni Boccaccio


Justo J. Sánchez

Cuando más agraciadas Damas de Blanco, pienso cuán piadosas sois por naturaleza, tanto más conozco que el presente relato tiene a vuestro juicio un principio penoso y triste, tal como es el doloroso recuerdo del pestífero episodio por vosotras pasado, vergonzoso y digno de llanto para todos aquellos que lo vivieron o de otro modo supieron de semejante acontecimiento.

Transcurrían los años de la fructífera Encarnación del Hijo de Dios llegado al número de dos mil nueve cuando a la egregia ciudad de San Cristóbal de La Habana, nobilísima entre las urbes del Cuarto Mundo, llegó una fetidez insoportable. Arácnidos inenarrables, enormes batracios que con crustáceos llegaban de los barrizales de Cojímar y desde Batabanó eran poseídos por extraña ira e imaginaciones febriles. Reptiles e insectos de especies varias hacían su entrada desde la Ciénaga de Zapata y al contacto con la virulencia, se unían a la violencia generalizada instados por sabuesos y mastines del Ministerio del Interior y de las Fuerzas Armadas que a la sazón “trataban” los asuntos de Yoani Sánchez y las Damas de Blanco.

 Aquella ola de calor que sobrevino sobre La Habana durante el mes de diciembre hizo que de los cuerpos sudorosos de los lumpenproletariat emanara un humor aún más fétido. Unido a los vapores de los animales y de los turistas (taxistas alemanes, camareros italianos en pos de Eros) salir a la calle –no sólo a una valiente protesta sino a cualquier cosa- era enfrentarse a la pestilencia mortífera.



Oí a una persona digna de fe, que en una venerable iglesia de mañana, no habiendo casi ninguna otra persona, tras los divinos oficios se encontraron varias mujeres, todas entre sí unidas o por amistad o por vecindad o por parentesco, o por tener familiares encarcelados, discretas todas y adornadas con ropas blancas y honestidad gallarda. Se reunieron y comenzaron a discurrir sobre la condición de los tiempos, muchas y variadas cosas. Luego de algún espacio, callando las demás, así empezó a hablar una de ellas:
-Vosotras podéis, queridas señoras, tanto como yo haber oído muchas veces que a nadie ofende quien honestamente hace uso de su derecho. Natural derecho es de todos los que nacen ayudar a conservar y defender su propia vida, y concededme esto, puesto que alguna vez ya ha sucedido que, por conservarla, se hayan matado o encarcelado hombres sin ninguna culpa. Y si las leyes, a cuya solicitud está el buen vivir de todos los mortales, ¡cuán mayormente es honesto que, sin ofender a nadie, nosotras y cualquiera otro, tomemos los remedios que podamos para la conservación de nuestra vida!

Dicho esto y marcándose ese día la Jornada de los Derechos Humanos, decidieron hacer una marcha ordenada y pacífica enarbolando flores para recordar a sus familiares injustamente en el presidio.
Con sus ajuares recién almidonados y su sutil esencia de violetas salieron las Damas a su pesquisa: ofrecer su testimonio de esposas, madres, hijas, hermanas de presos. Armadas con lirios gladiolos y rosas, extrañas alimañas las acechaban prestas al ataque.
 Entre los cocodrilos, un mulato grueso vociferaba:
-¡Que se vaya la gusanera! Salió de los sapos cierto “pinguero” con camisa roja para propinar empujones a las Damas de Blanco. Tenía que regresar a la beca el domingo.
 El olor a sudor, barro, mugre, los gritos de las fieras y el proletariado amaestrado no pudieron amedrentar a las Damas de Blanco aún si el espectáculo asustara a la propia fauna. Se cuenta que en el barullo varios ideólogos fueron atacados por cocodrilos y culebras. Un vocero de la embajada inglesa fue víctima de la plebe anárquica y se recupera de mordidas, golpes y un “nervous condition.”
 Al día siguiente levantándose y recobrándose de sus heridas se fueron las Damas a un prado en que la hierba es verde y alta y el sol no molesta. Allí, donde se sentía un suave vientecillo, todas se sentaron en corro para hacer reflexión:
-Como veis, el sol está alto y el calor es grande, y nada se oye sino las cigarras. Aquí es bueno y fresco estar. Pero si en esto se siguiera mi parecer, no en otros menesteres que novelando (con lo que, hablando uno, toda la compañía que le escucha toma deleite). Cuando terminaseis cada uno de contar una historia sobre el día de ayer o los actos de repudio a los que sometidas estamos nosotras y Yoani, el sol habría declinado y disminuido el calor, y podríamos sacar provecho de ello”.- Las mujeres por igual alabaron el novelar.


Llegará la morralla enardecida a Miami, tarde o temprano. Los jefecillos de turno pasarán por María Elvira Dead u otras emisiones televisivas. Afirmarán: “siempre estuve en contra de aquello”. Al año, con residencia en mano, regresarán a transitar aquellas calles escondiendo su fetidez con productos higiénicos norteamericanos y escandalosas colonias sintéticas. El episodio de las Damas de Blanco será sólo un vídeo de archivo o una herida en un cuerpo de mujer.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Blogueros, gangueros, leprosos y la misericordia de Babalú Ayé


Jesús Rosado

Cuando la blogosfera se fue convirtiendo en depositaria de los desvelos virtuales de los cubanos en exilio, se me hizo inevitable la expectativa de una nación de nuevo tipo erigiéndose sobre pilares cibernéticos, mostrando flamante una idiosincrasia destilada y recivilizada por la experiencia del destierro. Se hacía ilusión pensar que mediante el reencuentro ciberespacial sacaríamos a flote una Atlántida caribeña que se hallaba sumergida no en líquido salitroso sino bajo la densidad de cinco siglos de historia turbulenta, timos políticos y autoritarismos cenagosos. Era hora, finalmente, de redimir la isla platónica y empinarla como un papalote alegre aunque fuese desde la cuadratura de una pantalla. Todo, gracias al adiestramiento en la supervivencia dentro del mundo libre, a la familiarización con las tecnologías de punta y el acceso a la comunicación global, a la absorción de la ética ciudadana que procrea los estados de derecho. Y, además, al hecho de haber negociado la identidad en más de cien contextos diversos lo cual podía habernos consolidado en diáspora cosmopolita, pluralista e inclusiva.

Eso era soñar en dorado, un concilio feliz nutrido de ideas novedosas, avezado en términos de convivencia. Antesala del futuro edénico de una sociedad reflexiva, corporativa, competente, ultrademocrática, dirigida por liderazgos centrífugos. A falta de institucionalidad, la blogosfera transterritorial podía oficiar como probeta de la nación vanguardista, donde el intercambio inteligente, la confrontación serena, la concertación de todo el caudal vivencial que acumula el archipiélago desperdigado, podía compensar esperanzadoramente los estragos de una dictadura que metabolizó las aspiraciones de un pueblo hasta reducirlas a materia fecal. Lo ideal era un sistema de sitios digitales e hipertextos enlazados en forma de tribunas, galerías, bibliotecas, archivos, espacios de discernimiento, tertulias, cines, sitios underground, periódicos, en fin, los más disímiles recursos multimedia en Internet, configurando una madeja virtual que recreara el ansiado país paralelo donde aposentar las utopías seminales.

Y… ¿qué ha sucedido al cabo de un quinquenio de blogosferar entre cubanos desplazados? Pues ¡mera pendejada! Lo que hemos logrado es reproducir en la red nuestro perfil más vil como tribu. Y continuamos por el truculento camino de choteo, cinismos, fundamentalismo ideológico, procerismo, racismo, chovinismo, personalismo, pandillerismo, envidia, ataques personales, hijeputás, actos de repudio… Nos seguimos propinando tomatazos, huevazos y pescozones por la nuca con la misma puja castrofalangista que lo hacen las hordas de la isla. Nos mentamos la madre por control remoto y desde el anonimato con los mismos motivos del miedo que pulula entre la clase dominante de isla adentro. Gestamos intrigas, conspiraciones, blogocidios, puñaladas traperas. Nos espiamos, nos contraespiamos y luego de tanta paranoia nos acusamos de segurosos para disimular en la acusación la oscura apetencia hacia el poder del represor. Practicamos los mismos rituales gangueros de las turbas que, en los desvencijados callejones de La Habana, arremeten contra disidentes, Damas de Blanco y blogueros decorosos. Como pobladores de blogolandia hemos conseguido permanecer fieles a nuestro miserable saldo histórico como comunidad: ser una nación que apesta como fosa rebosada. Somos los blogueros más ruines de la triple-W. Ególatras, sectaristas y excluyentes. Leales a la vocación de zarrapastrosos y orfebres del castrismo como entelequia. Verdaderos perfeccionistas de los totalitarismos. Pura blogoexcrecencia como exilio que mostramos pústulas semejantes a las que pudren la piel de Cuba. ¡Ojalá que Babalú Ayé tenga misericordia de tan tamaña lepra!

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Otra salida bourbakiana. La torre Nakagin: Intersección de utopía y tragedia.

Bisnes is bisnes


Luis Soler

–¿Tú eres Machito? –preguntó José Luis sin bajarse de la bicicleta.
Un señor como de unos cincuenta años, curtido por el sol, se acercó por el otro lado de la cerca. Caminaba sin camisa bajo el  calor abrazador de la tarde, su cara era una mueca, cada músculo facial protegiéndose del sol. Por debajo de la gorra -el logotipo de los “Indians” de Cleveland- facción avinagrada sin la menor afabilidad. En una mano la mochila en la otra arrastraba su bicicleta china. Se detuvo justo frente a José Luis que lo esperaba desde hacía un buen rato. Sin mirarlo a los ojos se dispuso a abrir el candado Master que mantenía cerrada la cerca con gruesa cadena.
– Un servidor –contestó rudamente, restándole importancia al visitante – Anjá, ¿Y se puede saber qué desea?
– Vengo de parte de Luis Potaje, el que trabaja en el hotel Inglaterra.
A Machito nadie lo conocía por ese sobrenombre. Sólo sus amigos del barrio y su familia le llamaban así. Los de la empresa de Abastecimientos e Insumos del Poder Popular de Alamar, donde él se desempeñaba como jefe de almacén, lo conocían por Andrés, que era su nombre de pila. Por eso y porque venía de parte de Luis Potaje, Machito supo que el tipo venía con una tiñosa: pura complicación.
– De Luis Potaje –recalcó.
– Sí, el que traba....
– Sé quién es –lo cortó en seco– no me lo tiene que repetir.
Abrió el candado pero no quitó la cadena. Volteó su cabeza hacia las naves que estaban a su espalda. Un terraplén polvoroso, repleto de piezas viejas de camión y enormes rodillos de madera con cables negros del grosor de un puño, yacían dispersos en el trayecto que los separaba de la garita, donde un guardia de seguridad custodiaba la entrada a las naves y al los almacenes centrales. Machito miró la hora en un reloj digital negro con la manilla raída por el sudor y el uso.
– Yo ya me iba... –volvió a mirar el reloj– mira, yo le dije a Potaje que no podía hacerle más “esos” favores.
– No es un favor, yo le voy a pagar –replicó José Luis sin perder la compostura –si usted no me resuelve no sé qué me voy a hacer.

Machito miró al cielo. Contó las palomas posadas en los cables de electricidad. Cerca, un perro sarnoso olfateaba y escarbaba del basurero. Unos instantes de silencio cargados de mensajes parecían ir de un lado a otro por entre los agujeros de la cerca. A manera de credenciales José Luis bajó la vista y comenzó a patear el piso con la punta de la bota, igual que lo hacen los pitchers en el baseball.
– Tengo un juicio pendiente. Si usted no me resuelve puedo caer preso.
– No me tiene que dar tantos datos– Machito cambió el tono de la voz por uno más conciliador, sin dejar de mirar a la garita– no puedo seguir arriesgándome. Entiendo todo eso, pero esta es mi pincha y no la quiero perder. Ustedes se van de aquí pero uno se queda en esta mierda y esto es lo único que me da de comer.
– Le voy a pagar con dólares.
– Mire, ¿cómo se llama usted? – preguntó y lo miró a los ojos.
– José Luis, pero me dicen Pepito.
– Bueno Pepito, mire pa’llá – señalo con un gesto de la cabeza hacia la entrada de la empresa.
El guardia de seguridad de la garita no les quitaba los ojos a los dos hombres. Machito sabía que la cosa estaba muy mala últimamente. La empresa había duplicado el control del inventario por el incremento en el robo de piezas de repuesto.
– La cosa está negra y con pespuntes grises. No hay quien saque ná de ahí.
– Por favor Machito haga lo que pueda. Le doy diez por cada una.
– ¡¿Diez?! –¿Eso es un chiste o tú vives en la luna?
José Luis hizo un gesto de incomprensión. Su cara mostraba un desespero que daba grima. Machito podía adivinar que el tipo era o muy ingenuo o comemierda, pero en todo caso, no tenía ni la menor idea del negocio en el que se había metido. No soportaba bobería de la gente, pero el tipo le inspiraba una profunda lástima. La palma de la mano derecha le comenzaba a picar nuevamente.
– Mira... cómo me dijiste que te llamabas? Ah sí, Pepito. ¿Cuánto tienes? Las llantas están a veinticinco, pero te las dejo en veinte.
– ¡Pero mire Machito yo sólo tengo veinte dólares! y necesito dos. –murmuró casi en un ruego.
– Lo siento, sólo te puedo sacar una y eso sería la semana que viene.
José Luis sintió que el cielo se le caía a pedazos. No había podido conseguir más que treinta y seis fulas por el crucifijo de plata de su abuela, y eso porque se lo había vendido a un mexicano. Diez dólares gastó en una brújula rusa muy vieja que no funcionaba muy bien, tres en un rollo de soga y tres más en un cake de chocolate para celebrar el cumpleaños de su hija. Sólo le quedaban veinte.

– Mire, véndame dos y yo le pago el resto antes de irme, pero déjeme ir avanzando con la balsa.
– No mi socio, lo siento –sentenció Machito, y tragó en seco en lo que sacaba de un tirón la cadena y se disponía a abrir la cerca– en este negocio no se fía.
José Luis se limpió el sudor de la frente. No podía ser que hubiera hecho ese viaje en bicicleta desde Marianao hasta Alamar para no conseguir nada.
– ¡Mire! –dijo José Luis de repente– le cambio la otra llanta por mi bicicleta, es una montañesa... ¡japonesa!
Machito meneó la cabeza de un lado a otro a manera de negación.
– Por una de esas es por las que te matan. Yo no estoy pa’que me estén cazando la pelea detrás de una esquina. En la mía china nadie se fija. Olvídalo, si me arriesgo tiene que ser por fulas.
– Yo no tengo de dónde sacar más.
Aquel muchacho le causaba a Machito una verdadera pena. Por alguna razón le recordaba a su hijo. Cerró la reja. Las palomas se habían marchado y ahora el perro sarnoso estaba sentado observándolo.
– ¿Qué tienes ahí en la parrilla? –le señaló con la boca hacia un maletín color beige que José Luis llevaba atado con sogas en la parte de atrás de la bicicleta y por el cual se dejaba ver el pico de una botella de vino o algo así.
– Ahí... na, una botella de vino que me regaló un español amigo para que la venda y me busque algo – contestó y añadió – pero aquí nadie toma vino.
– ¿Qué más traes en el maletín?
– Ahí… un cake de chocolate.
– Un cake de chocolate – repitió con suavidad Machito mientras abría la cerca y salía.
Ya casi eran las cinco de la tarde y pronto sonaría el timbre de salida de los trabajadores. Machito volvió a mirar el reloj. Los dos hombres, las bicicletas y la cerca dibujaban largas sombras sobre ardiente el pavimento gris. Machito se acomodó la gorra y suspiró profundo. “Cómo se le ocurre a estos pendejos tirarse al mar con esa falta de seriedad”, pensó. Machito era un hombre recto y se tomaba las cosas con seriedad. No comprendía aún por qué estaba dispuesto a ayudarlo.
– Ustedes me van a joder un día de estos –dijo mientras sacaba una camiseta que llevaba en su bolsillo trasero y se la ponía.
– ¿Me va a resolver? – preguntó José Luis esperanzado.
– Sí -se montó en la bicicleta y le indicó– ¿ves aquella lomita donde está el árbol aquel? Ve hasta allí y espérame del otro lado de la caseta de la guagua.
– Pero ¿me va a dar las dos gomas por los veinte fulas?
– Por los veinte fulas, el vino y el cake.
El perro ladraba desaforadamente rodeado de un enjambre de moscas.

martes, 15 de diciembre de 2009

nos hemos quedado con el miedo y la paranoia




Cuando salgo a la calle y veo a aquellos que de alguna forma ejercen su pedacito de poder -funcionarios, policías, burócratas, médicos, maestros, periodistas - y los veo pisotear los derechos de sus conciudadanos y a veces hasta los suyos propios, me pregunto si saben lo que están haciendo, si tienen conciencia. Quizás mi teoría sea ingenua, pero intuyo que después de 50 años de absolutismo hemos olvidado completamente lo que significan cosas como Estado de Derecho, Justicia, Derechos Humanos. Todo suena a ciencia ficción… ¿Derecho a qué?

Tomado de Octavo Cerco.

Música pop como soft porno


Eliseo Cardona

Dicen, porque yo nunca las veo, que las imágenes de las películas porno suelen estar acompañadas de una música horrible. Es música, me cuentan, terriblemente machacosa, pero puesta allí como requiere lo que se hace cuando se está en solitario, en pareja, o en multitud orgiástica... viendo lo que se deja ver. Digamos que su función, si alguna, es acelerar el corazón; que, como se sabe, se encarga de bombear sangre a lo que necesite estímulo, chupete, azote, manigueta o una combinación raramente deliciosa de las cuatro. Me cuentan además que a mayor desnudez, a mayores acrobacias, contorsiones, secreciones, entradas y salidas... peor es la música. ¿Será por eso que Shakira ha estado haciendo música mierdera?

Me explico. Con el paso de los años, la colombiana se ha mostrado más ligera de pudores, más atrevida en la enseñadera de carnes. Nada malo, desde luego, porque la mujer todavía es joven y mantiene apetitosos los encantos que encienden la imaginación de bellaquitos realengos. Pero mientras más sugiere la colombiana, más malos son sus discos. No es broma. Tome el reciente «She Wolf» como una muestra de que la creatividad se le va a los pies junto con la ropa desprendida.

El aspecto más pobre del disco es lo que hacía más o menos atractivo el trabajo de Shakira: las letras. No es que la mujer escriba tocada por la inspiración. De hecho, soy de los que piensa que Shakira no sabe escribir ni la dirección de su casa. Pero quienes alguna vez la ayudaron en la tarea de crear esas imágenes de detalles inteligentes en discos como «¿Dónde están los ladrones?» o «Fijación oral», por ejemplo, no pusieron mano en los textos francamente mediocres de este «She Wolf». Vaya usted a saber porqué. Otro asunto es la música, que en este disco se presenta como un vulgar remedo de cosas ya oídas hace mucho tiempo, y sin duda mejor concebidas. Es decir, no es posible hablar de un trabajo medianamente pasable porque, aparte de malo, se trata de un disco bobamente calcado.

Pero Shakira tuvo que haberlo pensado con una audiencia en mente. O tal vez pensando en varias. Se nota en casi todo, pero sobre todo en la estética aparatosa de los beats electrónicos, en las colaboraciones, y en esas imágenes de los videos en las que quiere mostrar sin mostrar. Porque si algo se puede decir de la colombiana es que todavía tiene recatos poderosos. Pero cuando alguien quiere vender música por la vía de lo sexual (y de eso ella sí quiere) sin tener que encuerarse del todo (por un prurito), se echa mano (o las dos) al tease. Y el tease, sobra decirlo, es el arte de querer sin querer queriendo, pero no queriendo del todo, aunque su efecto sea como un todo... a ver si me explico.

Es lo que en el mundo mediático se conoce como soft porn, que nunca es explícito y, por lo mismo, sirve para estimular a medias. Esto es perfecto para una figura que, no sé, por aquello de que es embajadora humanitaria y demás pendejadas, tiene que cuidar de su imagen. ¿Ante públicos latinos? Sin duda. Fundamentalmente, porque esos públicos lo forman personas que ponen el grito en el cielo, aunque sea de manera mentecata, si a la mujer se le va la mano (basta con leer los comentarios al video de «She Wolf»). Pero el disco no está hecho tanto para el público latino como para un público gringo que todavía anda seducido por los bailes en los que el ombligo y las caderas de Shakira operan como metáforas de la cultura latina. Es lo que mejor entiende ese mainstream anglo y europeo que permite ventas y reconocimiento; ya en franca caída.

Es así como al cliché de que todos los latinos contribuyen al exotismo de bailar moviendo el culo (¿tras ingerir tacos con jalapeños y salsa?), Shakira ha sumado su visión de una música electrónica para estos tiempos en los que la llamada World Music no es música de raíces sino música hecha con un estrafalario sentido del cut-and-paste. Con todo lo que eso implica. Es lo que explica que «She Wolf» se parezca al «Ray of Light» (1998) o «Music» (2000) de Madonna, dos de los mejores discos de Madonna; que, como siempre, se adelantó a su tiempo. Pero Wyclef Jean ni Timbaland ni John Hill son William Orbit o Mirwais Ahmadzaï, que al anteponer sutilezas crearon discos que no por electrónicos son menos orgánicos. Y orgásmicos. Todo lo contrario de «She Wolf». Esos gritos de loba parecen orgasmos mal fingidos. ¡Lo mismo que en el soft porn!

Madonna no es un personaje traído por los pelos. Y eso se debe a que su trayectoria revela una lección. Una lección menor, pero lección al fin y al cabo. La suya comenzó como una aventura artística en la que música y sexo eran una y la misma cosa, alcanzando su punto más explícito con las imágenes del libro «Sex». Esos primeros discos son lo que son: lo mejor de una personalísima artesanía pop. Pero a medida que Madonna fue madurando, vistiéndose y haciéndose más espiritual, su música cobró sustancia. No voy a decir que son obras maestras, pero «Ray of Light» y «Music» muestran el temperamento de una mujer con ganas de opinar desde el arte, por muy efímero que sea.

Shakira, por el contrario, comenzó con un disco hermoso y artesanal: «Pies descalzos». Un disco con un título que puede leerse, dependiendo de su mentalidad o su calentura (que en el fondo son la misma cosa) como un ars poética o una declaración fetichista. Con el tiempo, la colombiana se ha ido convirtiendo en lo que Madonna trató de no ser nunca: una caricatura. Y la caricatura, cuando se la piensa bien, es la esencia del soft porn.

lunes, 14 de diciembre de 2009



Victor Pinchuk: sin conflictos, sin intereses, en Miami Bourbaki.

"This is It": homenaje a Michael Jackson, díazdevillegadamente deleitable.

Ella tocaba con fuego (segunda parte)


Taikomochi

Viene de aquí.

Dalia, pianista, pensaba en técnica y método: técnica de atrapar, técnica de “foreplay”. En su mundo convivían el ritmo, la notación, memorización y práctica: Czerny, Hoffmann, Josef Lhevinne, Paderewski. Al momento que apresaba aquel delicioso botín en sus garras se despojaba del rigor. Alguna patología le trastocaba el ritmo, la línea musical. Se transformaba en un esperpento chillón, una cacofónica sonata de Nono.*

Aquella tarde vino con Dalia la sobrina-nieta de Ramón Grau San Martín. Era la aventajada en el mundillo del piano porque logró estudiar con Georges Cziffra y tocar para Friedrich Gulda en Austria. Lo de la Grau era el repertorio barroco y el buen vino. Se desquició cuando intentó en Miami presentar una serie de recitales-conferencias a partir de El clave bien temperado de Bach. Se personaron tres invitados: "el orejón", que va a comer a los conciertos y "los Hidalgo Gato", que se transportaban en autobús. De semejante debacle no quedó bien, y se entregó al alcohol y a los padres del desierto. En su "búsqueda" marchó a conocer a Bede Griffiths, al Dalai Lama, pasó un año en Taizé y con un benedictino inglés, hizo meditación con el Príncipe Charles. Aquella tarde trajo su voluminoso bolso Furla, del que salían mini-vídeos (porno musical) de Cortot y botellas de vino. Dalia, que no pensaba someterse a la "trova" de la meditación o la sabiduría del silencio arrancó -presto a prestissimo- con su aria sobre los hombres, sus caballeros templarios y, como no, el rango dinámico de su reacción ante el placer viril. La Grau en silencio, quedose spaventada ante semejante entuerto.

A las ocho me llegaba Yoandry el "gruero". Conducía una grúa para la reposesión de autos por cuestión de pagos morosos. Tenía que despachar a las Fräuleinen si no quería que me remolcara un balsero iracundo y cachondo. La Dalia seguía en su scena e aria della follia:
-Es que no puedo. Es algo más fuerte que yo. Soy golosa…
La Grau entre el alcohol, la Rapsodia Húngara de Liszt y el ars amatoria de Dalia estaba por trincar los "Brunaio" Brunello di Montalcino a pico de botella.
-Dalia, ¿tú lees?
-Chica, no soy burra.
-Estamos en casa de un taikomochi y te voy a recomendar algo que, si sigues mi consejo, te va a ayudar.
-¿Pastillas japonesas?
-No. Vas a tener que ver a Mitch Kaplan el librero.
-¡No, nooooo, qué pena! ¿El está metido en esto de la erótica?
-N’hombre no. Pídele El libro de almohada (Makura no Sōshi) de Sei Shōnagon. Concéntrate en los aforismos y las reflexiones sobre la elegancia en la carnalidad. No sé si elegancia es la palabra correcta. Se va a convertir en tu guía y tu vicio.

Su intención se hizo obvia: partir veloz y dejarme a la Grau con su Brunaio y sus perlas, sustraídas al Emperador de la China por monjes eunucos. Me interpuse a la movida. -Mejor regresen juntas. Tengo visita dentro de un rato. Reinó el silencio ante mi falta de mesura. Las estaba echando. Yoandry estaría en camino. Nuestras sesiones eran las que más anhelaba. Su mujer se había marchado a Cuba y por tres semanas lo tenía a mi antojo.

Sobre aquel viaje de mi ochaya a la librería Books & Books no sobrevive detalle. La Grau con San Ireneo, los anacoretas del desierto, la Rosalynn Tureck y Bach me mantuvo al margen. Dalia se consagró a algún tipo de japonisme. Hubo de encontrar en su investigación amatoria la fuente literaria de Shōnagon, alguien aparte de su padre poeta, alguien que con lujo de detalles relataba las prácticas sensuales del Nipón medieval. Me enteraba de sus hallazgos por correo electrónico. Dejó de visitarme. Pasaban los meses. Transcurrido apenas el año, el cotilleo del klavierwelt era la estabilidad de Dalia por la presencia de su nuevo partenaire, balsero, en Brickell.

En la almohada a la Shōnagon iba yo a descubrir. Esperé a las 11:30 para hacer mi manifestación en el Atlantis. En el piso superior vivía el padrino de santería de un productor de la NBC. Los orishas le sonreían con prosperidad tras establecer un putibar en Andalucía.
-Ábreme que estoy a mil.
Serian las 11:40 cuando toqué en casa de la dragona transformada y redimida por la estética de la época Heian. Ponderaba como el fuego devorador cubanoamericano y la pasión balsera se controlaron y estilizaron gracias a una cultura exótica al trópico. La génesis sucedió en mi salón de té. Pasos firmes acudieron a la puerta. Allí, sin camisa, con su pecho velludo y fuerte, su brazo izquierdo tatuado, Yoandry el gruero llenaba el umbral. Pedí perdón y me di la vuelta. Su sorpresa le impidió reacción.

En efecto hubo boda. La Grau me contó que los novios se conocieron la noche de la visita a mi ochaya. Dalia le dio su tarjeta al cruzarse en el aparcamiento y sentir esa extraña urgencia de pedir ayuda para sacar su auto. Nadie de Palm Beach pudo asistir a las nupcias. Cuentan que Sor Raimunda, moderna ella, durante la recepción se adentró en territorio Daddy Yankee, bailando su afamada "Gasolina" con Yusniel, joven ex vecino del desposado en Sunny Gardens, Trailer Park.
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Luigi, (1924-1990).

domingo, 13 de diciembre de 2009

Piano Conclave - Rumba Orgiastica (J. Kühn 1975)

música rota



propago insomnios de un ave ignota
que en el olvido tiembla atrapada.
rumor caido
musica rota.



dispongo un plano sin derroteros
y con fantasmas bucaneros
en mi delirio suena esa hora.
hora sin cifre
sin agujas.
un angel buitre mi alma devora
con mis estrellas juegan las brujas.

Foto: León Ichaso
Texto: Justo Rodríguez Santos

sábado, 12 de diciembre de 2009

Sulfa para la figuración


Alfredo Triff

Antes de comenzar, aclaro que lo que sigue no es propiamente un review de Abstractomicina, en CREMATA GALLERY, en la 8 calle y la 16 Avenida. Apuro una lectura del catálogo del artista, crítico y curador Aldo Menéndez (AM de aquí en lo adelante) con una "vista" rápida de las obras.

Prima facie la exhibición parece un reguero colosal (encima la mayoría de los pintores no son abstractos). Algunos amigos manifestaban que "la muestra se quedaba corta", que le "faltaba rigor", que eran "demasiada gente". Sin embargo, la mirada curiosa se quedaba colgando sobre series de cuadros, la mayoría pequeños, evocando en su proximidad uno-con-otro, contrastes atonales, raros. Y luego uno se encontraba con algún tropezón. Algunas piezas -de catálogo- merecían otra colocación, lo cual no significa que el curador no sabía dónde estaba metido...

El espacio de CREMATA es pequeño y tantas obras no respiraban lo suficiente. Peor, uno pudiera -sin leer el catálogo- y conociendo a los artistas (cuyos pocos son de tendencia abstracta), pensar que se trata de una coña. El título nos recuerda una especie de "sulfamida" de la abstracción. ¿Sulfa contra corrientes estético/venéreas figurativas?

"Cuando buscaba el nombre para la exposición, confieso que me puse a pensar en la abstracción como contramedida, como una medicina ante tanto naturalismo y figuración repetitiva de guajiros lánguidos y paisajes confitados con caritas de muñecas, academias y burundangas turísticas de santería, folclorismos y exotismos que todavía hoy nos quieren amarrar la visión de una identidad cubana nostálgica, esquemática y comercial" (AM, catálogo de Abstractomicina).      

¡Touché! A muchos de los artistas en el show les sirve el sayo. Lo que AM llama en el catálogo, "un realismo sin riberas", y que en realidad es el lavado de cerebro de realismo epocal/origenista de nuestra historia.* Ponderen el peso específico del párrafo anterior, ya no como invitación a cierto estilo artístico específico, sino como Weltanschauung, como ideología, como signo cultural, como cubanismo.1 AM vira la tortilla contra él y sus pintores invitados (algunos de los cuales me confesaron que habían alterado sus obras para ajustarse al patrón curatorial).

Se trata de una muestra oro-parece-plata-no-es, y por encargo: Alguien cortó una cabeza en un cuadro, otro oscureció el lienzo, otro presentó una obra incidental en la que por carambola no había nada figurativo. Es como un ebbó conceptual: Ponerse un traje que a uno le queda chiquito y salir con él a pasear por el boulevard. Decirse: "yo no soy esto pero no me importa", o acaso viajar por la fantasía estético-ontológica y pensar: "seré otro por una noche" (con permiso del curador).

En el catálogo, AM hace labor democrática sazonando con pequeñas frases a cada artista (todo dentro del marco histórico). No es fácil decir lo justo, o mejor dicho, no es fácil decir toda la verdad. Y en esa descripción, ahora casi evaluativa/prescriptiva y fuera de jodedera, el curador evita ciertas preguntas. Y aquí se queda corto. Salve: No se trata de echar a menos el estilo de nadie, opción que acaso AM intuye pudiera encontrarse en el camino de su exploración a-la-Jesse Ríos.2

¿Peccatus curatorial? No importa tanto en este caso, y mucho menos en la calle 8 a tres puertas de Casa Panza. La sulfa nos viene bien a todos.3 Abstractomicina es una exploración a nivel de coña, y mejor así, de las fobias otras del arte cubano, de su complacencia no indagada, de su horror locii.   

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1Lo que nos lleva a la pregunta, que AM no invoca, ¿por qué no hubo una abstracción verdaderamente original en Cuba? AM confiesa que Los Once (sólo once, señores) se inclinaron más por la escuela expresionista abstracta de NY de los 50. En efecto, y no miraron al sur, a la tendencia geométrica brazilo-argentino-venezolana del Grupo Madí o el Grupo Ruptura, que venía haciendo ola desde fines de los años 40. Los Once eran considerados "extraterrestres" (confesión personal a un servidor de Aldo Díaz Balart). Y si de extraterrestres se trata, ¿acaso no se montaron Los Once en el tren equivocado del norte? ¿Qué causó el desvío? ¿Sería diversionismo ideológico estilo cincuentoso? Y es que hablando históricamente, tal parecería que el arte moderno (y post-moderno) cubano es, en su ser profundo, figuración.
 
AM no le da la cara al sur, pero en passant aborda la cuestión:

"Nuestra convocatoria, esta expo en sí, puede que nos permita seguir hasta cierto punto el comportamiento posterior de la tendencia entre algunos de nosotros a partir de un punto de salida, a fines de la década del 60, señalando por el neo-abstraccionismo y la abstracción post-pictórica, porque la mayoría de los artistas representados seguramente estarían abordándola en términos actuales" (AM, catálogo de Abstractomicina).

Aunque quisiera, el curador no le mete al asunto con los cuernos (y este párrafo no es coña). AM se hace la pregunta, pero la enfoca por el rumbo histórico: Equivocado. Toda muestra, más que un hecho, es una posibilidad interpretativa. La pregunta fuerte es: ¿por qué el arte cubano (moderno y post-moderno) ES esencialmente figuración? AM se va por la tangente cuando sugiere que los artistas representados seguramente "estarían abordándola en términos actuales". Teta o sopa: ¿Descripción o prescripción?  2Aprecio que la muestra tenga el hilo del homenaje al loco desaparecido de Jesse Ríos. 3Dato curioso: las sulfamidas son preponderantemente modernas, con un desarrollo más limitado durante los años 80. Como la abstracción, tienen su lado utópico: Alguna vez se creyó que la sulfa acabaría con las enfermedades del mundo. ¿Hoy? Somos sufa-resistentes.
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*(((((((¿Existe conexión alguna entre nuestro "realismo sin riberas" y nuestro procerismo?)))))))