lunes, 30 de noviembre de 2009


Humor de Pong

La Otra Esquina de las Palabras anuncia su primera tertulia

Los poetas y sus editores

Con la participación de Germán Guerra (Ediciones EntreRíos), Rodolfo Martínez Sotomayor (Editorial Silueta),George Riverón (Bluebird Editions) y Juan Antonio Sánchez (Ediciones Iduna). Al cierre habrá una lectura de poesía a cargo de los poetas Alejandro Fonseca, Rolando Jorge, Carlos Pintado, George Riverón, Denis Fortún, Ena Columbié, Germán Guerra, Heriberto Hernández Medina, Efraín Riverón, Juan Carlos Valls y Joaquín Gálvez.

Viernes, 4 de Diciembre
7:30 pm
Café Demetrio
300 Alhambra Circle, Coral Gables
(305)448-4949

Mis diez personajes latinoamericanos (1810-2010)

1. El durmiente que despierta junto al dinosaurio, de Augusto Monterroso. Ahí está todo el sueño y la fatalidad de un continente. 2. Beatriz Viterbo, de Jorge Luis Borges. La posibilidad de la confluencia de todos los mundos posibles, señalados por una mujer que anticipa Internet. 3. El patriarca, de Gabriel García Márquez. El inacabable caudillo de estos doscientos años que ha motivado, incluso, un género narrativo: la novela del dictador. 4. Esteban, de Alejo Carpentier en El siglo de las luces. Ilusión y desilusión por la revolución.
5. Maqroll el Gaviero, de Álvaro Mutis. Aventurero, libre, fugitivo y futurista. Para los otros cinco visita el blog de Iván de la Nuez.

¿ké hay en un detrás del nombre?



 ¿qué provoka tanta envidia proxerista?

adivinaadivinador...

xed de protagonixmo

ZobreZalir

xentirse opakado(a)

baja autoextima

y a eskribir dixparatex
yoani provoka pikaxón kaxtrixta/proxerixta

El sol derrite la cera que junta tus plumas pero brilla siempre para todos



Ramón Williams
Ilustración del autor

De los días en el Hospital Naval conservas jirones. Rostros impávidos de enfermeritas limpiando tus quemaduras de sol; el gotear proceloso de los sueros de hidratación; parcos militares disfrazados de doctores, auscultándote apenas sin mirarte; las manos nerviosas de Regina al doblar una sábana, confusos recados de Silvano enriquecido y de Lógicus asesino de su cerdo. Recuerdas sobre, cuando las voces se perdían, el vacío de olores en el viento.
A nada olía el mar
¿qué alcanzaba con su aliento los balcones?
Sin su aroma de vida,
de centro de mujer,
el mar resplandecía,
extensa placa de fuego bruñida
donde tus memorias
se volvieron cenizas.

“Amnesia de postrauma se llama-te dijeron los doctores-, no se te olvide.” En el hospital te visitó el Nagüe. El coleccionista alemán nunca llegó. En cambió la francesa tenía palabra. Los invitaba. En plural porque la exhibición incluía al Sobrín y a los Pornosabios. Si no había errores de cálculo el mes próximo los cuadros colgarían en París. Veintitantas piezas eran nosecuántos francos y cada franco para la franquicia del menos franco en jefe, que no se opondría a dejarlos salir si algo le soltaban de regreso, al pueblo, claro. “De momento colgamos de la visa” te dijo al final y rió con magnífica carcajada y lo viste colgar de su risa.

Los pornosabios asistieron luego. Contaron cómo Aurora encontró a la decana muerta en la oficina del Instituto. Yacía de bruces en medio de un charco, dicen que ahogada por buches seminales envenenados que obtuvo del agente antes que te regañaran y escaparas con el Chutemas. Pero ya no escuchabas. Y esas tercas orejas tuyas no eran culpables de la sordera. Atendías a las enfermeritas indiscretas, tras cuyos ojos el implacable sol del golfo se mezclaba con el gotear del semen vertido por los pornosabios en la garganta de la dama de canas. Ellos cuentan mejor de lo que pintan. Ellos, nacidos en el 69, expertos en el cuadrifolio de óculos, ojerosos bálanos sapientes inmersos desde siempre en glandes problemas. Pablo te regaló una partitura, más bien una hoja de papel pautado vacía. No pintaba más, explotaría su veta musical oculta: Todos llevamos dentro un instrumento de viento, si no, escucha detenidamente un pedo.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Plástico explosivo inevitable



La relación inicial entre Lou Reed y Warhol era de mutua exploración. Verano de 1965: Reed, John Cale y Sterling Morrison añaden a Maureen Tucker y se convierten en Velvet Underground. Reed conocía a Warhol por el baterista Angus Maclise, se habían visto en las proyecciones del "Expanded Cinema" de Jonas Mekas en la Cinemateca, donde se ponían las películas underground del momento. Por ese entonces Warhol comienza a experimentar con eventos multimedia, que llama "Exploding Plastic Inevitable".

A Velvet se caracterizaban por cierta abrasividad y aparente desprecio por el público, algo muy a tono con el humor warholiano. Luego se integra al grupo la ex-modelo Nico y Warhol diseña la portada del primer álbum, The Velvet Underground and Nico, con la banana en la portada (referencia a su película Eat). Si bien Warhol no hizo un aporte musical, aparece en los créditos del álbum como productor. 

Exploremos un poco el binonio Warhol/Reed. Se cuenta que el primero veía a Reed como una especie de Warhol del rock, lo cual presenta aspectos estéticos novedosos de Velvet que son necesarios comprender. Ahí tenemos los personajes que habitan la lírica de las canciones de Reed: tipos bohemios que parecen salidos de Chelsea Girls. En temas como "Candy Says" y "Walk on the Wild Side", se trata de la misma persona. Evitando la censura moral, tanto Warhol como Reed presentan sus sujetos como salidos de un cinema verité, expresando comportamientos que, aunque alienados, al final de la jornada nos resultan afines.
_________
Parra comprender mejor la relación entre Reed y Warhol habría que escuchar el ciclo "Songs for Drella" de 15 canciones narradas por Warhol. En esta serie casi autobiográfica, Warhol cuenta su decisión de irse de Pittsburgh, sus primeras amistades en New York, su apego al trabajo, el descubrimiento del poder de la repetición en las imágenes del Pop y la relacion entre pintura y publicidad. Warhol explica que justo en el mejor momento de su creatividad, aparece Velvet Underground, lo que posibilita la transición de la pintura al cine.

sábado, 28 de noviembre de 2009

Fleshtones con disposición al combate



Grandes son los peligros que nos acechan, pero no se combaten con las discordias bizantinas, charlatanería académica, ¡no! Se combaten con la firmeza revolucionaria, la entereza revolucionaria, la disposición a combatir. No se combate de manera efectiva al enemigo imperialista en cualquier parte del mundo con los revolucionarios divididos, con los revolucionarios insultándose, con los revolucionarios atacándose, sino con la unidad, con la cohesión en las filas revolucionarias.

Babi y Papi


Babi quería un Mercedes Benz con interior rosado,



y Papi por supuesto se lo iba a conseguir,

 

con su "conecte" en El Palacio de los Jugos (continuará).

Historia y foto: León Ichaso

viernes, 27 de noviembre de 2009

Violonchelista Matt Haimovitz interpreta a Ligeti

Primer movimiento



Segundo movimiento





Los acontecimientos en G y 23 revisitados por Garrincha.
Los lobistas se jodieron, al menos por ahora. ¡Bien por Obama!

Cura de espanto


Wendy Guerra
Ilustración: Atul Dodiya

Y que cierre la herida y que no quede cicatriz ni quejido cuando haga
el silencio que la noche ordena.
Ovillo de seda
Cuna concha cuchara balance o nido vacío
Nocturno de Chopin arpegios simples
En acertado tempo de un tranquilo andante
Yaquis que se clavan en el paso inquieto de tus pies cubiertos
Hijos duermen Padres descansan en paz Hombres viven lejos
Deja que la noche sane no encientas aparatos en lo oscuro
La madrugada esplende y viola el goteo de esa cuerda rota
Transcribe el insomnio en una mujer con ojos negros
Afloja la cuerda de tu cabalgadura despójate y regresa
Cuida la luz no te avives más que la luna del espejo
Que la noche calme la inclinación abstracta
Ese amargo sentimiento del que huyes
Traga insomne la fluorescencia más leve
Agua pura en vaso de toda la vida
Cura espiritual al alba cerrando culpas
Abriendo el cielo en una iniciación desconocida
Que se llama como tu país
Que se llama como te nombran con acento propio
Que se llama como te han llamado en sueños los más claros desconocidos.

¿Qué pasa con el milagro Dubai? Que Dubai World debe $59,000 millones y ha pedido un moratorio. La historia del "milagro Dubai" se parece a Miami: sol, playa y globo inflado.
En el NYTimes: Hay que volver a la tierra.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Gracias por amores imperfectos


Rosie Inguanzo

Ayer, mientras mi dermatóloga me eliminaba tres venitas de la nariz, afuera llovía, bebíamos además un vino blanco argentino helado (pobre de mí que no recuerdo la uva). Y ella lloró. Yo le dije que iba a casa de mi hermana a cenar, a pesar de las distancias y aquellas memorias terribles que compartimos, aquella soledad adolescente, aquella hambre de años, las golpizas, aquel seguroso subnormal haciéndonos requisas trimensuales, aquel abandono. Mi hermanita, alguien que he perdido en las torceduras biográficas, en gastadas separaciones y elecciones de vida, pelirroja y pecosa -en las fotografías de otra vida. Mi dermatóloga lloró cuando dije: “Voy adonde vaya mi madre”, aunque mis hermanos rivalicen y griten improperios, pero hace años, siglos, que me relaciono con la familia escogida, la que no descalabró el exilio, con la que no comparto la memoria de ciertos horrores.

Lloró porque ella y su hermano tuvieron una relación dichosa. Toda una vida de complicidades y buenos recuerdos; hombro y paño, vacilón y calidez. Pero un día pelearon por cualquier estupidez, y llevaban distanciados como tres meses cuando él murió repentinamente. Lloraba, reprimiéndose y reprendiéndose, empinada sobre mi rostro. Dice que hace once años y ese dolor siempre la visita, puntual como el más grande desconsuelo.

Y yo hija del exilio, fugaz e independiente, con raíces de arena, yo, que tengo amigos sujetos a prueba, escurridiza para estas guerras avisadas, que me deshago de una discordancia emocional como de un mal recuerdo -para vivir. Yo, que he dicho adiós a tantos afectos, a tantos he dado la espalda -para vivir, porque desafinaban con mi paso y mi aire, quiero y desquiero de lejos. Dejo de quererlos en esa burbuja del tiempo. Y agradezco a mi dermatóloga su dolor (que va a asistirla en el último suspiro). Me hace tomar nota de mi propio desarraigo asistido -porque mira que esa Cuba desdeñable nos acribilló de traumas. Aprendí a huir de lo que duele (recomendándolo sobremanera). Huir veloz de lo que lastima. A no deberle nada a ningún vinculo de sangre, creando lazos sujetos a cambio -que ésa precariedad de los afectos me asienta bien.

Hoy Día de Acción de Gracias me acercaré a ese dolor antiguo a riesgo del zarpazo, cobijándome en la gratitud por el día a día y otras bondades adquiridas, sujeta a la impermanencia que nos hace humanos. Picó el láser y ardió el recuerdo. La hice reír fingiendo llorar lágrimas de cocodrilo, dolores de mentirita. Lloriqueamos y reímos sin remedio, ella por su hermano muerto, yo en falso en serio, pellizcada por el láser, a modo de exorcismo de tantos males. Algo tembló en su rostro, algo que yo había perdido, algún mal hundido adentro.
Excelente artículo de Tom Engelhardt sobre el discurso que Obama debiera pronunciar sobre la guerra en Afganistán (aunque ese no va a ser el discurso).

¡Monten en el trencito didáctico!


No se pierdan la versión díazdevillegasiana del acto de repudio de 23 y G en Cubaencuentro en la red. En particular este párrafo dramático:

Cuba entera es una guarida de seres deseantes, acechantes, de alimañas inactivas, castradas e incapaces de llevar al plano de la acción sus venganzas secretas. Hay todo un bagaje de uñas sacadas, de testículos cortados, de ojos y lenguas atravesados con clavos calientes que arden, sangran y supuran en el inconsciente colectivo del pueblo cubano. Un enorme almacén de atrocidades, que la masa aterrorizada, incapaz de solidaridad o compasión, ha ido acumulando a través de los años y de los sueños.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

I love calle 8: Carlos Pintado y Gema Corredera

Irse o venirse


Alfredo Triff

Mi generación fue una generación inmoral. La promiscuidad barata y la hipocresía reinaban en la Cuba de los 70. El tiempo transcurría pegajoso entre necesidades, transgresiones nocturnas y sueños de libertad. Se cultivaba la escolástica de la mentira. La Habana estaba azotada por una escoliosis social: en la cuadra, en la escuela, en el trabajo, en la Plaza, todo el mundo decía que sí. ¿Qué quedaba? Recurrir al sexo.

No sexo como proyecto de revolución civil. No, detrás de nuestra emancipación sexual estaba la estrategia revolucionaria de “suavizar” la voluntad ciudadana. Había que arremeter contra la vieja moral burguesa. Era la moda y nosotros, burgueses al fin, adoptamos el lema: Sin patria pero sin gamos.

No digo nada de esto con ánimo de moralizar, por el contrario. Disfrutamos nuestras orgías: los “percheros” (donde los “pinchos” colgaban uniformes), los “palos” acuáticos en La Concha, Santa María y la Playita de 16, el sexo múltiple (en la escuela al campo), pero sobre todo el sandwhich de jamón sin queso que consistía en la rozadera contra cualquier pedazo (en mi caso) de carne fémina en las guaguas atestadas (mejor razón para montarlas). Otra hazaña era acostarte con la mujer de tus amigos (la amistad se hacía más íntima). La antropología centrohabanera de caerle atrás a una mujer desconocida, Galiano abajo, hasta el malecón y descargarle hasta “casarla”, para llevártela luego a la cama esa misma tarde. Luego le contarías a los socios la proeza en detalle.

En aquella triste Habana apuntalada no había mucho que hacer. La VOZ tronaba, el calor rajaba las piedras y la lluvia tumbaba las paredes de los solares. Chivateo y singueta a la orden del día. Queríamos irnos y le apostamos a venirnos. Me pregunto si Cuba es una isla proterva, si somos recónditamente sexuales, si nuestra sangre negra/española se aviene mejor a la guaracha y el guagancó que al respeto ajeno. No quiero decir Nisínino {gran jugador de damas que conocí en New Jersey, y con el que siempre perdí}.

martes, 24 de noviembre de 2009

¿Suicidio o escapismo? Mi fuga en balsa


Luis Soler

Me pasó por la cabeza bajarme del camión y terminar con toda esa locura, pero permanecí tenso y callado al lado del chofer que también estaba cagado de miedo. Seguramente él tampoco hubiera querido prestar su vehículo para llevar la balsa hasta la costa, y sin embargo ahora no podía dar macha atrás. A medida que nos acercábamos a la costa transitando por toda la calle 60 rumbo a la 5ª Avenida sin ningún contratiempo, mayor eran ya las posibilidades de tirar la balsa al agua -y en menos de lo que canta un gallo estar yo en medio de las olas remando rumbo al norte. Durante los preparativos de la dichosa balsa todo me parecía un gran disparate, pero uno a uno fueron desechados mis mejores argumentos en contra de una aventura que tenía más de suicidio que de escapismo.

El exceso de entusiasmo y las prontas noticias de los que iban llegando los mantenía imbuidos en una euforia optimista donde al parecer todo iba a ser muy fácil. Ya se veían en la calle 8, en medio de un carnaval, bailando al compás de Willy Chirino. Para ellos nada podía salir mal. Además, estábamos protegidos por los santos (según el babalawo que nos había tirado los caracoles íbamos a tener "algunos sustos" pero nada que unos tipos con buenos cojones no pudieran superar). Mi problema era que nunca había sido claro. Debí haber dicho que no quería irme así de esa manera, y todo habría quedado solucionado, pero lo dejé todo en manos del azar, que este se encargara de salvar mi reputación de valiente, pues en cualquier momento se me iban a ablandar las patas y me iba a rajar vergonzosamente.

Para mi mala suerte, los imponderables responden sólo a patrones normales de conducta. Y en un lugar donde el surrealismo es cotidiano, se mimetizan de tal manera que ocurren pero uno no los percibe. O sí, pero los malinterpretamos. Todo parecía favorecernos, hasta en la manera prodigiosa en la que fueron apareciendo todos los materiales de la balsa: Sogas, poliespuma, tornillos, tablas y cuanta cosa era difícil de resolver.

Al llegar a 5ª y 60 la luz roja del semáforo nos hizo detenernos justo al lado de la garita del guardia que custodiaba una embajada ubicada en esa esquina. Respiré profundo y rogué porque el oficial nos diera un alto (asumir las consecuencias de estar preso un par de días antes que morir en medio del océano me parecía una opción razonable). El tipo miró la punta de la balsa que sobresalía por la parte de atrás del camión y lo vimos tomar el teléfono. El chofer, en un ataque de pánico manifestó que todo se había jodido, que él pagaría las consecuencias con años de cárcel. Jorgito le gritó que no fuera pendejo y apretara el acelerador hasta la costa que para eso le habían pagado. Nadie lo vio, pero yo sí; Jorgito empuñaba en su mano derecha, pegada a la manecilla de la puerta, una enorme navaja que afortunadamente no tuvo que usar. Muchas veces me he preguntado si él era el más valiente de todos y la visión de esa mano apretando la cuchilla me hace dudar.

El chofer hundió el pie en el acelerador por toda la 60 hasta llegar a 1ª y dobló hacia la derecha rumbo a la playita de 16. Todos estábamos callados mirando para atrás, donde el chino y Raciel nos hacían gestos de dale, dale...sigan. No paramos en ninguna luz, en ningún PARE. Nadie se atravesó en el camino. Casi al llegar oímos las sirenas de la policía. Sentí que mi suerte mejoraba. Estaba seguro que algo evitaría que llegáramos al mar. En una revisión que me hice unos días antes me había salido que estaba "osorbo" con Elegguá y que para que todo me saliera bien, yo debería hacer unos "trabajitos". Por supuesto que no hice nada. Todo aquello me parecía pura tontería, puro negocio, y por si acaso, no lo hice, para que todo nos saliera mal… hacer lo que no debía impediría que tuviéramos éxito (creo que este tipo de contradicciones filosóficas entre la relatividad del éxito, la aplicación dual de la fe y el tradicionalismo criollo vs. el pragmatismo me tenían sumido en una fuerte depresión existencialista con esos típicos resultados inertes de la personalidad).

El camión se metió por los dientes de perros sin dificultad. Avanzó hasta detenerse a unos cien metros del mar. Nos bajamos y comenzamos a desmontar la balsa. Yo mirando para la calle. ¿Cuándo llegaría la policía? Imagine las luces rojas y azules salir de todas partes con decenas de agentes rodeándonos en un cerco salvador. La balsa no pesaba mucho. De pronto unas siluetas aparecieron de la nada: Eran dos milicianos. Venían hacia nosotros. Jorgito grito entre dientes: SIGAN. Ya, estábamos cogidos. Los guardias se hicieron más visibles. Dos mulatos fornidos. Sentí ganas de iniciar una estampida pero me contuve, esperando la inminente intercepción de los milicianos (y con ella el resguardo de mi coraje). Un baño de agua gélida me cayó arriba cuando uno de ellos preguntó: ¿Cabe alguien más con ustedes? Raciel –mientras seguía caminando– les contestó que la balsa era para cuatro; que no aguantaría. Entonces nos ayudaron a cargarla y ponerla en el agua. Para cuando sorteábamos las primeras olas, oí el chirriar de las gomas del camión dando marcha atrás. Imaginé una sonrisa en la cara pálida del chofer y sentí el fresco viento del norte cargado de salitre pegarme en la cara.

Si quieren saber por qué Eliseo Cardona es el mejor crítico de música del patio, lean este review del concierto de Rubén Blades en Blue Monk Moods.
(Foto: Eliseo Cardona)

lunes, 23 de noviembre de 2009

celuloide



aquí, 1970



 39 años después



 circa. 1951



rema que rema...



 cierra los ojos



¿y ahora?

Foto e historia: León Ichaso

domingo, 22 de noviembre de 2009

60 contra 39 ¡EL PROYECTO DE SALUD AL PLENO DEL SENADO!

En el New York Times:

(En la foto: A la derecha, el senador Harry Reid, arquitecto de la propuesta del senado, junto a Cristopher Dodd)


Esta noche tenemos la oportunidad histórica de reformar el estado de la salud pública de una vez y por todas, dijo el senador Max Baucus, demócrata de Montana, principal arquitecto de la legislación. La historia nos toca a la puerta. Vamos a abrirla. Comencemos el debate (...) El proyecto del Senado extendería beneficios de salud a aproximadamente 31 millones de estadounidenses que carecen de seguro médico, a un costo de $848 mil millones en 10 años.

___________
Uno se pregunta: ¿Por qué tanta oposición republicana a la discusión en el pleno del senado? Las cifras hablan -por sí solas- de la enorme crisis de la salud en EE.UU = 86 millones de personas sin seguro! Por años la estrategia republicana ha sido hacerse el chino, olvidar el asunto y seguir como si nada. Y cuando las cosas se les van un poquito de la mano A METER MIEDO CON LA FALACIA DE LA CRISIS FISCAL. Y si el sector privado, es decir, las compañías de seguro NO PUEDEN RESOLVER EL PROBLEMA ¿no se hace entonces asunto fundamental del estado tratar de resolverlo? Por ejemplo, la Florida, tiene 5.8 millones de personas sin seguro médico. Se repite entonces la estrategia republicana: meter miedo a la gente del Armagedón económico que se avecina.

Señores, el único Armagedón es la ignorancia:

Más del 60% por ciento de las familias o personas sin seguro en la Florida tienen ingresos de $42.400 para una familia de cuatro. 2- Aunque los blancos anglos representan el mayor número de personas sin seguro en la Florida, los hispanos y afroamericanos tienen más posibilidades de carecer de seguro. En 2008, 54,4% de los hispanos y el 42,5% por ciento de los afroamericanos no tenían seguro.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Civilidad y barbarie



Foto: AP

¿A qué le temen tanto los segurosos raulistas-proceristas? Después de todo, se trata de una sola persona. Ya sé: es la cara del pueblo combatiente.

Tomado del blog Desde aquí.
Octavo cerco comenta el incidente.

a grettel

Rosie Inguanzo


los exámenes médicos
revelan un tumor del tamaño de una naranja en el ovario izquierdo
el lado del corazón
la naranja exhibe sus medidas
no su densidad
-y ordena más pruebas-
no su naturaleza
su fiebre
cóncava
vasija acuosa
en la pantalla del ultrasonido
oscila
la dra. dice que es “de chocolate”
(sangre arropada ahí)
que 11½ por 9½ lo hacen respetable
corren las emociones
una lágrima salta al plato: el cuerpo



 













labra sus miedos
su soledad imperturbable
su intrahistoria
su geografía autónoma
cifrando una encrucijada más
ella
esa pelota orgánica
esa madeja carmelita
¿expresando algún desconsuelo?


quien como los árboles
le sale fruta


vaya a saber cuándo me hallarán
la flor
la semilla
el tallo
la raíz
que me afinca irrevocablemente al cuerpo
donde por dentro
también sobrevuelan aves
hasta luces que nunca he podido ver
en la jungla cibernética de la carne
sibilinas lucecitas
cobre
serpentinas vivas
la primera sangre remota que he traído a esta vida


la enfermera me mira con lástima:
“hemos de extraerlo por el ombligo”
y declaro mi independencia en clave:
estoy dentro
qué voy a hacer mas que someterme
en el pantano virtual de la pantalla
contenida
maniatada
atolondrada de metáforas
en un último galope del pecho
sujeta por una manilla de soles
que me han salido.

viernes, 20 de noviembre de 2009


En el NYTimes, Lolita, la "kinky lover".

Jerga cubana


Me cuadra la frescura de Iván García:


La mu puta está pa’ partírsela en tres, pero si no la porta, es difícil que parta, le gusta hacerse la cabra, si no es con polvo y baro no mueve el botacaca, una vez le metí el ditú por la boca y después que me quedé frito, me la dejó en los callos, cada vez que me acuerdo, me dan ganas de partirla en dos como un lápiz.

... en el blog de Iván García Desde la Habana.

Otro post en Miami Bourbaki sobre la desgracia urbanística de Miami.

La cultura del candado


Omar Pérez (desde Cuba)

En una iglesita ortodoxa del sur de Creta, se podía sentir, por ausencia, el peso de la cultura del encierro. La puerta estaba abierta, el lugar vacío, aunque lleno de íconos. Una vez a la semana se oficiaba; el resto del tiempo era posible prender un incienso o una vela, orar, dar una vuelta por el exiguo interior de dos piezas, sentarse a meditar, observar a través de los inútiles barrotes el entorno árido, agreste. Más cabras que personas. Algo sobrecogedor nos abrumaba: la libertad de entrar, de salir, de observarnos. El hombre, que se da a concer a sí mismo como señor de la creación, debe pedir permiso por cada paso que da en el habitat por él diseñado. Debe pedir permiso para trabajar y para dejar de hacerlo, para desplazarse y para permanecer. Prácticamente debe pedir permiso para nacer y también para morir. Si bien el cinturón de castidad no está ya en boga, el resto de los valores caros al hombre, incluída la historia, la ciencia, y desde luego el dinero, deben ser colocados bajo llave. A pesar de su apariencia de territorio de libre acceso, ni siquiera Internet está libre del patrón de las contraseñas y peajes. En el mundo civilizado no conocemos otra cultura que no sea la del candado.

La iglesia había sido fundada sobre un antiguo asentamiento pagano: un sanatorio dedicado a Asclepios. A pesar del “enorme valor monumental”, el lugar estaba rodeado sólo por una cerca sin puerta. Atravesarla; podemos experimentar como cada encierro es sólo responsabilidad nuestra. Salir, entrar, dos direcciones de un mismo gesto. No hay candado, no hay categoría que determine la validez de uno u otro sentido. Afuera, junto a la cerca, un olivo más viejo que el templo, más viejo que la fe estatuida: Hay personas que suelen rodear un árbol con una verja y rematarla con un candado. ¿Qué puede significar eso para el árbol? Cuando para proteger a los niños, se coloca un candado a la puerta de la escuela, cuando se pone a la educación junto al candado, se comete pecado de lesa humanidad. Los niños, se sabe, son rehenes de nuestra propia pereza: encerrarlos y vigilarlos no es tan engorroso como jugar con ellos.

Un candado es más barato que la educación. Menos frágil que la confianza.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Update: Respuesta de Barack Obama a Yoani Sánchez y el asunto de untarle mayonesa procerista al pan derechoso


El País cita a Obama respondiendo a Yoani: Agradezco esta oportunidad que me brindas para compartir impresiones contigo y con tus lectores en Cuba.

En The Miami Herald 
Huffigton Post
Knight Center for Journalism

Para un cuadro de nuestra enfermiza condición castrista, échenle un vistazo a las reacciones sionistas/batistianistas de algunos blogs exiliados/euro-peos. 

¿¡Confundidos!? Y tienen que bancarse el asunto y untarle mayonesa procerista a su pan derechoso. 


What's going on con los castristas exiliados? 

Les molesta que la bloguera isleña se les vaya de la mano, que no encaje en su estrategia miopeocerista, que la joven haya iniciado su propia estrategia performativa-"Cayo-Hueso operativa, que esté dispuesta a dialogar con cualquiera, que sea independiente, pero lo peor es que simpatize con -el negro- Obama. Hay un tal Bravo de la folie que ha escrito una semi-declaración habanera/bananera al respecto.

Yoani está haciendo mejor diplomacia que los propios diplomáticos a sueldo raulistas. ¡Qué bochorno caballero!
_______________
 La entrevista del presidente Obama a Yoani aparece en su blog:  Llevo tiempo diciendo que es hora de aplicar una diplomacia directa y sin condiciones, sea con amigos o enemigos. Sin embargo, hablar por aquello de hablar no es lo que me interesa. En el caso de Cuba, el uso de la diplomacia debería resultar en mayores oportunidades para promover nuestros intereses y las libertades del pueblo cubano. 

ojalus





om ulloa

tú y yo que nunca fuimos nosotros nos vamos a sentar a con+templar el sedoso flujo del silencio mientras pasamos por el ojal de la aguja enhebrados y quebrados de tiempo paciencia hueca del desencanto brutal que todo lo ensangrenta lamentando la ausencia el café frío la cama distante el manubrio de la bicicleta inquieta que nos pedaleó el destino hincados por la punta por el filo por el acero duro y la carne floja roja de deseo en décadas multiplicadas a tiempo para que no duela la tendencia a callar el pinchazo de la aguja vieja a filo de bisturí la heridita insignificante que se expande cicatriz perpetua el tejido exterior superfluo que esconde el interior maloliente del tú del yo del nosotros que nunca fuimos serenata a dúo mudo, me temo

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Pierre-Laurent Aimard interpreta a Elliot Carter

Vertiginosamente


Foto e historia: León Ichaso

Los cementerios se preparan a celebrar
así de simple
cuando todo lo que se va abajo, sube
y desaparece

en un cielo que se acaba
cielo azul, desplazado
por otro más moderno y práctico


Así de simple
todo cambia
vertiginosamente

martes, 17 de noviembre de 2009


Otra salida bourbakiana: Los pezones (en rosado) de Pamela Anderson.

Aguzados sentidos en lo oscuro


Wendy Guerra
Ilustración: Cecily Brown

A esos símbolos que saltan del pentagrama ilustrado en negras o
blancas corcheas con puntillo
Se le llama música
A ese quejido que llega entra por la ventana vecina cerrada con
afinado acento agridulce
Se le llama placer
A ese grito que enmudece tras el del golpe seco desconsolado
forcejeado y mezquino
Se le llama violencia
A ese encaje sonoro de confusiones y llanto se le encuentra una voz
precisa y clara
Se le llama denuncia
Puedes cerrar los ojos las puertas las ventanas
Descolgar el teléfono y zafar los cables que van
de la cabeza al suelo
Silenciarlo tragarlo hacerlo agua en tus ojos
Maquillar los rastros en tu cara
Pueden amordazar tu furia como esconder la fiera
Adormecerla
Apalearla en lo oscuro
Pero sentir es más intenso tu piel es el testigo
Los ciegos son los primeros en nombrarla
Táctil reconocimiento al que llaman Braille
Aire rojo del cielo manando hasta romperse
Lo heredé de mi madre como marca en el cuerpo
Reconozco ese agudo que estalla con razón
Nadie la anuncia pero puedo sentirla a oscuras
Es la tempestad.

lunes, 16 de noviembre de 2009

El último objeto de culto



Ilustración: Luis Soler

De mis aventuras juveniles en la Universidad de la Florida


Adalberto Delgado

Una vez quise escribir un libro y no sé... quizás todavía esté a tiempo, sobre la vida en Tampa, Fl., en los años 60, cuando el fervor del rock, el nuevo dadaísmo y Fluxus eran parte de su historia. University of South Florida, Art Department: creo que por ahí empezaría la cosa. Lugar donde venían a hacer sus litografías los grandes maestros de la época: Jim Dine, Arakawa, Rauschenberg, Rosenquist y muchos otros. Me acuerdo ver anunciado en los periódicos portfolios creados con lithos de estos señores por $4,000. Qué pena no tener ese billete en esa época de estudiante. Recuerdo mi llegada al apartamentico en Fowler: Era como ir de la Habana al campo. Un bungaló fabricado a principio de los 70's, con vecinos white-tracheros de verdad. Ahí está mi vecina pidiéndome que la acompañara, Colt 45 en mano al cine porno, a pajearnos y tomar laguer. ¡Wow! ¡Qué divinidad! decía yo, que recién llegaba casi de vivir nada más y nada menos que en Londres. Ahora me encontraba en un cine de mala muerte con mi vecina, masajeándole las tetas mientras ella se pajeaba y tomaba cerveza. ¡Éramos los únicos en el cine a las 3:30pm! Otra vecinita estudiaba arte y se pagaba su escuela bailando topless en un Go-Go. La chica tenía un talento increíble para el arte y el baile al desnudo, había que verla desarticulándose encima de una tarima con los rednecks locos poniéndole billetes en las ligas.

Tenía un roommate venezolano: Leopoldo que tocaba la guitarra de maravillas mientras yo lo acompañaba con mis tumbas al aroma de una buena breva colombiche. Los vecinos salían al patio de tierra, especie de jardín seco y moribundo, bajo una luna llena y un cielo estrellado, como los de la campiña cubana. Se incorporaban otros amigos de la universidad y se formaba el guasabeo de inmediato. Los paquetes de chips y las cervezas baratas no faltaban. A una chamaquita del frente le gustaba cantar y Leo le proveía su repertorio, mayormente de canciones de la época, onda Allmand Brothers y Steele Dan.

Como es de esperarse, el Art Departament se caracterizaba por el bullicio, la risotada y la gozadera. El elemento era único y los maestros, todos artistas todavía cotizados, se incorporaban de linda manera al elenco estudiantil. Yo, precoz al fin, me allegaba a los alumnos con maestrías, para aprovechar los estudios al máximo. Habíamos tres cubanos: Jake Fernadez (de Miami), Luciano Alfaro III (de Chicago), y un servidor. Jake hacía su MFA en pintura, el otro en escultura y cerámica. Tipos cojonudos de verdad, con una obra bien alante. Luciano, años mas tarde, se ganaría el Grant de Polaroid de $100,000, con sus fotos polaroids gigantescas. Marcia Tucker, por aquella época curadora del Whitney, nos premió a Luciano, Jake y a mí por nuestros trabajos. A mí que nadie me saludaba porque no me conocían, bastó con el premio para hacerme famoso en la escuela. Marcia hizo uso de tres piezas mías (fotos polaroids con negativos), para explicar lo que le gustaba de la muestra. Claro, yo estaba orgulloso, pero los otros dos cubiches no se quedaban atrás. La noche terminó con un fiestón a todo dar en casa de Luciano, que junto con su "lover", daban las mejores fiestas de Tampa en esos años.

Y eso es todo por ahora queridos amiguitos. Hasta la próxima. Los quiero y me quedo corto.


En el NYTimes: En qué renglones la China está alante de EE.UU., ¡y todo en 9 años! ¿Mejora china o hundimiento americano? Encima, Farid Zakaria se pregunta: ¿Estamos perdiendo el mojo?

Part of the slippage is due to the fact that other countries—from Singapore and South Korea to Canada and Sweden—are actively changing their laws and systems to make themselves more competitive. The United States didn't raise its corporate tax rate; others lowered theirs. But the United States is falling far behind in one key resource: human capital. Whether measured by the percentage of kids with high-school diplomas or performance on standardized tests, America is not producing the kinds of workers needed in a knowledge-based economy. Let's be clear. Even properly measured, the United States does well. But the halo is fading. The wide gap between the United States and the rest of the world is closing.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Moondog & The London Saxophonic - Bird's Lament



Pieza compuesta en 1955 a la memoria de Charlie "Bird" Parker, por Louis Thomas Hardin  (1916 – 1999), alias Moondog, músico y poeta ciego a quien se le debe la invención de varios instrumentos novedosos que causaron revuelo en el ambiente musical. Dueño de un talento excéntrico, Moondog vivió como un homeless neoyorkino por propia voluntad. En las esquinas de la Gran Ciudad, y vestido con su atuendo vikingo, dio a conocer una música sorprendentemente revolucionaria que lo convertiría en celebridad callejera. Hoy día, colegas y musicólogos han ido redescubriendo su legado: un sonido sicótico, vanguardista, impresionante, que poblado de duendes raros irá brotando desde el instrumento que él mismo improvisa hasta la inmediatez del azoro. (JR)

Arte como rizoma y territorio


Otra salida de Miami Bourbaki: Arte, ritmo y territorio.

I mostri (1963) - Dino Risi




Cultivador de un cine crítico de autor, con reminiscencias de Boccacio y pícaro hasta la cabronada, Dino Risi filtró por su páncreas la amaritud de una Italia que arribó a la adultez industrial en los 60 llena de fealdades clasistas. Prejuicio sobre prejuicio fue satirizado por este hombre que hizo de la observación de la circunstancia un ejercicio de meteorología social. Pocas fueron las facetas de la estructura de convivencia que se escaparon al filo incisivo de su cinematografía. Su producción tiene tanta o más validez que cualquier enjundioso tomo de historia y si su Italia natal hoy puede ser más reflexiva es gracias a la audacia y al cinismo de su obra. Monstruos de hoy (Il mostri), realizada en 1963, y que cuenta con Vittorio Gassman y Ugo Tognnazi entre las bestias circundantes, radiografió a la Italia sesentona en diecisiete breves episodios que desnudaron una idiosincrasia enferma de decadencia. De ese modo el factor Risi tomó las dobleces y el comportamiento viciado de una nación para convertirlas, a través de la caricatura elegante y sumergible, en tesis sobre la propensión del conglomerado contemporáneo a desnaturalizar su condición humana. (JR)

Rafael Rojas: El estante vacío


Rafael Rojas ofrece conferencia hoy domingo a las 2 pm: El estante vacío.
Feria Internacional del Libro de Miami, en el salón 3313-14, del recinto Wolfson del MDC, 300 N.E Segunda Ave.

viernes, 13 de noviembre de 2009

La Habana de los miedos solapados


Los días pasan y todo va volviendo a ser como antes. Yoani aun en muletas y Orlando que se niega a ir al médico, aun así las calles se van pareciendo de nuevo a las calles de mi ciudad. La Habana de los miedos solapados, de la pobreza que nadie quiere ver, de la policía reprimiendo y corrompiendo, de la seguridad gatuna, de la gente sin Fe, del arte decadente.

Tomado del blog Octavo Cerco.

Cuatro ejemplares segurosos rapastrosos


 
Arriba, cuatro ejemplares de segurosos. ¿Tarea? Vigilar a la bloguera y dar parte. ¿Ideología? Carnera- procerista. ¿Futuro? Imprevisible.

(fotos tomadas del blog de Yoani).

Adolfina


Seres en la sombra



Ilustración: Luis Soler

Es hora de un "New Deal" contra el desempleo


Paul Krugman en el NYTimes compara EE.UU. con Alemania (dato: no salimos bien).

Las acciones están en alza, el PNB aumenta, pero el problema del empleo se pone cada vez peor. Alemania tenía un PNB sólido antes de la crisis y ha podido capeaar el temporal evitando la pérdida de empleos. El milagro alemán no se comenta por acá, pero es real; más aún, impresionante, y plantea serias dudas sobre nuestra estrategia para combatir el desempleo. Nuestra filosofía en EE.UU. reza “si lo aumentas, ellos vienen”. La idea es que si estimulas el gasto global y aumentamos el PNB, eso automáticamente induce a las empresas a contratar mano de obra. Pero hay otra alternativa estilo tipo “New Deal”: Promover un plan para ofrecer trabajo a la gente a un costo relativamente bajo para el presupuesto. O podíamos establecer políticas que apoyen el empleo del sector privado, desalentando despidos con incentivos económicos.

Alemania entró en la Gran Recesión con una sólida legislación: El gobierno ofrece subvenciones a los empleadores por "reducir" horas, en lugar de despedir a los trabajadores. Las medidas no impidieron la recesión, pero amenguaron notablemente su efecto con muy pocas pérdidas de empleo. ¿Por qué no hacemos algo parecido? Siempre oigo la misma objeción. Que la política europea es mala para el crecimiento a largo plazo - que la protección y fomento del intercambio de trabajo hace que las empresas sean menos proclives a contratar y reduce incentivos para que los trabajadores pasen ocupaciones más productivas. Pero no vivimos tiempos normales. La tasa de desempleo es la más alta desde la década del 30 y sigue en aumento. Es hora de probar otra estrategia.

jueves, 12 de noviembre de 2009

¿Puede la filosofía ser nazi?


Otra salida de Miami Bourbaki: Heidegger, filosofía y nazismo.

El confesor del túnel


Luis Soler

La soledad da vueltas y vueltas tratando de atrapar en un remolino a cuanta alma vagando sin identidad por la vida. Es un agujero que se traga con furia el desatino y termina por agotar el acopio de nuestros momentos felices. La soledad es un manual de conducta; la compañía, placebo. Ya he olvidado por qué estoy aquí. Recuerdo canciones y lemas. Las canciones, porque estoy aquí, y los lemas porque este lugar está infestado de carteles y consignas repitiendo lo que ya olvidé. Con el tiempo he tachado consignas. Ahora son otras: Por ejemplo, este cartel decía algo antes que no recuerdo, pero ahora reza: "Basta con la historia de siempre". La palabra "siempre" no está tachada. Hay una foto de una niña con pañoleta. Creo que es mi hija -pero tampoco lo recuerdo. Aquí tengo de todo: agua, galletas, carne rusa, pollo a la jardinera, aspirinas, antibióticos…, pero me falta el café y el ron. A veces cuelo un poco de borra que la gente tira por los tragantes y yo recojo, seco y cuelo en una media como reverbero improvisado. Recuerdo esa canción: "Yo soñé con aviones que nublaban el día.... yo soñé un agujero, bajo tierra y con gente, que se estremecía al compás de la muerte". Sólo recuerdo esa. Es la que más he cantado desde que estoy aquí.

Tuve una rata en una caja. Las odio, pero esta era mansa y no me temía, ni yo a ella. Se paraba frente a mí mirando mi trozo de galleta, luego se metía ella solita en su caja como si quisiera decirme que quería vivir ahí, conmigo. Me recordaba a mí mismo; pero no recuerdo que me hizo quedarme aquí, solo. Desde entonces hablo con ella, la alimento. Me da un asco tremendo, pero nunca se ha ido. Hace un tiempo hablo con personas a través de los tubos. Caños que vienen de todas direcciones, que hace mucho tiempo perdieron su uso. Algunos los tapé, otros no. A veces me la pasó todo el día perfeccionando los tubos, cogiéndole parches con fango, pues entre las grietas pierdo mucha recepción. Los he traído desde muy lejos. Tienen que estar bien herméticos. Sólo hablo con gente como yo: personas con dos yo. Estar solo es problema de uno. Allá arriba, los muros se llenan de gente sola que le rinde culto a la fantasía del mundo real. Le sigue la sospecha. El miedo es un cómodo habito social. La paranoia ha dejado de ser una patología de la soledad y se ha hecho factor de suerte.

Al principio cuando escucharon mi voz se llenaron de pánico. Son cuatro los que se reúnen en un cuartito del sindicato de una empresa. Cuando vi que hablaban de todo menos de lo que debían hablar, me entusiasmé. Les dije: "Compañeros, aquí la seguridad del estado los está escuchando". Se cagaron del miedo y se armó tremendo salpafuera. Después les expliqué en detalle y ahora somos amigos. Tomás y Arturo son como de 40, Andrea tiene como 35, Yosifuí (no es su nombre pero nunca he podido pronunciar el suyo) es el más joven, tiene 27 o 28 años. Todos pertenecen al partido y la junta del sindicato de la empresa. Al principio, Tomas no sabía que le gustaban los hombres hasta que yo lo ayudé a salir del closet, y ahora tiene una relación con Arturo que es casado y con hijos; pero creo que se casó para poder vivir en la Habana.

Con los cuatro converso mucho los días entre semana; con los otros a cualquier hora. Yamir es un muchacho joven que estaba construyendo una balsa en el garaje, pero no tenía idea de cómo hacerla. De balsas no sé mucho, a no ser por un libro de los tantos que hay aquí: "La Expedición de la Kon-Tiki". Se lo di como referencia y nos ayudó un poco, no tanto. La balsa de esa gente parece que tenía apoyo de varios gobiernos, según me dijo Yamir. Ahora los balseros no tienen apoyo ni de los americanos. Así que renunció a irse cuando le presenté a María José, la muchacha del violín. Ella toca encerrada en el baño. No soporta a los padres. Dice que es punk. Se pinta la cara y se para los pelos. El caso es que se quería matar y yo le hablé para que no lo hiciera. Fue la única que no se asustó cuando me escuchó a través de ese sonido hueco de su tragante. Me dijo con su voz de adolescente rebelde: "Qué, ¿ahora me vas a confesar?" Su tubo lo pinté de rosado y escribí arriba: Radio Enciclopedia. Ahora son noviecitos ella y Yamir. Él todavía se quiere ir, pero ella le dice que no se le ha perdido nada en la Yuma. Una vez hicieron el amor en el baño de ella y yo tapé el tubo, aunque creo que ella lo hizo por...para mí.

Otra persona con quien hablo es Aurora. El marido le pegaba y yo escuchaba todo día por día, hasta que no pude más y le grité algo por el tubo. No sé lo que pasó después, pero hubo silencio y un portazo. La voz más bella de mundo me dio las gracias y yo no supe qué hacer. Luego entablamos una relación donde ella terminó dejando al marido, quien la acusaba de estar con alguien pero no había podido cogerla en nada. Un día me preguntó cuánto tiempo yo tenía sin hacer el amor y se me paró enseguida. Desde ese día nos empatamos y hacemos el amor por el tubo.

La Habana está llena de historias de soledad y yo prefiero seguir en este túnel sin salir. Aquí, dónde la amistad es un lujo imperdonable y el amor un desatino, la soledad le da refugio seguro a la verdad. Cuando ellos se enteren que es recurso y medio de subsistencia, la podrán organizar en colectivos. Hoy es mi cumpleaños y ellos se reunirán en el saloncito del partido a cortarme un cake y a bajarme una manguerita de suero con ron. Ojalá el suelo resista tanto peso, pues la oficina está justo encima de mí, en el piso de arriba.