viernes, 11 de diciembre de 2009

ira sincera de un pueblo viril y c*o*m*b*a*t*i*e*n*t*e*



"La calle es de Fidel", gritaban los pacíficos manifestantes proceristas habaneros ante otra provocación desmedida de fuerza, esta vez de un grupo de 50 mujeres vestidas de blanco que repartían flores y actas de declaración de los derechos humanos. Una joven declaró: "No podemos permitirles que tomen las calles. Son unas mercenarias". Una vez más el pueblo procerista cubano, detrás de su líder indiscutible.