lunes, 12 de octubre de 2009

¿El dolor del exilio o el dólar del exilio?

Alejandro Armengol, en oportuno análisis para El Nuevo Herald:

Ante todo, una pregunta: ¿el dolor del exilio o el dólar del exilio? Durante años el invocar el dolor del exilio ha sido una especie de varita mágica, que ha puesto límite a las críticas, vanagloriado la censura y justificado los ataques más diversos.

Nada más alejado de esta columna que el negar que exista un dolor real. Pero, ¿es cierto en todos los que lo invocan? ¿Cuánto de engaño, oportunismo y negocio turbio se esconde tras la frase? ¿Cuál es la línea entre el sufrimiento y el descaro? Y lo más importante: ¿hasta cuándo hay que soportar a los que se consideran abanderados del pasado, mientras siguen enriqueciéndose con el presente?