martes, 22 de septiembre de 2009

La historia te da sorpresas, sorpresas te da la historia...

Salen revelaciones -de los propios generales soviéticos- que el susodicho, tan tarde como durante la década de los 80, instó a los soviéticos a un ataque nuclear contra los EE.UU. El argumento más convincente que pudieron improvisar los bolos para disuadirlo fue: “Si hacemos eso, ustedes también terminan jodidos”. Y el suso se calmó. ¿Moraleja? Loco, pero de diente p’a fuera.