domingo, 9 de agosto de 2009

\\\\\\\\\\\\)We're back!(/////////////



Gracias a los amigos que nos hicieron pasar ratos inolvidables por el norte: Moya, Lucía y Tizitita, por la esplendidez de la amistad. Giandy y María (arte dedicado y mucha franqueza)... y el rato de antipasto compartido en el 21 de la galaxia. El agasajo inesperado de Paquito en su casa, amenizado por la voz añeja de Lenny Andrade en plena descarga, la prestanza de Brenda; la conversación cubanística con Enrisco y su esposa; encuentro con Alexis Romay. Armandito (chapista-constructor de rítmicas esculturas), Blanca y el canino Pepito -a vino puro, una noche en un patio estructural en UC. Amigos de fiestas: Luis Mallo y familia, Arístides (leyendo un capítulo de su novela inédita), Carlitos Cárdenas… otros de aquí, de allá –y del más allá- como la tarde inolvidable con Bacon y sus visiones torcidas; Latour y su ciencia inexacta, Noyer y sus devaríos antirreligiosos, (incluso la lectura del cubano/argentino González-Manzano sobre la teología política de Carl Schmidtt en Columbia... con hiperbólico vagabundeo bajo el sol del uptown neuyorkino). A la parada Barnes & Noble en Union Square, “the second largest store in the US”, como verificara alguien al recibirnos después de una larga caminata por Chelsea. Luego, simplemente agradecer cosas, como la compañía del ventilador latoso de los años 40, caminatas diarias al mercado del Edén hobokeniano (por ensalada fresca, buen pan, queso y vino). A nuestro eficiente camarero japonés y la señora que nos encontró “The Office” para imprimir los boletos de regreso. Al cielo azul del Hudson, al Path y al subway nuestro de cada día.