martes, 31 de julio de 2007

Muere Antonioni



Unas horas después de Bergman muere Michelangelo Antonioni. Despedimos al gran maestro italiano con los últimos minutos de su film L’eclisse, con Prokofieff y Richter (Gracias Amílcar).

lunes, 30 de julio de 2007

Lo cheo nos encarna


Tumiamiblog

¿Qué es lo cheo? Antes de responder esta pregunta diré que lo que justiprecia lo cheo señala su valor postizo, no su médula. De lo cheo se comenta su grosería, su informalidad, su no-llegar, su chusmería falta de rigor, su poca sapiencia. ¿Habrá algo redimible en lo cheo? Sin duda y voy a defender la chealdad con cinco puntos. 1- Hay algo salvajemente candoroso e idealista en lo cheo (que por ello seduce) 2- La ternura tosca de lo cheo puede ser auténtica, 3- Esa falta de respeto por lo acatado que exhibe lo cheo es una salida saludable contra el empacho lechuguino, contra lo ampuloso de la hipócrita erudición, 4- La nata chusmería de lo cheo -que asusta- es catártica en iones eléctricos de deleite. 5- Lo cheo, en sabias dosis, purifica. En la música lo cheo es el trío de cantantes del bar peregrino donde concurrimos a evocar el pasado (Bach no puede hacerlo, es demasiado exaltado). En la comida, lo cheo es una tortilla de spam. ¡Qué rica sabe cuando se tiene hambre y te invaden los recuerdos! (ni el risotto de filete ni una Langosta Termidor tienen cabida en el almuerzo proletario fordista). En la literatura, cheo son los sonetos de José Martí, o “Platero y yo” (que mi madre me leía cuando niño), o ese poeta de barrio, José Angel Buesa (“Fue mía una noche. Llegó de repente, y huyó como el viento, repentinamente”), tan citado por mi abuelita. Cheo en el cine son las películas de acción de sábado por la noche (estamos muy cansados para Bergman). En el arte Britto es ejemplo de chealdad, pero tiene su sabor miamense particular que convence (incluso el epítome de la chealdad, los Viernes Culturales, pueden tener su sabor único entre amigos, con el consabido buchito de café expresso en el Pub y un buen tabaco de cualquier tabaquería pequeñohabanera). Lo cheo es una sombra hermana, demasiado cercana para no estimarla.
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Ingmar Bergman ha muerto





Ingmar Bergman ha muerto. No pretendemos con esta nota resumir la obra del maestro sueco, sino provocar una conversación sobre su obra. Tomo a Persona (1966) como paradigma pues marca el comienzo de su cine maduro. A partir de ahí Bergman continuaría con un compromiso explorativo de lo poético/sicológico y el rango extenso de las emociones humanas; gradación bergmaniana incómoda, escabrosa y al desnudo. El título original de Persona era Cinematographet (algo muy novedoso de la película es su uso sistemático del closeup, lo que Gilles Deleuze describe en sus notas de cine como “el multiplicar la unión de la cara humana con lo nulo”). Persona nos obliga a confrontar la expresividad inescrutable del rostro en su papel de centro nervioso y comunicativo del ser. Lente curiosamente impasible -a veces juguetón- que se concentra en perfiles y apariencias; manifestación de una continencia casi abstracta que llena por completo el marco del filme. La obra de Bergman resume un tema fundamental del ser contemporáneo: ¿Qué somos? (Gracias a Adalberto Delgado).

domingo, 29 de julio de 2007

Humor de Pong

La voluntad de ser feliz


Marta Pérez

Nos sorprendía siempre con su eterna sonrisa de niña. Ni yo ni mi hermano entendíamos cómo era posible tanta indiferencia y sangre fría ante cualquier desplante o ante algo que a cualquier otro haría saltar indignado o furioso… menos a ella. Sólo a la muerte de mi padre, cuando vi que su rostro se ensombreció y su sonrisa desapareció por mucho tiempo, supe que aún lo quería aunque estaban separados. Y cuando la vi llorar un día en este país de mierda por la sola idea de separarse de nosotros e ir a un home, me di cuenta que tenía mucho sentimiento adentro. Pero no supe bien sobre la grandeza de su corazón hasta ahora que la perdí y me reprocho no haberla entendido bien nunca. No entendí aquella sonrisa de niña cuando se comía un helado y se reía de sí misma porque era diabética, o cuando le robaba un peso a Pablito para jugar a la bolita; no hasta ahora. Fue un privilegio conocerla. Ahora entiendo la sabiduría, (o sabia protección) que significa el tratar de ver siempre el lado bueno de las cosas, la voluntad de ser feliz a pesar de todo. Por eso cuando aquel ser se paró delante de mí con su traje de hilo blanco y diciéndome que había venido a buscarla, sentí alegría al saber que se iría con él. Fue bueno tenerla y aprender del valor de su sonrisa sin cuestionamientos; de su mirada ingenua y simple, sin subtextos, casi inexpresiva. Una sensación de paz iluminó todo y desperté sobresaltada. Eran las 10:35 am. Me había quedado dormida a las 10:30 sumida en esos pensamientos. “Let her go…”, oí en inglés. Corrí a su cuarto y allí estaba como dormida en su sonrisa. Le toqué los pies todavía tibios.

sábado, 28 de julio de 2007

Picasso y Pollock





Pablo Picasso y Jackson Pollock son dos genios del arte moderno. El primero influenció marcadamente al segundo (Picasso sin duda conocía del éxito de Pollock). Ambos artistas comparten el cenit del mercado internacional (Garçon à la pipe de Picasso se vendió en 2004 por 104 millones, Number 5 de Pollock se subastó en 2006 por 148 millones). Les presentamos extractos de dos documentales sobre cada artista: Jackson Pollock 51 (1951) de Hans Nemuth y Paul Falkenberg y El misterio de Picasso (1956) realizado por Henri Clouzot (casualmente el mismo año que murió Pollock en un accidente automovilístico).

viernes, 27 de julio de 2007

Un cuento para niños basado en un crimen real








Esta noche en el CCE abre la muestra de Rubén Torres-Llorca y Liliam Domínguez titulada "Un cuento para niños basado en un crimen real". La exposición es en partes thriller, obra de intervención y cuento de hadas tridimensional. Narra dos historias paralelas, una masculina y otra femenina, a veces disonantes, a veces armónicas. Como en el jazz, llamada y respuesta van conformando el nudo gordiano.

800 Douglas Road, Suite 170, Coral Gables.

Humo de viernes



Alfredo Triff



En una esquina sombría en el bar de la historia veo algunos de mis héroes extraviados: Mitchum, Bette Davies, Boggie, la Dietrich, Lemmon y el histriónico Tati, todos capturados en una densa atmósfera de virutas de humo. No es posible disfrutar a Jean Seberg o a Belmondo en À Bout de souffle, o a Cassavetes en Husbands & Wives sin un cigarrillo en la mano. Sin el humo algo se jode. ¿Cómo puede batallar la “buena salud” con el peso estético de Delon en Le Samourai? Fumar es un placer sensual; acto de deferir una palabra antes de esa bocanada albina y vaporosa hecha de espíritu. Ahhhhh, subjetividad humana dentro de sí y para sí, vuelo íntimo de la conciencia en su perenne y vacua soledad. ¿Puede existir la plática nocturna sin el espacio propio para rumiar la palabra mejor justo después de esa inhalación contenida? La posmodernidad convirtió el humo en miasma que se filtra en el cuerpo y lo corrompe. Vivimos obsesionados con la lozanía. Pero fumar -más de cualquier otro ejercicio- termina por definir la autonomía del ser moderno: ¿Cómo elegir lo que puede destruir mi habilidad de escoger? Respondería Camus: “Porque vivo”.

Stay with us, we'll be back after this preview

jueves, 26 de julio de 2007

Transcubanización




Jesús Rosado
Arte: Arturo Cuenca

Hace unos días, ante la resistencia huracanada de Arturo Cuenca en cordial debate acerca del término "cubanización", aplicado por mí a la reafiliación de identidad de un compatriota amigo común, decidí rectificarlo con el de recubanización. Y Cuenca pactó conmigo armisticio de criterios, dando paso a una reflexión en torno al tema que ha perdurado hasta este momento en que me decido a bloguear algunas ideas. La ecuación es sencilla en su enunciado, pero se complicará en su resonancia antroposociológica. Asumiendo tangencialmente referencias a Fernando Ortiz, me atrevería a exponer que en nuestra emigración durante casi cinco décadas se perciben dos procesos fundamentales: la descubanización y la recubanización. El primero se origina en causas como la actitud de intolerancia al discurso político fermentado, el repudio al fratricidio y el espanto ante la continua declinación ética. El sentimiento de orfandad raigal que se apodera del sujeto exiliar (decepcionado) es tan intenso que se puede llegar a estados de cinismo apátrida. La capacidad casi mimética para adaptarnos a los nuevos contextos y la búsqueda de sustitutos a las pérdidas de la referencia natal, complementan el destete (por lo que el desplazado de origen cubano comenzará a desenvolverse y a pensar sin sensación de pertenencia). Ciertamente un proceso liberador que quizás se aplique a otras nacionalidades en similares condiciones. Como liberador será, con el tiempo y con el distanciamiento, el nuevo punto de vista sobre sus raíces, en las que redescubrirá aspectos inadvertidos durante la otrora residencia cotidiana. Revaluará racionalmente causas y efectos de toda la dinámica sociocultural y vislumbrará perspectivas y opciones inéditas. Esa es la recubanización: la asunción de una identidad de nuevo enfoque, donde la cultura primaria se reprocesa a través de la integración cosmopolita y la incorporación de la experiencia diaspórica. La interacción entre ambos procesos -o transcubanización- puede que coloque al cubano de ultramar en situación de emprender el rescate de una cubanidad más desprejuiciada y no fundamentalista. Transmutando la isla en menos isla. Conectando el archipiélago inmerso en múltiples culturas. Neocubanizando la ceiba en Montparnasse.

martes, 24 de julio de 2007

¡Qué par de tetas de Westchester!


Adalberto Delgado

¡No quedó ni un solo ajustador sano! Las muchachitas hippies cubanas de principio de los 70, mis compañeritas de causa, decidieron un buen día que no usarían más sostenedores (era la versión femenina de rebelión contra las normas establecidas). Comenzaron a picotear los ajustadores como protesta contra el status quo. Yo por supuesto, dialécticamente anegado de felicidad, decidí hacer lo mismo con mis calzoncillos en mancomunidad con mis hermanas. La superdotada de Rosenda lucía deliciosa... se me caía la baba mirándola (con una cautela intelectual, no me convenía que lo sospechara). Recuerdo que la mayor de las hermanitas de nombre Ceñal, se le ocurrió que fuéramos junto con Patricia y otras beldades (cinco en total) a la playa. Se subieron y acomodaron todas en mi Triumph Spitfire (con capacidad máxima para tres pasajeros) y nos fuimos a South Point, South Beach. Yo me sentía en el cielo. Pero no tuvimos suerte, después de un adverso aguacero tropical, nos montamos de nuevo en el descapotable y regresamos empapados a Westchester. Entonces, maniobrando de charco en charco por las calles de nuestra capital del sol, el carro se me atascó. Sobrevino un tránsito repentino del capitalismo a la edad de piedra: Tuvimos que empujar entre todos... y ¡púm! a Rosenda se le cae el pañuelo que usaba como blusa justamente en Flagler y la 17 (territorio de trogloditas) e inmediatamente se escuchó un grito anónimo desde el lado norte: ¡QUE PAR DE TETAS! Como en una película de horror de George Romero, la turba de chusmotes se acercaba, como zombies detrás de la presa. Aunque agnóstico juvenil, imploré al cielo y a todas las vírgenes y parece que el ser divino envió su ángel guardián. El automóvil arrancó milagrosamente y logramos escaparnos del peligro. Podía verlos, salivándose, como bestias autóctonas, con mis féminas (estampas perfectas de la época del Summer of Love, con sandalias o descalzas, con pelos en los sobacos y en las piernas, casi encueras, paseándose edénicamente por ese barrio pecaminoso). ¡Qué Miami el nuestro de aquellos tiempos!

Alejandría


Alcides Herrera

Entonces, con las marcas de un lío predestinado, se mira en el espejo y estas palabras oye: nunca más. Se sabe despidiéndose. Un príncipe al que dejaron en la cocina, velando la candela, no necesitaría convencerse de que aún sigue en la vida. Su trazo es propio, aunque se compruebe en el reino de la cabeza, años después de ponerte unos alfileres. La mirada va más allá de la mirada, es deuda ahorita, es filo. Matará lo que caiga del cielo, no sólo un día como hoy sino en el futuro. Tú me ves desde allí -sin paréntesis, suspensivos, carretón, ya que nuestro problema es mundial y el balance, digamos el promedio, se va de feria en feria y hasta declara: no acabo nunca. Al performance tratas de darle un sentido, un final de película, pues todo el mundo quiere gritos sencillos, vender alguna cosa. Entonces la sardina mejora la piel. Lo mismo en Bayside que en la Parroquial Mayor: no extravagancia sino teatro mágico. La energía la encuentras en la calle, en la calle la dejas. Es sencillo, amoroso. Es para sacarte y secarte las lágrimas.

lunes, 23 de julio de 2007

La historia como teatro


Isis Wirth

¡¿Cómo no lo relacioné antes?! Nuestro saludo matinal en la escuela, “Pioneros por el comunismo. ¡Seremos como el Che!”, la mano tocando la frente, sigue la tradición de los “Hitler-Jugend”, los pioneros del Führer. En éstos, el saludo cotidiano era el nazi, desde luego. La esencia simbólica es, sin embargo, idéntica. En vez de “Pioneros por el…”, los niños teutones decían: “Hemos nacido para morir por Alemania”. ¿No murió Guevara por el comunismo? Concebir la política como teatro es otra “semejanza que no es pura coincidencia”. La aclamación de las masas que creían en Hitler era el medio de habilitar su poder ilimitado. Las gigantescas concentraciones (hasta dos millones de personas) en el Reichsparteitagsgëlande de Nürnberg inspiraron las de la Plaza de la Revolución. La diferencia radica en que Hitler nunca dejó de considerarse un artista, y llamó como jefe de escena al talentoso Albert Speer. Entre ambos, instrumentaron una estética política del nacionalsocialismo. A Castro el basto, estos “detalles” artísticos nunca le han importado. Pero le copió al alemán hasta la tribuna en la plaza, correspondiente a la del campo de Zeppelin en Nürnberg. Como Hitler, con un fondo arquitectónico detrás. El Führer puso a Speer a trabajar. Pero Castro, incapaz de construir, se contentó con utilizar el monumento a Martí ya existente. Y con Hitler, Castro aprendió a dosificar su entrada y salida de la tribuna, para agudizar el efecto escénico. La estetización de la política efectuada por los Nazis se muestra poderosamente en el documental “Triumph des Willens” (El triunfo de la voluntad, de Leni Riefenstahl), el más perfecto vehículo de la propaganda nazi, como es sabido, diseñado para servir a una educación política específica. Ahí, Hitler proclama: “Sacrifíquense por el futuro de Alemania”. La idea del sacrificio es el “mensaje” del documental. ¿No es lo que desde el principio Castro ha machacado perennemente?

¡Feliz cumpleaños Natasha!


domingo, 22 de julio de 2007

El fantasma de Monelle






Marcel Schwob, a quien Apollinaire definiera como "el padre de una poesía distinta", nació en 1867. En 1890 conoció a una niña llamada Louise, menuda y pueril, de quien posteriormente se enamoró apasionadamente. Pero Louise tenía sus pulmones destrozados por la tuberculosis. Después de su muerte, el desconsolado Schwob escribió El Libro de Monelle (1894). Su filosofía se resume en el apotegma: "destruye, toda creación proviene de la destrucción" (que nos recuerda aquel otro famoso de Mikhail Bakunin, "destruir es construir"). A continuación algunos fragmentos dispersos:

Contempla todas las cosas bajo el aspecto del momento.
Deja ir tu yo al capricho momentáneo.
Piensa en el momento; todo pensamiento que dura es contradicción.
Ama el momento; todo amor que dura es odio.
Sé sincero con el momento; toda sinceridad que dura es mentira.
Sé justo con el momento; toda justicia que dura es injusticia.
Actúa en función del momento; toda acción que dura es un reino difunto.
Siente la felicidad del momento; toda felicidad que dura es desgracia.
No prolongues el momento; podrías fatigar la agonía.
Todo momento es una cuna y un ataúd: que toda vida y toda muerte te parezcan extrañas y nuevas.
Los momentos son como bastones, mitad blancos y mitad negros.
No ordenes tu vida por medio de dibujos hechos con las mitades blancas, pues encontrarás enseguida los dibujos hechos con las mitades negras.
Que cada negrura esté atravesada por la espera de la blancura venidera.
No digas: ahora vivo y mañana moriré. No dividas la realidad entre la vida y la muerte. Di. Ahora vivo y muero.
Agota en cada momento la totalidad positiva y negativa de las cosas.
La rosa de otoño dura una estación, cada mañana se abre, todas las noches se cierra.
Que toda inteligencia brille y se extinga en ti con la brevedad de un relámpago.
Mezcla la muerte con la vida y divídelas en momentos.
No esperes la muerte, está en ti. Sé su camarada y apriétala contra ti, ella es como tú mismo.
Muere de tu muerte; no envidies las muertes antiguas. Varía los géneros de muerte con los géneros de vida.
Considera toda cosa incierta como viviente y toda cosa segura como muerta.

sábado, 21 de julio de 2007

Richter interpreta Jeux d'eau de Ravel



Jeux d'eau es una gema raveliana. Acaso la pieza de más marcado impresionismo del maestro de Bolero. Pero esta miniatura también encierra su controversia histórica. Jeux d'eau fue compuesta nada menos que en 1901, mientras Ravel aún era discípulo de la clase de Gabriel Fauré en el Conservatorio de Paris (el agua parece destilar imágenes impresionistas; oír sino el otro Jeux d'eau de Lizst compuesta en 1883 en la Villa d’Este). La pieza era considerada por Ravel mismo como el núcleo desde el cual se manifestaría el pianismo de corte virtuosista de puros colores que más tarde desarrolló en obras como Gaspar de la nuit. Hay más. Históricamente se tiene a Debussy como el creador del impresionismo y Ravel el genial seguidor del compositor de La Mer. Lo que no se conoce es que el responsable de esa perspectiva puede haber sido el crítico del diario Temps, Pierre Lalo. En una carta a Lalo, Ravel aclara el asunto: "...vous vous étendez assez longuement sur une écriture pianistique assez spéciale, dont vous attribuez l'invention à Debussy. Or, les Jeux d'eau ont paru au commencement de 1902, alors qu'il n'existait de Debussy que les 3 pièces pour le piano; oeuvres pour lesquelles je n'ai pas besoin de vous dire mon admiration passionnée, mais qui, au point de vue purement pianistique, n'apportaient rien de bien neuf". Disfruten Jeux d'eau por el maestro Sviatoslav Richter.

Esta noche: Vicky Pierre y Carlos Cárdenas en Mosquera Orthodontics


Arte y Arquitectura con Carlos Cárdenas


Especial de tumiamiblog

Llegué tarde al panel en la Farside de Mosquera y me perdí las intervenciones de los panelistas. Allí estaban, de izquierda a derecha, Ricardo Pau Llosa, Emilio Ichikawa, Carlos Cárdenas, Glexis Novoa, Ernesto Oroza y Arturo Cuenca. Glexis finalizaba su presentación (con alabanzas merecidas) hasta que Carlos lo interrumpió: “Te pasaste de cinco minutos”. El tema de la noche era la arquitectura, pero Baruch Salinas comentó que le parecía raro que el único arquitecto presente fuera él. Pensé: ¿y el Fornes dónde está? Pau Llosa cerró el tema comentando la presencia de la arquitectura en la pintura cubana ya desde Amelia hasta Glexis. Desde la audiencia Luis Soler trajo a la discusión el aspecto de la técnica de Carlos y su esmerado detalle de orfebrería. Ichikawa mecionó el amor de Cárdenas por la música. Entonces Anamaría Sarlat se refirió a una cierta “masturbación mental” en la obra del artista, e inmediatamente tiró la bomba de la noche: “¿Y con tantos hombres en el panel... aquí no hay una mujer?”, ante una Ana Albertina (amiga de Carlos desde la juventud) que con cara de ángel se pasó con ficha desde el público: “Es que no conozco la obra actual de Carlos”. Soler se atrevió a retrotraer recuerdos con Desiderio Navarro en el ISA y calificar la pintura de Cárdenas en términos tales como “lógica loca” y “disparate”, lo que provocó una larga réplica cuenquística sobre la verdad, la poética y la lógica que no terminó en toda la noche (ni Luis ni Cuenca se dieron tregua). Tal era el arroz con pollo que Leonel Matheu (conminado a hablar por algunos), soltó: “Yo he perdido la voz en discusiones como estas”. Era obvia la escisión filológica entre Cárdenas y sus amigos panelistas. Ellos, rigurosos; él, simple y directo, implorando a la imaginación, al pensamiento, el acto de entrar en sus cuadros para comprender: “Tiene que gustarte”, “mi arquitectura es imaginaria”, decía repetidamente. Acto seguido, rompió la garbanzada y el vino. La discusión continuó y me dijo adiós. La excepción al cubaneo fue la estatuesca figura de Heidi Soler, admirada por todos los ojos. ¡Qué donaire, qué sonrisa, qué mujer!

Decadencia de la mentira

Alfredo Triff

Pocas veces he leído en la blogosfera mea culpa tan franca y directa al pulmón, como ésta de Emilio hoy en su blog. Lo felicito y me uno a su reclamo. La foto de Wilde, sin embargo es mucho antes de su confesión personal en De Profundis.

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viernes, 20 de julio de 2007

Un sueño


Ramón Williams

QTS despertó: Ha soñado ser la solitaria tortuga Jorge que corría por toda la isla; tras él, la zarpa aciaga. El vetusto corazón desbocado, la barba hirsuta tiene el molde irreal de un rapsoda griego. Suda copiosamente; mayestática sopa en pijama verde olivo de rojo pompón. Está prendida la luz, carece de espejos la habitación. Sentado en la cama QTS duda si al despertar ha gritado el guardiasami. No parece, ya hubieran irrumpido. Es un alivio que todo permanezca en calma, que nadie asista a lo medroso de su faz enjuta. Nadie sabe qué sueño ha tenido. Melancólico, QTS recuerda ahora como uno sólo, sueños de su vida: los de siestecita en la finca del padre, otro en torno a Dios en un colegio jesuita, cierto sobresalto feliz en la época de la colina; aquel realísimo de entrar en La Habana saludando a la gente desde un tanque; el persistente de corcel brioso cabalgando por la estepa rusa. Aquí se detiene. Un dolor lo atosiga: imagina a la muerte traviesa sentada al teclado de sus costillas.; hay notas de tocata y fuga. El escozor arremete creciente dentro de él…pero también se corre. Alivio: el cáncer no corre tan de prisa, no se apelota así en el bajo vientre. Este es un dolor del tipo que puede echarse afuera y ya. Eso, ir al baño, aventar la pena, ahogarla. La palabra de orden es defecar. Apremiado, QTS calza las pantuflas aterciopeladas compañeras del pijama verde olivo del rojo pompón. De un paso alcanza la puerta del baño. La tira que sujeta el pijama tiene ese nudo inoportuno que arruina las uñas. Resuelto el nudo, pero no queda tiempo de sentirse a gusto, sabroso, desnudo como acostumbra. Urge dejar libre de ropas, al menos el área de salida. “Será más rápido de lo que se piensa” se dice QTS- “bastará un leve pujo”-…dos, tres, cuatro pujos más… Demora. Luego que los alisios de su vientre vician la atmósfera, huracanes barren el agua debajo, producen marejadas, tímidas salpicaduras… Demora, no bastan pujos leves, se requieren medidas enérgicas. Las venas del cuello pudieran reventar manchando de sangre los azulejos (pero ya sería más cosa de Toshiro Mifune y Dolores desecha en menudos pedazos a la entrada del Instituto). Estos pensamientos constriñen, estriñen. Relajarse es la palabra de orden.

jueves, 19 de julio de 2007

Cubanos pata'e puerco


Rosie Inguanzo

Ayer en casa de Pedri y Tai, entre amigos y copas Alejandro Ríos nos mostró un exquisito cortometraje de Arturo Infante, donde tres breves historias se inspiran en los verbos más conjugados en Cuba: Gozar, comer, partir (2007, 25 m.). Particularmente curioso que el cubano coloque dos pulsiones vitales y sustituya la muerte por la partida, en un engranaje de la supervivencia (según Freud son tres los instintos básicos: sexo, comida y muerte). Gozar: “¿Vamos a singar?” es lo primero que se dice en el corto, y copulan en el cuarto del abuelo como si con ellos no fuera, mientras el viejo va, lentamente (absolutamente enajenado), despojándose de sus medallas comunistas. Comer: Cual personajes de Virgilio Piñera, tres mujeres alrededor de una mesa agolpan los síntomas del desquicio. La hija insiste a boca llena que el ajiaco al que echó de todo “le falta algo” aludiendo otra carencia (me comparte Jesús Rosado); la amiga sufre el consabido sofoque que provoca una dieta nunca a tono con el clima de la isla; la madre, más patética, mastica vasos de cristal, adornos de porcelana. No hay que interpretar las metáforas. No las hay. Lo que tal vez para un extranjero resulte buñuelesco, para un cubano es un lugar común extraído por el lente. Partir ilustra el cliché de la salida, donde llorar por alguien que se fue se convierte en bodrio melodramático de fondo vacío. Nada resulta orgánico, ni singar, ni comer…en una realidad apuntalada con frases hechas; dices lo que hay que decir, lo que está prescrito, pero nunca dirás lo que sientes (ni siquiera lo hallarás en el hondo fondo de tan arraigadas construcciones culturales) porque te está vedado. El film ilustra la simplificación de nuestra idiosincrasia: es un multitasking de reverbero, de carroza. Anoche reíamos cuando Andrés Reynaldo decía: “Nuestro problema es un exceso de identidad; es cómo se saca uno un poco de eso." Pero qué va. Una se monta en el avión y ve perderse el José Martí, y el cubaneo saca pasaje contigo (literalmente: un viejito a mi lado me confesó nervioso que traía dos tomeguines sedados, uno en cada bolsillo de la guayabera). Toma años para que a duras penas se refine el alma; lo pata’e puerco te persigue y delata. Marcados como reses por el hierro encendido de la historia y unos valores deplorables.

I N T E R L U D I O



Mientras volvemos con el post de hoy, les presentamos un fragmento de Lucifer Rising (1970-80) del realizador de cine alternativo Kenneth Anger.

miércoles, 18 de julio de 2007

Chonga, chonga, chongalicious



En video, directo desde el gueto de la comarca más ilustre en el exilio. La ciudad del mejor cafecito cubano donde llueve todo el día... Jaialia. Con ustedes señoras y señores... las ¡Chooooooooooongalichiousssssss!

Carta a Divo Vate al bate



Alicate dulce

Divo Vate al bate: No me ha llegado nada todavía pero hasta el jueves por la mañana, si llega, llega a tiempo. Aquí ya está Mayito con su barahúnda, y los refris dominan el parterre del Grand Palais, Zaida después de ver el mío parece que se enteró del mensaje y rehizo con provecho el suyo. Otros también se dejaron influenciar por mi seducción barroca y abandonaron la inspiración del MoMA de Nueva York para entregarse al regodeo neonacionalista y marcadamente populista de mi refrigerador bolivariano. Es muy curioso que fuera yo el que los sacara del cubo elemental con mis volutas testíferas y mis patas de batracio caprino, algo sataniquillas por el lado de Eshu. Alicia vigila, sin ver, pero con fuerte presencia docente, desde el teatro de tubos de metal que montaron junto con tremenda escena en medio del espacioso monumento. Sus alevines se menean graciosamente, haciendo piruetas y dando saltos sorprendentes, vestidos de populacho castellano del siglo XVII, por Don Qujote. Con sus caritas achinadas y pieles morenas que me hecen derretir los pechos de sabrosura. Esta noche recibo en casa al burujón de plásticos. La recepción en honor a Alicia en la Embajada fue de lo más emocionante y pude disfrutar de cerca a los extraordinarios jovenzuelos y jovenzuelas de la trouppe, así como a los mollerudos segurosos de servicio de costumbre. Maikel me va a esperar a Rancho Boyeros para un tratamiento siquiátrico de urgencia que me recetaron en dúo y a capella (tanto mi sicoanalista como mi responsable budista). No me vistes con mis cinco aretes colgando de mi lóbulo izquierdo. Te lo perdiste. Con ellos me embarco este viernes próximo a ver que me dicen en el aeropuerto los que controlan los pasaporte, cuando se fijen muy seriamente en mi jeta y la comparen con la foto del pasaporte. Ya gozo por adelantado al imaginar la cara que va a poner la seria compañerita o el compañerón de servicio. Yo necesito gente atrasada para ser vanguardista. Sin atraso no hay vanguardia. Hasta en el Boulevard de Clichy tengo cada día mas éxito con el elemento inmigrante.
Te quiere,
Adua la Subversiva.

martes, 17 de julio de 2007

Los mecaniqueros

Un documental alemán sobre los llamados “mecaniqueros” (relacionado con el post de Ahmed) aquí. Uno de ellos define el asunto: “Somos mecaniqueros... arreglamos la economía”. Dura alrededor de 55 minutos. Gracias a Nancy García.

La ceremonia del Partido


Ahmed Gómez

La mujer se acercó y le dijo en voz baja: “Dicen que él es muy supersticioso”. Y abrió una gaveta bajo el buró, sacó una caja de fósforos familiares y se la dió. Mi padre la abrió con cuidado. Adentro había un dedo índice de mármol blanco. Al día siguiente fuimos al cementerio; el lugar estaba limpio y la tumba estaba rodeada por un pequeño jardín, la escultura era una Virgen María de tamaño mediano, bien conservada a pesar de estar a la intemperie. Mi padre, aunque presumía de sus estudios en Kiev, en realidad había aprendido a mezclar las resinas en unas revistas Mecánica Popular que encontró en la casa de un médico, durante un inventario de rutina (procedimiento que se le practicaba a la gente que se iba por parte de los museos, en busca de patrimonios nacionales). Yo tenía once o doce años y encontraba en ellas mi propio tesoro: hermosas páginas de papel gaceta amarillo donde convivían rosadas pin-ups y futuristas piezas de repuesto, o quizás algún personaje de Disney anunciando un suculento y desconocido pastel. Mi padre hizo la mezcla allí mismo, entre las tumbas, delante de todos, sobre un pedazo de mármol de algún panteón cercano. Un fuerte olor sulfuroso inundó el aire y varios compañeros dieron un paso hacia atrás, y pegó el dedo; a lo que siguió un absurdo aplauso colectivo (aplaudimos Georgelina Miranda, directora del museo y compañera ejemplar de vida austera y entrega incondicional al PCC; su esposo Irán Pérez de vocación estalinista secretario del Partido por cultura en la provincia de Holguín; un negro al que le dimos botella; Yuli, una empleada del museo chiquitica y chismosa; el chofer, mi padre y yo.) Esa misma tarde nos fuimos de regreso. La luminosa caravana de Ladas cruzó Birán por última vez. La tumba de la madre del comandante quedo frugalmente restaurada; a los tres días el dedo se cayó.

lunes, 16 de julio de 2007

Cómo sacar tu cuenta con gmail

Sacar una cuenta con gmail para dejar comentarios en tumiamiblog es fácil. Primero, pincha aquí. Sigue las instrucciones (si quieres pasar anónimo, simplemente escribe tu apodo donde dice name; te lo acepta; puedes poner cualquier last name). Sigue las instrucciones de password y lo demás. Cuando termines, pincha I accept. Create my account. Te sale una página con tu cuenta nueva. Vuelve a la página de tumiami y escribe tu comentario. Luego, donde dice comments, pon el user name y el password que acabaste de sacar en gmail. Cuando pinches Publish your comment, tu comentario irá directamente a nuestro mailbox y lo agregamos a la lista.

Cualquier semejanza no es pura coincidencia




Isis Wirth

“Yo no soy solamente el vencedor del marxismo…yo soy su realizador”, decía Adolf Hitler. “Tomé en serio lo que habían pensado tímidamente esos marxistas, boticarios y mecanógrafos”, añadía. Y más que con el “culto a la personalidad” de los comunistas, es con el rol del Führer como base de la nación con el que podemos asociar el de Castro en la suya. Uno de los pilares del estado nazi era el mito del Führer. La comunidad de la nación -el rasgo de cohesión indisoluble-, nucleada en torno al Führer. En Cuba, como en el régimen nazi, el sentido de “unidad” mana desde el interior por medio de la identificación de “Fidel” con su “pueblo”. El método copiado a Hitler explica la sustitución efectuada por Castro hasta el día de hoy: la “nación” cubana sólo existe en él. La operación ha sido tan exitosa que –sobre todo- ha trascendido nuestras fronteras: Cuba “es” Fidel Castro. Esa solitaria denominación de “Fidel” que rápidamente impuso, es también reminiscente de Hitler. Éste al principio era el jefe del partido, presidente del gobierno, Canciller, y, desde luego el Comandante en jefe del ejército. Muy pronto pasó a ser tan sólo el “Führer”. Castro no podía calcarlo tan obviamente haciéndose llamar el “Guía”, pero la inicial compartida (el atroz “Dame la Efe”, ¿lo recuerdan?) sin duda lo complació secretamente y optó por su nombre de pila. Otro traslado fue cómo en Cuba la Coordinadora Revolucionaria desmanteló, disolvió y unificó a diversas organizaciones. Bajo el nombre de “Coordinación”, los Nazis destruyeron en menos de un año todas las organizaciones e instituciones que formaban el cuerpo pluralista y democrático. Hacia junio de 1933 el NSDAP era ya el partido único. La misma advocación. Éstas y otras semejanzas indican que el Plan Infernal se encontraba bien desde el principio, y ya maduro, en la mente del caribeño.

domingo, 15 de julio de 2007

Los guapos masificados

Historia: Osvaldo Doimeadios e Iván Camejo; Actuación: Osvaldo Doimeadios, Iván Camejo y Omar Franco; Banda sonora: Esteban Vázquez, Fotografía: Abel Hernández; Codirectora: Yaída Pardo, Dirección general: Elena Palacios (Via BurronAzul).

Es de esperarse que en un ambiente donde la teoría política ha formado parte del discurso publico, la chusmería teorice. Desde el punto de vista lingüístico el resultado es inmejorable: nuestra chusmería es crítica y filosófica. Desde el punto de vista fonético no hay arreglo, seguimos fonochapurreando el lenguaje. -- El gramático y otras cosas

sábado, 14 de julio de 2007

¿Habrá vida en Marte?

Estoy poniendo fin a una manera de vivir, esa misma manera de vivir que ahora se quema en la Tierra. La vida en la tierra fue un desengaño. Primero, la ciencia progresó rápidamente y nos dejó atrás, la gente se extravió en una maraña mecánica, dedicándose como niños a cosas superficiales, dando importancia a lo que no tenía importancia. Luego nació la invariable sospecha del enemigo y la sospecha dio paso a la guerra. Las guerras crecieron y crecieron y finalmente acabaron con la tierra. -- Ray Bradbury, Martian Chronicles.

Esta noche en Miami


Alfredo Triff
(Left Behind de Manny Prieres)

Hoy sábado el distrito revienta con arte: En la Kunsthaus abre Natural Grouping II, con Pedro Vizcaino, Rafael Rodríguez, Sadko, Liliam Dominguez, Alonzo Mateo y Ana Quiroz (3312 North Miami Avenue). Tienes Calentando la pista en Lyle Reitzel Gallery (2441 NW 2nd Anevue), con Fermín Ceballos, Maritza Molina, Luis Cruz Azaceta, Víctor Payares y Elomar Puente. En menos de cuatro cuadras a la redonda abren: New Works de Raúl Perdomo (y Gustavo Román en el project room) en Ingalls & Associates. En Snitzer Gallery, una muestra conjunta de 51 artistas de Miami titulada Confluence. La Dorsch cierra el show Nadando con tiburones de Ralph Provisero (para mi review en el Nuevo pincha aquí). En Diana Lowenstein Fine Arts continua Die Young Stay Pretty, curada por José Carlos Díaz, (con review del Sun Post aquí). En Locust Projects, abre Polymorph del artista Magnús Árnason (aquí el preview de Bret Sokol para The Miami Herald). El escultor Tom Scicluna abre Mast (con fotografía) en Twenty Twenty Projects. GIL Art Gallery (un nuevo espacio en el 2320 North Miami Ave) presenta Programming Oriented to Objects con instalaciones/performances de Gilberto Perez, Jorge Palmer y Lila Fernán. Para los amantes del diseño mid-century se inaugura la Harold Golen Gallery exhibiendo arte surrealista (2921 NW 6th Ave, a 4 cuadras de la colección Rubell).
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Los amantes del teatro pueden ver hoy a las 8:30pm (en el recién abierto Miami Studio, 2500 SW 8th Street, segundo piso), "Sangre", escrita y dirigida por Ernesto García; con Sandra García, Anniamary Martinez, Marcia Stadler, Lis Nicot, Christian Ocón, Lucy Llopis, Yarabey Encalada y Carlos Bueno (para más información, llama al (305) 551.7473).

viernes, 13 de julio de 2007

Miami, vino y la batalla de Argel







Isa Alfonso

Estoy estoy aquí, bajo la luna de Miami. Cierto que me he tomado media botella de Merlot, español, cosecha del 2003. ¿Quién lanza la primera piedra? Aquí, en la ciudad fusiforme he descubierto las gamas, los colores, las propiedades tranquilizadoras, los amainamientos del vino. Estoy bajo la luna de Miami y de veras no la siento. Ya lo sé, es un tema algo manido, pero no escribo para complacer a ciertas élites. Lo hago buscando una respuesta, una complicidad tranquilizadora en lo inefable. Escribo buscando un saberme-no-estar-sola (a pesar de la cursilería de los días que se avienen, San Valentín, Cupido, corazoncitos de fresa derritiéndose en los Wallgreens). Y me pregunto entonces si este estar aquí no es sino el epítome de lo que siento ahora: desamparo. Si este-estar-aquí no es lo que sintió Alí Le Pointe, minutos antes de su muerte, en la película de Gillo Pontecorvo. Si éste vivir como en el aire y desencajada, no se resume en esta noche en que es invierno y me niego a aceptarlo. Me pregunto si este “Miami-cáscara-de-naranja” (como anoche, por email, me comentó Edmundo Desnoes, le describía Lezama esta ciudad) no es sino un ocultar el invierno, lunas, vacíos. Si este Miami no es acaso hacernos de una coraza inescrutable que nos oculte de todos los vientos que (contra toda evidencia) nos instigan. Si este-Miami no es más que otro ensueño de Ennio Morriconne, y esa música indescriptible de The Battle of Algiers. Me pregunto si estar aquí no es endurecer aún más el sentimiento, reconquistarme, creerme ese papel, el que menos me asienta, pero que de golpe, por una gracia inexplicable, me fue dado. Si este-Miami es en fin, el sobrevivir de todas las memorias, del subdesarrollo, del ancla que no ancla.

jueves, 12 de julio de 2007

Entrevista telefónica de último minuto con el presidente Bush


Especial de Tumiamiblog

TMB: Señor presidente, ¿no le preocupan las últimas encuestas que le dan tan sólo un 29% de popularidad (la más baja de cualquier presidente moderno)?
Bush: Ejem… es cierto que aunque mi popularización parece decaer mi simpatía en cambio ha recaído notablemente.
TMB: (¿?) Entonces admite el hecho.
Bush: Por supuesto que no. Los hechos hablan por sí mismos.
TMB: Dicho de otra manera señor presidente, en su estimación ¿cree usted que el pueblo americano lo ha abandonado?
Bush: En mi estimación el pueblo me estima.
TMB: ¿Tiene algún plan de contingencia con Irak?
Bush: Estamos cien por ciento contingentes con Irak; he dicho que nuestra contingencia no debe ni echar ni desechar al pueblo de Maliki.
TMB: Al pueblo iraquí...
Bush: Por supuesto.
TMB: ¿Luego... qué “contingencia” propone?
Bush: Lo acabo de reprimir: Somos contingentes con Irak. Ejem... y ahora voy a tener que absolverme, tengo un calendario muy comprimido.
TMB: Muchas gracias.

“Dos pájaros de un tiro”: Serrat y Sabina juntos de gira


Amílcar Barca

Es el concierto del verano…por seguro. Uno admiró al otro hace veinte años y le compuso una canción: Mi primo Manuel. Serrat quería ser tan golfo como Sabina, pero no esnifó ningún narcótico y montó una bodega en la zona de vinos de El Priorat. Ayer presencié su salida a escena rodeado por las viejas canciones y la sorpresa. El autor de Aquellas pequeñas cosas (con vestuario meditado y sobrio) y el de Noche de boda (con frac y bombín inglés) se llevaron al público en el bolsillo. Serrat -valga decirlo- no pudo seguir el ritmo rockero de Sabina y éste bordó las baladas de su contrario con voz carrasposa y de anís. Pero a dúo y en los valses hicieron gala de sapiencia. Así salió a coro rumbero 19 días y 500 noches. Y como novedad El muerto vivo haciendo referencia a un gitano que todo el mundo cree que ha ido a la otra vida, pero lo que tenía era una borrachera catatónica. (Sabemos que los dos estuvieron a punto de la muerte, Sabina por un ictus y el nano del Poble Sec por un cáncer en la vejiga.) Homenajearon a Chavela Vargas; se cantó El Pirata Cojo con todos los espectadores a coro. Mientras se proyectaba una pequeña colección de pinturas de Hopper, Sabina interpretó Penélope. En cambio, cuando Serrat arrancó con Mediterráneo aparecieron las pinturas de Matisse. A final Serrat cantó Paraulas d´amor y una adolescente arrancó a llorar en silencio en medio de la blancura de los focos. Su abuelo sacó un pañuelo de hilo y la madre, que terciaba entre los dos, puso sus manos en los hombros de ambos y juntos tararearon Paraules de amor/ senzilles y tendres/ no en saviem més teniem quinze anys… (Palabras de amor/ sencillas y tiernas/ es todo lo que sabíamos/teníamos quince años…). Entre lágrimas y emoción acabó mi noche veraniega, y maté “dos pájaros de un tiro” –que así se llamaba la gira.

miércoles, 11 de julio de 2007

La última entrevista de Pedro Álvarez

(via Pedro Vizcaíno)

Pedro Álvarez: Más allá del embuste


Jesús Rosado

Hay una obra de Pedro Álvarez (1967-2004) que ciertamente resume su estética y es aquella titulada Al socialismo debemos hoy todo lo que somos, donde muestra tres negritos landalucianos descargando con los cueros bajo la efigie del Martí erigido en el Parque Central. La pieza es un gran chiste en torno al acontecer revolucionarista de medio siglo cubano y a lo que hemos cosechado como resultado histórico. Para ello se vale de citas recontextualizadas del acervo visual. Estas versiones revisionistas extraídas del imaginario vernáculo o de la historia del arte le permitieron a Pedro acaparar la atención de un amplio espectro generacional y cultural. Su iconografía luciría familiar a la mirada del gran público aunque entrañara polisemia. Ese no es más que el Pedro Álvarez confesado por sí mismo, quien armado con paleta astuta, desde la circunstancia ideológica, asumiría mordazmente la exploración del entorno con pluralismo de lecturas. Dicho de manera más sencilla, una inmersión ingeniosa combinando íconos y escenarios de distintas épocas e idiosincrasias para provocar sensaciones encontradas y motivar al subconsciente y la memoria. Álvarez pedreaba a través del arte con el ánimo ecléctico que impele a las tendencias recientes a desplazarse por referencias ancestrales y reprocesar la información visual acumulada desembocando en una estética de criterio y comentario. Alguien llegó a decir que Pedro hubiera sido un caricaturista eficaz, que a falta de libre expresión decidió –para fortuna del arte- la creación de un universo figurativo tan singular. Sus imágenes, facturadas con técnicas variadas (pintura tradicional, fotografía y collage) se conectan a la avidez cognitiva y consumista que caracterizan las vidas que fluyen en medio de la censura informativa. Lo hace con placidez, paisajeando y recreando símbolos no agresivos, pero su discurso es de implicación irónica apuntando al contraste emancipador, la desmitificación de utopías, dogmas y subculturas. Una auténtica reconsideración de tesis y posibilidades más allá del embuste del poder. En la obra de Pedro hay choteo y contrachoteo, chanza contenciosa que la dota de permanente legado iconológico.



martes, 10 de julio de 2007

NADA: Arte callejero miamense de los 80


Adalberto Delgado


De izquierda a derecha: Tony Allegro, Janet Paparelli, Fredric Snitzer, Adalberto Delgado, José González Boada y Fernando García, todos frente a lo que llamábamos Nuestro cartel o Café Nada (hoy Zuperpollo)

Hacer arte en la calle fue una moda de los 80. En Nueva York, artistas como Basquiat, Schnabel, Sharff, Haring y otros se identificaban con el arte callejero del East Village. Nosotros en Miami hicimos el grupo NADA. Sus miembros eran Janet Papparelli (pintora oriunda de NY), Tony Allegro (entonces profesor de cine experimental de la Universidad de Miami), Fernando García (importante artista cubano, Peter Pan y miembro de Matacumbe durante los 60, que murió de SIDA), el arquitecto y conceptualista José González Boada, Fred Snitzer (escultor conceptual y galerista) y un servidor. En esa época me dedicaba al cine experimental y comenzaba a interesarme por el video art. Exhibíamos dentro de los carros del Metrorail y sus estaciones (sin permiso por supuesto), en el restaurant Mona Lisa Pizza (en Ponce y la 8) y en el Calle 8 Bar, lleno de marimberos y putas, amén de nuestros fans y coleccionistas. También hicimos eventos en los jardines del Lowe Museum, donde parqueamos una rastra con limonada for nada al público que nos apoyaba (muchos de ellos portando tuxedos y trajes largos). Nuestra última muestra fue en el Museo Cubano de Arte y Cultura, cuando el curador y crítico Carlos M. Luis era director. Una vez que el arte pasó por la calle y regresó a la institución era hora de disolver el grupo. Así fue. Ninguno de nosotros buscamos ni representación, ni lucro (aunque a veces se vendieron piezas). NADA ha sido documentado en los archivos del Miami-Dade Public Library.

lunes, 9 de julio de 2007

Aguacero miamense


Rosie Inguanzo

He visto 21 palomas rabiche descansando en el cable eléctrico, sofocadas en el vaho de las 4pm, justo antes que rompiera el arrebatador chubasco. Aquí en Miami rara vez llueve como en Londres (lluviecitas pertinaces y grises). Aquí llueven breves tormentas, se desatan poseídas pléyades que duran poco pero pueden arrancarle el techo de la casa, irrumpir en la fiesta veraniega, eliminar la visibilidad en las carreteras, dejarlo atascado en un charco de fango, arrebatarle la peluca y desbordarle la piscina. Son chubascos acompañados por tornados que tiran al asfalto los anuncios gigantescos, como el de café Pilón con su tacita humeante derramada en medio de Lejune y la 7 del NW. La lluvia en Miami es furiosa y viene precedida por un vapor sofocante. Llueve torrencialmente y las palmas de Coral Gables se sacuden y doblegan mansas a las ráfagas. Las sombrillas se tuercen, se parten y hay que tirarlas inservibles al borde de los contenes. Los relámpagos embelesan; caen rayos y centellas del cielo como si viviéramos en tierra imantada, o bajo la protección de un dios irascible. Peligrosa belleza que puede partirte en dos y enviarte humoso y conmovido al otro mundo. En Miami rompe a llover y sale un arco iris de inmediato porque nunca le da tiempo al sol a esconderse detrás de un rabo de nube. Las nubes oscuras exprimen su sofoque sobre la ardiente ciudad, sobre los techos encendidos, sobre las desoladoras paradas de guaguas donde se achicharran los más humildes, los viejos, la centroamericana con cinco hijos, los recién llegados. Otros vamos junto al cristal de la ventana, o nos aventuramos a rociarnos. La gente se alivia y espanta cuando llueve.

domingo, 8 de julio de 2007

WEEKEND DE GODARD



Tumiamiblog

Pocas películas describen un momento histórico tan convulso como Weekend de Jean-Luc Godard. El apocalipsis burgués del maestro francés puede parecernos fuerte o ideológicamente rebuscado, pero el filme es auténtico (búsqueda que no reduce la poesía a lo político o viceversa). Un fin de semana de pesadilla es resumido en la toma de 10 minutos (montada en un carrito) sin cortes, donde apreciamos el motto central de la cinta: Un tranque de tráfico descomunal y a la vez paradigmático de la sociedad capitalista que incita lo peor de la naturaleza humana bajo esa apariencia civil judeo-cristiana. Vemos broncas, autos incendiados, trifulcas de automovilistas hastiados y cadáveres abandonados en la carretera. Aleatorio y metafílmico, Weekend resume y enjuicia la idea misma de la revolución. Godard se toma cualquier libertad. Sus actores le hablan a la cámara; en un momento dado, el protagonista del film protesta contrariado por lo absurdo de la película. Un recogedor de basura africano es entrevistado por alguien fuera de la cámara. La música va y viene, como en un denso vértigo sónico existencial. La Nouvelle Vague de Godard: búsqueda de la esencia de la sociedad contemporánea capitalista, mirada microscópica a las relaciones interpersonales del organismo social. Ver a Weekend, casi veinte años después, es darse cuenta cuánto hemos cambiado. Nos hemos domesticado. La provocación política, social y sexual que hicieron posibles obras maestras como Salo de Passolini (o ésta de Godard) ha cedido a una blandura generalizada. Nuestra actitud crítica es espuria, pero peor es nuestro aparente desafío, que en el fondo no es más que una forma autosuficiente de conformidad e inercia.

sábado, 7 de julio de 2007

¿Y qué tal Bad Paintings?

Además de la historia de amor ratonil, puedes descargar en esta, tu stoa de barrio, sobre la exhibición de "malos cuadros" curada por el Vizca. Fue sin duda un acontecimiento para la 8.

Tanda sabatina: El amor siempre gana



Circus Capers (1930) del dibujante Van Beuren es un cartoon anterior al llamado “código Hays” de 1934. Su crudo corte, casi para adultos, es típico de un estilo con el que algunos artistas como el propio Van Beuren, Tex Avery, Bob Camplett y otros, hicieron reir a una generación exaltada por el capitalismo pujante de los 20 y albores de los 30. No confundan a los protagonistas con Mickey y Minnie. Se trata de Milton y Rita, la pareja de algunos de los dibujos animados de Van Beuren de los 30 (ambos desaparecidos después de un largo litigio que Walt Disney ganó). No se pierdan la bailarina gordinflona con sus nalgotas saliéndose del leotard, dando filo de pudenda con contenido PG 13 al público y al lascivo maestro de ceremonias. Después que Milton (un payaso enamorado que vive su personaje 24 horas al día) se burla del MC domador, éste le prepara un atentado cargando el cañón del salto con más pólvora de la debida. Perfecta treta del viejo para quedarse con Rita, quien es bastante resbalosa. Mientras Milton sale “disparado” de la escena, Rita, sentada ya en las piernas del domador, corresponde a sus caricias. Después de una caída de película Milton descubre una verdad inexorable que duele demasiado y el ratón hace mutis con el corazón destrozado. Sin embargo, el domador es demasiado bruto para la ratona, quien sin muchos remilgos vuelve a Milton. ¿Demasiado tarde? Después de una buena trompetilla, Rita ejecuta una danza de conquista (con bloomers blancos por el piso, otro momento PG13 del animado). El ratón, entre tanto, saborea cada segundo y su cara se acerca en un close-up con ese guiño final que es un postre de double-entendre.

viernes, 6 de julio de 2007

BAD PAINTINGS EN CONTEMPORANEA

No se pierdan esta noche la exhibición “Bad Paintings”, curada por Pedro Vizcaíno, en Contemporanea Fine Arts, 1555 SW, Ocho Calle (305)642-3080. La ganga holguinera estará presente.

Cuerpo luminoso

Ramón Williams
A mi padre que era una bola de candela



Cuerpo Luminoso tuvo por inspiración una cadena de recuerdos acerca de fuegos fatuos en el cementerio de un barrio de mi niñez y lecturas bielorrusas sobre rayos esféricos. Con el tiempo tal asociación de recuerdos me llevó a preguntas que me acompañaron durante la realización de esta animación. ¿La navaja entre los ladrillos brilla más en la mañana o será que mis nervios se afilaron en la noche? ¿No es todo lo que veo una grabación, un resplandor remoto observado ahora por el catalejo de una lágrima en Monte Palomar o en el borde de mi cama? Luz: evidencia en sí misma, energía incorporada con voluntad para percibir y poder para transformar a aquel que se atreve a mirar desafiando las quemaduras de las alas, de la retina. ¿A qué le abres o le cierras los ojos mayormente? ¿Imaginas cuánto dura tu pestañazo? ¿A cuántos cuadros por segundo se te da la escena? ¿De cuánto quantum te enteras en la respiración de tu mirada? ¿Cuántos bits por pulgada de tu campo dedicas a lo soñado? ¿Te gustan la posible película de Einstein, Teoría General de la Relatividad de Kubrick, filosofía de Goldstein o corto de Schelling? ¿Eres lo que ves, lo que crees que ves o la ciega creación de lo no visto? Cada pestañazo tiene una cierta cualidad de sacrificio involuntario, hace de pausa inadvertida en la evolución personal; concesión al silencio como preludio de un sonido de orden mayor: Música de luz danzante en la cara del apagón final.

jueves, 5 de julio de 2007

Una anécdota desde Barcelona



Amílcar Barca

El aire acondicionado se había roto y decidí tomarme mi infusión del mediodía en el bar del barrio, el Centre Católic de Sants. Un hombre de tez morena con unos rizos cerrados en su cabellera me preguntó qué deseaba. “Voldria una camamilla amb anís”, le dije en catalán. “Perdón podría repetir”, me dijo el camarero. “Una manzanilla”. Parecía un hombre del Magreb, la zona norteña africana de origen árabe, pero no me atreví a confirmarlo. Una hora más tarde, vino una mujer de aspecto musulmán pero sin yihab y se puso a servir detrás del mostrador. Yo estaba leyendo “Conversaciones con un judío” de Mario Diament, un libro crítico y objetivo sobre el pensamiento y cultura del pueblo hebreo. El camarero se acercó para retirarme la taza. “¿Qué lee?” me preguntó. Entonces tosí con disimulo, “Bueno … estoy leyendo algo sobre los judíos”. “¡Qué interesante!”, dijo. Al principio me sorprendí (les quiero aclarar que aquí no es EE.UU). Mientras tanto en la TV aparecía Ana Belén a ritmo de bolero. “De esta mujer me fascina su mirada”, le contesté para cambiar la conversación. “Mary, sube el volumen, al señor le gusta lo latino!”. “Yo siempre pongo Canal Latino”, dijo la mujer con entusiasmo. “En Guantánamo la adorábamos” (¡Gluuub!). Después del atragantamiento y una vez aclarado que había nacido en Barcelona, le dije que vivía en Miami y que tenía varios amigos cubanos. “A ver si acaba la dictadura y todos pueden regresar en paz y con democracia”, le dije. Entonces se dispararon unas miradas cómplices entre la mujer y su marido – el camarero- y con mucha sencillez exclamó: “Pobrecito, ahora mi presidente está muy enfermo. Yo la verdad sufro mucho por él”. El problema no fue que yo leyera un libro sobre los judíos en un centro católico servido por una supuesta pareja de musulmanes –queda confirmado mi error. La anécdota es – y perdonen si les robo su interpretación-, que alguien puede huir de su país simplemente porque quiere tener un coche, una casa, dinero o libertad para viajar por el mundo y amar a quien no se lo permite.

miércoles, 4 de julio de 2007

4 de julio

Hoy es 4 de julio. Ponderemos lo inusitado de dar por evidente que “como seres humanos tenemos derechos inalienables: la vida, la libertad, y la búsqueda de la felicidad”. La declaración abre un nuevo capítulo sociopolítico: No tengo porque estar sujeto a un poder que no me permita siquiera ponerlo en duda. El poder político debe tener su razón. Gobierno es contrato social; significa consentir en ser gobernados. Es decir, un poder en sí mismo sin legitimidad, es tiránico. Lo político es un “deber ser” que necesita del peso del consentimiento de todos a quienes le atañe, esos todos que votan “sí” o “no” en un estado de libertad. Derecho, en un ideal civil de justicia, es un consentir “entre nos”. La palabra de orden es consulta: arreglo social que deviene en ley y sociedad, un cimiento garantizado de libertades. Es esencial que el buen gobierno requiera de otro poder distinto en sustancia que le resista. Eso significa “balance” del cual emana estabilidad. Esto es constitución, derecho inalienable de cada uno para convivir con los demás. Ahí converge la promesa de un bien vivir, que es para lo cual sirve la libertad. Si lo ético es la esfera de lo que debe ser, entonces lo político debe incluir en su fundamento lo ético. No hay buena definición de lo político sin el jaque de lo ético. El “deber ser” puede ser. Y ese “poder ser” no es un accidente; es una voluntad, un logro humano y ciudadano.

martes, 3 de julio de 2007

Aritmética moderna (desde Brooklyn)


Roberto Poveda

Una para allá que vale dos y otra para acá, ya son cuatro. Otra salidita boba serán seis y así de seis en seis se llega a doce. Doce fueron los apóstoles. Doce; los doce que llegaron después en un barquito y son ya casi doce millones, y así hasta treinta y seis que fue la edad que tenia cuando cruce el mar hasta llegar aquí. Sigo y finalmente me encuentro con Wirth que me pasa aquello mientras yo le paso veinte. Luego me cuenta un poco de su romance emproblemado, yo le cambio el mood al decirle que el CD/DVD de Chuck Berry me costó ocho en la calle, donde los Africanos, cuando a él le costo quince en esa cadena de cafetería americana famosa. No digo nada, pues me he propuesto acceder a la ausencia de juicio. Uno más uno son dos. Bájate aquí, súbete allá, vuélvete a bajar, camina, dobla y sigue recto, jadea, sufre y así se va construyendo el sueño. Llegas a la cama y caes como piedra en el agua, como estrella que se adentra en su hueco negro; extraño objeto volador apenas identificado con -y por- su propia existencia. Uno menos uno es cero. Entonces el sueño es aquel país donde las ciudades distantes están cercanas y las personas que nunca conociste son tus hermanos. El sueño es ese momento de re-encontrarse después de mucho tiempo ausente y es también la isla perdida en la aritmética de la memoria.

lunes, 2 de julio de 2007

El pañuelo de hilo de Rogelio




La Chuna
(Foto de La Chuna en 1940)

Desde septiembre de 1939 comencé en la Escuela Profesional de Comercio de la Habana, en Cuba y Lamparilla, donde conocí a Rebeca Robes haciéndonos grandes amigas. Ella me introdujo en el mundo del arte. Asistíamos a la Escuela de Comercio por las mañanas y después de almuerzo yo la acompañaba (calentando bancos) a San Alejandro. Aunque graduados un año antes, Rogelio Espinosa, Roberto Estopiñán, Roberto Diago, Orlando Jambú y José Mijares entre otros, y ya no asistían a clases, eran asiduos concurrentes a las conferencias. Allí se discutía de política, sociología, música y arte, criticando intransigentemente a pintores, escultores locales y principiantes, o a aquellos cuyo estilo fuera académico (como la mayoría de los profesores). Uno de mis mejores amigos era Rogelio Espinosa. Yo admiraba su talento. Él estaba enamorado de Marta Arjona, habíamos forjado una amistad estrecha y yo lo aconsejaba sobre cómo debía comportarse para conquistar a Marta. Hasta el día que Rogelio se enteró de que me había hecho novia de Jambusito (hermano de Osvaldo el novio de Rebeca). Me había hecho novia de Jambusito para salir con Rebeca y Osvaldo; pero Rogelio estaba enfurecido. Dijo algo que fue música para mis oídos adolescentes: “¡Eres demasiado mujer para ese chiquillo culicagado!” Un día nos reunimos un grupo grande para ir al cine. Yo era la única muchacha, íbamos Estopiñán, Mijares, Luis Alonso y Espinosa. Esperamos a Jambusito pero no llegó. El teatro estaba oscurísimo y todos desaparecieron excepto Rogelio que se sentó a mi lado. Después de un rato Rogelio me dio su pañuelo de hilo con sus iniciales bordadas, y le pregunté: "¿Para qué?". A lo Humphrey Bogart dijo: "Para que te quites la pintura de labios". "Estás loco?", dije. La tensión acrecentándose por minuto; podía oírse su corazón (y el mío) palpitando mientras respirábamos fuerte. Despacio, sentí el calor de su mano sobre la mía; ya no le importó la pintura de labios. Nunca supe qué película ponían. ¡Ese fue el final de Jambucito y creo que nunca le dije adiós! Rogelio no era bien parecido, tenía 5’3 de estatura, ¡pero tenía unos labios! Puso final a la era de mis novios bien parecidos y el principio de mis novios con personalidad.

domingo, 1 de julio de 2007

El genio semiolvidado de Harry Everett Smith

Tumiamiblog








Harry Everett Smith comenzó su producción fílmica a principio de los 40 con una exploración abstracta del color y la forma que recuerda el orfismo de Delaunay y el Kandinski de los 20, evolucionando hacia formas cercanas al Hans Hoffman de la escuela de New York. Se trata de un mundo de formas geométricas en flujo constante, laboriosamente pintadas a mano, con ese humor purista cercano a las composiciones de Ludwig Hirschfield-Mack para el Bauhaus de los 30. Lo sorprendente del trabajo de Smith durante los 40 es que sus ideas no están presentadas en una forma amorfa (como pasaba a menudo con Maya Deren o Sydney Peterson). Smith nos recuerda el arte de Joseph Cornell: Collage en movimiento continuo que desemboca en barroco esotérico y romántico con toques de alquimia y francmasonería. Smith fue de los primeros en musicalizar con la música bebop de la época (su corto #4 utiliza “Manteca” de Gillespie, con Chano Pozo en las congas). Sin saberlo y acaso en el medio equivocado, Smith fue otro protagonista de la revolución expresionista abstracta de ese New York cosmopolita de los 40 y 50. El film más importante de Smith es Heaven and Earth Magic. Hay un momento durante la película en que unos cráneos sicodélicos comienzan a devorar toda la creación de Smith, como si el autor sacrificara su arte en una especie de rito auto-antropofágico. Harry Smith es un doctor patafísico de mediados de siglo, capaz de mezclar El reino de Atlantis con la cábala; la francmasonería con la física cuántica y el bioelectromagnetismo con un epílogo a la piedra filosofal (con Monk en la victrola de música de fondo). Bohemio, empedernido disfuncional, Smith fue pionero en la experimentación con el LSD (pero además disfrutó el peyote, la mescalina, la cannabis y todo tipo de hongos). Marcado por la generosidad del que se sabe prestado entre los hombres, Smith comienza a ser reconocido poco a poco, gracias a su esposa Rosebud Feliu-Pettet y luminarias como Philip Glass y DJ Spooky.