Por Nancy J. García
De sol a sol y sin detenerme en los apodos que son, al fin y al cabo reflejos artificiales, turbaciones necias y subterráneas de quien los crea, observo un agujero, algo más denso, un elemento oscuro y ambiguo que traspasa los límites de cada persona y convierte la existencia en caricatura ambigua del no-progresar. No hay delirios ni locura brillante y creadora cuando el gris obliga a entusiasmarse y a votar por la uniformidad, el doblez, la desidia.
Ni se me ocurre aludir a los promotores de estos pozos ni voy a especular sobre sus mentores en la Tierra. Para mí, la persona es una construcción individual, única. Todos somos habitantes del mismo caldo, pero cada uno se afanará en su tarea, cimiento a cimiento, piedra a piedra, génesis por génesis. Para mi deleite, estoy al tanto de algunas noticias gratamente transgresoras, por ejemplo: El Hubble y el Chandra —esos magnos espías del universo— nos han enviado fotos para las que no estamos preparados.
Una, me asombra comprobar la existencia de millones de galaxias. Dos, me deleita la contemplación de cada explosión de estrella y su lento proceso de cocción y mezcla de los elementos más inverosímiles. Mientras, descubro que entre ellos también hay oxígeno, ese componente imprescindible de casi todo en todas partes. Tres, me embriaga la evidencia de que por muchísimos siglos estábamos equivocados: La vida no es un milagro nacido espontáneamente de la nada, es un proceso natural y crece y se multiplica en todas partes, incluso, más allá de nuestra Vía Láctea.
¿Qué labor razonable pudiéramos emprender en casa? Si así como es arriba también es abajo, refutar esta evidencia de que la materia existe fuera de nosotros es como idolatrar al refresco porque es un hábito “dulce” y casi una “verdad” involuntaria al tiempo que rechazamos en todas partes al agua. Continuamos sin distinguir que, aún en el refresco, hay más agua que otra cosa. Los errores pudieran corregirse..., pero mientras tanto, la gasolina subió y sigue subiendo. Cuesta olvidar. Nadie olvida del todo. Hoy el socavón es algo más denso y yo contemplo sus tonalidades y posturas. Algunas de ellas siguen siendo consecuencia de nuestras incalculables caricaturas y grandilocuencias remachadas. Socarronerías entretenidas, claro, juegos atolondrados.
La realidad: ¿Habrá algún arreglo para esta modorra de sol a sol? Hasta donde percibo, aquí abajo vencieron y siguen como favoritos, hace mucho tiempo, los refrescos. El deslumbrante documental Origins del canal PBS está describiendo el otro lado de todo esto.
5 comments:
No estoy tan segura de que nombretes o apodos sean, "al fin y al cabo reflejos artificiales, turbaciones necias y subterráneas de quien los crea", según parece decir Nancy. Según Lacan, lo inconsciente esta construido a partir del lenguaje, que es nombrar.
A partir de ahí, al menos mucho es nombrar. Naturalmente, una manzana no es una manzana porque yo la llame apple o Apfel…¿o sí?
Hubble y el Chandra tienen sus nombres; nombres que "muchas veces", al menos, aluden al objeto, aportan un significado. Palabras, palabras, palabras…para este bello y terrible mundo. Wouuuu! Quizá en otros mundos no sean necesarias pero lo que es en este. Nancy me saca de este mundo…afincándome en él. Me llevaste a pasear. Gracias, Rosie Inguanzo
Modorra sera la tuya Nancy, yo no tengo tiempo para eso. Mio vida se va demasiado rapido. Y la verdad es que me resulta dificil interpretarte... de que signo eres?
El sin piedad
Le contesto a Rosy:
No me meteré en la lacaniana discusión. El tipo es pura controversia. Por un lado afirma que el otro no existe... y la construcción es, de Aristóteles para acé, la misma. Por el otro lado, hay que pensar que el lenguaje es una parte de todos los referentes, no el principal... Rosy, que te entiendo, pero cuidado con Lacan, es el mismo discurso.
Ahora el Sin piedad, mijo, que nombre! No escribo para que entiendas, eso es lo primero. Lo hago porque me placer, siempre es el placer rondando por encima, las palabras son pretextos. Me apena que "no tengas tiempo" eso quiere decir que lees, literalmente, de manera cronológica. Interesante. ¡Suerte!
:-)
Nancy García
Ya en la casa, retira el polvo cósmico que se acumula sobre las cosas. O bota las cosas. Mientras en este planeta no hubo Heineken, no existió vida.
(patada lateral)
¡Eso me encantó, PL!
¿Y qué me dices de la Guinness, que hace los globitos para abajo?
Viva la cerveza.
:-)
Nancy
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